Diario mínimo (118)

Tengo un gran bingo acumulado de pequeñas historias inverosímiles que se me han ido quedando en el cajón por falta de tiempo. Hago limpieza ahora que acaba el año. Ahí van.

Una tal señora Capra demanda a Peppa Pig por usar su nombre
Una mujer de 40 años llamada Gabriella Capra ha demandado a los responsables de la serie infantil de animación ‘Peppa Pig’ por usar su nombre, pues un personaje se llama igual que ella. Como sabrán los padres que la soportan, los personajes de la serie son animales cuyo apellido corresponde con lo que son: Pedro Pony, Jessica Conejo y en este plan. Cabra en italiano se dice ‘capra’, con tan mala suerte que en un capítulo -en uno solo- aparece una tal Gabriella Capra (chica de la foto), precisamente un episodio en el que Peppa Pig va de vacaciones a Italia. La fatal coincidencia, al parecer, se ha convertido en una pesadilla para esta mujer, que sufre continuas bromas en su oficina. Es “ridiculizada y objeto de escarnio por amigos y colegas”, según su denuncia, apoyada por la Fundación Nacional de Consumidores. Por eso pide “tutelar” su nombre y reclama una indemnización de 100.000 euros que, asegura, en caso de cobrar donará a asociaciones que se ocupan de niños abandonados. Se desconoce por el momento si el resto de señoras Capra de Italia se unirá a esta demanda en una causa colectiva.
(Corriere della Sera, 16 de noviembre 2014)

Un funcionario emplea 65 páginas para explicar un reglamento de siete líneas
Nuevo récord de burócratas kafkianos, marca muy disputada en Italia. El director general de la Motorizzazione -la Dirección General de Tráfico-, Maurizio Vitelli, ha llegado a escribir 65 páginas para explicar la aplicación de un artículo de siete líneas del código vial, dedicado a definir cómo se inscribe el nombre de algunos de los usuarios de un vehículo en el libro de circulación.
(Corriere della Sera, 2 de noviembre 2014)

La universidad de Bari lo admite: la mujer de uno es pariente suya
El órgano rector de la universidad de Bari ha decidido en un pleno de cuatro horas, tras meses de profundas, largas y polémicas deliberaciones, que la mujer de uno se puede considerar, a todos los efectos, pariente suya. No se trata de una disquisición de Derecho, sino de un punto clave del código ético interno que revoluciona esta universidad, famosa en Italia por sus récords de enchufes y nepotismo. Como en otros ateneos italianos, el número de hijos, primos, cuñados y demás familia colocados por los catedráticos era estratosférico y en 2007 se prohibió contratar a quienes tuvieran un grado de parentela hasta el cuarto grado. Sin embargo, objetaron algunos con rebuscadas sentencias en la mano, el nuevo reglamento no mencionaba expresamente a las esposas. Además pusieron como ejemplo a Marie Curie, que hubiera visto truncada su carrera por una norma similar. Con el riesgo de dejar fuera a alguna futura premio Nobel, se ha decidido que sí, que las mujeres son parientes y tampoco se pueden enchufar. Aspecto totalmente ignorado de esta historia, muy característico de Italia, es que nadie ha hablado de maridos enchufados por sus mujeres, como si fuera un escenario inimaginable.
(Varios  medios, 1 de noviembre 2014)

Goteras en el pleno del ayuntamiento de Roma
En Roma ayer llovió, cuatro gotas, y se produjeron los habituales desperfectos. El más curioso de ellos en el propio ayuntamiento, en plena sala de plenos, el aula Giulio Cesare. Pusieron dos cubos para recoger el agua. Se recuerda con pesar que precisamente esta sala fue restaurada en 2010 y costó 2,5 millones de euros.
(La Repubblica, 3 de diciembre 2014)

Doce médicos aceptan sobornos para desprestigiar la lactancia materna
La Policía ha arrestado doce pediatras de Toscana (centro), dos de ellos jefes del departamento de pediatría en sendos hospitales, por desprestigiar ante sus pacientes la lactancia materna y recomendar siempre la leche artificial a cambio de “cientos de miles de euros en recompensas en forma de lujosos regalos y estancias vacacionales”. Por ejemplo, iPhones, ordenadores de Apple, aparatos de aire acondicionado, televisores, cruceros y viajes a India, Estados Unidos, París, Londres y Estambul. También fueron arrestados cinco representantes de tres firmas de nutrición infantil y el dirigente de una de ellas.
(Varios medios, 21 de noviembre 2014)

Cazado un médico que fichaba y se iba a jugar al fútbol
Un urólogo del hospital de Lavagna, cerca de Génova (norte), fichaba habitualmente al entrar a trabajar en el servicio de urgencias y se iba a jugar un partidillo de futbito con los amigos. Vigilado y filmado por los Carabinieri durante siete meses, contabilizaron 229 horas de fuga deportiva que le han costado una multa de 28.000 euros, repartidos de la siguiente manera: 8.000 por daños patrimoniales y 20.000 por daños de imagen. En efecto, el médico no se ocultaba. Entraba regulamente en urgencias vestido con la bata blanca y salía vestido con el traje de su equipo. Hay vídeos policiales de los partidos.
(La Repubblica, 10 junio 2014. Esta se me había traspapelado, pero es que es muy buena)

Multan a un bar por invadir el suelo público con una bacinilla de agua para perros
Una implacable guardia municipal de Vigevano, en Lombardía (norte), ha multado con 168 euros al bar Grecale, en pleno centro, por invadir el suelo público con una bacinilla, colocada a la entrada del bar, en la que solía poner agua para los perros. La agente vio el objeto y conminó a su retirada, cosa que hizo el propietario del local. El problema es que luego le llegó la multa. El alcalde, indignado por el exceso de celo de su empleada, ha hecho una colecta y ha pagado la multa.
(La Stampa, 21 de noviembre 2014)

Multan a un anciano por caminar demasiado lentamente
Un anciano jubilado de 85 años de Pinerolo, cerca de Turín (norte), ha sido multado con 28 euros por caminar demasiado lentamente cuando cruzaba la calle. Un guardia municipal le llamó la atención porque mientras pasaba el semáforo ya se había puesto en rojo y le comunicó la sanción. Eran 41 euros, pero le hizo descuento si la pagaba en un plazo de cinco días. Al parecer, los vecinos siempre han comentado que la luz verde de ese semáforo es demasiado corta y que si uno no se da prisa cuando llega al otro lado ya está rojo. El alcalde, indignado por el exceso de celo de su empleado, se presentó al día siguiente en casa del señor y para presentarle sus excusas le llevó un ‘panettone’. El hombre aceptó sus disculpas, pero rechazó el regalo.
(La Stampa, 10 de diciembre 2014)

El párroco del pueblo de Don Camillo imita el filme y lleva un Cristo al río Po para detener el avance de las aguas
Evandro Gherardi, párroco de Brescello, en Emilia Romagna (centro), asustado como sus feligreses por la crecida del río Po, organizó una procesión hasta el río con la estatua del Cristo de la iglesia. No es una idea original: Brescello es el pueblo donde se ambientan las historias de Don Camillo y se rodaron las películas del célebre cura, y en una de ellas se ve una escena exactamente igual. Es más, el Crtisto es el mismo. El alcalde se ha felicitado de la idea porque todo es bueno para atraer turistas.
(Corriere della Sera, 19 de noviembre 2014)

 

Roban el radar de velocidad a dos guardias dormidos
Desconocidos robaron el radar de control de velocidad a dos agentes municipales de Roma (centro) aprovechando que dormían en su coche patrulla en Via Casilina. El aparato, un caballete con máquina fotográfica y sensores, se hallaba a dos metros de distancia, enfrente del vehículo. Eran las dos de la madrugada del sábado y cuando se despertaron no estaba. Entre las hipótesis, refiere literalmente la Policía, un sabotaje extremista. En un principio se barajó incluso, asegura de nuevo textualmente la Policía, que los dos agentes fueran narcotizados, pero esta posibilidad fue descartada tras un análisis de sangre.
(La Repubblica, 16 de diciembre 2014)

