Veto a la presentación de ‘Crónicas de la Mafia’ en Roma

 

Hola a todos y felices pascuas.

En fin, ya comentaremos otro día.

De momento me remito a la noticia publicada ayer viernes en mi diario, El Correo.

Agradezco mucho los mensajes y llamadas de simpatía de conocidos y desconocidos.

No se preocupen, ya saben: la situación es grave, pero no seria.

Buenas vacaciones a todos, si las tienen.

 

 

 

La Embajada en Roma veta la presentación de un libro del corresponsal de EL CORREO

No ha autorizado el acto «porque no encaja en la programación», pero en la negativa se ha considerado que esta publicación sobre la Mafia podría crear molestias

EL CORREO. BILBAO
La Embajada de España en Italia se ha opuesto a la presentación del libro “Crónicas de la Mafia”, del corresponsal de EL CORREO en Roma, Íñigo Domínguez, en el Instituto Cervantes de la capital italiana. Oficialmente, la razón es que «no encaja en la programación del centro», pero fuentes internas indican que se debe al tema del libro, una historia de la Mafia siciliana, considerado incómodo o problemático y que podía crear molestias en Italia. Desde la cancillería negaban ayer cualquier veto y aseguraban que el acto «nunca ha estado programado». La dirección del Cervantes, por su parte, se remitió a la declaración oficial de la Embajada.

Domínguez había propuesto a principios de marzo al Cervantes organizar una presentación de la obra en Roma, junto al periodista y escritor Enric González, tal como había hecho ya en Madrid, Barcelona, Bilbao, Vitoria y Santander. El lugar habitual es la sala del instituto situada en la céntrica Piazza Navona, junto a la librería española de la ciudad. La idea fue bien recibida y el centro mostró interés, pero al cabo de un mes la respuesta fue negativa. No hubo ninguna explicación, salvo «razones técnicas».

“Crónicas de la Mafia”, editado por Libros del KO en enero, cuenta la historia de Cosa Nostra desde los orígenes a la actualidad. Incluye un largo capítulo sobre las relaciones del exprimer ministro Silvio Berlusconi con Cosa Nostra, a través de su amigo Marcello Dell”Utri, arrestado esta semana en Líbano tras huir de Italia en vísperas de su sentencia en el Supremo, tras una condena a siete años de cárcel, precisamente por este asunto.

Interrogadas al respecto las instituciones involucradas no quedaba claro de quién es oficialmente la última palabra para no autorizar la presentación del libro. La Embajada señalaba al director de Instituto Cervantes, Sergio Rodríguez, pero éste se remitía a la cancillería. No obstante es un hecho que el Cervantes depende del Ministerio de Asuntos Exteriores y, sobre todo, que esta subordinación se reforzó marcadamente con la llegada del actual embajador español en Italia, Javier Elorza, en abril de 2012, con los cambios diplomáticos del nuevo Gobierno de Mariano Rajoy.

Elorza, de 68 años, ordenó entonces que todos los actos de los cuatro centros italianos del Cervantes -los otros están en Milán, Nápoles y Palermo- debían contar con su visto bueno. Lo confirmó Exteriores desde Madrid ante las quejas de algunos de sus dirigentes. En una circular interna, Elorza explicó que para coordinar la acción cultural quería poder «opinar» sobre las actividades «por si hay algún factor político que pudiera condicionarlas».

En la Embajada afirman que este no ha sido el caso, pero que se ha considerado que el libro «no era oportuno y coherente con el proyecto cultural» del instituto. Por otro lado, recuerdan que presentar libros en el centro no es un derecho, sino una decisión que se toma ante cada propuesta según diversos criterios, de la calidad a la oportunidad.

El dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, pronunció hace dos semanas una conferencia en el Instituto Cervantes de Bruselas.

(Publicado en El Correo)

Lui (44): vaya semanita

En 1993 dos preclaros individuos, Silvio Berlusconi y Marcello Dell’Utri, en compañía de otros, fundaron un partido llamado Forza Italia. Fue una especie de huida hacia adelante: arrestaban por corruptos a sus protectores políticos, las investigaciones acabarían llegando a ellos y las empresas de Berlusconi estaban al borde de la quiebra. Lo único era tomar los mandos, a ver qué pasaba. Cogieron el relevo de su amigo corrupto primer ministro Bettino Craxi, el líder socialista, que poco después, en 1994 se escapó a Túnez antes de que le retiraran el pasaporte, donde moriría en el exilio.

Durante un tiempo que se antoja excesivamente largo a Berlusconi y Dell’Utri les ha ido muy bien y han logrado sus objetivos: burlar a la Justicia y evitar que les arresten. Lo han retrasado veinte años, que no está mal, pero al final estamos en lo mismo. Ha acabado la gran evasión: Berlusconi ha sido condenado por evasor y Dell’Utri ha terminado evadido. El otro día, cuando le iban a retirar el pasaporte, ya estaba en Líbano, donde fue detenido el sábado. A su amigo el exprimer ministro le han enviado a los servicios sociales para ver si lo rehabilitan de su “peligrosidad social” como delincuente, así como de su “aversión a las reglas del Estado”.

Merece la pena recordar un momentito por qué se le condena: un fraude fiscal de 368 millones durante años inflando los precios de la compra de derechos de películas para sus televisiones, organizado y orquestado por él, también mientras era jefe de Gobierno. Parece algo muy gordo, pero con sus trucos lo ha dejado en casi nada, muy poquita cosa, una tontería, a lo que le condenaron ayer: una mañana o una tarde a la semana -cuatro horas- echando una mano y contando chistes a otros ancianos en un geriátrico cerca de Milán. Robe usted, anímese hombre, que en Italia no pasa nada, pero asegúrese de que tiene dinero e influencias y se lo puede permitir, porque sino todo el peso de la ley caerá sobre sus posaderas.

Son datos objetivos. El Instituto de Criminología de la Universidad de Lausanna ensalza Italia como el país donde menos gente entra en la cárcel por delitos fiscales y económicos. En 2011 había tan solo 156 desgraciados, el 0,4% del total. La media europea es del 4,1%. En Alemania, por ejemplo, hubo ese año 8.601 reclusos. En paraísos como Montecarlo y Liechtenstein, el 23% y el 38,6% de los internos.  En Holanda, seis veces más que en Italia. En Suecia, Gran Bretaña y Noruega, diez veces más. En España, quince veces más. En Turquía, veinte veces más. Junten la mayor evasión fiscal de Europa y las reglas más permisivas de Europa, ablandadas por un gran evasor fiscal como lo ha sido su primer ministro, Silvio Berlusconi, y les sale esto: él de risas con los ancianos y el resto de chorizos trajeados en la calle, mientras pagan los impuestos los pringados de siempre. Ya saben, la mitad de los italianos declaran oficialmente ingresos por menos de 15.000 euros.

Veamos cómo ha conseguido nuestro héroe licuar una “enorme evasión fiscal”, de “alcance excepcional”, para reducirla a merendar por las tardes con unos viejetes. Con leyes aprobadas por él eliminó dos imputaciones, rebajó a la mitad el plazo de prescripción y al final apenas le han condenado por las migas restantes. De 368 millones defraudados sólo le castigan por 7, trincados entre 2002 y 2003, lo único que no ha prescrito. Fechas en las que, recordemos, era primer ministro de Italia. Total, cuatro años de cárcel. Pero se quedan en uno por un indulto que él mismo ha votado, presentado por el Gobierno de centroizquierda para vaciar las prisiones. Y por otra ley suya que perdona el trullo a los mayores de 70 años sólo puede acabar en arresto domiciliario. Pero además puede optar a los servicios sociales. Y encima el año se queda en 10,5 meses por un ulterior recorte de regalo. En resumen, echando cuentas sale un total de 168 horas, exactamente una semana. Una semana, siete días, y no de cárcel, espaciada en cómodos plazos, por robar más de 300 millones. Vaya semanita, esto es un cachondeo. A esto me refería con el título, no tanto con la semana que hemos pasado, que también.

