En Italia se habla cíclicamente de antipolítica como quien censura la lucha contra el cáncer. Saltan las alarmas cada vez que hay voces o movimientos que vienen a decir algo tan evidente como que la clase dirigente está formada por vagos y chorizos que tienen que ser encarcelados o irse a su casa. Normal, también en la cueva de los cuarenta ladrones debía de pitar la alarma cuando se acercaba Ali Babá.
Empezó en los albores de la República, con un pirado napolitano llamado Guglielmo Giannini, periodista, escritor de novelas policiacas, dramaturgo y libretista de coplas que fundó en 1946 el Frente del Hombre Cualquiera (Fronte dell’Uomo Qualunque). Había empezado con un periódico satírico-cañero que se llamaba así y le daba a todos los políticos bajo el lema: “Este es el periódico del hombre cualquiera, harto de todos, cuyo único, ardiente deseo, es que nadie le dé el coñazo”. Le ‘rompa le scatole’, en italiano. No es mal lema electoral. Y es lo que debió de pensar en bueno de Giannini cuando vio que el diario vendía 800.000 copias. Ah, qué tiempos aquellos en los que la gente compraba periódicos. En las elecciones de 1946 sacó 30 diputados con más del 5% de los votos. Democristianos y comunistas se asustaron, claro. Inventaron el insulto ‘qualunquista’, que se sigue usando. Luego, una vez en su terreno, liaron a Giannini y se lió el solo, y acabó abducido por el sistema. Pasa bastante. Esto de temer el macarrismo político tiene su razón de ser, pues como movimiento antipolítico, pero en serio, el fascismo salió bastante bien. Recuerden el lema de Mussolini: “Me ne frego”. Traducido muy libremente, algo así como ‘me importa un pimiento’. Berlusconi le defiende mucho y, según ha confesado, hasta se identifica con él a veces.
Ahora que se acercan las elecciones municipales del 6 de mayo en parte del país están todos muy preocupados con la abstención, que según los sondeos anda por el 48%, y con Beppe Grillo, el cómico cabreado que sube en todas las encuestas hasta un 8% de los votos. Es el chico de la foto de arriba. Si los políticos hacen el payaso, son los cómicos los que tienen que ponerse serios. Entre eso y el ataque de cuernos que tienen con el Gobierno de Monti, porque la gente se da cuenta de que sin ellos se puede vivir perfectamente, están fatal de los nervios. Ante esta terrible amenaza para la democracia, y para demostrar que son imprescindibles, los partidos han tomado conciencia del problema y han tomado cartas en el asunto. Veamos algunas de las reacciones más reseñables por su realismo, humildad y sentido de Estado:
-En la Liga Norte ya está muy disputado el primer premio a la barbaridad más gorda del escándalo sobre el uso de fondos públicos. Se duda entre la cirugía plástica de nariz del hijo pequeño de Bossi, Eridano Sirio, pagada con dinero público, o los lingotes de oro y las pilas de diamantes compradas como inversión por el tesorero. A mí desde luego me hace gracia que por ahí ande un chaval pegado a una nariz que no es suya, sino de todos los contribuyentes. Cuando se supo que la Liga también pagaba el piso en Roma de uno de sus líderes, Roberto Calderoli, esta fue la reacción de Umberto Bossi: “No hay ningún delito, es dinero nuestro y un partido si quiere puede perfectamente tirarlo por la ventana”. Claro que sí, con un par. Lo último, de ayer mismo, es un título académico del inefable ‘Trucha’, Renzo, otro hijo de Bossi, el que suspendió tres veces selectividad, comprado en Albania con dinero público.
-Mucho mejor ha estado el eterno presidente de Lombardía, Roberto Formigoni, del PDL, el partido de Berlusconi. Desde hace meses está saliendo porquería a paladas de su administración, que a menudo le roza muy cerquita. Hay diez diputados regionales de 80 bajo investigación, una buena marca. Pero a él le toca más el escándalo de la Sanidad, donde estalla todo el tejemaneje del reembolso a estructuras privadas, que gestiona el 43% del servicio. Empezó en noviembre con la sonada quiebra del hospital San Raffaele del cura golfo Luigi Verzé, donde apareció en escena -para ir a la cárcel- un empresario que movía fondos de dinero negro, Pierangelo Daccó. Muy amigo de Formigoni. También ha salido su nombre en otro escándalo similar de la Fundación Maugeri, otro gran complejo hospitalario de Pavía. Allí se merendaron 56 millones en falsos informes técnicos, entre ellos una joya para las antologías: un estudio sobre la viabilidad de la vida en Marte.
Daccó, como varios implicados en estos escándalos, pertenecen o se mueven en la órbita de Comunione e Liberazione (CL), organización católica muy activa en Milán, donde nació, que propugna entre otras cosas lo bien que va la fe con los negocios y el poder. Es muy influyente en Italia y extendida en todo el mundo, algún día tendremos que extendernos también nosotros más sobre el tema. Formigoni es una de sus estrellas, e incluso pertenece a ‘Memores Domini’, un grupo de CL que vive en pisos en comunidad donde dan su sueldo y tienen voto de castidad. Por abreviar, los ‘ciellinos’ controlan el cotarro de la sanidad pública lombarda. Las investigaciones han revelado que Daccò, en cuyo yate veraneaba Formigoni, le ha pagado a su ilustre amigo cenas, viajes a París y unas vacaciones fastuosas de Nochevieja en el Caribe. Compraba las langostas como si fueran sugus. Reacción de Formigoni a la noticia de las vacaciones pagadas publicada en el ‘Corriere della Sera’: -“Eran viajes en grupo, con amigos, y cada uno pagaba una cosa, luego al final se hacen cuentas. Yo, como todos los italianos, paso las vacaciones en grupo. ¿El periodista del ‘Corriere’ no ha ido nunca de vacaciones en grupo? ¿Ha ido siempre solo? Entonces es un pringado, un hombre triste y melancólico”. Pero el caso es que Formigoni aún no encuentra las facturas de ningún viaje. Esat fue la reacción que tuvo con otra periodista que al cabo de unos días le vuelve a preguntar sobre el tema y, en concreto, por si ha encontrado ya las facturas:
Sinopsis: Formigoni primero responde que se solidariza con los periodistas porque tienen directores que les obligan a hacer esas preguntas. La cronista insiste y argumenta que la gente quiere saber qué ha pasado con ese dinero. “La gente no se preocupa para nada de esto. La gente ha entendido muy bien que esto es un ataque…”. La periodista sigue preguntando por las facturas y entonces Formigoni se queja de que no le deja hablar. Le pide que le haga la pregunta precisa y le deje responder. Ella la hace, y le ruega que explique cómo pagó aquellas vacaciones, para tranquilizar a la gente. “Además de que todos están tranquilos -responde Formigoni-. La gente que me votó en 2010 me apoya de forma compacta,…”. La periodista interrumpe: “Pero es para despejar cualquier sombra”. Entonces Formigoni se enfada y se despide: “Si quiere tomar lecciones de periodismo le puedo indicar algunas escuelas donde le enseñarán a hacer preguntas…”. “Sí, y a insistir en las preguntas”, responde ella. “No, eso es hacer una pregunta, luego otra, pero no interrumpir la respuesta”. La reportera le pide disculpas pero insiste. “No, no debe disculparse solo conmigo, sino con la categoría de los periodistas, que tienen una deontología y la respetan”. Entonces le quita el micrófono para que le deje hablar y sigue con el mismo rollo. Que si es un montaje y todo eso. Luego añade que tienen que esperar porque esa noche va a un conocido programa televisivo donde le harán esas preguntas y explicará todo. Si quieren ir con él, pueden ir en grupo y repartir los gastos. Risas. Fin. Aquí todo degenera en comedieta y pelillos a la mar. No respondió a la pregunta.
FIN
Formigoni no dejó de incluir en las reflexiones de sus primeras reacciones ese epílogo de línea cristiana, tan italiana y que hemos señalado tantas veces, que enlaza culpabilidad, arrepentimiento, misericordia y perdón. Y santas pascuas, aquí paz y después gloria: “Me importa solo haber servido a mi pueblo, dentro de la humillación por todos mis muchos y muchos pecados”.
Pero hay otro mejor: “También Jesús se equivocó en la elección de uno de sus colaboradores”. Qué piquito de oro.
El otro día, por fin, el presidente de Comunione e Liberazione, Julián Carrón, que por cierto es español, se mojó en una carta al de autocrítica al diario ‘La Repubblica’ que se puede leer como un palo a Formigoni: “Si el movimiento es continuamente identificado con el atractivo del poder, del dinero, de estilos de vida que no tienen nada que ver con lo que hemos encontrado (se refiere a su experiencia de vida de fe, n. del a.), algún pretexto habremos dado”.
-Tal como está el patio, con diez diputados investigados, el Parlamento regional de Lombardía ha tenido una réplica ejemplar: un super puente de tres semanas. Se reunieron por última vez el 17 de abril, que enlazaron con el 25, fiesta de la Liberación, y de ahí al 1 de mayo y tiro porque me toca hasta el día 8. Sí, mientras leen estas líneas estos señores todavía no están dando ni golpe.
-En el Parlamento nacional tampoco bromean. Con los escándalos de la financiación de los partidos -2.300 millones regalados por los contribuyentes en 17 años y empleados sin ningún control, como se ha visto ahora con la Liga Norte- se juntaron de inmediato a buscar una solución los líderes de las tres formaciones que sostienen al Gobierno: Alfano, del PDL (aunque está de mandado, porque el líder es Berlusconi), Bersani del PD y Casini de UDC. Les llaman, para abreviar, ABC. Fue muy gracioso. Presentaron hace dos semanas muy serios un plan radical que proponía, entre otras cosas, la obligación de auditar los balances de cada partido. Así que presentaron un proyecto de ley que imponía la obligación de auditar los balances de cada partido. Sin embargo, lo que son las cosas, los técnicos del Parlamento se miraron ese texto revolucionario que proponía obligar a auditar los balances de cada partido y advirtieron un pequeño detalle: “No consta que se mencione la obligación de auditar los balances”. Y seguimos igual. Aún andan analizándolo. Ya verán como estos mangantes no cambian nada.
-Pero al menos hay políticos que no tienen miedo de llamar al pan, pan y al vino, vino. Un total de 33 diputados, concretamente, ha presentado un recurso contra la medida que, en plena crisis y auge del cabreo social, elimina el chollazo de la pensión vitalicia para los parlamentarios. Se podía pillar ya con 50 años, y hala, a vivir. Pero en la gran reforma de las pensiones al menos han tenido la decencia de retrasar las suyas a los 60 ó 65 años. Sin embargo estos 33 valientes no están de acuerdo y quieren mantener su privilegio. En unos días tendremos la resolución a su recurso. Pero es conmovedor comprobar, al menos, que la mayoría proceden de la Liga Norte (un total de 18), que en este caso olvidan sus proclamaciones de independencia y contra Roma ladrona. Aunque quizá es que piensan que Roma les está robando lo suyo. También hay ocho del centro-derecha, tres del centro-izquierda, dos comunistas y un verde.
Pues bien, por increíble que parezca, a pesar de esta batería de medidas contra la antipolítica que hemos mencionado, no hay manera oigan, la antipolítica sigue creciendo como si nada.
A modo de recordatorio final, es útil señalar que, en su día, a inicios de los noventa, tanto Umberto Bossi como Silvio Berlusconi se presentaron como personificación de la antipolítica, para echar a toda esa panda de corruptos y vividores. Y ya ven, mejora continuamente la raza, porque aprenden de sus errores. Cada vez son más golfos.
Un cura defiende a su padre mafioso en su primera homilía
Un nuevo y glorioso ejemplo de que en Italia cada uno aspira a la justicia a su medida, con una opción perenne a la misericordia y pelillos a la mar. Don Vincenzo Scerbo, un cura de Isola Capo Rizzuto, provincia de Crotone, Calabria (sur), se estrenó el otro día en el púlpito tras ordenarse como sacerdote. En su primera homilía, emocionado, dijo que una parte de su corazón estaba en la cárcel de Siano, junto a su padre. “¡Elevo llena de dolor mi plegaria a Dios para que su justicia intervenga en donde la justicia de este mundo ha mostrado toda su mezquindad y avaricia!”. Su padre, Romo Scerbo, es un capo mafioso que está en la cárcel condenado a cinco años y medio por extorsión. A la salida, el cura explicó a un periodista que su padre es inocente, en el pueblo lo sabe todo el mundo y todos lloraban en la iglesia.