Detenida en Nápoles la mayor banda de falsificadores de moneda del mundo
Los Carabinieri han desmantelado en Nápoles (sur) una banda que sería responsable del 90% de los euros y dólares de pega que circulan en muchos países, incluido España. Han sido arrestadas en varias ciudades italianas 56 personas del “segundo nivel del llamado Napoli Group, temible organización famosa en todo el mundo”. Contaban con técnicos y artesanos de gran habilidad, con una sofisticada imprenta en Arzano, cerca de Nápoles, y una fábrica de monedas en Gallicano, en las afueras de Roma. Se ha confiscado dinero falso por un valor de un millón de euros, aunque el daño estimado por la actividad de la banda en la última década es de 500 millones. También falsificaban sellos de timbre oficial italiano, vendidos en estancos y muy usados en los trámites burocráticos, y hasta boletos de ‘rasca y gana’. El matiz más napolitano del asunto es que llegaron a fabricar incluso billetes de 300 euros, inexistentes en la realidad, que lograron colar en Alemania. Los investigadores no hallan una explicación plausible para esta filigrana
(Varios medios, 26 de noviembre 2014)

Cobra un euro de paga extra porque todo lo demás se va en impuestos
Una profesora de 55 años, una de las muchas sin plaza fija y con contrato temporal, de Scarperia-San Piero a Sieve, cerca de Florencia (centro), ha cobrado un euro de paga extra de navidad. Trabaja 24 horas a la semana y el total de la extra era de 482,23 euros, pero 481,23 se le han ido en retenciones e impuestos. Debe añadirse que tiene contrato de octubre a febrero pero aún no le han pagado ningún sueldo. Le han prometido que cobrará a partir de enero. Está casada y tiene tres hijos.
(La Repubblica, 15 de diciembre 2014)

Teoría y práctica del enchufe crónico
Giuseppe De Rita, presidente del Censis, prestigioso instituto estadístico que radiografía periódicamente la sociedad italiana, ha presentado su informe anual. Es muy severo. Italia, sostiene, es un país que ignora, desaprovecha y desmotiva a los jóvenes, que emigran porque no ven posibilidades de trabajo si no es con un enchufe o un conocido y no creen que el mérito cuente nada. Acto seguido, el señor De Rita confirmó que su hijo, Giorgio De Rita, es el nuevo director general del Censis. Preguntado al respecto De Rita padre explica que su hijo era el más preparado para el puesto.
(Varios medios, 6 de diciembre 2014)

Otros:
-La UE multa con 40 millones a Italia por seguir teniendo vertederos ilegales. Les llevan avisando desde 2005, pero quedan 214. Italia dice que de todas formas no pagará. Pero tendrán que pagar 42,8 millones cada seis meses hasta que lo arreglen.
-Transparency International confirma que Italia es el país más corrupto de Europa. En la lista se halla entre Sudáfrica y Kuwait.
-Ah, empieza la tensión y los debates sobre el próximo festival de Sanremo, que se celebrará a finales de febrero.

 

Entrañable Toro

Al Athletic de Bilbao, ciudad de mi periódico, le ha tocado el Torino en el sorteo de Europa League y me pidieron que contara algo de este equipo. Por eso, este artículo:

Hay pocos equipos, por no decir ninguno, que susciten una simpatía general en el Calcio y logren desvanecer las rivalidades ancestrales. Todos se odian entre ellos, pero si hay uno que consigue el milagro de suspender la animadversión natural de los aficionados hacia el otro ese es el Torino. Un milagro arrancado a la irracionalidad del fútbol, ganado a su mismo corazón, a un caro precio. El Toro, como es más conocido en familia, siempre será en la memoria del Calcio una épica simbiosis de lo más grande y lo más trágico que ha vivido el fúbtol italiano: el Gran Torino de los años cuarenta, que ganó cinco ligas seguidas, y su total extinción en un instante el 4 de mayo de 1949 en la tragedia del monte Superga, donde se estrelló todo el equipo en un avión volviendo de un amistoso en Lisboa. Ese es el baremo con el que siempre se mide el Toro desde entonces, para bien y para mal, porque la gloria siempre queda demasiado arriba pero nada es tan terrible como para deprimirse.

Es uno de esos equipos marcados por la fatalidad, la desgracia y, por tanto, el amor incondicional. Traducido en hechos, la historia del Toro abunda en oportunidades perdidas, disparates, gestas y casualidades, currículum que genera un particular sentido del humor. El otro motivo de empatía colectiva es de rebote: todos odian a la Juventus, en esto si que hay casi total unanimidad, y el Torino es el otro equipo de Turín. Vivir a la sombra de la aristocrática ‘Vecchia Signora’ ya da una personalidad muy determinada. Más aun cuando la mayoría de la ciudad es seguidora del Torino. Es decir, casi todos los turineses sufren al principal equipo de la ciudad, una paradoja única en el fútbol, y viven en la resistencia diaria. La Juve gana a pesar de sus conciudadanos. Es como si toda Barcelona fuera del Español o todo Madrid, del Rayo.

El sufrimiento es el estado civil del ‘tifoso granata’. El otro es vivir a merced de los caprichos del azar. Sobre el origen del color granate de la camiseta, por ejemplo, hay algunas explicaciones heráldicas, pero se suele preferir una historia casera: en los primeros lavados se destiñeron las camisetas rojas y los pantalones y calcetines negros, y salió un granate raro. Una chapucilla graciosa. Igual que la historia de cómo llegaron el año pasado a la Europa League. En realidad el Toro perdió la plaza europea en el último minuto del último partido de liga cuando su mejor jugador, Cerci, en su último encuentro antes de irse al Atlético de Madrid, falló un penalti con la Fiorentina, y encima con su portero suplente. Pero once días después, milagro: el Parma fue sancionado por no pagar impuestos y el Torino ocupó su puesto. No pueden hacer casi nada en el modo normal, es su talento.

El Toro es pura historia del Calcio, fundado el 3 de diciembre de 1906 con disidentes juventinos en un bar que todavía existe aunque con otro nombre. Era la cervería Voigt y ahora es el Norman, un café decadente. Fue uno de los primeros equipos italianos en organizar su cantera, ya en 1930, y hoy sigue siendo una de las de más solera, con 450 chavales. También fue el primero en tener una afición organizada, el Gruppo Sostenitori Granata, creado en 1951. Ha ganado siete ‘scudetti’ y en 1992, tras eliminar al Real Madrid en semifinales, jugó una dramática final de la UEFA contra el Ajax. Con Martín Vázquez de figura, empataron a dos en Turín y a cero en Holanda, pero se desesperaron con tres balones al poste. Es lo más cerca que han estado de la cumbre desde los años del Gran Torino.

Ahora juegan en Europa por primera vez en doce años, pero el estupendo equipo del año pasado, que firmó la mejor temporada precisamente desde 1992, ya no es el que era. En los biorritmos del Toro siempre toca caer tras subir y la marcha de sus estrellas Circe e Immobile, que fue pichichi, les ha dejado sin gol. Están penando cuartos por la cola. Pero era matemático y tocaba: en 2013 se salvaron del descenso en la última jornada. Quizá el año que viene, sin ninguna explicación lógica, sea fantástico.