En Italia ya hacen muchos chistes:

 

Altan, en La Repubblica:
-Esta tarde viene el Berlusconi.
-Qué coñazo.

 

Giannelli, en Il Corriere della Sera:
-¿Por qué no hacemos una cenita elegante? (en referencia a la famosa descripción de Berlusconi de las fiestas bunga bunga )

 

Esperemos que una semana de rehabilitación le baste a Berlusconi para reinsertarse, a todos nos tiene muy preocupados. El tribunal opina que ha apuntado “indicios de voluntad de recuperación”, como soltar la pasta de las costas del juicio y la indemnización. No todo está perdido, aún podemos recuperarlo. Aunque imaginen por un momento que sale como nuevo y deja de ser un granuja: perdería de inmediato todo magnetismo electoral, yo no sé si le conviene.

Seamos sinceros, se resistía a la rehabilitación con ardides que delatan que a lo mejor no creía en esto. Pretendía cumplir el voluntariado en el jardín de su casa. Había propuesto al tribunal nada menos que colaborar en un centro de rehabilitación de discapacitados en las praderas de su mansión de Arcore, donde podría ejercer de “motivador”. Entiéndanme, este centro no existe, todavía tenía que construirlo, pero estaba improvisando sobre la marcha y este hombre, si se pone, lo levanta en una noche, aunque sea con decorados de ‘Bienvenido Mister Marshall’ para engañar a los peritos. Al final no ha colado.

En su escrito de defensa había otro pasaje inenarrable en el que intentaba ganarse a los jueces para que fueran buenos con él con el asunto más indefendible: sus continuos insultos a los magistrados. Ya saben, que son un hatajo de golpistas comunistas que le odian. ¿Qué inventarse?, pensaría nuestro hombre chupando el boli mientras escribía la carta. Nada, nada, hay que echarle morro: era broma, es todo mentira, nunca pensó realmente lo que decía, eran sólo frases de impacto para los mítines y jalear a las masas, pero sin ningún valor real, chorradas de políticos. Vamos, que no iba en serio. Por alguna razón el tribunal no le ha creído y le ha avisado de que si vuelve a insultar a los jueces le suspenden las excursiones al geriátrico y le meten en arresto domiciliario. Es quizá el mayor riesgo en este momento para Berlusconi, porque se calienta y se le escapa a la primera de cambio cualquier improperio, ya tiene el piloto automático. Veremos si es capaz de aguantarse. Y, sobre todo, hasta dónde llegarán luego las tragaderas del tribunal, porque nuestro héroe es especialista en forzar los límites.

Lo único que puede quitarle el sueño es lo de su amigo Dell’Utri, ‘l’amico degli amici’, el amigo de los amigos. Ahora pongan si quieren música de ‘El Padrino’. Dell’Utri era su hombre para negociar con la Mafia, según ha establecido el Supremo, pero se está comiendo él solito las consecuencias. Le ha cobijado siempre en la inmunidad parlamentaria con algún escaño, aunque no iba nunca, y lleva años alegrándole la cuenta corriente: al menos 40 millones desde 2010. Así, porque sí. No sé, me corroen las dudas, ¿creen que Dell’Utri podría estarse callando algo? Si piensan eso son ustedes unos degenerados. Son sólo atenciones a un buen amigo de toda la vida. Ya se lo recordó Dell’Utri el año pasado a Berlusconi cuando insinuó que quizá le dejara fuera de las listas electorales: “Yo no soy un amigo adquirido en la vida política, soy un viejo amigo, mi historia es la misma que la de Berlusconi. Si me quiere excluir el único modo es renegar de mi pasado”. Y añadió: “A lo mejor Silvio me debe todavía dinero…”. Pero al final lo hablaron y se quedó fuera, eso es verdad. Y desde luego quiere seguir fuera. Ante el riesgo de ir a la cárcel ha puesto pies en polvorosa.

Ahora bien, es en estos momentos de dificultad donde se ven las amistades. En marzo de 2013, el día antes de que el Supremo dictara la sentencia final de Dell’Utri por sus relaciones con Cosa Nostra, Berlusconi le ingresó 14 millones a la mujer de su amigo que acabaron en una cuenta en República Dominicana, donde los Dell’Utri tienen una mansión. En cuanto a Marcello, se hallaba ya fuera del país. Al final resultó ser una molestia innecesaria que encima descubrió el pastel, porque el Supremo, por sorpresa, ordenó repetir el juicio anterior y no hubo fallo. Por eso ahora estamos en las mismas: se repitió el juicio, le volvieron a condenar a siete años y llega la sentencia final. El fiscal, por si acaso, pidió hace un año que le arrestaran, al quedarse por primera vez sin escaño, y luego, dos veces, que le retiraran el pasaporte. Ni caso. Y, oh sorpresa, cuatro días antes de la sentencia, el viernes, Dell’Utri desaparece. Pero quién se lo iba a imaginar.

El ilustre fugitivo mandó un mensaje diciendo que no había huido, sino que se encontraba enfermo y se estaba sometiendo a curas. Pero al final le han echado el guante en un hotel de cinco estrellas de Beirut, con dos piscinas y siete restaurantes, que no deja de ser una buena terapia. Tenía 30.000 euros en un fajo de billetes de cincuenta. ¿Qué hacía Dell’Utri en Líbano? Una tesis es que luego iba a escapar a Guinea Bissau, donde tiene extraños contactos que, incluso, le han dado un pasaporte diplomático de este país. Pero no, aquí sale de nuevo nuestro héroe a darle una coartada y salvarle la cara, los amigos son los amigos. Berlusconi aseguró a miembros de su partido, según publicó la prensa italiana sin recibir desmentidos, que le había mandado él, a petición de su amigo Putin (desde luego vaya panda) para que echara una mano en las elecciones libanesas al político Amin Gemayel. Qué pena que en 24 horas el propio Gemayel desmintiera todo: “La noticia está desprovista de todo fundamento bajo todos los aspectos, también en los pequeños detalles, y su publicación tiende a confundir y alterar la realidad”. Era mentira, pero da igual, el mensaje, igual que el dinero, a Dell’Utri le llegó: Berlusconi no te abandona, los amigos no se olvidan.

Al final Dell’Utri se las ha arreglado para ganar tiempo. Sus dos abogados se han puesto enfermos -sí, los dos a la vez- y pidieron el martes un aplazamiento de la sentencia del Supremo. Así que, alehop, vista aplazada al 9 de mayo. Aplazar es el verbo más socorrido de la Justicia italiana. Esto no se acaba nunca. Entretanto la extradición se puede complicar y Dell’Utri ya se está moviendo en Beirut con sus amigotes locales. No, si lo mismo se queda a vivir allí, como Craxi en Túnez.

Donde ya no se queda nadie es en Forza Italia. Se tiran los trastos a la cabeza y todo está perdido si hasta un pelota consumado como Paolo Bonaiuti, histórico portavoz de Berlusconi, deja el partido para irse con el Nuevo Centro Derecha (NCD) de Angelino Alfano, exdelfín traidor de nuestro héroe. En el NCD sí que están contentos, tienen un buen rollo increíble. Míren a Alfano, Schifani y demás elementos bailando ‘Happy’ el otro día:

 

 

Pues sí, la mayor señal de la desesperación en Forza Italia es que los que se van se unen a estos.

El Papa se une a los curas antimafia

Entre los gestos más revolucionarios que ha protagonizado el Papa hay uno que ha pasado muy inadvertido, pero que en Italia supone un impacto enorme y, por fin, una ruptura con una vergonzosa inercia histórica de la Iglesia católica: se ha enfrentado abiertamente a la mafia. Juan Pablo II fue el primero en romper más de un siglo de silencio oficial en 1993, durante un viaje a Sicilia, con unas famosas palabras en el Valle de los Templos de Agrigento. Pero antes de eso, nada de nada, y después, tampoco. De hecho, lo que hizo Francisco el pasado 21 de marzo fue inédito: ha sido el primer papa en acudir al encuentro anual de las víctimas de las mafias italianas, muy olvidadas y ninguneadas. Es un acto muy simple pero muy emotivo, en el que se leen uno por uno los nombres de las víctimas identificadas de las mafias desde 1893, al margen de cientos de ellas cuyo rastro se ha perdido a lo largo de un siglo y sin incluir a los propios mafiosos, lo que elevaría la cifra de muertos a varios miles.