Los datos del impuesto sobre la renta en Italia nunca decepcionan, son fascinantes. Muy reveladores. El dato de este año, sobre 2010, tiene algo de milagroso: un empresario medio gana menos que el empleado medio al que paga, 18.170 euros anuales frente a 19.810. Pero hay más. Trabajadores en nómina y jubilados pagan el 93,2% de los impuestos. El 14% de los contribuyentes -más conocidos como ‘los de siempre’-, pagan el 53% del total. Entre los más pobres, o presuntos, el 50% de los que declaran, más de 20 millones de ciudadanos, dice ganar menos de 15.000 euros anuales. Pero es que, de esos, nada menos que 14 millones, un tercio del total, gana menos de 10.000, ni mil euros al mes.
Tampoco hay casi ricos. Solo un 1% de los contribuyentes declara más de 100.000 euros y apenas un 0,07%, más de 300.000 euros, una élite que reúne apenas a 30.590 personas, de los cuales, encima, la mayoría -20.910 personas- son empleados con nómina. Pero a lo mejor, más que club exclusivo, son un grupo de pringaos. Porque yo creo que se puede convocar un Nobel especial para quien resuelva el siguiente enigma. Es que resulta que cada año se venden en Italia 206.000 coches de lujo con un precio superior a los 100.000 euros. Y el 64% de los 100.000 yates de más de diez metros registrados en el país estén a nombre de insolventes, testaferros mayores de ochenta años o sociedades intermedias.
Por dejarnos de tonterías: según un estudio de la Asociación Italiana de Private Banking, hay 611.438 familias italianas con patrimonios superiores a los 500.000 euros. Luego pasa lo que pasa. Según se supo ayer, Italia alcanzará el año que viene el récord menos envidiable, el de presión fiscal: será del 45,4%. Es un círculo vicioso, porque todos evadirán aún más.
En el último año, como prioridad del Gobierno técnico de Monti, se han puesto más serios con los controles fiscales. La Guardia di Finanza hace operaciones vistosas, en plan Miami Vice, para acojonar. Empezaron en Nochevieja en Cortina D’Ampezzo, meta pija del esquí navideño. Pararon 133 cochazos de lujo para saber quién era el propietario. Ya se lo imaginarán. Un total de 42 habían manifestado en su declaración menos de 30.000 euros. Luego hicieron redadas parecidas en locales de la movida de Milán y en los puestos turísticos del Ponte Vecchio de Florencia, para ver cuánto ganaban realmente. Lograron auténticos milagros. Con la poli delante de la caja, obligando a hacer el odiado ‘scontrino’, el ticket de compra, la recaudación se disparaba respecto a días anteriores. En los bares de Milán, hasta el 100% más, y entre los orfebres de Florencia, en un caso se llegó a un aumento del 400%.
Obviamente se levantaron críticas desde varios partidos contra este “terrorismo fiscal” y este ataque indiscriminado e injusto contra los ciudadanos. Es que así no vamos a ninguna parte.
Veamos esta secuencia de ‘Qualunquemente’ (Giulio Manfredonia, 2011) que deja bien claro el tabú del ‘scontrino’ o ‘ricevuta fiscale’:
Sinopsis: El protagonista, Cetto La Qualunque, golfo, mafioso y corrupto metido en política, interpretado por el cómico Antonio Albanese, insiste en invitar a este señor que ahora no me acuerdo quién es, si un político honesto o un magistrado o algo así. Pero el otro no se deja y, es más, pide la mítica ‘ricevuta fiscale’, la factura. Cetto sugiere después un descuentillo, pero el otro se sigue negando. Al final le cobran cinco euros.
FIN
Ahora, perdonen la brusquedad, vamos a cambiar de tercio y ponernos serios. Esto que contamos no quiere decir que todo el mundo en el fondo sea rico. En Italia, deprimida económicamente desde hace años, hay gente que las está pasando pero que muy putas, aunque no tengan los catastróficos niveles de paro de España (9,3% frente al 23,6%). Ayer se presentó un informe escalofriante. Solo el título ya lo es: ‘El suicidio en Italia en tiempos de crisis’. La media es de dos al día, personas que se quitan la vida por problemas relacionados con la situación económica.
Esta es la gente que se ha suicidado porque no encontraba trabajo o lo había perdido:
2010: 362
2009: 357
2008: 260
2007: 270
2006: 275
Y estos son los empresarios que se han suicidado por sus problemas con los negocios:
2010: 336
2009: 343
Los datos de 2011 se adivinan alarmantes y este año, porque los medios ya se fijan, llevamos ya 23 suicidios. Se ha convertido en un auténtico y preocupante fenómeno social, quizá con un efecto de imitación a medida que los casos saltan a la prensa. Sobre todo en Véneto, una de las regiones más dinámicas del país y con un 80% de pequeñas empresas, las más expuestas a impagos y restricción del crédito: se han suicidado 50 empresarios en tres años.
Las noticias de este tipo se suceden sin cesar. Hace dos semanas causó conmoción el farmacéutico jubilado griego que se pegó un tiro delante del Parlamento de Atenas. Pero en Italia, sin llegar a esa espectacularidad, hay casos tremendos. Ese mismo día una viuda siciliana de 78 años murió tras arrojarse desde el cuarto piso de su casa en Gela porque su pensión había bajado de 800 a 600 euros. El 29 de abril un constructor de Bolonia en quiebra y agobiado por los impuestos se dio fuego en su coche ante las oficinas de Hacienda. Murió días después. Al día siguiente, sábado 30, le imitó un trabajador marroquí de Verona que llevaba cuatro meses sin cobrar. El día 2 de este mes un ebanista de Roma de 57 años se ahorcó en su taller y dejó una nota escueta: “Problemas económicos insuperables”. El 4, el titular de una firma de aluminio se disparó en el pecho con su escopeta y en Milán se ahorcó un taxista de 51 años que había perdido el puesto y tuvo que volver a vivir a casa de sus padres.
El primer ministro italiano, Mario Monti, ha comparecido hoy para explicar los sacrificios que debe seguir afrontando el país. Sabía que esta terrible cuestión de los suicidios está en el aire. Así que ha señalado que en Grecia están peor, porque llevan 1725, parece que en dos años. Como si fuera la prima de riesgo. Ya hemos llegado a esto. Por cierto, ¿alguien está mirando este implacable indicador económico en España?
Volví de Cuba -fui por el viaje del Papa, no se crean- y me encontré con que el mundo berlusconiano se sigue derrumbando a marchas aceleradas. No había superado la consternación por la expulsión de Emilio Fede de su telediario personal (ya hablaremos de ello otro día) y me sobreviene el cataclismo de la Liga Norte. Umberto Bossi ha dimitido. Esto no sé si podré asumirlo, pero se lo cuento para hacer terapia de grupo.
Por si no lo han seguido o se pierden es fácil de resumir: la millonada que recibía la Liga de financiación pública de los contribuyentes -ya saben, el famoso y escandaloso robo del ‘reembolso de gastos electorales’ de todo partido italiano- se dedicaba también a pagar gastos privados de la familia Bossi y el entorno cercano de pelotas y trepas profesionales, conocido en el partido como el ‘círculo mágico’. En la caja fuerte del tesorero mangante del partido, Francesco Belsito, había una carpeta que se llamaba simplemente ‘The Family’. En concepto de reembolso la Liga ha recibido solo en los últimos años 63 millones de euros, aunque sus gastos electorales eran solo de ocho millones. Y la familia y allegados de Bossi se habría merendado unos 3,5 millones, según los primeros cálculos que emergen de la investigación de tres fiscalías que esta semana han pasado a ser cinco.
La peor parte, de momento, se la ha llevado Renzo Bossi, ‘el Trucha’. Estaba llamado en los designios de las estrellas y por la voz de ultratumba de los antepasados vikingos a ser el sucesor del gran líder. El delfín, para entendernos, pero se quedó en trucha. De ahí su nombre, y no es broma, se lo puso su propio padre por eso.
El bueno de Renzo, que tan buenos ratos nos ha hecho pasar, se ha pulido algo así como 440.000 euros en cenas, coches, viajes, gasolina, guardaespaldas y, qué sé yo, supongo que hasta gominolas, porque ahora tiene 23 años, pero empezó a retozar en la política con 21. Fue entonces, encasquetado en las listas de las elecciones regionales de 2010, cuando salió elegido diputado de Lombardía, la región de Milán. Supongo que se sintió todo un estadista cobrando 12.000 euros al mes y sentado al lado de una tía cañón como Nicole Minetti, la organizadora de las juergas de Berlusconi, llegada al puesto por méritos similares a los suyos, aunque bastante más estomagantes. Ella al menos era higienista dental, azafata sexy televisiva y ‘madrelingua inglese’, expresión que ha dado mucha coña y significa, no crean, que tiene el inglés como lengua materna. Pero el gran Renzo tenía razones para considerarse un triunfador, porque no ha dado un palo al agua en su vida: no se le conoce oficio conocido y ha suspendido tres veces selectividad. En fin, como su padre, cantante melódico con el nombre artístico de Donato que en casa fingía ser médico y salía cada mañana con el maletín y la bata como para ir a currar, aunque luego se iba al bar o zascandilear por ahí. Hasta que su mujer le pilló y le mandó a la porra. Renzo nació con su segundo matrimonio. Su madre, por cierto, es una de esas jubiladas italianas de oro, que pilla la pensión de profesora desde los 39 años. En suma, que Renzo no ha visto trabajar en casa a nadie en su vida.
El día en que Renzo se sentó en el parlamento lombardo fue un día aciago para la región, pues el sistema estaba llegando a su máxima degeneración y estaba en muy buena compañía: a día de hoy están investigados o imputados por corrupción nada menos que once de los ochenta diputados. Hay que sumar a la lista negra a Renzo, que de momento no está acusado formalmente de nada pero ya ha dimitido. Pobre chaval, ni eso ha aprendido, todo el mundo sabe que hay que agarrarse a la poltrona como sea y luego no pasa nada. Como se nota que es nuevo.
¿Saben una cosa? Yo al Trucha le comprendo. Piensen que ha crecido desde que era un bebé pensando que su padre era Dios bendito descendido a la tierra para liberar a los pobres padanos oprimidos y que eso de la Liga Norte era el pueblo elegido. Hasta se puso a la venta en vídeo entre los militantes la boda por lo civil de Umberto Bossi con su madre, como si fuera un acontecimiento histórico de la dinastía fundadora. Hay fotos del pobre Renzo con seis años vestido con el uniforme de la guardia padana. Con diez ya iba a los mítines y observava embelesado al pie del escenario el gran camelo, a su padre arengando a las masas. Les contaba el fantástico cuento de la Padania, un lugar maravilloso donde mana hidromiel, la bebida de Odín y Thor, arruinado por la llegada masiva de negros y carabinieri de acento siciliano. Cómo no se lo iba a creer un niño si veía a miles de adultos que caían como conejitos. Bossi hasta presumía de tenerlo duro. Ése fue uno de los grandes lemas y argumentos electorales de la Liga, que lo tenían duro. Huy qué miedo. Piensen en el niño, a cualquiera le vendría encima un complejo de Edipo de caballo.