La mala suerte del Torino se vio ya en 1914. Estalló la Primera Guerra Mundial cuando eran segundos detrás del Genoa y podían llevarse el título en el último partido contra ellos, pues ya les habían ganado 6-1 en la ida. Pero se paró el campeonato a una jornada del final y el Genoa fue proclamado campeón. También hicieron historia en 1921 con el que se considera uno de los partidos más largos del Calcio, una semifinal de liga con el Legnano que acabó 1-1 y fue imposible desastascar en dos prórrogas de media hora. A los ocho minutos de empezar una tercera, los jugadores estaban tan derrengados que optaron por darse la mano y rendirse en bloque. Ni siquiera quisieron jugar otro partido de desempate. Su plaza quedó desierta.

El primer ‘scudetto’ llegó en 1928 bajo la presidencia del conde Enrico Marone Cinzano, que compaginaba la dirección del club con la del famoso emporio familiar de vermut. Por cierto, que se casó en segundas nupcias con una infanta española, la hija de Alfonso XIII. En realidad los ‘granata’ habían ganado su primera liga en 1927, pero les retiraron el título por un escándalo, la compra de un jugador de la Juventus, Allemandi, para que su equipo se dejara ganar en el derby. Fue otra chapucilla graciosa. La corrupción tuvo lugar en la pensión donde vivía el jugador, con tan mala suerte que en la habitación de al lado se alojaba un periodista y lo contó todo. Oyó como discutía con un dirigente del Torino tras el encuentro porque Allemandi cobró un anticipo de 25.000 liras pero en realidad, a juicio del corruptor,  jugó un partidazo, y por eso se negó a darle la otra mitad del pago.

El Toro ganó al año siguiente, pero el conde dimitió avergonzado por la polémica. Los ‘granata’ entraron en unos años grises hasta que apareció el Gran Torino, que también tuvo la mala suerte de cruzarse con la guerra. Tras ganar una primera liga en 1943 estalló la contienda y el siguiente campeonato fue tan raro que lo acabó ganando el 42 Regimiento de Bomberos de La Spezia. Se impuso 2-1 en la final al Torino, que padeció así la liga más surrealista del fútbol italiano. De hecho no se cuenta en las estadísticas. El Gran Toro ganó luego cuatro títulos seguidos hasta el desastre de Superga. Solo se salvaron tres jugadores, que se habían quedado en casa. Completaron el equipo con los juveniles y ganaron los cuatro partidos que quedaban. La de 1949 fue la última liga en muchos años, y sigue siendo la penúltima.Empezó entonces, para quienes habían tenido un equipo excelso, un largo calvario de mediocridad, con cíclicos descensos a la Serie B, sufridos ascensos y una frustrante existencia de media tabla. Salvo momentos estelares, tocados también por la maldita desgracia. En los sesenta el Toro volvió por sus fueros con un jugador genial, la mariposa granate -’farfalla granata’-, Gigi Meroni. El equipo volvía a estar en lo más alto hasta que un 15 de octubre de 1967 un coche lo atropelló y lo mató en el centro de Turín. Es otra historia famosa. Conducía un joven de 19 años, Attilio Romero, un ‘tifoso’ que no podía creerse que había matado a su ídolo. En el mismo Fiat 124 descapotable que acabó con su vida llevaba una foto suya. Los ‘tifosi’ se unieron a su dolor y entre lágrimas fueron en procesión a su casa al día siguiente para consolarle. El siguiente partido, casualidad, fue el derby y el Toro le metió cuatro a la Juventus en un irrepetible éxtasis fúnebre.

 

Pasó el tiempo y en 2000 aquel chaval, Attilio Romero, llegó a ser presidente del Torino, pero arrastrando la maldición congénita del Toro: no hubo redención, fueron los cinco peores años del club, con graves problemas financieros. De hecho quebró y en 2005 el equipo fue condenado al descenso, justo cuando acababa de ganarse el ascenso. Subir y bajar, la gloria y el infierno es el sinvivir del Toro. Porque, efectivamente, ese año fue refundado en un culebrón inenarrable de pujas y accionistas, partió de cero y en nueve meses se plantó en Serie A. En ese trance ha entrado en escena como presidente uno de esos personajes chuscos del mundo futbolero que añaden ribetes de vodevil a la leyenda. Es Urbano Cairo, un magnate de los medios propietario de una tele, La 7, considerado un pequeño Berlusconi. Trabajó para él, piensa igual y tiene el mismo concepto de las fiestas.

El último ‘scudetto’ granate, el primero después de Superga, llegó por fin en 1976. Fue el único durante unos años muy buenos, codo a codo con la Juventus pero casi siempre amargados por el odiado enemigo, que se llevó cinco títulos en esa década. El Toro siempre afronta el desafío íntimo de estar a la altura de su leyenda y evoca a veces la tragedia aérea con una camiseta muy especial, blanca con una raya diagonal roja. Es la del River Plate, el club argentino que en 1949, con Di Stefano, se volcó en ayudar al Torino con partidos benéficos y viajó a Turín a jugar un amistoso de lujo. Quién sabe si se verá en San Mamés, cuando el Athletic reciba a este gran club, porque la saca a veces cuando juega de visitante. Es un recuerdo que se puede leer con estas líneas que escribió el gran periodista Indro Montanelli en el funeral del Gran Torino: “Los héroes son siempre inmortales a los ojos de quien cree en ellos. Y así los chicos creerán que el Torino no está muerto, solamente está jugando fuera de casa”.

 

(Publicado en El Correo)

La nueva mafia de la Tierra Media

Una leyenda urbana decía que en Roma no había mafia, aunque en la calle cualquiera te decía que es una ciudad podrida hasta la médula. Ahora se acaba de descubrir la mafia de Roma, con todas las letras, y todo el mundo comenta que se lo imaginaba. El caos de la capital italiana, el total colapso del mínimo servicio público, no podía explicarse sólo con la negligencia y corruptelas crónicas de los políticos. Tenía que haber algo más. Y vaya que si lo había. Según la Fiscalía, se llama Roma Capitale. Así han bautizado a esta nueva organización mafiosa, según el artículo penal 416 bis que describe este tipo de asociación delictiva. Es la primera vez que se aplica fuera del sur de Italia, de los territorios históricos de las mafias, y es la primera organización que surge desde la Sacra Corona Unita, en 1981. Es original y con un matiz político neofascista.

 

En Italia ha sido un shock nacional, un grado más en la depresión colectiva por la degeneración de la vida pública del país. El martes fueron arrestadas 37 personas, otras 39 están siendo investigadas y han sido secuestrados bienes por 204 millones. Entre los implicados, el anterior alcalde de Roma, Gianni Alemanno, del partido de Silvio Berlusconi. Alemanno (chico de la foto, el de más abajo)provenía del partido exfascista, Alianza Nacional, y con él entró toda una tropa de personajes dudosos de la extrema derecha, algunos con antecedentes y matones de estadio. Durante su mandato, de 2008 a 2013, creció en el ayuntamiento un submundo de complicidades político-mafiosas que se apoderaba de adjudicaciones públicas y untaba dirigentes, de todo color político, con sueldos mensuales de 700 a 15.000 euros. La banda también tenía policías amigos que le advertían de si se movía algo contra ellos. Les ha dado igual el cambio de gobierno, porque tenían infiltrados en todos los partidos y, de hecho, dos asesores del actual alcalde, Ignazio Marino, del Partido Demócrata (PD) de Matteo Renzi han dimitido.

Puede parecer un cuadro clásico de corrupción, similar al que ha salido a la luz en las últimas grandes obras públicas italianas, como la Expo de Milán, el gran dique Mosè de Venecia o la reconstrucción de L’Aquila tras el terremoto. Pero hay rasgos mafiosos de manual y se asemeja más bien al ayuntamiento de Palermo en los sesenta, con una ciudad vampirizada por el crimen y todos los partidos implicados para que a nadie le interese descubrirlo. Las empresas de la banda gestionaban todo tipo de servicios, desde la recogida de hojas -y así está Roma, llena de hojas e inundada-, a las basuras o, lo más increíble, los centros de acogida de inmigrantes y los campamentos gitanos. “Con ellos se gana más que con la droga”, dicen dos de los detenidos en una conversación grabada. El prefecto de Roma valora si debe disolver el ayuntamiento por infiltración mafiosa.