Ante casi un millar de familiares de personas asesinadas el Papa dirigió a los mafiosos unas palabras durísimas, sin precedentes, que no es exagerado calificar de históricas: “¡Por favor, cambiad de vida, convertíos, dejad de hacer el mal! Esta vida que vivís no os dará felicidad, alegría. El poder y el dinero que tenéis ahora de tantos negocios sucios, de crímenes mafiosos, son dinero lleno de sangre, no podréis llevarlo a la otra vida. ¡Convertíos para no acabar en el infierno, es lo que os espera si seguís por este camino! Tenéis un papá y una mamá, pensad en ellos, llorad un poco y convertíos, os lo pido de rodillas”. Es uno de esos gestos que en Italia quiere decir inequívocamente que Francisco va en serio, porque este es uno de los asuntos más serios.

Bergoglio no se ha parado ahí. Ha encargado las meditaciones del Via Crucis de Viernes Santo a Angelo Bregantini, arzobispo de Campobasso, que en la última década ha sido un símbolo de la lucha contra la ‘ndrangheta, la mafia calabresa, en Locri, uno de sus principales feudos. Otro gesto claro. Y próximamente, aún no hay fecha, viajará al pueblo de Cassano allo Jonio, también en Calabria, escenario en enero de un escalofriante crimen mafioso: un niño de 3 años fue asesinado a tiros con su abuelo y la compañera de éste, y sus cuerpos luego fueron quemados en un coche. Nunca, ni en los peores años de atentados de los ochenta y los noventa, un pontífice había reaccionado a un acto mafioso con una visita al lugar del crimen.

En realidad Francisco, con estos pasos, no hace más que alinear la Iglesia oficial con la que ya pelea desde hace años a pie de calle. Hay muchos curas anónimos que en Italia se juegan la vida en parroquias o diócesis muy peligrosas, alzando la voz contra la Mafia siciliana, la Camorra de Nápoles o la temible ‘ndrangheta calabresa. Marginados por el Vaticano. En Italia no es raro que, ante una clase política corrupta y vergonzosa, ante el abandono institucional, sea un cura quien asuma la defensa de la sociedad civil y se convierta en personaje público, un referente moral. Es lo que han hecho, por ejemplo, sacerdotes como Maurizio Patriciello en la llamada Tierra de los Fuegos, el territorio asolado por las basuras ilegales de la Camorra, o Luigi Merola, en los barrios de Nápoles o, en la misma ciudad, Aniello Manganiello, en Scampia, el enclave de los clanes que aparece en la película ‘Gomorra’. Son curas con jersey y zapatos gastados, de esos que le gustan al Papa porque “huelen a oveja”, están entre la gente. Estos son los más conocidos, pero de vez en cuando aparecen algunos aún más anónimos por alguna noticia escabrosa, como Ennio Stamile, párroco de un pueblecito calabrés, llamado Cetraro, que en 2012 recibió en su casa una cabeza de cerdo como advertencia por sus posturas contra los clanes locales.

Por eso el otro día, el 21 de marzo, en el acto con las víctimas, Francisco rompió la distancia de la Iglesia oficial con los curas antimafia. Entró en la iglesia de la mano, literalmente, de Luigi Ciotti, el cura más conocido de este colectivo. Nunca antes Ciotti había entrado en el Vaticano o había sido recibido por un Papa, aunque lleva desde 1994 al frente de la asociación Libera, que agrupa a las víctimas y lucha contra el crimen organizado. Pero en los despachos de la Iglesia hacían como que no se enteraban. Es lo que llevan haciendo desde que nació la Mafia, a finales del siglo XIX. El propio Ciotti, consciente de que con Bergoglio se ha abierto una nueva fase, no se mordió la lengua y dijo ante él una verdad dolorosa, que hasta ahora era una auténtico tabú: “No siempre la Iglesia ha prestado atención a las víctimas de las mafias y al fenómeno de la criminalidad organizada. No han faltado silencios, infravaloración, exceso de prudencia, palabras de circunstancia”.

La historia del desinterés, la comprensión o incluso la complicidad de la Iglesia con la Mafia resulta increíble, pero es parte de la historia de Cosa Nostra. Desde los inicios ha habido curas mafiosos, con pistola, que pertenecían a bandas de delincuentes o incluso las dirigían. Conventos han servido para esconder mafiosos fugados u ocultar arsenales. Del mismo modo curas honestos que se enfrentaban a la Mafia a veces eran asesinados y la Iglesia nunca se ha molestado en recordarlos ni reivindicarlos.

Los capos eran vistos en los pueblos como parte del sistema establecido, algo así como los caciques locales, garantes del orden y las buenas costumbres. Al mismo tiempo los mafiosos tienen una peculiar relación con la religión, son muy de llevar crucifijos y estampitas y se consideran buenos cristianos. El ritual de iniciación al clan suele consistir, desde siempre y hasta hoy, en quemar una imagen de la Virgen con unas gotas de sangre del elegido mientras se pronuncia un juramento de eterna fidelidad.

Esta asombrosa combinación antropológica se escenificaba socialmente en los pueblos, por ejemplo, en Semana Santa, donde los capos tenían puestos privilegiados en las procesiones o en los bancos de la misa, o gozaban de reverencias ante sus balcones. Esto sigue pasando hasta hoy mismo. En algunos pueblos se llegaba a la simbiosis absoluta en las representaciones teatrales de la Pasión: el jefe mafioso hacía el papel de Cristo.

No sólo ocurría en Sicilia, las más importantes reuniones de los capos de la ‘ndrangheta se han celebrado desde hace un siglo en el santuario de Polsi, a los pies de la ‘Madonna’, patrona de aquellas montañas de sus dominios, el Aspromonte. En la matanza de una pizzería de Duisburg, en Alemania, en 2007, que destapó bruscamente el secreto a voces de la infiltración de la mafia calabresa en Alemania murieron seis jóvenes sicarios. Uno de ellos acababa de pasar por el ritual de afiliación al clan: tenía una estampita del arcángel San Michele medio quemada en el bolsillo.

(En la imagen, Vito Corleone sigue la procesión de San Rocco desde una azotea de Little Italy en ‘El Padrino II’, de Francis Ford Coppola, de 1974).

Pero ha sido más insidiosa la permisividad de la Iglesia oficial, que miraba para otro lado y con ello contribuía a crear el consenso social imprescindible, además del miedo, en el que crece la mafia. Sobre todo a partir de la posguerra, porque la Mafia fue un aliado impresentable de la Democracia Cristiana, el Vaticano y la OTAN durante la Guerra Fría. Ayudaban en el trabajo sucio y en los años cuarenta y cincuenta fueron asesinados en Italia decenas de sindicalistas o líderes comunistas. Para el arzobispo de Palermo la Mafia simplemente no existía, era “un invento de los comunistas” o un prejuicio racista hacia los sicilianos. Los primeros documentos de los obispos sicilianos que, al menos, mencionan tímidamente la Mafia son de 1973, gracias a las aperturas del Concilio Vaticano II, y es una tendencia que partió desde abajo, de curas de base, en parroquias de frontera, contra la resistencia de sus superiores.

Todo esto se complica, y mucho, con la penetración de la Mafia en las finanzas vaticanas. Michele Sindona, asesor financiero de Cosa Nostra era también el hombre de confianza de Pablo VI para los dineros y mangoneó en el IOR, el banco vaticano, todo lo que quiso. La entidad, opaca y ajena a todo control, era ideal para blanquear dinero y el clan de los Corleoneses la usó exactamente para eso. De aquí sale también el escándalo del Banco Ambrosiano, el asesinato de su presidente, Roberto Calvi y del propio Sindona. Y hasta la teoría de que Juan Pablo I, muerto a los 33 días de ser elegido, fue asesinado en 1978 por pretender hacer limpieza en el IOR. Un polémica entidad que sólo ahora, primero con Benedicto XVI con una gran oposición interna y, por fin, con Francisco, empieza a ser saneada. Hasta ahí llega la sombra de la Mafia en el Vaticano. Pero es que llegó incluso hasta las barbas de Juan Pablo II. Un detalle asombroso y muy desconocido es que durante la primera visita de Wojtyla a Sicilia, en 1982, el chófer que le paseó en el coche oficial por Palermo era… un mafioso, Angelo Siino. Es decir, la Mafia paseó a Juan Pablo II por su feudo.