La Liga, cuando empezó, era la política por cojones, diciendo las verdades como en el bar. Ellos sí que eran auténticos. Todos robaban menos ellos. No hay que olvidar que entonces aplaudían la operación ‘Manos Limpias’, esgrimían cuerdas de horca en el Parlamento para linchar a los corruptos y acusaban a Berlusconi de mafioso. Nacieron como movimiento popular antipolítico, fruto del hartazgo ciudadano por el vergonzoso sistema de los partidos tradicionales y, en lo que les tocaba en el Norte, por el mamoneo absoluto de pasta que se cocía en Roma, mientras el poderío económico estaba en Milán y alrededores. Tenían razón, las cosas como son, pero luego se les fue muchísimo la olla. El suyo era un nacionalismo puramente económico, pero había que adornarlo y se pusieron místicos. Unos genios, oigan. A cualquiera que lo hubiera dicho antes le habrían tomado por loco, pero nunca hay que subestimar la credulidad de las masas. Bossi y compañía se inventaron las procesiones de druidas en el río Po, los rituales paganos célticos, los juramentos con calabazas y todas las tonterías que a uno se le puedan ocurrir. Desde miss Padania al mundial de fútbol de pueblos oprimidos, donde siempre metían unas goleadas de escándalo a los pobres tibetanos. Y nada, se creían campeones del mundo:
Nada como vivir en el propio mundo de colores. Así que pónganse en el lugar de Renzo, que casi vivía el show de Truman, pero con elfos, pitufos y Robin de los Bosques. Imaginen que el pobre, que hasta hace poco presumía de no haber bajado nunca más allá de Roma, ha crecido pensando que todo esto es el mundo real o incluso normal. Además el culto al líder máximo se extendía por emanación natural a sus vástagos. ‘La Padania’, el diario del partido, que bien podía llamarse ‘Pravdania’ y que no desentonaría en Corea del Norte, ha exaltado sistemáticamente a los hijos del gurú. Les felicitaba el cumpleaños, sacaba fotos de sus hazañas deportivas y les hacía la pelota de forma estratosférica. Así que también ellos se creían la pera limonera. Estos chicos han vivido en un desprendimiento total de la realidad, en definitiva. Con los niños eso no se hace, y menos poniéndoles esos nombres de inspiración pseudocéltica: Roberto Libertà, Eridano Sirio,… En eso el Trucha era el más normal. Encima ayer Umberto Bossi tuvo las narices de echarles la culpa de todo en un mítin y pedir perdón a la militancia por las fechorías de sus hijos. Si es que la culpa es de los padres, hombre, como se oye comentar en los columpios ante los niños malcriados. Bossi, en veloz declive de gurú sagrado a abuelo cebolleta, lo que ya era desde hace años, ya ha entrado en otra fase expiatoria clásica: los medios le sacan compungido yendo a misa de Pascua.
No sé qué habrá visto también el amigo Renzo en estos años en su casa para pensar que era normal moverse por ahí sin dinero, como hacía Gianni Agnelli, pidiéndoselo al chófer o al partido, como si fuera la cosa más natural del mundo. Vamos, por derecho divino. Ahora se le habrá caído el mundo encima. Si no le vigilan acabará mal, en algún concurso televisivo.
Entre los muchos desparrames de esta empanada mental, Bossi logró para la causa que la RAI se marcara una superproducción con reparto internacional para cantar la gesta de Alberto da Giussano, personaje de leyenda medieval que se habría enfrentado en el siglo XII al emperador germano Federico I ‘Barbarroja’. La Liga Norte lo tiene como inspirador de sus batallitas y es el soldadito que aparece en el escudo del partido. La peli se llamó ‘Barbarossa’ (Martinelli, 2009) y ya ven que hasta ficharon a Rutger Hauer como malo.
Pues sí, ellos se ven así, gracias al dinero pagado por la televisión pública en co-producción para una película de 30 millones de dólares que fue un fracaso en taquilla, pero en la que, según dicen, hasta metieron a Bossi de noble lombardo en un cameo. Aunque se rodó en Rumanía con extras rumanos y hasta gitanos, con lo malos que son, ¡sacrilegio! Para mentener el encantamiento del mago Merlín también se ponen escenas de ‘Braveheart’ antes de los mítines, para emocionarse. Pero bueno, en algunos momentos importantes de la vida todos debemos asomarnos a ese abismo que hay entre lo que uno querría ser o se cree que es y lo que en realidad es. En eso están los chicos de la Liga tras romperse el hechizo. La verdad es que son más bien como los bárbaros patosos de ‘Attila, flagello di Dio’ (Castellano y Pipolo, 1982), joya del cine italiano cutrón:
Sinopsis: Los bárbaros llegan en un gran carro rústico, el ‘carroccio’, símbolo de la Liga Norte, curiosamente, aunque entonces ni existía. Los romanos les preguntan quiénes son. Dicen que son los bárbaros y su intención es destruir Roma. “Por donde yo paso ya no crece la hierba, querido”, apunta Attila, con el descacharrante acento que hizo famoso al actor, Diego Abatantuono, en varias películas de la época, una parodia del esfuerzo de un inmigrante del sur por parecer del norte. Como el romano no entiende, Attila se calienta: “¿Es que sois sordos? ¿Sois una tribu de minusválidos?” Y deletrea con una frase célebre del cine italiano cutrón: “¡A como atrocidad, doble T como terremoto y tragedia, I de ira de Dios, L como lago de sangre y A de ahora voy para allá y te rompo los cuernos!”.
FIN
El pobre Renzo tiene disculpa, pero son más difíciles de comprender estas hipnosis colectivas italianas. El invento de la Liga Norte, Umberto Bossi, Berlusconi,… a uno de estos personajes lo ves la primera vez y a los dos minutos ya te imaginas perfectamente el percal. No le dejarías las llaves del coche ni loco. Son vendedores de crecepelos, con todo el salero que quieran. Lo que no entiendo es que algunos italianos necesiten veinte años pra calarles. Ahora tenemos a todos estos militantes de la Liga Norte estupefactos y descarriados, con unas facturas de psiquiatra tremendas. Ya les habían embaucado con la obligación de las terribles corbatas verdes, color oficial del partido y que solo llevan ellos en el hemisferio norte, y ahora esto. En general, no sé qué va a pasar con la derecha en este país, porque está totalmente patas arriba. Y como la izquierda está parecido, las próximas elecciones van a ser apasionantes.
Vamos a ver, ¿ustedes habrían contratado como tesorero a alguien con el siguiente currículum? A saber: portero de discoteca de buen tonelaje, chófer de politicos de medio pelo hasta pillar el volante de un ministro de Berlusconi en 1994. Tras tirar el carné de Forza Italia y hacerse el de la Liga Norte, alegres visitas con vino y ‘focaccia’ a la casa de Bossi. En algún momento aparecen dos licenciaturas falsas en Malta y Londres, Luego, asistente al tesorero de la Liga y, de regalo, subsecretario del Gobierno de Berlusconi. Hasta que fallece el tesorero en 2010 y, por fin, tesorero con todos los honores. Este es el carrerón de Francesco Belsito, tesorero de la Liga en el centro del escándalo por mangonear la pasta. Es el chico de la foto, en un evento náutico padano.
Ahora todos caen de las nubes. También el ex-ministro Roberto Castelli, que al frente del comité administrativo del partido en teoría debía vigilar también las cuentas, pero ahora anda llorando diciendo que Belsito no le dejaba ver los papeles. Sin embargo estamos hablando de un señor que, cuando fue ministro de Justicia, contrató en 2001 como asesor a un amiguete de su pueblo que se dedicaba al comercio de pescado fresco y congelado. Así estuvo cuatro años, trincando 100.000 euros anuales, dedicado a “una actividad de contenido indefinido” y a redactar informes “casi en código, con referencias crípticas”, según denunció el Tribunal de Cuentas.
Quien ha tenido ojos para ver ya ha visto desde hace años, y no ahora, los pasteleos de la Liga Norte con el dinero. Para empezar también acabaron por pillarles a ellos en Manos Limpias en el supercaso de la ‘maxitangente’ Enimont, la bolsillada más grande todas repartida entre los partidos. Bossi pasó avergonzado por los tribunales asegurando que no sabía nada y no volvería a repetirse. Pero luego se metieron a hacer un banco padano, Credieruonord, para que su pueblo tuviera un banco propio y de fiar y lo desplumaron en tres años regalando dinero a los conocidos. También se inventaron un complejo de vacaciones en Croacia, para que el buen padano con denominación de origen pudiera veranear sin mezclarse con la chusma de las playas del sur de Italia, pero también quebraron. Por cierto que el autor de estas patéticas aventuras financieras, Stefano Stefani, es el nuevo tesorero. Como para fiarse.
El castigo divino más refinado enviado por Tutatis o las walkirias para tanta debilidad humana es despampanante. Ni a un humorista agudo se le habría ocurrido mejor. Pasarse una vida insultando negros e italianos del sur, por mafiosos, para terminar enviando 4,5 millones de euros a Tanzania, en una operación que para los magistrados puede ser lavado de dinero de la ’ndrangheta, la mafia calabresa (punta de la ‘bota’). Pero lo mejor es que Tanzania se ha permitido el lujo de ser un país serio y darles lecciones: ha rechazado la transferencia por su dudosa transparencia. Por no hablar de que otra de las salpicadas por el escándalo, Rosi Mauro, vicepresidenta del Senado, alias ‘la Negra’, dicho así entre ellos para fastidiar, es de Brindisi, una ‘terrona’ (paleta del sur) como la copa de un pino. Una de esas emigrantes que se les han colado en Milán. Sin estudios conocidos, también se ha colado en la presidencia del Senado, enchufada directamente por el gran capo, aunque no tenía ninguna experiencia y ha dejado a todos flipando con sus aires de verdulera resabiada. Como parece la Bruja Avería y se le tenía muchas ganas ahora la están masacrando. Se supone que va a dimitir, pero ella se niega porque dice que todo es mentira y entonces le han advertido que la echan igual.
Lo mejor, aunque no es nada nuevo, es ver cómo todos gritan la consigna habitual: ¡es un complot! En realidad también les comprendo. En Italia cuando a alguien le pillan con las manos en la masa no discute el hecho en sí, porque es perer el tiempo, sino el hecho de que le pillen. Desde su punto de vista la situación es esta: aquí somos todos unos chorizos y robamos lo que podemos, lo que es muy raro es que justo ahora saquen lo mío, aquí hay gato encerrado, alguien me quiere quitar de en medio ¿quién será? Y se devanan los sesos intentando descifrar la conspiración, una de las actividades más italianas que existen.
Se piensa hasta en Berlusconi, fíjense. La hipótesis sería que, estando en caída libre en los sondeos, busca desesperadamente caladeros electorales. Aquí hay otro tema muy profundo y resbaladizo. Lo ha vuelto a sacar ahora Rossana Sapori, 53 años, ex-dirigente del partido y ex-periodista de Radio Padania Libera, hasta que la echaron en 2004 por decir lo que ahora vuelve a decir. Desde entonces tiene un estanco. La idea es esta: Berlusconi se compró el apoyo de la Liga Norte en 2000 para asegurarse el triunfo electoral, pues los sondeos indicaban de forma impepinable que para ganar necesitaba sus votos. ¿Cómo? Sapori asegura que el partido estaba entonces sumergido en deudas por su desastrosa gestión y también debía afrontar el pago de querellas millonarias al propio Berlusconi, pues cuando rompieron su primera alianza en 1995 la Liga le llamó de mafioso para arriba a través de las páginas de ‘La Padania’. Son documentos encantadores, vean, vean:
Era 1998, otros tiempos. Berlusconi, muy cuco él y siempre experto en comprar amigos, habría ofrecido saldar todas las deudas y perdonar las indemnizaciones a cambio del apoyo incondicional de la Liga Norte. Además, como garantía, afirma Sapori, se habría adueñado de la titularidad del símbolo del partido, ante notario, para tener atada a la Liga, pues si le abandonaba de nuevo no podría presentarse otra vez con su nombre y además tendría que explicar por qué. Esto es lo que sostiene Rossana Sapori, y lo ha vuelto a hacer esta semana en una entrevista destacada al ‘Corriere della Sera’.