Los fiscales han advertido que esto “es sólo el principio” y no se sabe lo que puede salir tirando del hilo. En una foto, por ejemplo, aparece en una cena de 2010 la plana mayor de los implicados con el actual ministro de Trabajo, Giuliano Poletti. Muchos políticos se justifican ahora diciendo que esta gente parecía honesta y nadie lo hubiera sospechado. Es un panorama ambiguo de compadreo e ilegalidad ya rutinario en Italia. La Policía ha bautizado la operación ‘Tierra Media’, nombre de la región de ‘El Señor de los Anillos’, de Tolkien, por una de las escuchas, una lección de mafia que da al teléfono el capo de la banda, Massimo Carminati (el señor de la foto de arriba): “Es la teoría de la Tierra Media. Los vivos están arriba y los muertos abajo. Y nosotros estamos en el medio. Porque en este mundo de la tierra media todos se encuentran, y tú dices: ‘¡Coño! ¿Cómo es posible que un día yo puedo estar cenando con Berlusconi? A los del mundo de arriba les interesa que alguno del mundo de abajo les haga cosas que no puede hacer nadie, y entonces todo se mezcla”. Pura mafia.

La mafia de Roma, nacida en la ciudad y formada por romanos, no tiene rituales de afiliación ni la compleja estructura jerárquica de Cosa Nostra, la ‘ndrangheta o la Camorra. Tampoco ha llegado a cometer homicidios, pero ejercía la misma capacidad de intimidación con graves amenazas y, sobre todo, bastaba la fama del capo, Massimo Carminati, de 56 años. Llamado ‘el Tuerto’ tras perder un ojo en un tiroteo con la Policía es un personaje con un currículum criminal impresionante que arranca en un mito del crimen de los setenta. Cuando se decía que en Roma no había mafias, se añadía siempre la salvedad de que sólo lo consiguió la Banda de la Magliana, popularizada hace unos años por la película y la serie ‘Romanzo criminale’, de 2005, titulada en España ‘Roma criminal’. Carminati era uno de sus miembros, apodado ‘il Nero’, el negro. El mote se debe a que era fascista. También militó en los NAR (Nuclei Armati Revoluzionari), grupo terrorista de extrema derecha de los años de plomo que cometió 30 homicidios. Estuvo implicado, aunque salió airoso, en el atentado de la estación de Bolonia en 1980, con 85 muertos, y en el asesinato del periodista Mino Pecorelli en 1979, por el que se acusó, y absolvió, a Giulio Andreotti.

Como cualquier buen terrorista facha en Italia, tenía contactos con la rama sucia de los servicios secretos y participó en atracos famosos, como el de la caja de seguridad de los tribunales de Roma, donde se llevó 147 cajas con dinero y documentos confidenciales. Por alguna razón siempre se ha ido librando de la cárcel. Carminati, que tenía en casa 25 cuadros valiosos, de Pollock a Warhol, controlaba el mercado de cocaína de Roma y los bajos fondos. Se ha repartido la ciudad por zonas con otros tres capos, aunque sigue siendo ‘ciudad abierta’ para los clanes sicilianos, calabreses y napolitanos, que pueden operar pidiendo permiso. Pero Carminati se presentaba como ‘il Re di Roma’, el rey de Roma.

El momento de su captura:

 

(Publicado en El Correo)

¿Un nuevo líder en la derecha italiana?

 

El nuevo chicarrón de la Liga Norte, Matteo Salvini, de 41 años, ya puede sacar pecho e incluso puede permitirse aspirar a liderar el centroderecha italiano, porque la jugada de Emilia Romagna le ha salido redonda: en las elecciones en la región de Bolonia, test de los últimos movimientos políticos, ha obtenido un resultado histórico del 20%, cuatro veces más que en los anteriores comicios, y aunque no ha ganado ya es allí el primer partido de la derecha. Ha doblado a Silvio Berlusconi, que también se hunde en Calabria, la otra región donde se celebraban comicios.

Es un pequeño terremoto para la derecha italiana, donde en veinte años la hegemonía del magnate nunca ha estado tan tocada. Ayer tenía el partido totalmente revolucionado y el más espabilado de sus últimos cachorros, Raffaele Fitto, pita pidiendo paso. Berlusconi, de 78 años e inhabilitado para la política por condena judicial, vive un largo declive y está siendo devorado por su alianza con Matteo Renzi, quién lo iba a decir. Quizá esté perdiendo facultades. Este pacto quizá ahora se vuelva a tambalear, porque el ‘caimano’ está en horas bajas y ya no sabe por dónde tirar.  El otro día hasta hizo un ‘casting’ en su mansión de Villa Gernetto, en plan concurso televisivo, con jóvenes valores del partido para buscar caras nuevas y renovar la dirección.

El Partido Demócrata (PD) del primer ministro venció el domingo en ambas regiones, pero ha sido casi por eliminación ante la debacle conservadora. La irrupción de Salvini, de 41 años y modos enérgicos, puede marcar un punto de inflexión por la derecha en un panorama de total hartazgo del electorado, pues el otro dato esencial de estos comicios es una increíble abstención, sobre todo en Emilia Romagna. En este histórico bastión rojo, paradigma de la militancia y el compromiso político, solo votó el 37% del censo. Es un dato que adquiere rasgos de drama generacional entre los analistas. En Calabria la participación fue del 44%. Todos los partidos cayeron menos la Liga Norte. Es una combinación clásica, desinterés por la política y ascenso de los partidos populistas, pero eso era algo impensable en Emilia Romagna que para que se hagan una idea es donde se ambienta ‘Novecento’ (1976), de Bernardo Bertolucci.

Matteo Salvini, de 41 años, ensaya una formación nacional más allá de su frontera natural del río Po porque intuye que su mensaje xenófobo y populista de toda la vida puede funcionar en el resto de Italia, al estilo de Marine Le Pen en Francia, si se olvida de su fantasmagórica Padania y las mandangas célticas de elfos. La Liga quiere dejar de ser del norte y convertirse en nacional, como el Frente Nacional francés. Cruzar el Po y poner el pie con fuerza en Bolonia, en el centro de Italia, es un hito en este camino. “Este resultado nos da una responsabilidad para estar presentes también en el centro y el sur”, dijo ayer. La Liga podría cambiar el nombre a Liga de los Pueblos o algo así, y se reúnen el viernes para ultimar este fabuloso reciclaje.

Salvini ayer lanzó un órdago a Berlusconi para que rompa su pacto de apoyo a Renzi, negociar una alianza y ya se apuntó como posible candidato a unas primarias. Aunque pasada la euforia la Liga Norte tendrá muchas más dificultades para crecer en la mitad sur del país. Dos décadas llamando robaperas a los italianos del sur no se olvidan de la noche a la mañana.

Renzi, por su parte, ayer presumía de haber ganado 5-0 en las citas regionales de este año. Es verdad, el PD ya domina todas las regiones salvo tres, pero ni siquiera Renzi puede estar tranquilo: el domingo perdió más de 700.000 votos desde las europeas de mayo. Si en Emilia Romagna la gran mayoría de la gente se queda en casa quiere decir que Renzi, en su viaje al centro sin prejuicios, puede perder la conexión con la base de la izquierda. La que no pasa por el despido libre, los sindicatos que le arman huelgas generales. Pero ese flanco a Renzi no le interesa tanto como robar votos a la derecha. Ahí tenía campo libre hasta que ha aparecido Salvini.

(Publicado en El Correo)

Para que vean las vueltas que da la vida. En ‘Novecento’ (1976), de Bernardo Bertolucci, las mujeres campesinas cantan “La Lega” y dicen que crecerá. No se referían, obviamente, a la Lega Nord. ‘La Lega’ era una canción de protesta socialista de principios de siglo, popular entre los campesinos y recogedoras de arroz de la región de Padania.