Aquella vez Juan Pablo II no dijo nada de la Mafia en sus trece discursos y eso que había un muerto al día en las calles de Palermo en la más feroz guerra de clanes de Cosa Nostra. Tampoco en su siguiente visita, en 1991. Por fin habló en 1993, pero fue porque se salió del guión, no estaba escrito en el discurso. Lo que le llevó a romper la pauta fue un encuentro improvisado que tuvo antes de la misa del 9 de mayo con los padres de un magistrado asesinado por la Mafia. Fue un alto en el camino que no estaba en el programa. Esa charla, muy breve, de siete minutos, derrumbó un histórico muro de silencio. Unas horas después Juan Pablo II condenó severamente a los mafiosos y les advirtió: “¡Convertíos! ¡Un día llegará el juicio de Dios!”.

 

 

 

Para la Mafia fue un ‘shock’, como han revelado algunos ‘arrepentidos’, la ruptura de un histórico pacto tácito de no agresión, y reaccionó. En julio de ese año colocó bombas en dos céntricas iglesias de Roma, dentro de su brutal campaña de atentados contra el Estado y las instituciones. En septiembre asesinó a Pino Puglisi, un párroco de Palermo que se enfrentaba a los clanes. Ese domingo no hubo una sola mención al crimen en las misas de Sicilia. Puglisi fue beatificado por fin el año pasado por Francisco, aunque naturalmente el proceso venía de antes, y se convirtió en el primer mártir oficial de la lucha contra la Mafia.

Uno de los asesinos de Puglisi fue Gaspare Spatuzza, uno de los matones más sanguinarios de los Corleoneses, que años después fue detenido y, finalmente, se convirtió en ‘arrepentido’, el más importante de los últimos años y que está desvelando algunos de los misterios de Cosa Nostra. En este giro radical aparece de nuevo por sorpresa la religión, siempre tan mezclada con la Mafia, porque ha tenido un gran peso una aparente conversión que ha vivido en prisión. Bajo la tutela de un fraile capuchino Spatuzza se puso a estudiar Teología y ha superado los exámenes con buenas notas.

Naturalmente, es para preguntarse cuál será ahora la reacción de Cosa Nostra a esta nueva cruzada de Francisco. La organización no es la misma de los noventa, entonces muy potente y en la fase más terrorífica de su historia, dirigida por Totò Riina, pero no puede descartarse alguna señal de aviso.
De momento es en la propia Iglesia donde ya se ha captado el mensaje. Este miércoles la Conferencia Episcopal de Calabria decidió, siguiendo las palabras del Papa sobre “el coraje de la denuncia” y la “fuga de cualquier omertà”, que los nuevos estudiantes de los seminarios deberán estudiar a partir de ahora una asignatura sobre la ‘ndrangheta, su historia y sus características. Especialmente, su particular concepción de la fe y su uso de símbolos religiosos. Con Francisco, la Iglesia católica empieza a querer enterarse de qué es eso de la mafia, y desde luego ya era hora.

Curas contra la Mafia:

-Luigi Ciotti es el cura más conocido del movimiento antimafia. Fundó en 1995 la asociación Libera, que agrupa a 1.500 grupos y organizaciones activas contra la criminalidad. Promueve el uso de bienes confiscados a los clanes y también el cultivo con cooperativas de las tierras incautadas. Organiza cada 21 de marzo un encuentro anual de las víctimas, al que Francisco ha acudido este año.

 

 

-Maurizio Patriciello encabeza las denuncias en la ‘Tierra de los Fuegos’, una zona de la región de Nápoles donde la Camorra ha arrojado durante décadas la basura ilegal y peligrosa de sus empresas tapadera. El escándalo ha estallado ahora al dispararse los casos de cáncer y con confesiones de arrepentidos que incluso hablan de residuos nucleares enterrados sin control.

 

 

-Giancarlo Bregantini fue hasta 2007, durante 13 años, obispo  de Locri, en Calabria, un feudo de la ‘ndrangheta. El día de su posesión le recibieron con una bomba bajo el palco, pero rechazó la escolta. Tras el asesinato de un político apoyó el movimiento de protesta “Matadnos a todos”. El Papa le ha encargado las meditaciones del Via Crucis en Semana Santa.

 

 

 

-Luigi Merola, de 41 años, fue de 2000 a 2007 párroco de Forcella, un barrio de Nápoles controlado por la Camorra. Allí se dedicó a los jóvenes para evitar que acabaran de sicarios e incluso presentó denuncias a la Policía. Se destacó por su ataque a los mafiosos en el funeral de Annalisa Durante, una chica de 14 años muerta en un tiroteo. La Camorra le amenazó de muerte y desde entonces vive con escolta.

 

 

-Aniello Manganiello fue párroco 16 años en Scampia, el barrio más peligroso de Nápoles, en manos de la Camorra, retratado en la película ‘Gomorra’. Se enfrentó a los clanes y fue un punto de referencia de la comunidad, pero sus duras críticas a las instituciones y también a la jerarquía de la Iglesia acabaron por costarle un traslado forzoso a Roma en 2010.

 

 

-Pino Puglisi, un párroco del barrio Brancaccio, de Palermo, de alta densidad mafiosa, fue asesinado con 56 años en 1993 por Cosa Nostra por su oposición a los capos y su trabajo de denuncia con los jóvenes. Fue beatificado el año pasado por Francisco y se considera el primer mártir oficial de la lucha contra la Mafia.

 

 

-Giuseppe Diana es otro cura asesinado, esta vez por la Camorra, cerca de Nápoles, en 1994. Es el otro mártir oficioso de la Iglesia. Era párroco de Casal di Principe, territorio del clan de los Casalese, en los años de máxima potencia de este grupo mafioso, el mismo que ha condenado a muerte al escritor Roberto Saviano. Fue acribillado en la sacristía. Tenía 35 años.

 

 

(Publicado en El Correo)

Ana Palacio defiende su defensa de Berlusconi

No era un caso de homonimia. Como trascendió el martes, Ana Palacio, exministra de Asuntos Exteriores del Partido Popular (PP) y actual miembro del Consejo de Estado, máximo órgano consultivo del Gobierno español, es realmente la abogada de Silvio Berlusconi en su última batalla: condenado a la inhabilitación política, intenta presentarse a las elecciones europeas de mayo. Palacio, abogada especializada en derecho comunitario e internacional, salió ayer a defender su causa en público, en una rueda de prensa en Estrasburgo. Más allá de los detalles técnicos es evidente que el morbo está en cómo le ha dado por aceptar la defensa del polémico exprimer ministro, condenado por fraude fiscal y, en primer grado, por prostitución de menores. Localizada en su móvil, Palacio justificó su decisión: “No me duelen los asuntos controvertidos y sé que este lo es, por el personaje, pero debo decir que creo en este caso. En mi vida he rechazado muchos casos porque no me parecían fundados en derecho. Creo que este es un caso clarísimo”.

-Pero no teme que usted, exministra y miembro del Consejo de Estado, una representante de las instituciones, esté asociando su nombre a un condenado por graves delitos.
-Yo asocio mi nombre a una acción judicial. En mi vida he defendido incluso a etarras, en turno de oficio, y sabe lo que eso significa para mí. Yo creo en la Justicia del abogado que defiende al ladrón de su casa. Creo que esto está por encima de antipatías o simpatías.
-¿Por qué aceptó la defensa de Berlusconi?
-No estoy defendiendo a Berlusconi. Estoy defendiendo el derecho de una multiplicidad de votantes. Si el tribunal acaba estimando un día que tiene razón se reparará su derecho, pero ¿quién se lo repara a los ciudadanos que ahora le quieren votar?
-Pero el Supremo italiano ya ha establecido que no se puede presentar a unas elecciones.
-Hombre, si nos quedamos en los Supremos cerramos Estrasburgo.