Lo cierto es que la alianza de Bossi y Berlusconi en 2000 fue sorprendente, tras haber roto de forma violenta llamándose de todo y jurando que jamás volverían a sentarse a la misma mesa. Luego la Liga Norte lo ha mantenido en el poder durante casi una década -de 2001 a 2011, salvo un paréntesis de Prodi de 18 meses en 2006-. Bossi ha tragado con todo, con todas las vergonzosas leyes ‘ad personam’ inventadas para burlar la Justicia, y en realidad ha sacado muy poco. El famoso federalismo se ha quedado en nada. Y en los dos últimos años de degeneración berlusconiana han amenazado cientos de veces con romper con Berlusconi sin que nunca fuera en serio. Por eso se desplomaron en las últimas municipales de hace un año. Ahora han roto con él, pero solo tras su caída y para hacer oposición al Gobierno técnico de Monti. Intentaban desde entonces, como confesó Bossi sin rodeos, “rehacerse la virginidad”, es decir, intentar vender de nuevo la moto. No sé a quién van a engañar ahora, pero tampoco hay que hacerse ilusiones. Es perfectamente posible que siga el espectáculo.
Un alcalde siciliano manda de crucero a niños y ancianos
Comitini, pequeño pueblo siciliano de 960 vecinos, ya era famoso por tener 65 empleados municipales, uno por cada 14 habitantes. Por ejemplo, aunque el tráfico es nulo tienen nueve guardias municipales. Cobran 800 euros al mes, por 20 horas a la semana. La enviada del New York Times, que quiso verlo para creerlo, se fue hasta allí y encontró a dos agentes tomando el aperitivo en el bar. Le explicaron: “Trabajos como este mantienen viva la ciudad. Aquí, sentados en el bar, ayudamos a la economía local”. El alcalde, Nino Contino, de centro-derecha, lo argumenta así: “Si no hubiéramos ofrecido un trabajo a estas personas habrían emigrado”. Además el ayuntamiento solo pone el 10% del dinero. El resto, los Gobiernos regional y central. Pero ahora es noticia por la idea del alcalde, en plena crisis y plan de ajuste brutal, de mandar de crucero por el Mediterráneo a treinta ancianos y 14 niños del pueblo. Son 35.000 euros de fondos estatales más un 20% de aportación municipal. Pero es que en mayo hay elecciones municipales.
(Corriere della Sera, 3 de marzo 2012)
Calabria profunda ‘far west’
Maria Carmela Lanzetta, de 57 años, ha dimitido como alcaldesa de Monasterace, 3.500 vecinos, en Calabria (sur) tras la última agresión: una ráfaga de tiros en su coche y otra en la persiana de su farmacia. Hace nueve meses, cuando empezaron a acosarla, ya le quemaron la tienda. ¿Su culpa? Fue elegida hace año y medio por el centro-izquierda con el afán de cambiar las cosas en tierra de la ’ndrangheta. Por ejemplo, quiso hacer pagar el agua, tasa sistemáticamente ignorada por la mayoría de los vecinos. “El pueblo es ingobernable”, ha concluido.
(La Stampa, 2 de abril)
Fracaso de las bicis compartidas en Roma
Como se podía prever, el servicio de ‘bike sharing’, las bicis compartidas, ha fracasado en Roma. Empezó con 250 bicis en 2008 y los datos de 2011 son desmoralizadores: fueron robadas 400. Los aparcamientos están vacíos. En París tienen 23.000 bicis y cuesta un euro al día. En Londres, 6.000 y cuesta una esterlina al día. En Roma, además, costaba 50 céntimos cada hora.
Hace ahora tres años contábamos precisamente en este espacio que el servicio empezó con una empresa española, Cemusa, que había ofrecido el servicio de forma gratuita durante seis meses para luego cerrar un acuerdo. Después dio tres meses más, pero al final se hartó y se largó. El sistema pasó entonces a ser de gestión municipal, lo que quiere decir que firmó definitivamente su defunción. Desde agosto está bloqueada la adjudicación del servicio por los habituales litigios judiciales.
(Corriere della Sera, 17 de marzo 2012)
Pillan a un falso ciego al presentarse en coche en comisaría
Un presunto ciego de 68 años de Monte Porzio Catone (centro) que cobraba una pensión de invalidez de 600 euros despertó las sospechas de los Carabinieri al ver que el pase especial para discapacitados de su furgoneta había sido retocado a mano. Los agentes se dedicaron a seguirlo y tenía toda la pinta de que veía perfectamente. Pero la prueba definitiva se la dio él mismo con toda tranquilidad cuando le convocaron en comisaría, en plan anzuelo, para firmar algunos documentos para el permiso de invalidez. El tipo le echaba tanto morro que se presentó en comisaría al volante de la furgoneta y hasta entró a aparcar en el patio del edificio. Subió a la oficina ágilmente, leyó los papeles delante de los agentes, firmó, les dio la mano, bajó y se largó como había venido. Todo fue filmado y luego fue arrestado.
(Corriere della Sera, 17 de marzo de 2012)
Paliza especial a tres inmigrantes
Un hombre de 37 años dio una paliza una noche de viernes a tres inmigrantes bengalíes que vendían flores en restaurantes de Trastevere. Acabaron en el hospital con traumas en el rostro y en el cuerpo. Pero debe notarse, como hacía toda la prensa, que el agresor, un tal Ranieri Adami Piccolomini, es descendiente directo del papa Pío II, pontífice entre 1458 y 1464. Apasionado de boxeo, culturismo y paracaidismo, con una tienda de tatuajes que no funcionó, tiene varios antecedentes por peleas y agresiones.
(Varios diarios, 1 de abril de 2012)
La muerte de Caravaggio, otra conspiración
Nueva revisión histórica con increíbles conspiraciones. Esta vez le toca a Caravaggio. No habría muerto por una grave enfermedad y la fatiga del exilio en la playa de Porto Ercole, sino que fue asesinado más o menos en Ladispoli, cerca de Roma, por una conspiración de los Caballeros de Malta y el Vaticano. “Para eliminar a un personaje que ponía en discusión la fe dogmática de la Iglesia y trataba las sagradas verdades sin ningún decoro”, asegura el historiador Vincenzo Pacelli.
(Varios diarios, 1 de abril de 2012)
Otra casta en Milán en los carriles de emergencia
Periódicamente hay noticias que reafirman a los italianos en la idea de que, por un lado, está la gente normal que vive puteada y, por otro, la casta del poder que vive de miedo por encima del bien y del mal. Esta ha sido una de ellas: se ha hecho pública en Milán la lista de quiénes tienen pases especiales gratuitos para circular por los carriles preferentes de la ciudad, en teoría solo permitidos a fuerzas del orden y ambulancias. Son más de 4.000 personas. Diputados y senadores, concejales, partidos políticos, bancos, empresas de todo tipo, sindicatos, periodistas más o menos famosos, curas del arzobispado y, por supuesto, hermanos e hijos de. Ha sido un escándalo, pero ninguno de esos nombres ha constituido una sorpresa.
(Varios diarios, 30 marzo 2012)
Seamos sinceros, la mayor parte del tiempo escribimos tonterías. De hecho cada vez nos lo piden más. Luego hay por ahí una serie de temas tremendos que siempre están esperando a ser contados, pero son duros de narices, arduos de seguir, complicados de entender y de explicar, delicados de escribir. En fin, un dolor de cabeza. pero son importantísimos. Total, que uno los va dejando de forma inconsciente, porque siempre la actualidad manda y da la excusa para no meterse en estos berenjenales. Sin embargo de vez en cuando uno tiene prontos y se mete. Luego se arrepiente, pero ya no hay vuelta atrás, porque ya lo has prometido, que es una de mis maneras de forzarme a hacerlo. En resumen, que el otro día me lié a contar el gran embrollo de Falcone, Borsellino, la Mafia, las negociaciones secretas con Cosa Nostra y todo lo que viene detrás hasta hoy. Aquí lo planto para quien le pueda interesar, en una versión más amplia y adornada de la que permite el papel.
Vuelco en el caso Borsellino. Se van a cumplir veinte años de dos de los sucesos más horrendos del último medio siglo de historia de Italia, que por otra parte está llena de ellos: los asesinatos en 1992, a dos meses de distancia, de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, dos grandes héroes italianos, los magistrados que encabezaron la más agresiva batalla contra la Mafia. Dos masacres de una crueldad inaudita. La ‘strage di Capaci’ que acabó con la vida de Falcone, su mujer y tres escoltas con 500 kilos de explosivo en un túnel bajo la autopista que fue volada literalmente a su paso. La ‘strage de Via D’Amelio’ que asesinó Borsellino y cinco guardaespaldas con un coche bomba con 100 kilos de explosivo cuando iba a visitar a su madre. Dejaron cráteres en la memoria que no se cierran.
La masacre de Capaci, 23 de mayo de 1992:
Hay siete filones de investigación aún abiertos sobre agujeros negros de ambos casos que deparan sorpresas periódicamente. Van desde el origen del explosivo utilizado para matar a Falcone al misterioso atentado frustrado que sufrió tres años antes en Addaura, sobre el que volveremos luego. Tres Fiscalías -Palermo, Caltanisetta y Florencia- indagan en la oscura trama de contactos entre Cosa Nostra y el Estado italiano que emerge tras los atentados, pero no se logran disipar las sombras. Sin embargo, la gravedad y las implicaciones de lo que va saliendo a la luz es cada vez más escandaloso. En los últimos días se han sucedido dos resoluciones en Caltanisetta y Florencia que han reescrito en parte lo que se sabía, abriendo nuevos escenarios. Las claves son, al menos, tres. Borsellino fue traicionado por alguien del propio Estado por oponerse a las negociaciones con la Mafia y por so fue asesinado. Los grandes atentados de Cosa Nostra de 1992 y 1993, la ‘guerra contra el Estado’ de Totó Riina, entra en la categoría de terrorismo, porque intentaban influir en el equilibrio político del Estado. La iniciativa de las negociaciones partió del Estado, no de la Mafia.
El foco de atención en este momento se centra en la muerte de Borsellino, el amigo de Falcone que siguió su labor tras su asesinato, aún sabiendo, como él, que estaba condenado por lo que habían descubierto, las complicidades de Cosa Nostra con el gran poder político. El vuelco en el caso se produce tras descubrirse que la verdad oficial aceptada en el proceso celebrado en su día era un montaje. Estaba basado en el testimonio de un ‘pentito’ (arrepentido), Vicenzo Scarantino, confirmado por otros dos, Salvatore Candura y Francesco Andriotta, que se acusaron de haber robado el coche usado en el atentado.
Pero en 2008 todo se vino abajo. Otro ‘pentito’ que cobrará un enorme valor, Gaspare Spatuzza, reveló que fue él quien robó aquel Fiat 126, ofreció pruebas indiscutibles -llevó incluso a los jueces al lugar donde robó el coche y donde lo preparó- y confesó que los condenados no tenían nada que ver. El hombre que apretó el botón fue Giuseppe Graviano y esto ya era otra cosa, porque su clan, los Brancaccio, estaban en contacto con el poder, los servicios secretos y la masonería. El móvil podía dejar de ser simple violencia de Mafia. Es más, Spatuzza indicó que el garaje en el que se preparó el coche bomba había un hombre ajeno a Cosa Nostra que no supo identificar.
En octubre de 2011 la Fiscalía de Caltanisetta pidió que el proceso volviera a repetirse y dijo con todas las letras que había once inocentes -mafiosos, pero inocentes- condenados. Fueron puestos en libertad siete acusados que llevana en la cárcel desde 1993. La Fiscalía de Caltanisetta investiga cómo se hizo aquella investigación para aclarar si fue un error, o fruto de un ansia exagerada de ofrecer resultados a la opinión pública o directamente una operación orquestada para ocultar la verdad. Fue cosa del comisario Arnaldo La Barbera y tres policías. La figura de La Barbera, fallecido en 2002, también ha dado un vuelco. Jefe de la ‘squadra mobile’ de Palermo, de gran prestigio y carrera brillante, encargado del grupo especial al que se encargó resolver las masacres de Falcone y Borsellino, ahora resulta que fue de los servicios secretos al menos durante dos años antes de su llegada a Palermo en 1988. Lo han descubierto los fiscales de Caltanisseta en 2010. Así que puede esperarse cualquier cosa. Tenía el nombre en clave de ‘Catullo’ y también de ‘Rutilius’.