 

 

(Publicado en El Correo)

El otro Matteo

La derecha italiana está desaparecida, arrastrada por el declive de Silvio Berlusconi y abducida por el hombre del momento, el primer ministro Matteo Renzi. Tanto el partido del magnate, Forza Italia, como la escisión de su exdelfín Angelino Alfano, Nuevo Centro Derecha (NCD), son aliados pusilánimes del Gobierno y la única oposición es el movimiento de Beppe Grillo, que como es sabido vive oculto a los medios. Los debates políticos televisivos, droga nacional, llevaban meses desesperados porque no hay un líder de la oposición. Matteo Renzi no tiene a nadie delante. Hasta que por fin ha aparecido otro Matteo en la derecha, Matteo Salvini, líder de la Liga Norte, y la cosa se ha vuelto a animar.

Salvini, secretario de la Liga desde diciembre de 2013 y que intenta renovar la formación tras la debacle de chanchullos familiares de Umberto Bossi, es un alter ego mediático de Renzi. Le empata la baza generacional: tiene 41 años, frente a los 39 del primer ministro. Como él, casi no ha trabajado en su vida, pasó por dos concursos televisivos que ahora dan risa y entró joven en política. Aunque Salvini se pasó 16 años en la universidad y al final lo dejó y Renzi se hizo Derecho. Lo demás es parecido: desparpajo, ideología ligera, frases de efecto, tuits compulsivos… Pero si Renzi es el niño bien Salvini va de malo. Tiene pendiente y aunque antes se ponía corbatas ahora juega más la carta del chavalote del pueblo: barba de dos días, jerga y tono de bar, alguna estupidez racista para su público de siempre y sobre todo para el potencial en tiempos de crisis, la chulería de los ‘leguistas’ más pedestres y una colección de chaquetas de chándal con mensajes intercambiables. Ahora lleva una que pone ‘Emilia’. No es su mujer -es divorciado, con un hijo de ese matrimonio y otro de su actual pareja-, sino que se refiere a Emilia Romagna, la región de Bolonia donde hoy domingo se celebran elecciones. Es su primer test serio.
Salvini últimamente no para. Se patea las ciudades, está cada día en un programa de la tele -donde garantiza una subida de dos o tres puntos de audiencia- y se presenta allí donde hay líos vecinales con extranjeros. En Bolonia, precisamente, quiso visitar un campamento gitano y un grupo de exaltados de izquierda le rompió el coche. Las imágenes tuvieron eco, no tanto la polémica posterior de las autoridades, que le acusaron de haber ido sin escolta adrede, a buscar el lío. “No juegue al escondite con la escolta”, le riñó el ministro de Interior, Angelino Alfano. Las imágenes del incidente:
Pero Salvini no es solo imagen, está pergeñando un proyecto que rompe las costuras tradicionales de la Liga. Cuando ganó las primarias marcó el camino: “El euro es un crimen contra la humanidad. Antes desaparece el euro, antes podré retomar la batalla por la independencia”. Es decir, Salvini ha metido en el armario los disfraces de vikingo de la Liga Norte y la ficción de la Padania para pensar en un electorado vasto, en clave antieuropea y a escala nacional. Su musa es Marine Le Pen (chica de la foto). Salvini quiere intentar lo mismo en Italia, una fuerza populista y de extrema derecha que aglutine el descontento y el mundo conservador, extraviado en la resaca del berlusconismo. La Liga Norte ya era eso, pero en su zona. Le falta llegar al resto del país, algo nada fácil porque se han pasado veinte años insultando a los paletos, vagos y ladrones del sur, de Roma para abajo. Pero ahí anda. El miércoles anunció que en las próximas citas regionales se presentarán en todo el sur “pero con un nombre distinto, como Liga de los Pueblos”.
Los sondeos le ayudan. Renzi pierde fuelle y él es el segundo líder más popular con un 30%. La Liga es el único partido que crece y se situaría en un 11%, tras el 4% de las generales de 2013. La prueba de que en la derecha se preocupan es que esta semana, antes de los comicios en Emilia Romagna, ya no le invitan a las cadenas de Berlusconi. Salvini se entrena como único joven valor de la derecha para el futuro e intenta robar la escena. También los contactos: hace un mes se tomó un café en Milán con Putin, el amiguete de Berlusconi. Salió emocionado. Venía ya entregado de Moscú, donde había estado la semana anterior y tuiteaba admirado como si estuviera en el paraíso: “No clandestinos, no limpiacristales, no campos de gitanos. Chicas a las dos de la mañana en el metro sin miedo”. Todo lo que vaya contra Europa le viene bien, hasta Putin. Ahora a ver si cuela.

 

 

 

Sinopsis: Esta joya arqueológica, hallada por el programa satírico ‘Striscia la notizia’ -de una cadena de Berlusconi, por cierto- se regodea en la presentación que Salvini hace de sí mismo: “Me llamo Matteo Salvini y no hago nada” (“nullafacente”, dicho en una sola palabra significa exactamente eso). Puede ser una tradiciónde los líderes de la Liga, porque Umberto Bossi simulaba en casa que era médico y salía por la mañana de casa como que iba a trabajar, aunque nunca dio ni golpe hasta que entró en política. Salvini al menos aclara que está inscrito a la universidad. El programa luego hace bromas con un jeroglífico que resuelve de forma bárbara. La respuesta es “Incassare tangente”, cobrar una comisión ilegal. Y añade: “Soy de Milán, me entiendo”. Tenía 20 años, era 1993, en plena operación Manos Limpias contra la corrupción. Ese año, precisamente, el ‘nullafacente’ Salvini salió de concejal en el ayuntamiento de Milán. Y hasta hoy.

(Publicado en El Correo)

Venecia prohíbe las maletas con ruedas

 

Venecia es esa ciudad extraña donde los leones vuelan y las palomas caminan, como dijo un poeta francés, y se podría añadir que también es donde las maletas ruedan y hacen un ruido de mil demonios. Es un mal común en Roma y en el resto de ciudades turísticas italianas con calles empedradas, pero el problema en Venecia es especial, como todo en esta ciudad, porque no hay coches y los taxis, lanchas monas con interior de madera, cuestan un pastón. Ya solo el ‘vaporetto’ de línea son siete euros. ¿Resultado? Los 27 millones de personas que pasan cada año por Venecia, salvo ricos y mochileros, lo hacen arrastrando maletones con un traquetreo continuo sobre las baldosas de piedra de Istria. Es un horror para los vecinos, sobre todo de noche. Ahora el ayuntamiento ha anunciado que quiere prohibirlas y permitir sólo aquellas con ruedas hinchables y silenciosas. Amenaza con multas de 100 a 500 euros.

El atraco, como bien sabe cualquiera que haya ido a esta maravillosa ciudad, es un arte veneciana y parece que se trama uno más. Al margen del negocio que se abre a posibles fabricantes de una maleta insonora para Venecia, sería fabuloso para las arcas municipales: bastaría con poner dos guardias en el muelle ante el desembarco de un crucero para cubrir medio presupuesto anual. Dicho sea de paso, el alcalde, Giorgio Orsoni, fue arrestado en junio en un sonado escándalo de corrupción y la idea de las maletas ha sido del comisario extraordinario que gestiona Venecia hasta las elecciones de la próxima primavera, Vittorio Zappalorto. Luego ya se verá qué hace el nuevo alcalde. Porque, naturalmente, todo se podría quedar en una de tantas ordenanzas municipales italianas que rozan la chorrada sublime. De entrada no se aplicaría hasta mayo, justo antes de las elecciones locales, y además es que los venecianos quedarían exentos. Es decir, los guardas municipales tendrían que distinguir a ojo a un veneciano de un turista para darle el alto. Hay que reconocer que es fácil en la mayoría de los casos, pero puede empujar al disfraz incluso fuera del carnaval.