Berlusconi fue condenado en agosto por el Supremo a cuatro años de cárcel y dos de inhabilitación en cargos públicos por fraude fiscal. Por aplicación de la ‘ley Severino’ contra la corrupción, acarreó la prohibición de presentarse a unas elecciones en seis años y su expulsión del Senado. Palacio ve dos puntos discutibles. Uno, la presunta aplicación retroactiva de la ‘ley Severino’, pues el delito es anterior a la norma, aprobada en diciembre de 2012 con el apoyo del propio Berlusconi. No obstante el texto prevé una aplicación inmediata en caso de condena, independientemente del momento del delito. Y, dos, un problema de “doble pena, porque con la accesoria del Senado hay dos organismos que imponen penas”.

Palacio fue ministra entre 2002 y 2004 con José María Aznar, amigo personal de Berlusconi, a quien invitó incluso al matrimonio de su hija (en la foto, juntos hace un año en el acto de los amigos de Bush). El marido de la hija de Aznar, Alejandro Agag, tuvo negocios con Flavio Briatore. Palacio fue luego vicepresidenta del Banco Mundial de 2006 a 2008 y actualmente es consejera de algunas empresas de energía, además de llevar su propio bufete de abogados, con sedes en Madrid, Washington y Bruselas. Palacio envió por fax el lunes un recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo para solicitar un pronunciamiento de urgencia que permita al líder de la derecha italiana presentarse a las elecciones. Sin embargo fue rechazado en 24 horas. Lo presentó en nombre de 3.900 simpatizantes de Berlusconi, aunque hasta ahora en Italia se había hablado de 10.000.

Palacio, que compareció ayer en Estraburgo con dos diputadas del exprimer ministro, estaba indignada porque, en su opinión, el  recurso “fue rechazado por un secretario judicial sin que lo haya examinado un juez”. Se trataría “de una vulneración del propio Convenio de Derechos Humanos”, que ha impedido un juicio justo. El tribunal argumenta que el recurso “se sitúa manifiestamente fuera del campo de aplicación” del artículo que consiente una intervención de urgencia de la corte, cuando el demandante “esté expuesto a un riesgo inminente de daño grave e irreparable”, como expulsión, extradición o riesgo para la vida. No cree que sea el caso de Berlusconi y por eso no es necesario que lo tramite un juez. Pero Palacio anuncia que recurrirá: “Esto no puede quedar así. Hagamos abstracción de que hablamos de Berlusconi. El tribunal se juega su credibilidad si no permite el acceso de un ciudadano a un juez. Luego ya veremos”.

(Publicado en El Correo)

Diario mínimo (110)

Salerno se queda sin metro a los 5 meses de estrenarlo
El proyecto del metro de Salerno (sur), con 130.000 habitantes, se gestó durante veinte años, con una larga vida burocrática en forma de sueño que se hizo por fin hace cinco meses. Pero ya lo han cerrado, tras una vida real efímera. En realidad le llamaban metro pero no lo era, era “metro de superficie”, es decir, una tranvía de toda la vida, que por lo visto tampoco es que hiciera mucha falta. El ayuntamiento se gastó un dineral en construirlo, causalmente cuando era alcalde Vincenzo De Luca, entonces viceministro de Infraestructuras, del Partido Demócrata (PD). Pero a los cinco meses de empezar a funcionar se ha parado, sin dinero y sin un plan de gestión.
(Il Fatto Quotidiano de hoy)

 

Un diputado regional de Campania pasa gastos de tinte de peluquería y es calvo
Una nueva investigación sobre los reembolsos de gastos a los partidos políticos, esta vez en el Parlamento de Campania (sur), la región de Nápoles, ha dado los resultados habituales, con los acostumbrados detalles pintorescos. El mejor, sin duda, el tipo que pasó facturas de tinte de la peluquería y ha resultado ser calvo. Hay una fiesta con comilona el día de Nochevieja, facturada como acto político, juguetes, alquiler de salas de hoteles de lujo para convenios inexistentes, botellas de vino caro, corbatas de marca, y la rutinaria montaña de cenas y banquetes.  En total, 52 parlamentarios de todos los partidos bajo investigación por un presupuesto bajo sospecha de un millón de euros. Entre ellos, relacionado con la noticia anterior del señor De Luca, el actual subsecretario de Infraestructuras del Gobierno, del Partido Demócrata (PD), Umberto Del Basso De Caro.
(Il Fatto Quotidiano de hoy)

 

Los diputados regionales de Lombardía se gastan 2 millones de euros en comilonas
Pasamos de sur a norte del país sin grandes abismos culturales. La investigación por los gastos reembolsados a los partido políticos de, esta vez, el parlamento de Lombardía (norte), la región de Milán, ha concluido que entre 2008 y 2011 se gastaron dos terceras partes, un total de 2,1 millones de euros, en cenas, banquetes y comilonas. Son 31 diputados regionales del PDL, 23 de la Liga Norte, 5 del PD, 2 de UDC, 1 de SEL, 1 de IDV y 1 del Partito dei Pensionati. Van de la famosa la factura de 2,70 euros de un bote de Nutella de uno del PD a los 2.190,29 euros en marisco, pescado y caviar en las navidades de 2008 del jefe de grupo de los democristianos de UDC, que para eso eran navidades y para eso son democristianos.
(Corriere della Sera, 31 de marzo de 2014)

 

Un municipio de 36 vecinos con 12 concejales
Pedesina, en la provincia alpina de Sondrio (norte) tiene el honor de ser el municipio con menos vecinos de Italia: 36 habitantes. Es una buena metáfora del país porque, pese a eso, no deja de tener su ayuntamiento y una impresionante maquinaria administrativa. En breve volverá a las urnas y de esos 36 vecinos uno será alcalde; cuatro, asesores; doce, concejales; uno, secretario municipal; y luego tienen un empleado,  aunque es a tiempo parcial. En resumen, más de un tercio de la población está metida en política. Que además son familia y ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Lo que decíamos, una buena metáfora de la política nacional. En Italia hay 55 municipios de menos de cien habitantes y una cuarta parte, un total de 1960, de menos de mil vecinos. Se estudian las habituales reformas para solucionarlo de forma racional.
(Il Fatto Quotidiano de hoy)

 

Mussolini deja de ser ciudadano honorífico de Turín
Benito Mussolini ha dejado de ser ciudadano honorífico de Turín, según decidió ayer el pleno municipal tras hora y media de encendido debate. Hubo 29 votos a favor (PD, SEL, Centro Scanderebech, Moderati, M5S, IDV, Alleanza per la città), 3 en contra (Forza Italia y Fratelli d’Italia) y 3 abstenciones (NCD, Liga Norte y Torino Libera). Obsérvese, de paso, que hay doce partidos.
(Varios medios de hoy)

 

Para terminar, miren lo que hicieron el otro día los ladrones de una tienda de bicis de Roma, zona Portuense: había un quiosco que les estorbaba para derribar el escaparate y optaron por mover el quiosco para poder hacerlo mejor.


Pero al menos el quiosquero pudo abrir como un día cualquiera:


(La Repubblica, 11 de marzo de 2014)

 

Ah, se me olvidaba. Mi pésame a los vecinos del precioso pueblo de Vejer de la Frontera, en Cádiz, que acaba de ser elegido por el escritor de romances Federico Moccia como escenario de su nueva novela, en un increíble concurso de localidades que optaban a tal honor. La finalista fue Fuenterrabía, que como premio de consolación también aparecerá por ahí en el libro, eso ha prometido, o amenazado, Moccia. Quien quiera forrarse que abra una tienda de candaditos.