Después se ha sabido que los falsos ‘arrepentidos’ se convirtieron en tales porque los inflaron a mamporros o les volvieron medio locos. “Yo no sabía ni donde estaba Via D’Amelio, hablé solo por miedo, me torturaron, me pegaron, me mataban de hambre”, ha dicho ahora Scarantino, el testigo clave. Le meaban en la pasta o le ponían moscas. Luego le prometieron salir de la cárcel y darle un buen dinero para rehacerse la vida.
Ahora que se piensa, quizá fue un poco raro que resolvieran el caso en tres meses, porque en octubre de 1992 ya estaban cantándolo todo. Simplemente los pillaron en los bajos fondos de Palermo y les cargaron el marrón. Los policías, aseguran, les hicieron aprender “la lección” de lo que tenían que decir y ellos endosaron la firma de los crímenes a hombres de Cosa Nostra: Salvatore Profeta, Cosimo Vernengo, Giuseppe Orofino, Natale Gambino y Gaetano Scotto, a quienes les cayó cadena perpetua. ‘Ergastolo’, en italiano.
El atentado frustrado de Addaura. En este punto es útil hacer un inciso, para coger perspectiva, sobre aquel misterioso atentado frustrado que ya había sufrido Falcone en 1989 en Addaura. Lo resumo rápido. Falcone estaba de vacaciones en un chalé con playa privada en Sicilia, en Addaura, y el 21 de junio de 1989 encontraron 58 cartuchos de dinamita entre las rocas preparados para estallar cuando fuera a darse un baño. Por suerte no llegaron a estallar. Esto era lo que se pensaba hasta 2010. Como ven, pasan veinte años, todo queda patas arriba y se está como al principio, o peor, con cara de tonto.
Vamos con la nueva versión inquietante. En el comando que puso la bomba y andaba por allí escondido en los arrecifes había mafiosos y agentes de los servicios secretos, pero al mismo tiempo estaban en el lugar otros agentes secretos -estos, en cambio, eran del bando de los buenos- que evitaron el atentado. Dos misteriosos submarinistas de los buenos, que se zambullieron desde una lancha en las cercanías, habrían inutilizado el explosivo. No se sabe quiénes eran, pero hay una sospecha: los agentes Nino Agostino y Emanuele Piazza. ¿Por qué? Porque se los cargaron. Ambos de forma extraña. A Agostino, a los dos meses, con su mujer. Luego registraron su casa y se llevaron documentos. Y a Piazza lo estrangularon nueve meses después. La Policía ventiló los dos casos como crímenes pasionales o que dejaban en mal lugar a las víctimas. Es decir, parece que fue un montaje más. Un ‘depistaggio’, una operación de despiste, vocablo clave en estos misterios italianos. En síntesis, una parte mala de los servicios secretos quería liquidar a Falcone pero otra parte buena lo salvó, al menos aquella vez. El inspector que registró la casa de Agostino se llamaba Guido Paolilli. ¿Quién era? Un hombre de La Barbera.
Sinopsis: Falcone, un héroe de una pieza. ¿Ha sacrificado parte de su vida a la lucha contra la Mafia, usted vive blindado, pero quién le manda meterse en este lío? “Solo espíritu de servicio”. ¿Ha tenido alguna vez la tentación de dejar esta lucha? “No, nunca”.
FIN
Volvamos a la actualidad. Ahora, tras cuatro años de nueva investigación de la masacre de Borsellino, se han emitido cuatro órdenes de arresto de los auténticos responsables del atentado y los fiscales han avanzado que “algún servidor infiel del Estado llegó al punto de señalar voluntariamente a Paolo Borsellino como obstáculo al cierre de la negociación” con la Mafia. El capo de Cosa Nostra, Totò Riina se habría movido con “una premura increíble” para liquidarle. “Esto es solo el punto de partida”, ha dicho el fiscal Sergio Lari, que también muestra su “desconcierto por el silencio de algunos políticos”.
Negociaciones inconfesables. ¿Cuál es esa negociación con la Mafia y qué son esos silencios? Se habla de tres rondas de contactos entre el poder político y Cosa Nostra en esos años convulsos, 1992 y 1993, que cambiaron Italia, pues tuvieron lugar mientras se derrumbaba el cuadro político de medio siglo con la operación ‘Manos Limpias’ y la Mafia buscaba cómo recolocarse. Una negociación, la más documentada, es de los Carabinieri; otra del Gobierno de centro-izquierda que relajó el régimen carcelario duro, como pedía Cosa Nostra, y la última, la más delicada actualmente, con la mano derecha de Silvio Berlusconi, Marcello Dell’Utri.
Estas conversaciones clandestinas se han ido conociendo a partir de 2007 por Spatuzza y otro decisivo colaborador de la Justicia, Massimo Ciancimino, un personaje muy ambiguo (en la foto). Es el hijo del ex-alcalde mafioso de Palermo, Vito Ciancimino. Fue él quien reveló por primera vez las negociaciones a los jueces, la estrecha amistad de su padre con Bernardo Provenzano, mano derecha de Riina y capo de Cosa Nostra desde 1993 y las visitas de un misterioso ‘señor Franco’ de los servicios secretos. Empezó a hablar, no se sabe por qué, y ha arrastrado a varios ex-ministros y altos cargos a acordarse de repente de todo, aunque luego ha descalificado él solo su credibilidad, también de forma extraña, con documentación falsa.
Tras el asesinato de Falcone, el diálogo fue abierto por Mario Mori, coronel de los Carabinieri del ROS, el cuerpo especial contra mafia y terrorismo. Por cierto, luego, en 2001 fue nombrado jefe de los servicios secretos, cargo que ocupó hasta 2006. También le acompañó el capitán Giuseppe De Donno, a través Vito Ciancimino, en junio de 1992, aunque Mori rebate esa fecha. A final de ese mes Totò Riina presentó un papel (el célebre ‘papello’) con sus exigencias. Fueron estas, un total de doce:
1.Revisión de la sentencia del maxi-proceso de Palermo.
2.Anulación del decreto ley 41 bis.
3.Revisión de la ley Rognoni-La Torre (delito de asociación mafiosa).
4.Reforma de al ley sobre ‘arrepentidos’.
5.Reconocimiento de beneficios de disociación para los condenados por mafia (como para las Brigadas Rojas).
6.Arresto domiciliario con más de 70 años.
7.Cierre de las super-cárceles.
8.Prisión cerca de las casas familiares.
9.Ninguna censura a la correspondencia familiar.
10.Fin de medidas de prevención para los familiares.
11.Arresto solo con delito flagrante.
12.Eliminación de tasas sobre el combustible en Sicilia (como para Aosta).
Mori y De Donno buscaron “una cobertura política” a su iniciativa, pero nunca informaron a Borsellino, según los fiscales. Ellos alegan que solo fue una pista de trabajo en la lucha contra la Mafia pero, sea como fuere, desde luego “Cosa Nostra lo percibió como una ocasión para imponer pactos y condiciones”, han dicho los jueces de Florencia en su última sentencia sobre los atentados en esa ciudad. Los magistrados ven “amplias zonas de sombra en la acción del Estado”. El objetivo era “buscar un terreno de acuerdo para parar la violencia” por el temor a otros grandes atentados. Además había muchos políticos aterrorizados pues, vistos como traidores por la Mafia por no cumplir sus compromisos, quisieron salvar el pellejo. Según el ‘pentito’ Giovanni Brusca, el que apretó el botón de la bomba contra Falcone, después del atentado muchos políticos “se cagaron” y preguntaron a Riina qué querían para dejar de matar. Por lo visto se puso contentísimo y ya se creía el amo del mundo. En la foto lo tienen más tarde, cuando le detuvieron.
Para los fiscales aquellos contactos de los Carabinieri fueron el nivel más básico de las conversaciones, porque están convencidos de que también tuvo lugar en las altas esferas. Brusca ha contado que, tras los primeros contactos, Riina le dijo que “había que superar un muro”. Le ordenó suspender el asesinato de Calogero Mannino, ex-ministro y secretario de la DC siciliana, que iba detrás en la lista de ajuste de cuentas después de Salvo Lima. Con el asesinato de este hombre de Andreotti los mafiosos dieron una señal inconfundible de que se rompía la baraja.
Según la Fiscalía, fue Mannino quien impulsó el contacto con Ciancimino y presionó luego para ablandar el 41 bis. Brusca ha señalado a Nicola Mancino, ministro de Interior desde el 29 de junio de 1992 a 1994, como “terminal final” de las conversaciones. Cercano a Maninno (corriente sinistra DC), fue colocado por eso, según la Fiscalía, para tener un ministro más disponible.
Mancino, Maninno, y unos cuantos ex-ministros y altos cargos han recuperado la memoria de repente, después de veinte años, y han desfilado a declarar. Entre admisiones y negaciones de todas maneras no queda claro nada y parece que todo el mundo sabía pero no sabía o no se lo dijo nadie, aunque otros dicen que se lo dijeron. Lo que sí está claro es que Cosa Nostra sacó algo a cambio, aunque tampoco se sabía del todo: ahora se ha descubierto que el régimen duro del 41 bis se dejó de aplicar a 800 de los 1.200 mafiosos que lo tenían entre 1992 a 1994. El ministro de Justicia de 1993, Giovanni Conso, que empezó la operación con más 300 de una sentada, ha declarado que fue una decisión personal suya, en solitario. Pero los fiscales concluyen: “Las conversaciones, iniciadas en 1992, tienen su fruto envenenado en 1993”. Nadie ha explicado por qué se vio la necesidad de aliviar las penas de los mafiosos mientras estallaban las bombas.
Borsellino se enteró de las negociaciones el 28 de junio de 1992, por una amiga suya. Liliana Ferraro, alto cargo de instituciones penitenciarias. Se la encontró en el aeropuerto de Fiumicino y le puso al corriente de lo que se estaba cocinando a sus espaldas. Al día siguiente Borsellino estuvo en una cena en Roma con altos mandos de los Carabinieri y después se sinceró con dos colegas. “Tristísimo”, según han declarado, se derrumbó en un sillón y les dijo entre lágrimas: “No puedo creer que un amigo me haya traicionado”.
El 1 julio vio al nuevo ministro Interior, Nicola Mancino, el día de su nombramiento, aunque este dice ahora que no lo recuerda. Una “grave amnesia”, dicen los fiscales. Hombre, Borsellino era una de las personas más famosas de Italia en ese momento.
Su mujer, Agnese, ha declarado que el 15 julio de 1992, cuatro días antes de que le mataran, estaban asomados al balcón y le dijo: “He visto la Mafia cara a cara, me han dicho que el general Subranni es ‘punciutu’ (mafioso)”. Cuando se enteró casi vomita, le contó. El general Subbrani, que era el máximo mando del ROS de los Carabinieri, ya retirado, debe declarar pero ha replicado que es todo “una estúpida falsedad”. Luego, continuó la viuda de Borsellino, en un paseo por la orilla del mar le dijo esto: “Me dijo que no sería la Mafia quien le mataría, de la que no tenía miedo, sino sus colegas y otros quienes permitirían que eso ocurriera”. Uno de los muchos misterios de su muerte es la desaparición en el lugar del crimen de su agenda roja, que siempre llevaba consigo y donde apuntaba sus pesquisas. También se está investigando.
La masacre de Via D’Amelio, 19 de julio de 1992:
Cuando veo estas imágenes siempre imagino la obscenidad de alguien hurgando entre los restos del coche de Borsellino para robarle la cartera y llevarse la agenda roja.
La captura de Totò Riina. Tras la muerte de Borsellino, la negociación siguió. Pero la tesis que se maneja es que Riina “poco a poco, se convierte no en sujeto sino en objeto” de la negociación, según el análisis de los fiscales. La hipótesis es que, siendo el más loco y violento de los capos, fue vendido por su mano derecha, Bernardo Provenzano, que le sucedió y compró su inmunidad. Riina fue capturado en enero de 1993. Y lo que pasó después no hace más que alimentar las sospechas: su casa, localizada el día del arresto, no fue vigilada ni registrada por los Carabinieri, sin informar a la Fiscalía, hasta 18 días después. Cuando por fin la Fiscalía se enteró y se decidieron se la encontraron vacía y hasta con las paredes pintadas. El general Mario Mori -otra vez él-, fue procesado junto al famoso capitán ‘Ultimo’, nombre en clave del hombre que detuvo a Riina. Fueron absueltos en 2006, aunque la sentencia era de esas ambiguas a la italiana: aunque la cagaron, y no se sabe muy bien por qué, parece que fue por un error de comunicación sin mala idea y de todas maneras aquello no fue delito.