Este asunto es uno más en el que ha abierto camino Santiago Calatrava. Porque todo empezó con su puente sobre el Gran Canal, ese por el que la fiscalía ahora le reclama 3,8 millones de euros por defectos de fabricación. La pasarela une la estación de tren y la de autobuses pero por misteriosas razones nadie pensó en que pasaría por allí gente con maletas: le pusieron escalones. Nada más inaugurarse los turistas empezaron a destrozar el puente a trompicones con sus equipajes y el alcalde de entonces, Massimo Cacciari, decidió prohibir el paso de maletas con ruedas. Firmó una ordenanza y todo pero no llegó a nada porque era ridícula e imposible de aplicar.

(Publicado en El Correo)

En el bar del estadio de Tirana

 

Permítanme una historia de cuando estuve hace poco en Tirana:

El fútbol albanés ha sido noticia, por primera vez en décadas, tras el incidente del dron en el partido contra Serbia. Esto no quiere decir que no tenga sus historias, y nada mejor para escuchar algunas que asomarse al epicentro del fútbol nacional. Se trata del estadio de Tirana, que es como uno de segunda división muy desmejorado. El Qemal Stafa parece exactamente lo que es: un estadio construido por italianos en los años treinta.

Aún así, con sus 20.000 asientos, es el único internacional del país. Entre sus encantos destaca un bar, de acceso directo desde la calle con una escalinata y siempre abierto, que da a la misma tribuna. Es un antro delicioso tapizado de bufandas futboleras de todo el mundo, cerveza como dios manda y una buena tele de pantalla plana. Regenta el garito Arben Xega, de 52 años, que es del Dinamo de Tirana, y también del Inter. Una charla con él es muy instructiva.

El evento más famoso del estadio es el partido probablemente más largo de la historia: tres horas y media. Fue un amistoso surrealista, Real Madrid-Gramozi, equipillo de segunda división, en enero de 2010, con un frío que pela. ¿Cómo se explica? Con los 2,5 millones de euros que el magnate local del petróleo, Rezart Taçi, le soltó a Florentino Pérez. El Gramozi es el equipo de la familia Taçi, por si había alguna duda. Los merengues de Pellegrini llegaron, jugaron y se marcharon en el día. Con Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema y compañía.

Fue un partido muy balcánico. Marcaron los albaneses a los dos minutos. A Guti le sacaron una amarilla. Quedaron 1-2, pero el encuentro será recordado por un apagón en en el descanso. Duró más de hora y media pero allí no se movió nadie. Ni los espectadores, enfurecidos, que habían pagado una pasta y acabaron haciendo hogueras en las gradas para calentarse, ni los jugadores blancos, que querían irse y parece que llegaron a vestirse y todo, pero toparon con la negativa del presidente. Dijo que ni hablar, 2,5 millones son mucho dinero. Florentino se hizo fuerte en el bar.

 

“Se metieron todos aquí, la directiva, los ministros, policías, en media hora acabé las existencias”, recuerda Arben. También fue un día memorable para la caja del establecimiento. “Pérez era muy simpático, y me dio un montón de regalos. Un llavero, un escudo del equipo, ah, y un reloj de plástico. Se lo di a mi hijo y ¡todavía funciona! ¡Era bueno!”.

La Taçi Oil Cup, nombre del evento berlanguiano del millonario albanés, ya estaba en su tercera edición. Para las dos primeras se entendió, cómo no, con Silvio Berlusconi. Taçi también tiene su currículum, y no solo por ser también presidente de la federación albanesa de ajedrez: un mes antes del partido con el Real Madrid estuvo 15 días en el trullo por sacudir a un periodista que investigaba sus presuntas corruptelas. Taçi llegó a intentar comprarse el Milan, pero solo consiguió alquilarlo para dos amistosos.

No obstante, este estadio ha conocido también la gloria sin pagar. El Dinamo de Tirana y el Partizane, en choques europeos, han jugado aquí contra el Barcelona, el Inter o el Ajax. Arben también recuerda partidos de la selección contra la Alemania de Rummenige o, recientemente, con el Portugal de Cristiano Ronaldo. Ganarles 0-1 en septiembre, en la clasificación para la Eurocopa, fue un éxito que disparó el orgullo nacional. Luego alguno se emocionó más de lo debido en el partido contra Serbia.

El fútbol, en las regiones del bajo imperio UEFA, es todavía una cosa entrañable. En la Kategoria Superior albanesa -Primera División- juegan solo diez equipos, a algunos les patrocinan zapaterías y casi no hay extranjeros, salvo algún argentino, obviamente, brasileños extraviados y varios africanos. Aún así Arben se burla, y es una mofa nacional, de que en el Kukes no juega nadie de allí, de la ciudad. Todavía están en ese nivel.

Es bonito comprobar cómo el fútbol albanés, sin aspiraciones y sin famosos, vive en su pequeña escala las mismas pasiones del fútbol de los ricos. En Tirana, de entrada, hay tres equipos de solera: Dinamo, Partizan y KF Tirana. Arben, que jugó en los juveniles del Dinamo, sufre porque lleva unos años en segunda y ya no es el que era. Cuenta que el Dinamo era el club del ministerio de Interior, con afición de policías y espías, mientras que el Partizan de Tirana, el odiado rival con el que comparten el estadio, era del Ejército -de ahí su nombre, por los partisanos-. En Moscú era igual con el Dinamo y el CSK, costumbres soviéticas. El derby era, por razones obvias, una cosa tranquila. Ahora es distinto. El llamado derby de Albania, por ejemplo, entre KF Tirana y el Vllaznia Shkodër, de Skodra, acaba siempre mal.  En septiembre los ultras invadieron el campo, se pegaron en el césped, arrancaron los asientos y dejaron veinte heridos. Pero la federación tampoco bromea: al Vllaznia le han caído 10 partidos a puerta cerrada y al Dinamo, 15. Le hacen eso a Arben en su estadio y le arruinan el bar.

 

 

(Publicado en El Correo)

Ritual mafioso en directo

Los rituales de una organización mafiosa son algo con trazas de leyenda o, más bien, de película, pero son reales. Desde hace más de un siglo hay documentos que los describen y algunos arrepentidos los han contado con pelos y señales. Pero lo que salió a la luz ayer en Italia es completamente nuevo, porque por fin se han visto: por primera vez en la historia los Carabinieri grabaron con una cámara oculta una de estas ceremonias. Fue violado uno de los últimos secretos de la mafia y, además, en un clan de la ‘ndrangheta, la mafia de Calabria, actualmente la más potente y que es la más impenetrable y desconocida.

Las imágenes muestran el ritual de ascenso de un miembro a La Santa, uno de los más altos grados de la jerarquía dentro del complejo organigrama de la ‘ndrangheta. Otro detalle no menos importante es que la acción transcurría el pasado 14 de abril en un pueblo al pie de los Alpes, Castello di Brianza, junto al lago de Como y cerca de Milán, no en el sur de la Italia profunda. Por si quedaba alguna duda, queda demostrado una vez más que la ‘ndrangheta está perfectamente trasplantada en el norte del país con todas sus tradiciones.

El vídeo es la flamante carta de presentación de la investigación ‘Insubria’, coordinada durante dos años por la Fiscalía de Milán, que en 2010 ya asestó el más duro golpe a los clanes del norte con la operación ‘Infinito’, traducida en 110 condenas. La de ayer llevó al arresto de 41 miembros de tres clanes -o ‘locales’ en la jerga mafiosa calabresa- asentados en las localidades de Cermenate, Fino Mornasco y Calolziocorte, en la región de Lombardía, cuya capital es Milán. Hay que sumarles un menor de 17 años, también afiliado, algo poco habitual en las familias mafiosas en el norte de Italia. Las detenciones tuvieron lugar en varias ciudades, prueba de la extensión de la organización: Milán, Como, Lecco, Monza, Bérgamo y también en Verona y la localidad siciliana de Caltanissetta.