Cosas de Roma (10): la casa olvidada de San Francisco

La Roma escondida es casi más grande de la que se ve, y tampoco es que haga mucho por dejarse ver. Un ejemplo es la extraña invitación que llegó hace unos días a periodistas extranjeros: “Fray Stefano Tamburo les invita a una comida franciscana y a la visita de la celda de San Francisco, antes de su restauración, en el convento de San Francisco Ripa, en Trastevere”. Sin más. Sinceramente, ni idea de que por allí hubiera pasado alguna vez San Francisco de Asís y mucho menos que se conservara su habitación.

La iglesia es famosa por custodiar una obra maestra, la última escultura de Bernini, el Éxtasis de la Beata Ludovica Albertoni, pero no se suele visitar nada más. Llegado el día Fray Stefano explica que, efectivamente, “ni los romanos saben que por aquí pasó San Francisco y está su celda”. Les gustaría restaurarla y promocionarla, aprovechando el tirón del Papa Francisco. La estancia se cae a pedazos pero no les parece que, en plena crisis, sea momento de reclamar dinero al Estado, porque hay cosas más importantes. Así que han pensado que lo más franciscano es salir a pedirlo, como siempre, pero a la manera de hoy. Han abierto una campaña de recaudación de fondos a través de Internet para reunir los 90.000 euros que necesitan. Pero el caso es que casi nadie se ha enterado, y de la invitación a comer tampoco se deducía, quizá por timidez. Sólo  han recaudado hasta ahora una quinta parte. El portal es la plataforma de búsqueda de fondos Kickstarter.com, donde aparecen en un vídeo los directores de cine Franco Zefirelli y Liliana Cavani, que han filmado sendas películas sobre el santo, pidiendo ayuda. Fray Stefano quiere que la prensa le eche una mano, porque el plazo se termina el próximo 11 de abril. Su deseo es que esté lista para el próximo 4 de octubre, festividad del santo, para que la inaugure el Papa.

Una estrecha escalera lleva a la puerta de la celda y dentro se descubre una pequeña sala de paredes ennegrecidas. Es el humo de siglos de velas encendidas en la penumbra, sobre capas seculares de pintura, con una mugre infinita. No se restaura desde 1698 y nadie sabe lo que habrá debajo. La esperanza de los frailes es que, con suerte, aparezca algún grafiti de San Francisco, pues en otros lugares donde residió ha dejado su huella en las paredes, como la letra del ‘tau’, símbolo de la orden. Que haya un fresco es una posibilidad aún más remota. Al fondo hay un altar barroco del siglo XVII, que no pega mucho, pero ahí está. “No, el barroco no es muy franciscano, no”, admite el fraile. En un hueco de la pared se conserva una piedra que, dice la tradición, es en donde se apoyaba San Francisco para dormir. Para él era una especie de cojín. Juan Pablo II estuvo aquí una vez, en 1991. Echó a todo el mundo y se pasó una hora dentro rezando.

“La gente ve, lógicamente, Asís como el centro de la vida de San Francisco, pero vino mucho por Roma, también por Rieti, y siempre se quedaba aquí”, relata el fraile. Unas nueve veces, según los historiadores, entre 1209 y 1223. Lo que queda en pie de esa época es, precisamente, el refectorio, donde se va a comer, y la celda. “Es aquí donde vivió en las semanas previas a su primera visita al papa Inocencio III, en 1209, para que aprobara la orden, y se preparó para verle sirviendo a los enfermos, esto era un hospital”. Fray Stefano cree que es el  mensaje más actual que puede transmitir la visita a la celda.

Los frailes, claro está, están encantados con el Papa Francisco: “La crítica que se hacía en el siglo XIII a la Iglesia era que se había convertido en una corte imperial. San Francisco intentó que estuviera en medio de la gente. El Papa de ahora razona del mismo modo. Quiere ser un Francisco del 2000″. Preguntado por las diferencias entre jesuitas y franciscanos Fray Stefano se pone filosófico:

-Somos distintos, pero la Iglesia es como un equipo de fútbol, un buen ataque, jesuitas, y un buen centro del campo, franciscanos.
-Como la Roma.
-Eeeh no, no, como la Lazio.

Ahí sí que surge una divergencia teológica insalvable.

En la pared hay otro hueco, vacío desde que en los ochenta robaron el relicario que contenía restos de San Carlo da Sezze, un santo del siglo XVII. Era el corazón, particularmente valioso para la orden porque, según la tradición, fue atravesado por un rayo que surgió de una hostia consagrada, caso único, por lo visto, en el santoral. En este santuario han robado mucho y hasta se llevaron una ‘Madonna’ de Pinturicchio, nunca recuperada. La propia celda corrió el riesgo de ser destruida en el siglo XVII con unas obras, pese a la oposición de los frailes, pero dicen que San Francisco se apareció en sueños al cardenal que debía decidirlo y le dijo algo así: “¿También de esta casa me queréis echar?”.

El santuario se anticipó al Papa y ya dio un giro hace tres años, cuando decidió actualizar el mensaje franciscano y abrirse a los necesitados. Empezaron a acoger jóvenes sin hogar que viven allí, comen y duermen, como los frailes. Es más, ahora hay 9 franciscanos y 18 inmigrantes de varios países, muchos musulmanes. De Perú, Libia, Pakistán, Bangladesh, Marruecos… El monasterio les ayuda a buscar trabajo o a estudiar. A la hora de comer se juntan frailes, huéspedes y periodistas en el refertorio, de 800 años de antigüedad. Eso era la comida franciscana. Eso y pasta y pollo. Son todos muy majetes y es un ambiente acogedor.

Antes de la despedida, una visita a la iglesia a ver la escultura de Bernini, que siempre quita la respiración. ¿Y hay algo más para ver? Uno de los frailes dice que, bueno, hay otra tumba interesante a la entrada. La de Giorgio De Chirico, dice. ¿El pintor? ¿Está aquí enterrado? Pues sí, es que su mujer era muy devota de San Francisco. Se entra por una pequeña puerta de reja, y resulta que no no sólo está ahí De Chirico, sino que hay colgados tres cuadros suyos. “Y tenemos otros tres guardados”, comenta un fraile. Roma se esconde mucho, no hay manera.

(Publicado en El Correo)

 

‘Francesco’ (1989), de Liliana Cavani, con un sorprendente Mickey Rourke antes de que echara tripa:

Más números impresionantes

Nuevos números impresionantes que, a modo de cuadro, eso, impresionista, componen una imagen aproximada de este país.

-Un año más, la gran farsa nacional de los datos de la declaración de la renta: la mitad de los italianos declaran ingresos inferiores a 15.000 euros, de manera que, según las medias, los empleados ganan más que sus jefes, los empresarios. Sólo hay 30.000 ricos, que declaran más de 300.000 euros de ingresos.

-En 2012 se han contabilizado 351 actos de intimidación o amenazas mafiosas a dirigentes municipales italianos, es decir, casi uno al día. La mayoría, en el sur, pero también en ayuntamientos del centro y el norte del país.

-Un total de 106.000 italianos se fueron de Italia en 2012, una cifra que no se alcanzaba desde 1880. Es un 115% más que el mismo dato de 2002. Fuente: un estudio de Maddalena Tirabassi y Alvise del Pra.

-Italia es el país del mundo con menos jóvenes de menos de 30 años, después de Japón. Son el 29,4% de la población. Le siguen Alemania y España. Los que más tienen son Uganda (76,2%), Chad y Afganistán.

-Se descubre que una fábrica química de Montedison de Pescara (Abruzzo, centro) lleva 30 años contaminando el agua que beben 700.000 personas. Y lo sabían. En el pueblo que está al lado, Bussi, el índice de tumores es un 70% superior a la media nacional. Se ha abierto un proceso.

-El Parlamento rechaza la propuesta de dos diputados del Partido Demócrata (PD) para obligar a que la proporción de fruta de verdad en los zumos de frutas que se venden sea al menos del 20%, y no del 12%, como hasta ahora. Pero nada.

-La semana pasada se celebró en la región de Véneto (norte) un referéndum informal, sobre todo por Internet, para pedir la independencia. Los organizadores anunciaron eufóricos que participaron 2,3 millones de personas, más del 60% del censo electoral. Pero un informe de cuatro compañías de análisis de datos de Internet ha concluido que en realidad han sido unas 135.000 personas, y una décima parte de ellas desde Chile. También de otros países como Serbia y España.