En julio de 2009, al salir a la luz el ‘papello’, Riina habló por primera vez en años, aunque en su estilo sibilino, para decir que él no negoció nada, que le habían vendido, y concluyó sobre Borsellino: «A mí no me había puesto ni una multa. Lo mataron ellos».
Lo ocurrido más tarde, en 1995, también va en esta dirección: un confidente reveló una cita con Provenzano y se abrió la ocasión de detenerle. Pero el general de los Carabinieri, el mismo Mario Mori, la dejó pasar. Por eso es procesado ahora en Palermo por presunto favorecimiento de la Mafia. Además Provenzano, capo supremo de Cosa Nostra, en busca y captura desde 1963 y uno de los criminales más buscados del mundo, visitó varias veces a Vito Ciancimino en su casa del centro de Roma, en Piazza di Spagna, y eso que estaba en arresto domiciliario. Solo fue detenido en 2006. Curiosamente, al día siguiente de las elecciones que perdió Berlusconi.
Aparece Berlusconi. Y así llegamos al tercer frente de negociaciones investigado. Tras el arresto de Riina, el clan de los hermanos Graviano siguió con los atentados para obtener mejores condiciones carcelarias y para buscar nuevos contactos políticos en el cambio de escenario que vivía Italia. Según varios ‘arrepentidos’ y también Spatuzza, Dell’Utri y Berlusconi pasaron a ser los nuevos referentes políticos de Cosa Nostra. Brusca declaró que cuando fue asesinado Salvo Lima “Riina me dijo que Ciancimino y Dell’Utri se habían propuesto como nuevos referentes para las relaciones con la política”. Muchos fiscales trabajan con esta tesis desde hace años, aunque ningún tribunal lo ha confirmado de forma definitiva. Dell’Utri sigue siendo investigado por ello en Palermo.
Declaración de Spatuzza en el proceso a Dell’Utri, el 4 de diciembre de 2009:
Sinopsis: Spatuzza declara detrás de un biombo protegido por una docena de policías. Cuenta que él y los demás mafiosos celebraron las masacres de los jueces Falcone y Borsellino. Aquellos atentados “nos pertenecen”, aclara, los demás, no. En otro pasaje declara que pusieron fin a los atentados porque habían obtenido lo que querían “gracias a la seriedad de estas personas que habían llevado adelante esta historia… que no eran esos cuatro socialistas a los que les habíamos dado el voto en el 88 y 89 y luego nos habían hecho la guerra”. “Me dieron el nombre de dos personas, Berlusconi. Graviano me dijo que era el Canale 5 (una de las televisiones de Berlusconi) y añadió que esta por medio un paisano nuestro, Dell’Utri”. Dell’Utri aparece al lado del fiscal que interroga, frotándose los ojos. Luego añadió, aunque no sale en este vídeo, una frase que fue sonada: “Nos han puesto el país en las manos”.
FIN
En este proceso testificaron al cabo de una semana los dos hermanos Graviano, los antiguos jefes de Spatuzza, que debían confirmar o negar lo que él había contado. Pero jugaron con la ambiguedad. Uno, Filippo, le desmintió. El otro, en conexión de audio desde prisión, dijo que prefería hablar en otro momento por razones de salud, casi a modo de protesta, y su abogado difundió una carta en la que lamentaba sus severas condiciones de reclusión, en el 41bis. Pero ninguno respondió a los jueces sobre sus relaciones con Marcello Dell’Utri y sobre la presunta financiación de Fininvest, la empresa de Berlusconi. Una decisión, dicen los jueces, que “puede ser interpretada como una señal oblicua lanzada al exterior”. Es decir, una advertencia lanzada a alguien: cuidado, que todavía si queremos nos ponemos a hablar. En resumen, sigue el suspense.
La última sentencia de los jueces de Florencia no ha encontrado pruebas que confirmen la complicidad de Dell’Utri y Berlusconi (en la foto) con Cosa Nostra. Aunque no excluyen que “un cambio político fuera visto por la Mafia como una oportunidad para desprenderse de la clase política en declive”. Y acercarse a la nueva. Este acercamiento existió, pero no han encontrado “un negociador específico”.
En cualquier caso, uno de los misterios de aquella ‘guerra contra el Estado’ fue por qué se paró de repente en 1994. Coincide con la irrupción en la política de Silvio Berlusconi. En su última entrevista con una cadena francesa, Borsellino hablaba precisamente de esto, de Berlusconi, Dell’Utri y su extrañísima amistad con el mafioso Vittorio Mangano, aunque la cinta despareció y el contenido no se conoció, por escrito, hasta dos años más tarde. Y no se emitió hasta 2000.
La polémica sentencia de Dell’Utri. Y ahora hablemos de Dell’Utri, porque también él ha tenido una sentencia sonada este mes. Su proceso de colusión con la Mafia es decisivo para saber parte de la verdad de los últimos veinte años en Italia. Hace dos semanas el Supremo debía dictar la sentencia definitiva, tras una a nueve años, rebajada luego a siete, pero anuló el juicio anterior por defectos de forma y ordenó repetirlo. Aunque prescribe en 2014 y a lo mejor se queda en nada, como suele pasar con su amigo Berlusconi.
La decisión ha sido muy polémica, sobre todo por la arenga del fiscal general del Supremo, Francesco Iacoviello, ácido al decir que “ya nadie cree en el delito de concurso externo” en asociación mafiosa, el imputado a Dell’Utri. “Si al caso le quitamos todas las relaciones y los conocidos no nos queda nada”, argumentó. Es decir, no considera probado, más allá de sus discutibles amistades, qué ha hecho exactamente Dell’Utri por la Mafia.
El delito de ‘concurso externo’, ideado en 1987 por Falcone y Borsellino, persigue a quien no es mafioso, pero es cercano o está “a disposición” de la Mafia. Es la famosa ‘zona gris’ de complicidades políticas y económicas que forman el caldo de cultivo imprescindible de Cosa Nostra. Su aplicación depende de la interpretación de la ley y se ha ido restringiendo en resoluciones del Supremo. Es una cuestión jurídica compleja, pero hay un dato claro: cuando se trata de peces gordos las pruebas casi nunca parecen suficientes. El fiscal de Palermo, Antonio Ingroia, ve “un proceso de continua demolición” de la escuela de Falcone y Borsellino. Para él, Dell’Utri “era un embajador de Cosa Nostra en el mundo empresarial y financiero milanés” y el canal de comunicación de la Mafia con Berlusconi.
Las relaciones de Dell’Utri con la Mafia están probadas hasta la saciedad, desde los capos Stefano Bontate y Mimmo Teresi, la cúpula de Cosa Nostra antes de la irrupción de los Corleone de Riina. En 1976 Dell’Utri acudió al cumpleaños de un capo en un restaurante de Milán y estuvo en Londres en la boda del ‘boss’ italoamericano de la droga Jimmy Fauci. Según él, por casualidad, porque había ido a ver una exposición sobre los vikingos. También frecuentó a los capos Gaetano Cinà y Vittorio Mangano, el mafioso que presentó a Berlusconi y estuvo alojado en su mansión como cuidador de los establos. Estando allí Mangano fue detenido dos veces, pero siempre volvió a la casa. Por otro lado, entre 1975 y 1983 confluyeron en Fininvest, la empresa de Berlusconi, 300 millones de euros de origen desconocido, base de su fortuna.
Dell’Utri, siciliano, conoció a Berlusconi en la universidad de Milán y con 23 años le hacía de secretario. El ‘Cavaliere’ le llamó en 1974 a su constructora y en 1982 le puso al frente de su agencia de publicidad, Publitalia. Al año siguiente, en una redada encontraron a Dell’Utri en casa del capo Gaetano Corallo. En 1993 fundó Forza Italia con Berlusconi y ocupa escaños desde 1996, aunque ya desde 1994 varios ‘arrepentidos’ le relacionan con la Mafia. En total son una veintena, además de numerosos documentos y testimonios. Es célebre, por ejemplo, su frase en 1991 a un empresario que no quería dar una gran suma en negro a Publitalia: “Tenemos hombres y medios para convencerle a pagar”. Sin embargo, tras enviarle dos mafiosos, la sentencia del caso no ha considerado probado que la visita” fuera dirigida a inducirle temor”.
CRONOLOGÍA: Los dos años que cambiaron Italia.
Para terminar, y porque resulta útil para no perderse y seguir las posibles relaciones causa-efecto, aquí tienen una cronología orientativa.
1992 30 enero 1992: El Supremo condena a 475 mafiosos en el maxi-proceso de Palermo impulsado por el juez Falcone. Cosa Nostra se considera traicionada por sus protectores políticos tradicionales, principalmente dentro de la Democracia Cristiana (DC). 17 febrero: Con el arresto de Mario Chiesa, político local de Milán, arranca la operación contra la corrupción ‘Manos Limpias’ que acabará con la clase política. Es el fin de la Primera República. Luego llegará la Segunda, dominada por Berlusconi. 12 marzo: La Mafia asesina a Salvo Lima, el hombre de Andreotti en Sicilia. En septiembre, eliminará a Ignazio Salvo, otro de sus embajadores. 23 mayo: Cosa Nostra asesina al juez Giovanni Falcone, su mujer y tres hombres de la escolta en Capaci, cerca de Palermo, volando un tramo de autopista a su paso. 24 de mayo: Justo al día siguiente era la votación para elegir el nuevo presidente de la República, y Andreotti era favorito, pero el atentado arruina su candidatura. Mayo-Junio: Antonio Dell’Utri empieza a trabajar en un proyecto político para Berlusconi. Junio: Empiezan los contactos de los Carabinieri con la Mafia a través del ex-alcalde mafioso de Palermo, Vito Ciancimino. Totò Riina hace llegar un papel con sus exigencias. 28 junio: Nombrado un nuevo ministro de Interior, Nicola Mancino, considerado menos duro hacia la Mafia. El juez Borsellino se entera de las negociaciones y confiesa a dos colegas, entre lágrimas, que un amigo le ha traicionado. 15 de julio: Borsellino revela a su mujer su convicción de que un general de los Carabinieri es un hombre de Cosa Nostra. 19 julio: Paolo Borsellino es asesinado cuando va a visitar a su madre en Palermo, en Via D’Amelio. Esa noche se aprueba el régimen duro (41bis) para 300 mafiosos.
1993 15 enero: Detenido Totò Riina. De forma inexplicable, su casa no es registrada hasta meses más tarde. 14 de mayo: Atentado fallido contra el presentador televisivo Maurizio Costanzo, es el primero de Cosa Nostra fuera de Sicilia. 27 de mayo: Una bomba en Florencia causa 5 muertos y 48 heridos. 26 de junio: Se estudia suspender el régimen duro a 373 mafiosos. 27 de julio: Una bomba deja cinco heridos en Milán. Otras dos atentan contra monumentos artísticos en Roma y causan 22 heridos. 28 julio: Berlusconi anuncia en un encuentro con empresarios su intención de crear un nuevo partido político. Noviembre: Se suspende el cárcel duro a más de 300 mafiosos. En los meses siguientes, de un total de 1.200, se retirará a 800. Diciembre: Según varios arrepentidos, a final de año, el nuevo capo de Cosa Nostra, Bernardo Provenzano, cierra un pacto para apoyar el nuevo proyecto político de Berlusconi.
1994 23 enero 1994: Un gran atentado con un coche bomba y 120 kilos de explosivo en estadio Olímpico de Roma, a la salida del partido Lazio-Udinese, donde se coloca la Policía, no llega a realizarse. Según el ‘arrepentido’ Spatuzza, el mando a distancia no funcionó. Iba ser un “golpe de gracia” contra los Carabinieri, con el objetivo de matar a un centenar. Es el último acto de la guerra al Estado. 26 enero: Berlusconi anuncia en un discurso en vídeo su entrada en política. 28 marzo: Berlusconi y Forza Italia ganan las elecciones.