En las imágenes, un filón para los antropólogos, se ve a un grupo de individuos en actitud solemne de recogimiento escuchando la fórmula de afiliación que pronuncia un capo. Además del impacto de escuchar la retórica mafiosa, con su mezcla de rito masónico y liturgia pseudoreligiosa, lo asombroso es comprobar que las frases corresponden casi exactamente a lo que se lee en los viejos documentos. Por ejemplo, el primer libro de un arrepentido de la ‘ndrangheta, Serafino Castagna, es de 1967 y refiere palabras parecidas, igual que el relato de su iniciación en 1941 que cuenta otro ‘pentito’, Antonio Zagari. Las ceremonias suelen tener lugar tras grandes comilonas festivas, que también hacen las veces de cumbres de capos, según los investigadores.

Precisamente esa continuidad confiere al rito una fuerza especial de identidad y pertenencia al clan. La férrea tradición, la rígida jerarquía, los reglamentos bizantinos y la absoluta sumisión al clan son rasgos característicos de la ‘ndrangheta, que es una especie de Al Qaida en su mezcla de fanatismo ancestral y capacidad de adaptación a los tiempos. El aspecto religioso vuelve a evidenciar que la histórica excomunión del Papa el pasado mes de junio a la ‘ndrangheta y el resto de mafias es un golpe esencial en la batalla contra estas organizaciones. Se juega también en el plano cultural y, de hecho, los clanes respondieron a los pocos días de forma desafiante con el saludo del paso de la Virgen ante la casa de un capo en una procesión en Calabria.

 

 

El ritual: “Bajo la luz de las estrellas formo la cadena…”

“¡Buenas tardes y santa noche a los ‘santistas’! En esta santa tarde, en el silencio de la noche y bajo la luz de las estrellas y el esplendor de la luna, formo la santa cadena. En el nombre de Garibaldi, Mazzini y La Marmora, con palabras de humildad formo la santa sociedad”. Con estas palabras el maestro de ceremonias abre el rito en el vídeo difundido ayer por los Carabinieri. Hay claves que necesitan explicación. La mención a tres héroes de la unidad de Italia es una clara reminiscencia masónica y de las sociedades carbonarias, muy activas en el ‘Risorgimento’, que es la época en que nacen las organizaciones mafiosas. Pero al mismo tiempo es un código que alude a los capos allí presentes: Garibaldi es el jefe del clan local, Mazzini el contable y La Marmora el llamado ‘mastro di giornata’.

Sigue un juramento de ‘omertà’ que marca un antes y un después en la vida del afiliado, que deja atrás su pasado para entrar en una nueva dimensión: “Juro renegar todo hasta el final de la séptima generación, toda la sociedad criminal hasta hoy reconocida, para salvaguardar el honor de mis sabios hermanos”. Otra parte se refiere al pacto de muerte que se sella con el clan, con una interesante mención a que el afiliado queda por encima del bien y del mal, pero bajo el férreo dictado de su conciencia en el respeto de las reglas. “Debéis ser vosotros quienes sepan si habéis cometido un error y qué camino elegir”, les advierten, con una alusión al suicidio. El rito se celebra ante un arma y una pastilla, una cualquiera, que representa el veneno: “Tenéis que resevar siempre una bala en la pistola, o una pastilla de cianuro, o sino os arrojáis por una montaña”.

 

(Publicado en El Correo)

El búnker de Mussolini

En junio de 1940 Italia entró en la Segunda Guerra Mundial y Mussolini, sin búnker. El de Hitler era una pasada y a él eso le fastidiaba. Había que agenciarse uno. En Villa Torlonia, su residencia oficial, un palacio en medio de unos jardines en las afueras de Roma, pensaron en la bodega. Los Torlonia, riquísima familia romana que le había regalado la mansión en 1929, eran obviamente aficionados al buen vino. A unos cien metros de la casa había un subterráneo donde se custodiaban las botellas. Lo arreglaron, le colocaron un par de salidas de emergencia y el búnker quedó listo. Pero al Duce le molestaba tener que ir corriendo hasta allí y además le parecía un apaño, poca cosa, poco fascista. Se quedaba fuera fumando. Ordenó construir uno como se debe y luego otro más. Esos búnkeres de Mussolini en Villa Torlonia, muy desconocidos y de historia azarosa, se han abierto ahora al público.

Villa Torlonia hoy es un bonito parque municipal y esperando ante la puerta del primer búnker, la vieja bodega, puede sorprender el repentino zumbido de un avión. Son los vuelos que van al aeropuerto de Ciampino, pasan por aquí encima. Una vez dentro la pesada puerta metálica antigás patentada por la empresa Bergomi, de Milán, se abre con el sonido de una alarma antiaérea. Es una idea, para hacer ambiente, de la asociación que ha rescatado este lugar, CRSA Roma Sotterranea. Uno de sus miembros es español, Alfonso Díez, apasionado de historia, y hace de guía por los túneles: “Estamos bajo el lago artificial del jardín, que era un problema. El fondo era blanco, ideal para los bombardeos, así que lo llenaron de fango para disimularlo, pero a Mussolini no le gustó nada, porque precisamente uno de sus éxitos había sido sanear los pantanos del litoral romano, y no le parecía que quedara bien tener uno en casa. Lo tuvieron que desecar y colocar ramas”.

En este búnker, que apenas se usó un año, se ve un pequeño baño y una estancia con una mesa, una silla y un teléfono. En su día también tenía un catre. Pero el refugio se mostró insuficiente y poco seguro. El Duce vivía en la villa con su mujer Raquel y sus cinco hijos, y de entrada montó otro en el sótano de la villa, el único que con seguridad se sabe que llegaron a usar. Ahora además han encontrado al lado unas tumbas del siglo II, así como una falsa cripta etrusca construida por un Torlonia pirado al que le dio por el esoterismo.

Este segundo búnker está bajo el salón de baile, donde fueron recibidos personajes como Walt Disney o Gandhi, pues Mussolini durante los años veinte y treinta era un personaje muy popular e incluso admirado en Estados Unidos. El Duce también construyó refugios en nueve puntos estratégicos de la ciudad, empezando por la casa de su amante, Clara Petacci, que le pillaba en la otra punta de Roma, en Via della Camilluccia. Hay otros, por ejemplo, en Villa Ada, que era la residencia de la familia real, en Palazzo Venezia, el centro de mando de Mussolini, la estación Termini, y un gran subterráneo para 300 personas en el EUR.

En realidad Roma tardó mucho en ser bombardeada. Los romanos vivían más o menos tranquilos pensando que el valor monumental de la ciudad y el Vaticano eran un seguro de vida. Sin embargo en octubre de 1942 se produjeron intensos ataques en Milán, Turín y Génova, y empezaron a preocuparse. También Mussolini, que ordenó entonces construir un gran búnker, ya en condiciones, en el terreno contiguo a la casa y con acceso desde el interior.

El superbúnker, con muros de cuatro metros de hormigón armado, se encargó a los bomberos y debía construirse en tres meses con 240.000 liras. Pero pronto empezaron los problemas, los habituales en Italia. Lo escribe Mussolini en un diario con desesperación: “Ocurrió como siempre en Roma…”. Encontraron ánforas romanas, huesos y lápidas, tuvieron que hacerlo a seis metros de profundidad y no a cuatro, el presupuesto se duplicó… Aquello se eternizaba y se apoderó del Duce un “oscuro” presentimiento: “Sentía que una vez terminado sería completamente inútil, que no lo usaríamos nunca”. Y efectivamente, le arrestaron antes de que terminaran las obras, el 25 de julio de 1943. “¡Hay que escuchar la voz del sub-consciente (sic)!”, concluye. El visitante puede, por tanto, hacer lo que no hizo Mussolini, pasearse por su búnker, unos curiosos pasillos con forma de tubo en planta de cruz.