Si me permiten, incluyo también algunas marcas personales de números importantes:

-Por fin me convoca la Prefectura de Roma para hacerme solemne entrega del decreto que corrige los apellidos de mis hijos, mal inscritos en el registro por cabezonería del funcionario. Ha pasado un año y dos meses, y me puedo considerar afortunado, gracias a la ayuda de un amigo que trabaja allí que ha acelerado el trámite.

-Sigo intentando abrir una cuenta en ese banco naranja tan refrescante on line, después de un año y cuatro meses de papeleo. Parece que ya sólo falta, eso me aseguran, que les mande por correo una fotocopia del carné de conducir de mi mujer firmada por ella. No entiendo nada, pero me prometen que con eso ya estará todo listo. Por si acaso he encargado mi carta astral, no sea que me la pidan.

-Me llega una factura de la Seguridad Social de 2009 que me reclama, no sé por qué ni  me lo explican, 76,26 euros.

Diario mínimo (109)

Breve y circunciso
Sé que parece increíble, pero ha ocurrido. Davide Tripiedi, un diputado del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) de Beppe Grillo, empezó ayer así su intervención en el Parlamento: “Seré breve y circunciso”. En italiano es aún mejor, pues coinciden literalmente los vocablos que causan la confusión: “Sarò breve e circonciso”. Todavía mejor, es decir, peor, fue la corrección del vicepresidente de la cámara, Simone Baldelli, de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi: “Se dice ‘coinciso’”, que en realidad en italiano es el participio de coincidir. Todos rieron, pero en el fondo no ha quedado claro, al menos públicamente en este Parlamento, cómo se dice realmente.
(Varios medios de hoy)

Descuentos en dentaduras y veterinarios en el partido de Berlusconi
El círculo Forza Silvio nacido en estos meses en el XV municipio de Roma, el primero de la capital dentro de la enésima operación de reinventar el partido de Berlusconi, no escatima ideas en su programa. Su presidente, Vincenzo Leli, regala a los nuevos socios un bono de descuento en un veterinario amigo suyo. Para sus mascotas, se entiende. Nació la idea porque algunos, al apuntarse, preguntaban si con el carné había alguna promoción, qué sé yo, “en el mecánico”. Leli va a lanzar otra para ancianos, tras hablar con algunos dentistas: dentaduras postizas a precios rebajados. “La gente se ha alejado de la política y si no nos inventamos algo para recuperarla esto se acaba”, reflexiona Leli.
(La Stampa de hoy)

Confiscado alijo de cocaína enviado al Vaticano
Agentes del aeropuerto de Leipzig, en Alemania, confiscaron el 19 de marzo un paquete con 340 gramos de cocaína diluida y oculta en preservativos cuyo destino era el Vaticano. No estaba escrito ningún nombre. Un enviado de la Policía alemana viajó a Roma, lo entregó a las autoridades vaticanas y quedaron a la espera para ver si alguien reclamaba el paquete en la oficina de correos del Vaticano. Pero nadie lo ha hecho.
(La Repubblica, 24 de marzo de 2014)

El presidente de los ferrocarriles se queja de su bajo sueldo
Mauro Moretti, presidente de Ferrovie dello Stato, la muy mejorable compañía de trenes italiana, ha reaccionado airadamente a la sugerencia del Gobierno de Matteo Renzi de bajar los sueldos de los dirigentes públicos. A Moretti, que cobra 850.000 euros al año, no le parece bien. Asegura que su homólogo alemán cobra tres veces y media más -aunque el servicio de la compañía es, a ojo, siete veces mejor- y que con estos recortes habrá una fuga de ejecutivos al extranjero. Le preguntaron si, en caso de recorte de su sueldo, dimitiría y contestó: “No hay duda”. Desde entonces andan negociando a ver qué pasa.
(La Repubblica, 21 de marzo de 2014)

La segunda debacle de Pompeya

Los efectos destructivos de la política y la burocracia italiana son equiparables a una erupción del Vesubio. El volcán sepultó las ciudades de Pompeya y Herculano en el año 79, pero al menos aquello fue una catástrofe natural. El célebre yacimiento arqueológico ahora se cae a pedazos por una gestión catastrófica. Es el mismo tipo de desidia que, a otro nivel, puede hacer posible la siguiente catástrofe anunciada: el día que el Vesubio vuelva a entrar en erupción habrá que ver cómo sale de allí el millón de personas que vive de forma ilegal en el perímetro prohibido del volcán. Este mes, con las fuertes lluvias, se ha registrado una nueva sucesión de derrumbes en Pompeya, tres en 48 horas a principios de mes, y todo el mundo vuelve a contemplar con asombro cómo se deja morir un lugar que todos admiran y envidian. En 2013, con 2,4 millones de turistas, obtuvo 20 millones de recaudación.

Italia tiene que pasar la vergüenza de que les tiren de las orejas desde fuera. “Pido con fuerza a las autoridades italianas que cuiden Pompeya”, rogó el otro día el comisario europeo Johannes Hahn. “Hace falta un plan de intervención extraordinario que garantice la seguridad de toda la zona. Sin un buen drenaje del agua de la lluvia Pompeya está destinada a derrumbarse por completo”, advirtió la Unesco.

Lo peor es que los desmoronamientos de los últimos años han tenido lugar en las zonas más turísticas, pero “por cada derrumbe conocido hay otros nueve de los que no se tiene noticia”, según Antonio Irlando, del Observatorio de Patrimonio Cultural. Pero casi peor es saber que no es cuestión de dinero. Dinero hay, pero falla la política y luego no se sabe bien en qué se gasta. Un ejemplo. Hasta que en 2010 hubo una sonada sucesión de derrumbes, que culminó en noviembre con la Domus de los Gladiadores, nadie se molestó en hacer un estudio del estado de conservación del recinto. El último era de 1981. Fue entonces cuando comenzó a hablarse de la emergencia de Pompeya.

En abril de 2011, tras la conmoción mundial, se puso en marcha el Gran Proyecto Pompeya, que bien se podría haber llamado, a la vista de lo que pasó, Gran Circo Pompeya. Se presupuestaron 105 millones de euros, de los cuales la UE ponía 74 y el resto, Italia. En Bruselas, por si acaso, advirtieron que si en un plazo razonable de tiempo no habían hecho nada se llevarían el dinero. Perfecto, ningún problema, dijeron en Roma. Se anunció a bombo y platillo que la emergencia de Pompeya estaba resuelta. ¿Cuándo terminaba ese plazo? Este mes. ¿Cuánto se han gastado? Exactamente 588.000 euros, es decir, un 0,56% del dineral a disposición. Una de las primeras decisiones del nuevo ministro de Cultura ha sido ampliar un año más el plazo, hasta 2015. Aseguran que ahora se pondrán serios. Habrá que verlo el año que viene por estas fechas.

Este despropósito es posible por los eternos problemas de Italia. Aquel dinero debía financiar 55 proyectos para reforzar las principales ‘domus’ deterioradas. Pero a estas alturas sólo han arrancado las obras de cinco y únicamente ha sido terminado uno, la Domus del Criptoportico, cuyos trabajos comenzaron en febrero de 2013 y acabaron hace tres semanas. Hay otros nueve proyectos adjudicados pero que aún deben ponerse a trabajar. Está abierto el concurso para ocho más. En resumen, menos de la mitad se ha puesto en marcha en mayor o menor medida.