Este año se cumplen 20 años de todo aquello de 1992. De Manos Limpias y de la guerra de la Mafia. Con la corrupción no hemos avanzado nada, está peor todavía. Con la verdad sobre Falcone y Borsellino seguimos a oscuras.
La verdad sigue esperando. Attilio Bolzoni, experto de Mafia de ‘La Repubblica’ ha dicho que haría falta un ‘arrepentido’, pero ya no de Cosa Nostra, sino del Estado.
Han inaugurado en el Vittoriano de Roma una exposición de Dalí que está bastante bien. Con las exposiciones de Dalí uno nunca sabe, porque las hay por todas partes y meten de todo, pero esta se la han currado explorando un aspecto poco conocido, su relación con Italia. Tanto por la influencia en su obra de los maestros italianos como, a nivel privado y mundano, por sus frecuentes visitas a Italia, que han dejado un rastro de fotos, trastadas, objetos, dibujos y un poco de todo. En la imagen de aquí al lado le vemos con un ‘barbiere’ romano que le ajusta los bigotes.
Por ejemplo, en la ‘Madonna de Port Lligat’, presentada en audiencia privada a Pío XII en 1949, se ve una fusión de Rafael y Piero della Francesca, así como abundan las esculturas clásicas, los homenajes a Miguel Ángel o los elefantes con obeliscos de Bernini. La muestra se abre significativamente con el ‘Autorretrato con el cuello de Rafael’, obra de juventud de 1920 que refleja la devoción de Dalí por el pintor italiano. En sus memorias escribió que se había dejado el pelo largo y se miraba en el espejo con la misma melancolía del autor de Urbino. Dalí se creía una reencarnación de Rafael y también fantaseaba con “ganar una beca para pasar cuatro años en Roma y al volver ser un genio”.
Dalí fue a Italia por primera vez en 1935, invitado por el escritor Edward James, con quien ideó el famoso sillón con los labios de Mae West, presente en la exposición. También iba a ir Lorca, que estaba en Cadaqués, pero al final, tras pensárselo mucho, regresó a Granada porque su padre estaba enfermo. Dalí siempre estuvo convencido de que si se hubiera ido con él a Italia no habría sido asesinado. El pintor, con Gala, pasó por Turín, Mantua, Roma y Ravello.
No volvió hasta 1948, tras la guerra, y pasó varias semanas en Vicenza, impresionado por la arquitectura de Palladio y visitó Venecia. Luego fue a Roma a colaborar en el montaje de una obra de Shakespeare para Visconti, con Vittorio Gassman, que además fue la primera aparición en escena de un jovenzuelo llamado Marcello Mastroianni.
También fue sonada la visita de Dalí al jardín de piedra de Bomarzo, donde se fotografió en las fauces de los monstruos y movilizó a todo el pueblo para que le encontraran un gato blanco. En 1951 nos lo encontramos en una fiesta de disfraces, diseñados por él, en Venecia codéandose con Orson Welles y todos los famosos del momento. También la rueda de prensa que hizo en Roma en 1954 quedó para la historia: dos frailes encapuchados llevaron a hombros por la ciudad un gran cubo de papel con letras del que salió por sorpresa el artista ante los periodistas, a quienes se dirigió en riguroso latín.
Aquí vemos la cinta del Istituto Luce de la visita de Salvador Dali (el locutor lo pronuncia así, sin acento en la “i”) al parque de Bomarzo. Fue un show en toda regla y el artista se llevó una tropa de cámaras y fotógrafos. Ya dominaba, mucho antes de Warhol, el espectáculo, el marketing y la construcción del personaje mediático. Fíjense que en el vídeo dice que se encuentra por azar un gato, cuando en realidad, como hemos dicho antes, movieron a todo el pueblo para buscarlo, porque lo quería blanco.
Tampoco estuvo mal el número que montó en 1959 en el zoo de Roma, en su fase de pasión por el rinoceronte: en una perfomance entra en la jaula del animal para pintar a medias un cuadro. Y luego se fue todo formal a una audiencia con Juan XXIII, aunque le propuso levantar una catedral en el desierto, literal y como suena, en Texas.
En 1961 se presentó a la inaguración de la Mostra de cine de Venecia armado con una pistola. Y a dos chavales que fueron en moto de Madrid a Roma en 1962 y pasaron a saludarle por Cadaqués les firmó y decoró su Vespa, disparando su valor. Está expuesta, procedente del museo Piaggio de Pontedera.
La muestra desvela las entrevistas de Dalí con Fellini en 1964 para el proyecto de una película sobre su vida, con las pruebas del actor que le interpretaría. Supongo que Fellini tenía mil planes de este tipo que hacía y deshacía en una tarde, y su interés real no pasó de hacer el paripé en unas sesiones de fotos con el genio. Es que Gala se había empeñado y le llevó al actor, de bastante mejor planta que Dalí, para que le echara un vistazo. Fellini, de todos modos, habla de Dalí en su famoso ‘Libro de los sueños’, presente en la exposición.
Esto me recuerda una frase buenísima que le soltó Fellini a Ira Furstenberg cuando le dijo que quería hacer cine: “Abbiamo già un sacco di problemi” (Ya tenemos un montón de problemas). Cada vez que lo cuento me río. Es aplicable a otras profesiones, entre ellas la mía.
Dalí también anduvo enredando con Anna Magnani para dirigirla él mismo en un filme titulado ‘La carretilla de carne’, que se quedó en nada. Además colaboró con varias empresas en diseño y publicidad, como unas botellas de aperitivo de ‘Rosso Antico’ o un perfume de Elsa Schiaparelli y se interesó por unas ruedas Pirelli. La palma se la lleva un objeto “rigurosamente inútil” diseñado para el industrial Alberto Alessi, que encima fabricaba mobiliario doméstico. Una combinación delirante, pero no sé en qué estaba pensando este señor cuando le hizo el encargo. Dalí ideó una especie de plancha de acero con pinzas y anzuelos. Nunca fue realizado “por su alto coste, peligrosidad y el desinterés del mercado”. Todo muy surrealista.
En fin, les cuento esto de la exposición, que ya había escrito en el periódico, sobre todo porque quería poner aquí una peliculita que descubrí en la muestra. Es lo bueno de ser un ignorante, siempre se aprenden cosas. Se trata de un proyecto de Dalí y Disney, que eran amiguetes, llamado ‘Destino’. Nunca vio la luz, pero a través de los bocetos del pintor en 2003 lograron hacerla. Dura unos siete minutos y es muy curiosa:
Naturalmente, en la muestra también se puede ver la famosa secuencia onírica de ‘Spellbound’ (‘Recuerda’, o en italiano, ‘Io ti salveró’), que Dalí diseñó para el maestro Alfred Hitchcock, con la que me despido y les deseo felices sueños, o por lo menos que se les aparezca Ingrid Bergman. O Gregory Peck, según sus gustos.
Hace unos días publiqué este artículo en el periódico y después he recibido unos cuantos mensajes de lectores sobre el tema. Desde que esto de los comentarios se convirtió en un dolor de cabeza he notado que la gente prefiere comunicarse en privado, y por mí no hay problema. Como veo que el asunto interesa, pongo aquí el artículo, aderezado con otros detalles. Eccolo:
La ’ndrangheta, la potente mafia de Calabria, la región de la punta de la ‘bota’ italiana, considerada desde hace años la más peligrosa del mundo, dejó oficialmente de ser un misterio el pasado miércoles. Una sentencia del tribunal de Reggio Calabria llamada a hacer historia en la lucha contra las mafias italianas ha condenado a 92 personas y considera probado por primera vez que la ’ndrangheta no es una mera agregación de clanes sin relación entre ellos y que actúan sin patrones fijos, como se pensaba hasta hace nada, sino una única y colosal organización criminal con reglas rígidas y compleja estructura. La única extendida por los cinco continentes, de Australia a África Central. Pero con un solo ‘capo dei capi’ (jefe de los jefes), que sigue viviendo en el corazón remoto y arcaico de Calabria, las montañas de Aspromonte. Se llama Domenico Oppedisano, de 82 años (en la foto). Le han caído diez años, aunque el fiscal pedía veinte. También hubo 34 absoluciones y muchas penas rebajadas -solo ocho superan los diez años-, pero con todo la Fiscalía juzga la resolución como un éxito sin precedentes. Supone para la ’ndrangheta la primera radiografía fiable, el fin de sus secretos y representa lo que fue para Cosa Nostra el ‘maxiproceso’ de 1992 a 300 mafiosos tras la investigación del juez Falcone con el primer gran ‘arrepentido’, Tommaso Buscetta.
El proceso, en el que se sentaban los capos de los principales clanes, ha sido el fruto de la gran redada de julio de 2010, la operación ‘Crimine’, que también tuvo más de 300 detenidos. En Italia nunca se había visto nada igual contra la ’ndrangheta. Sobre todo, dos vídeos revolucionarios grabados por los Carabinieri. Uno mostraba la reunión de la cúpula de la organización en el santuario de la Madonna di Polsi, en San Luca, Aspromonte. En círculo, en torno a la estatua de la Virgen, en una puesta en escena que mezcla lo sagrado y lo criminal, como ocurre a menudo en el sur de Italia, los capos de cada clan resolvían los asuntos más importantes en su reunión anual del 1 de septiembre, fiesta de la Virgen de la Montaña. Entre ellos, la elección del gran capo, Domenico Oppedisano. Fue la prueba maestra de una estructura piramidal, igual que el juramento de los nuevos iniciados, con un ritual pagano. La clave del poder de la ’ndrangheta, su rasgo específico decisivo respecto a las otras mafias es la fuerza de la sangre. Todos son parientes y por eso es la única organización criminal sin ‘arrepentidos’, lo que hace aún más difícil combatirla. Se nace dentro, se entra con 14 años y no se sale más que muerto.
Ahí los tienen. Parece una peli de Scorsese.
Pero quizá el otro vídeo fue más impactante, porque fue grabado en Milán y reveló definitivamente que esta mafia está completamente infiltrada en el norte de Italia. De hecho, la operación Crimine fue firmada a medias por la Fiscalía de Reggio Calabria y la de la capital lombarda. La masacre de agosto de 2007 en Duisburg, Alemania, había sacado a la luz que los tentáculos de la ’ndrangheta se extendían por Europa, pero dentro de Italia se seguía viendo como una lacra del sur y faltaba la percepción real de su asentamiento en el resto del país, que se consideraba ajeno al problema. Pero en aquel vídeo se veía la reunión de la cúpula del norte en un centro cultural de Paderno Dugnano, pequeño municipio del norte de Milán, que para colmo estaba dedicado a Falcone y Borsellino, los dos magistrados asesinados por Cosa Nostra en 1992, símbolo de la lucha contra la mafia. En una larga mesa en forma de ‘u’ los capos comían y brindaban a la salud del nuevo ‘mastro generale’, Pasquale Zappia.
Es en Milán donde también ha surgido una prueba evidente de la férrea estructura de la organización, pues en 2008 hubo un intento de escisión de uno de los capos de la región, Carmelo Novella. Quería ir por libre y fue liquidado. La célula más pequeña de la ’ndrangheta es la ’ndrina, formado por una familia con su territorio. Responden al ‘locale’, la agrupación básica, que está dividida en dos instancias, cada una con su escala jerárquica, la Società Minore y la Maggiore o Santa. Esta última está compuesta por siete personas, dirigidas por el ‘Santista’ y el ‘Vangelo’, porque jura sobre una biblia. Cada grupo, aunque esté en Colombia o Canadá, responde al Crimine o Provincia, el mando central que se reúne en el santuario de Polsi, dirime conflictos y dicta condenas de muerte. Está formado por los jefes de los tres territorios históricos de la ’ndrangheta, la ciudad de Reggio, la costa del Tirreno y la del Jónico, los dos mares que rodena Calabria. Además del capo, tiene el Mastro di Giornata, su portavoz, el Mastro Generale, el Cpo Società y el Contabile. “El ‘Crimine’ no es de nadie y es de todos”, sentenciaba en el vídeo Domenico Oppedisano.