Ese diario del Duce, encontrado hace poco en los archivos británicos, es una de las pocas fuentes que mencionan los búnkeres de Villa Torlonia. Es un cuaderno llamado “Pensieri pontini e sardi”, escrito por Mussolini entre el 27 de julio y el 27 de agosto de 1943 durante su cautiverio, primero en la isla de Ponza, cerca de Roma, y luego en Cerdeña. Después sería trasladado a Abruzzo, donde fue rescatado por los alemanes y usado como pasmarote en la mitad norte de Italia que quedó bajo dominio nazi. Otra fuente interesante han sido los diarios del hijo del guarda de la finca, un tal Eraldo Pistoni.

El mito de que Roma era intocable había caído días antes del Duce. El 19 de  julio de 1943 los aliados bombardearon la ciudad por primera vez, una fecha que todos los romanos recuerdan porque fue arrasado el barrio de San Lorenzo. Hubo 3.000 muertos y Pío XII fue al día siguiente a visitar la zona. “Es curioso, en Roma ha quedado el recuerdo de aquel bombardeo, porque fue el primero, pero luego ha persistido la idea de que apenas atacaron la ciudad, cuando en realidad luego hubo bombardeos peores, unos 50, y entre 5.000 y 7.000 muertos, el 40% dentro de los refugios”, explica Díaz. Los aliados ya habían ido avisando, desde mayo de 1943 con folletos de propaganda arrojados desde el aire que también se pueden ver en la visita. El primero, del 17 de mayo, muestra un mapa con flechas que se lanzan a Italia desde Argelia y Túnez, ya bajo poder aliado. Italia estaba a tiro. “África es nuestra ¿Se transformará Italia en un campo de batalla?”, amenazaba el pasquín.

La historia pudo ser distinta si se hubiera aprobado en julio de 1943 la Operación Dux, un episodio poco conocido que se recuerda en el búnker. Fue propuesta por el jefe de bombardeos de la Royal Air Force británica, Arthur Travers Harris, apodado ‘el Carnicero’ por sus temibles incursiones en ciudades alemanas. Tenía un plan de “ataque quirúrgico” para acabar con Mussolini arrasando Palazzo Venezia y Villa Torlonia, pero al final fue desestimado. “I agree” (Estoy de acuerdo), escribió Churchill en la respuesta negativa. Livorno pagó el cambio de planes, porque la escuadrilla de Lancaster que regresaba del norte con 85 toneladas de bombas reservadas a Mussolini las descargó sobre esta ciudad, que fue arrasada. Muy quirúrgicos no fueron. Fue justo la víspera del arresto del Duce. Luego la mansión fue cerrada y los búnkeres fueron usados por la gente del barrio, hasta que con el fin de la guerra Villa Torlonia y sus túneles cayeron en el olvido.

 

(Publicado en El Correo)

Guerra de pobres en el extrarradio

 

Las afueras de Roma, feas, caóticas y olvidadas, arrojan síntomas, como Milán, Padua y otras capitales italianas, de que allí se está moviendo algo preocupante, pero interesante desde el punto de vista político. Grupos de vecinos de Tor Sapienza, un barrio conflictivo y abandonado a su suerte por la gestión municipal, se han puesto en pie de guerra desde el lunes contra un centro de acogida de inmigrantes abierto en 2009. Viejos problemas acumulados han estallado en un odio a los extranjeros que estos días se ha traducido incluso en un ataque al edificio, protegido por la Policía. Al final el prefecto -delegado de Gobierno-, optó por sacar de allí a los 46 menores del centro, de un total de 81 internos, la noche del jueves. Por “razones de seguridad”. Quedan dentro, asediados, 35 adultos.

Eran egipcios, sirios y libios  y los trasladaron a otro centro de Roma pero ayer 14 de ellos volvieron caminando 30 kilómetros con sus maletas. Decían que esa era su casa, querían seguir con sus clases y sus actividades, pero la dirección no podía acogerles. Además varios vecinos volvieron a plantarse en la calle gritándoles que se largaran. Estos chicos son como otros afganos, sirios, etíopes y de otros países en guerra o con graves conflictos, huidos en las naves que llegan a Lampedusa. Solo este año han sido 100.000 personas. Mientras se estudian sus peticiones de asilo se les aloja en estos centros de los que pueden entrar y salir, aunque en realidad los adultos no tienen nada que hacer en todo el día  y vagan por las calles. Lo que ocurre es que suelen aterrizar en barrios que no son precisamente modélicos. Es decir, los excluidos de Europa se acaban juntando con los marginados de Italia. “El resultado es una guerra de pobres”, ha sintetizado Emiliano Ruggera, asistente del centro. Uno de los comentarios más oídos entre la gente es cuánto les fastidia que los inmigrantes se paseen “con iPhone y iPad” cuando ellos no llegan a fin de mes, o que les paguen una ayuda mientras ellos siguen en paro. Están igual de rabiosos con el Estado, al que acusan de haberles olvidado.

Para situarse en Tor Sapienza hay que pensar en esas barriadas populares y desesperanzados de las películas de Pasolini, que tampoco han cambiado tanto. Ayer hubo un tiroteo en un bar. Las calles por las noches dan miedo, mal iluminadas y con escenas rutinarias de narcotráfico y prostitución. Muchos vecinos, ya hartos de dos asentamientos gitanos, ahora echan la culpa de sus males a los extranjeros, les acusan de robos y agresiones. Distinguir rumores de datos reales es difícil y, de hecho, la tensión ha estallado esta semana por un presunto intento de violación nada claro. La víctima, una joven de 28 años con dos hijos, primero dijo que fueron “unos negros” y luego “tres rumanos”. Da igual, bastaba una chispa.

Las protestas han mezclado jubilados cabreados con mozalbetes de pinta neofascista. Todos dicen que no son racistas. Este magma de malestar es un filón político para un proyecto en ciernes que quiere emular el éxito de Marine Le Pen en Francia: una alianza en clave antieuropea de la Liga Norte y la extrema derecha. Tienen campo libre por el desinterés de la UE por la inmigración, por la precariedad de las soluciones de emergencia del Gobierno italiano, que aquí ha cedido rápidamente a las presiones vecinales, y a nivel municipal por la total ausencia e inutilidad del alcalde de Roma, Ignazio Marino. Por fin fue ayer por la tarde y le recibieron con pitos.

La Liga Norte se ha reciclado tras la debacle del clan de Umberto Bossi y tiene un nuevo líder, Matteo Salvini, un joven lenguaraz y taxativo que, por sorpresa, va bien en los sondeos de popularidad. Ha visto el camino a seguir en Francia y ha empezado a patearse barrios chungos de varias ciudades. Allá donde hay lío con extranjeros aterriza a confraternizar con los vecinos. En Bolonia se empeñó en visitar un campamento gitano y un grupo de exaltados de izquierda acabó destrozándole el coche. Ahora planea presentarse en Tor Sapienza, pero ayer ya fue por allí Mario Borghezio, su colega más impresentable. Escoltado por cachorros del grupo fascista romano Casa Pound, repartió tarjetas de visita y se despidió con el brazo en alto, ensalzando al “noble y honesto pueblo de Roma” e insultando a “estos políticos de mierda que no hacen nada”. Es curioso oírlo de alguien cuyo lema era “Roma ladrona”. Como es gracioso que la extrema derecha se una a quien quería independizarse de Italia. Pero es que en el fondo son muy parecidos.

‘Accattone’ (1961), de Pier Paolo Pasolini.

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