Pompeya es una buena metáfora de Italia, como lo fue en su día el naufragio del crucero ‘Concordia’. Política, burocracia y criminalidad son una combinación letal. Debe decirse, de entrada, que desde que se anunció el Gran Proyecto los italianos han tenido cuatro Gobiernos, todos de estabilidad precaria. Pasó un año hasta que se convocaron los primeros concursos. Cuando por fin llegaron las ofertas llegaron a ser hasta el 50% inferiores de la base de subasta, un truco frecuente en las adjudicaciones públicas italianas para llevarse el contrato. En realidad sólo sirve para alargar las obras, pedir luego más dinero y hacer trabajos de calidad dudosa. Además los perdedores recurren sistemáticamente y bloquean siempre el inicio del plan. La lentitud bíblica de la Justicia italiana hace el resto. Por otro lado hay que estar alerta en todo momento a la infiltración de la Camorra, la mafia de la región de Nápoles, que en esa zona tiene una gran presencia y trata Pompeya como un negocio más. Puede estar detrás de esas empresas que tiran los precios. A veces los trabajos se paran porque estan bajo investigación. E incluso se sospecha que algunos derrumbes pueden ser intencionados.

El diario ‘La Stampa’ ha contado este mes una historia significativa. En 2011 la multinacional francesa Epadesa, un coloso financiero, se ofreció a donar 200 millones para restaurar Pompeya, invitó a colaborar a la Unesco, pero desde Italia sólo llegaron evasivas y desplantes. El entonces ‘número dos’ del ministerio de Cultura, Riccardo Villari, llegó a acusar en una entrevista al consorcio francés de pretender asignar las obras a empresas suyas, sin concurso: “A lo mejor se creían que con las cuatro perras que nos ofrecían íbamos a forzar las reglas”. En realidad, asegura ahora ‘La Stampa’, los franceses tenían miedo de la Camorra y habían pedido coordinar las adjudicaciones, prohibir las subcontratas y tener agentes de Policía en las obras. El tal Villari salió al día siguiente al paso de esta información para dar su versión y, en su descargo, lo puso todo aún peor. Asegura que hubo “resistencias increíbles” a la llegada de los franceses y éstos también escaparon porque “quedaron aterrorizados de nuestra burocracia paralizadora y de las guerras de casta dentro del ministerio”. Y, naturalmente, también de la Camorra: “No es sólo la Camorra criminal como la entendemos, sino un sistema viscoso, cerrado y corrupto en el que se mueve mucho dinero, posiciones de poder, que se nutre de Pompeya y que no quiere que allí entre nadie”.

Capítulo aparte merece el empantanamiento político. La dirección general que debe gestionar el Gran Proyecto al menos tiene ya un director general, Giovanni Nistri, pero carecía de empleados. Es decir, había 25 elegidos, pero nunca se hacía oficial su nombramiento. Los han asignado este mes a toda prisa en medio del escándalo. Igual que el superintendente de las excavaciones, Massimo Osanna, que después de un año pudo tomar posesión el pasado 5 de marzo. Como es ajeno al ministerio, había recursos de los funcionarios internos. Las guerras de despachos, las eternas peleas de gremios y castas de poder que paralizan Italia con intereses minúsculos y egoístas.

Sobre el terreno, Pier Giovanni Guzzo, superintendente de la zona arqueológica de 1994 a 2009 cree que simplemente falla el mantenimiento cotidiano. En sus tiempos había un millar de empleados. Ahora, la mitad. “Ha dejado de hacerse mantenimiento para concentrarse en edificios concretos, porque no se ve, pero si restauras una ‘domus’ y la abres al público sale en la prensa”, explica. La política ha dado prioridad al marketing. Hasta se restauró de forma obscena el anfiteatro para poder organizar conciertos. El nuevo Gobierno de Renzi ha destinado dos millones para resolver la emergencia, pero aún debe pensarse en un plan a largo plazo.

Por lo demás la impresión que se lleva el turista es de absoluto desmadre y dejadez, como en muchos lugares de Italia. Llegar puede ser una odisea, con escasas indicaciones. En el recinto tampoco abundan los carteles explicativos y nunca se sabe lo que está abierto o cerrado, ni por qué, ni hasta cuándo. Hay ‘domus’ clausuradas desde el terremoto de Irpinia de 1980, aunque han pasado 34 años. En total hay 70 valiosos edificios que no se pueden visitar, entre ellos muchos de los que todos los escolares del mundo han estudiado. Aunque a veces uno salta una valla o abre un puerta medio rota y echa un vistazo, todo furtivo. Ni rastro de baños y la gente a menudo se desahoga donde puede. Total, nadie vigila. Esta semana han robado un trozo de un fresco de Artemisa en la Casa de  Neptuno. El Gobierno ha anunciado, pero sólo a raíz del hurto, que va a redoblar las cámaras de seguridad, pondrá guardas privados y mejorará la iluminación. Pero todo se mueve a golpe de emergencia. El jueves y el viernes, nuevos derrumbes, y esta vez ni siquiera llovía.

(Publicado en El Correo)

Un Papa, por fin con las víctimas de la Mafia

Francisco tuvo ayer otro gesto rompedor cuyo alcance quizá no se comprenda del todo fuera de Italia. Se reunió en Roma con 700 familiares de víctimas de las mafias italianas y les acompañó en el emotivo acto que celebran cada 21 de marzo, organizado por la asociación Libera, del sacerdote Luigi Ciotti. Leen los nombres de las víctimas identificadas de la Mafia, 842 a día de hoy, sin contar las de los propios mafiosos, que suben la cifra a varios miles. Lo llevan haciendo desde 1995 y nunca un Papa se había acercado, un síntoma más del vergonzoso silencio que la Iglesia católica ha mantenido históricamente hacia la mafia, sólo roto a partir de 1973 en documentos de los obispos sicilianos y, por un pontífice, en 1993 con el célebre discurso de Juan Pablo II en Sicilia. De hecho, sintiendo que se rompía un pacto tácito, a los dos meses Cosa Nostra colocó  bombas en dos iglesias de Roma y a los cuatro meses asesinó a un párroco de Palermo, Pino Puglisi, beatificado el año pasado.

Francisco ha sido el primer Papa en encontrar a las víctimas y unirse a su conmemoración. Ayer tuvo palabras duras, con semblante grave, para los “hombres y mujeres mafiosos”: “¡Por favor, cambiad de vida, convertíos, dejad de hacer el mal! Esta vida que vivís no os dará felicidad, alegría. El poder y el dinero que tenéis ahora de tantos negocios sucios, de crímenes mafiosos, son dinero lleno de sangre, no podréis llevarlo a la otra vida. ¡Convertíos para no acabar en el infierno, es lo que os espera si seguís por este camino! Tenéis un papá y una mamá, pensad en ellos, llorad un poco y convertíos, os lo pido de rodillas”. Son, de nuevo, palabras históricas, porque no son nada frecuentes, aunque también Benedicto XVI condenó la mafia en algunos discursos.

Con esta jornada y la presencia de Bergoglio, las víctimas de la mafia han sentido por primera vez que algo ha cambiado realmente en la Iglesia oficial. “Con él de nuestra parte todo puede cambiar”, han declarado, tras décadas de olvido público e institucional. Ciotti trabaja en la calle desde hace décadas, es uno de esos curas “con olor a oveja” que pide Francisco. El Papa le abrazó al llegar y entraron juntos de la mano. Ciotti, en su discurso de bienvenida, reconoció que “no siempre la Iglesia ha prestado atención a las víctimas de las mafias y al fenómeno de la criminalidad organizada”. “No han faltado silencios, infravaloración, exceso de prudencia, palabras de circunstancia”, admitió. También acusó al Estado, a la política y a las instituciones, porque la principal reclamación de las víctimas es “verdad y justicia”. Aseguró que el 70% de las familias no conocen aún la verdad sobre la muerte de sus seres queridos y recordó que en su lista de nombres, que empieza en 1893, hay 80 niños. Los dos últimos, asesinados en los últimos dos meses en Calabria y Puglia.

El Papa, muy serio en toda la ceremonia y que pronunció un discurso breve, quiso compartir una esperanza: “Que el sentido de responsabilidad poco a poco venza sobre la corrupción en cada parte del mundo, y esto debe partir de las conciencias y desde ahí sanar las relaciones, el tejido social, para que la justicia ocupe el puesto de la iniquidad”.

(Publicado en El Correo)

Pueden leer más en esto que he escrito aquí para saber más sobre las connotaciones profundas del asunto.

elcorreo.com

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