Entre las muchas casas alucinantes que hay en Roma, seguramente una de las más increíbles sea esta:
Sí, como se suele preguntar todo el mundo cuando se pasea entre las ruinas del teatro Marcello, al lado del Ghetto, eso de ahí arriba son casas y sí, vive gente. No sé quién será, pero la novedad es que sea quien sea ya no vive ahí. La casa, el Palazzo Orsini, se ha puesto a la venta y la noticia ha dado la vuelta al mundo en los círculos de pasta. Salió en el ‘Herald Tribune’ a principios de enero: “Roma, centro histórico, se vende palacio del Settecento cielo-tierra”. La descripción no hace justicia, pero para los enterados basta. Son 1.068 metros cuadrados, jardín con fuente del Cinquecento y naranjos. Es uno de esos gloriosos ejemplos de reciclaje y superposición de pedruscos, pues pasó de teatro a castillo medieval, luego a palacio de familia bien con papa en el linaje y a tener casas y tiendas en los arcos. Yo me he asomado alguna vez entre los arbustos traseros del jardín para fantasear cómo será vivir ahí. No se ve gran cosa, pero me ha bastado para imaginarme un aperitivo en la hierba en pijama un domingo por la mañana.
Según los últimos datos que han trascendido, esta casita cuesta unos 32 millones de euros y han llegado varias ofertas de rusos, estadounidenses, indios y australianos. Solo una de Italia. También así nos hemos enterado de que pertenecía a la familia de una escritora angloitaliana llamada Iris Origo. Miren a ver si les interesa. Pero les advierto que el tráfico en ese lugar es espantoso. Que no les engañen con una visita el domingo por la mañana, cuando no pasan coches (por eso lo de mi aperitivo era a esa hora).
En los arcos del teatro Marcello termina ‘Il conformista’ (1970), película esencial de Bernardo Bertolucci, y germen del ‘Ultimo tango en París’. Supongo que no es nada casual, tratándose de Bertolucci, porque el protagonista se llama Marcello y en esa escena se le viene abajo el teatro de su vida. Si es que lo he entendido bien, que nunca estoy seguro en las películas serias. Por cierto, es uno de esos títulos difíciles de ver en Italia porque, por increíble que parezca, no existe ni en vídeo ni en DVD.
“Absuelven a todos, siempre”, dice Stefania Sandrelli para animarle a pecar y que luego se confiese. Una frase fundamental para entender Italia, creo yo. Si es que no me equivoco, repito.
Siguiendo con las noticias inmobiliarias, para que vean cómo es Roma, les diré que en la Via Appia algunos propietarios que dentro de sus terrenos tienen monumentos antiguos los han ofrecido al Estado, a ver si sacan un dinerillo, aunque les ha dicho que no. Son cositas como el Mausoleo de los Equinoccios, del siglo I antes de Cristo, donde dos veces al año, en los equinoccios, como se habrán imaginado, el sol entra por un agujerito e ilumina el interior. O el sepulcro de San Urbano, de la edad imperial.
La Via Appia Antica es un encantador lugar donde se espera ver aparecer a Astérix y Obélix en cualquier momento paseando por la calzada romana. Aún así está lleno de chalés de escándalo donde periódicamente se descubren edificaciones ilegales que nadie hace nada por impedir.
Para terminar, un ejemplo opuesto al anterior. De un extranjero, claro. Un admirable mecenas japonés, un tal Yuzo Yagi, forradísimo industrial, ha regalado un millón de euros para restaurar la pirámide Cestia, porque la visitó el año pasado y le gustó mucho. Sí señor, un aplauso para el señor Yagi. Este curioso monumento de Roma, plantado ahora junto al recoleto cementerio ‘accatolico’ donde descansan Yeats y Gramsci, siempre llama la atención. De hecho daba el mismo cante cuando se construyó, en el siglo I antes de Cristo. Fue obra de un patricio flipado con los egipcios que tuvo el capricho de ser enterrado en una pirámide. Se llamaba Cayo Cestio y también estaba forrado. Ya ven que no salimos de una cierta categoría.
La visita es interesante, aunque es de esas latazo que hay que reservar por teléfono semanas antes, y a mí me hizo gracia por un detalle. Se entra por un túnel excavado en el siglo XVII, cuando el papa Alejandro VII dio el permiso y por fin aquellos primeros arqueólogos pudieron entrar a ver qué había dentro. El visitante actual puede repetir perfectamente esa emocionante experiencia porque encuentra lo mismo que ellos: absolutamente nada y un agujero al fondo por donde algún ladrón espabilado entró antes a llevarse lo que había. Cosas de Roma.ç
En el mundo inmobiliario romano siempre estamos entre maravillas, dinerales y ladrones. Todo esto porque acabo de cambiar de casa y no saben lo que me ha costado.
Veamos, para abundar en estas cosas y seguir con otro Marcello, un fragmento de ‘Fantasmi a Roma’, deliciosa película de Pietrangeli de 1961. Va de una casa poblada por fantasmas donde llega un heredero tontorrón, Marcello Mastroianni, dispuesto a venderla para construir uno de esos engendros modernos, un gigantesco supermercado:
Sinopsis: Vemos a dos de los fantasmas, un antepasado de Mastroianni y un fraile, preocupadísimos por la posible venta del palacio. Está, por cierto, uno de esos rincones preciosos de Roma, frente al Chiostro del Bramante, junto al Caffé della Pace. El fraile dice que, según la ley, es imposible que le den los permisos. Pero sale Mastroianni -ah, quién no querría ser él, saliendo de esa casa a un descapotable-, le siguen y ven que en Roma… todo es posible. Aunque ellos deberían saberlo porque son fantasmas. “Mire, mire el garaje…”, dice Mastroianni a los funcionarios para convencerlos. Debo decir que Roma e Italia, de todos modos, se ha resistido muy bien a los grandes supermercados y sigue llena de viejos ultramarinos (alimentari), si es que esta palabra se sigue usando todavía.
Iñigo Domínguez | Martes, 13 de marzo de 2012 | Sin comentarios |  |
Abundan últimamente en Italia las noticias sobre la ‘malasanità’, término genérico que indica una sanidad desastrosa. Ya hemos hablado de ello más veces. Mediáticamente va por rachas, depende de que haya algún caso realmente fuerte que lo recuerde, pero es un tema que siempre está ahí. Basta ir a mirar. Es lo que pasó el mes pasado cuando fueron a mirar a urgencias del Policlinico Umberto I de Roma, el mayor hospital de Europa, dos senadores del centro-izquierda. Por ir al grano se lo resumo rápido: había una señora de 59 años en coma con un trauma craneal que llevaba allí cuatro días atada a la camilla sin alimentación. La reacción del centro tampoco fue muy tranquilizadora. Dijeron que “ocurre a menudo y no es una novedad”. Gran escándalo. Se abren investigaciones, se depuran responsabilidades, se mira en otros servicios de urgencia y se descubren cosas aún más tremendas.
Entre todas las historias delirantes, les he seleccionado una del hospital San Camillo de Roma, para que se hagan una idea.
Las urgencias de este hospital no tienen muy buena fama. Al jefe del departamento de cirugía de urgencia, Donato Antonellis, le llueven las críticas y las denuncias desde hace cinco años por operaciones chapuceras que acaban en perforación de órganos, venas cortadas sin querer, puntos de sutura que saltan y graves infecciones y hemorragias. Pero ahí sigue. Le acusan de no tener ni idea del oficio y de haber obtenido el puesto por ser un pez gordo del mayor sindicato sanitario, pero él dice que es todo una persecución. Al final, en medio de la polémica general, fue suspendido hace un mes y la Fiscalía de Roma ha pedido los expedientes clínicos de 700 pacientes de los últimos seis años. Las muertes sospechosas son al menos ocho y hay doce médicos bajo investigación. Pero no era esto lo que quería contarles.
Uno de los muchos equipos de televisión que curioseó esos días por las urgencias a ver qué se encontraba topó en el San Camillo con un señor atendido de un infarto en el mismo suelo, porque no había camillas. Es la foto que les he puesto arriba. Pero tampoco era esto lo que quería contarles.
También esos mismos días fue sonado el caso de una mujer de 80 años ingresada en urgencias que al final falleció. Aunque alguien tuvo la presencia de ánimo de retirarle del dedo una pinza del aparato de control y robarle cuidadosamente su anillo. Pero ni siquiera era esto lo que quería contarles.
Lo que quería contarles era esto. En ese mismo lugar donde han pasado todas estas cosas, donde no hay camillas, se ha descubierto que en una habitación vivía el señor G., uno de los propios radiólogos del centro. Es un señor de unos cincuenta años se había instalado allí cuando su mujer le echó de casa seis meses antes. Tenía hasta las pantuflas, una cafetera y unos cacharros. Bien mirado no es mala idea, puedes dormir un poquito más porque llegas a trabajar en un minuto. Sales de la ducha y, alehop, ya estás en el curro. Lo más curioso es que todo esto se sabe porque lo ha contado él mismo al juez, en los trámites de separación de su esposa, para explicar lo penoso de su situación y cómo se ve obligado, en “estado de necesidad” a tener “un alojamiento temporal” en su lugar de trabajo. Adjuntó fotos de su habitación con toda tranquilidad, que publicó el ‘Corriere della Sera’ y les reproduzco a continuación. A mí no me extraña porque estos hospitales romanos son unos edificios antiguos, gigantescos y laberínticos:
Sin embargo, pese a sus desvelos, parece que este genio ahora se arriesga a un desahucio. Estos jueces no tienen corazón.
Entre los colegas de por aquí circula un dicho: ante cualquier problema, la mejor ambulancia es un avión de Iberia. Es decir, largarse del país. Pero también hay otro que dice, respecto a los aviones: cualquier cosa menos Iberia. Y otro que se ha añadido después que es: cualquier cosa menos una línea low-cost. Total, que al final uno se conforma con cualquier cosa. Con lo que hay. Mi experiencia con la sanidad italiana es muy simple y a ver cómo lo digo: no se me murió alguien querido de milagro. Por chapuzas inexplicables por un lado, que por otro fueron subsanadas por médicos buenos y profesionales, que trabajan con dignidad y mal pagados en lugares infames. No tengo problemas en calificarlos de tercermundistas. Se depende de la providencia, de la suerte y, como se suele oír en Italia y también es cierto en mi caso, de conocer a alguien. Si no, no sé como hubiéramos acabado. Quizá en el periódico, sección ‘malasanità’, un caso más de mala suerte.
De ‘Amici miei’ (Monicelli, 1975), la caótica habitación de la pandilla de amigos y el terrible ‘primario’, que en realidad luego es peor que ellos y se une a la banda.
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Sobre este blog
Llevo en Roma desde 2001, como la odisea. Es decir, tiempo suficiente para darse cuenta de que no conoceré jamás Italia. Es un país tan popular por sus tópicos que en realidad es totalmente desconocido, y tienen engañado a todo el mundo. Espero poder transmitir la idea.
El periodismo, como a cualquier periodista un poco espabilado, a veces no me convence demasiado, pero se hace lo que se puede, no sé hacer otra cosa y siempre es mejor que trabajar.
El objetivo indisimulado de este blog es descojonarse, para qué nos vamos a engañar. Para las cosas serias ya está el periódico. Si fuera corresponsal en Ulan Bator lo intentaría, pero vivo en Italia. Otro propósito es referir hechos graves que ocurren en este bendito país y que no caben en el periódico, porque ya ni son noticia. Pero no hay que asustarse, en Italia, como decía Ennio Flaiano, «la situación es grave, pero no seria».
Una última pretensión es elogiar y divulgar el cine italiano, así, porque sí, porque es la pera y ya no lo ponen en la tele. Los niños no saben quién es Mastroianni, y eso es terrible.
Otra cosa que debe quedar clara es que no podré por menos que expresar algunas opiniones, pero como decía el inspector Harry Callahan, por algo llamado ‘el Sucio’, «las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene una».
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