El otro Matteo

La derecha italiana está desaparecida, arrastrada por el declive de Silvio Berlusconi y abducida por el hombre del momento, el primer ministro Matteo Renzi. Tanto el partido del magnate, Forza Italia, como la escisión de su exdelfín Angelino Alfano, Nuevo Centro Derecha (NCD), son aliados pusilánimes del Gobierno y la única oposición es el movimiento de Beppe Grillo, que como es sabido vive oculto a los medios. Los debates políticos televisivos, droga nacional, llevaban meses desesperados porque no hay un líder de la oposición. Matteo Renzi no tiene a nadie delante. Hasta que por fin ha aparecido otro Matteo en la derecha, Matteo Salvini, líder de la Liga Norte, y la cosa se ha vuelto a animar.

Salvini, secretario de la Liga desde diciembre de 2013 y que intenta renovar la formación tras la debacle de chanchullos familiares de Umberto Bossi, es un alter ego mediático de Renzi. Le empata la baza generacional: tiene 41 años, frente a los 39 del primer ministro. Como él, casi no ha trabajado en su vida, pasó por dos concursos televisivos que ahora dan risa y entró joven en política. Aunque Salvini se pasó 16 años en la universidad y al final lo dejó y Renzi se hizo Derecho. Lo demás es parecido: desparpajo, ideología ligera, frases de efecto, tuits compulsivos… Pero si Renzi es el niño bien Salvini va de malo. Tiene pendiente y aunque antes se ponía corbatas ahora juega más la carta del chavalote del pueblo: barba de dos días, jerga y tono de bar, alguna estupidez racista para su público de siempre y sobre todo para el potencial en tiempos de crisis, la chulería de los ‘leguistas’ más pedestres y una colección de chaquetas de chándal con mensajes intercambiables. Ahora lleva una que pone ‘Emilia’. No es su mujer -es divorciado, con un hijo de ese matrimonio y otro de su actual pareja-, sino que se refiere a Emilia Romagna, la región de Bolonia donde hoy domingo se celebran elecciones. Es su primer test serio.
Salvini últimamente no para. Se patea las ciudades, está cada día en un programa de la tele -donde garantiza una subida de dos o tres puntos de audiencia- y se presenta allí donde hay líos vecinales con extranjeros. En Bolonia, precisamente, quiso visitar un campamento gitano y un grupo de exaltados de izquierda le rompió el coche. Las imágenes tuvieron eco, no tanto la polémica posterior de las autoridades, que le acusaron de haber ido sin escolta adrede, a buscar el lío. “No juegue al escondite con la escolta”, le riñó el ministro de Interior, Angelino Alfano. Las imágenes del incidente:
Pero Salvini no es solo imagen, está pergeñando un proyecto que rompe las costuras tradicionales de la Liga. Cuando ganó las primarias marcó el camino: “El euro es un crimen contra la humanidad. Antes desaparece el euro, antes podré retomar la batalla por la independencia”. Es decir, Salvini ha metido en el armario los disfraces de vikingo de la Liga Norte y la ficción de la Padania para pensar en un electorado vasto, en clave antieuropea y a escala nacional. Su musa es Marine Le Pen (chica de la foto). Salvini quiere intentar lo mismo en Italia, una fuerza populista y de extrema derecha que aglutine el descontento y el mundo conservador, extraviado en la resaca del berlusconismo. La Liga Norte ya era eso, pero en su zona. Le falta llegar al resto del país, algo nada fácil porque se han pasado veinte años insultando a los paletos, vagos y ladrones del sur, de Roma para abajo. Pero ahí anda. El miércoles anunció que en las próximas citas regionales se presentarán en todo el sur “pero con un nombre distinto, como Liga de los Pueblos”.
Los sondeos le ayudan. Renzi pierde fuelle y él es el segundo líder más popular con un 30%. La Liga es el único partido que crece y se situaría en un 11%, tras el 4% de las generales de 2013. La prueba de que en la derecha se preocupan es que esta semana, antes de los comicios en Emilia Romagna, ya no le invitan a las cadenas de Berlusconi. Salvini se entrena como único joven valor de la derecha para el futuro e intenta robar la escena. También los contactos: hace un mes se tomó un café en Milán con Putin, el amiguete de Berlusconi. Salió emocionado. Venía ya entregado de Moscú, donde había estado la semana anterior y tuiteaba admirado como si estuviera en el paraíso: “No clandestinos, no limpiacristales, no campos de gitanos. Chicas a las dos de la mañana en el metro sin miedo”. Todo lo que vaya contra Europa le viene bien, hasta Putin. Ahora a ver si cuela.

 

 

 

Sinopsis: Esta joya arqueológica, hallada por el programa satírico ‘Striscia la notizia’ -de una cadena de Berlusconi, por cierto- se regodea en la presentación que Salvini hace de sí mismo: “Me llamo Matteo Salvini y no hago nada” (“nullafacente”, dicho en una sola palabra significa exactamente eso). Puede ser una tradiciónde los líderes de la Liga, porque Umberto Bossi simulaba en casa que era médico y salía por la mañana de casa como que iba a trabajar, aunque nunca dio ni golpe hasta que entró en política. Salvini al menos aclara que está inscrito a la universidad. El programa luego hace bromas con un jeroglífico que resuelve de forma bárbara. La respuesta es “Incassare tangente”, cobrar una comisión ilegal. Y añade: “Soy de Milán, me entiendo”. Tenía 20 años, era 1993, en plena operación Manos Limpias contra la corrupción. Ese año, precisamente, el ‘nullafacente’ Salvini salió de concejal en el ayuntamiento de Milán. Y hasta hoy.

(Publicado en El Correo)

Venecia prohíbe las maletas con ruedas

 

Venecia es esa ciudad extraña donde los leones vuelan y las palomas caminan, como dijo un poeta francés, y se podría añadir que también es donde las maletas ruedan y hacen un ruido de mil demonios. Es un mal común en Roma y en el resto de ciudades turísticas italianas con calles empedradas, pero el problema en Venecia es especial, como todo en esta ciudad, porque no hay coches y los taxis, lanchas monas con interior de madera, cuestan un pastón. Ya solo el ‘vaporetto’ de línea son siete euros. ¿Resultado? Los 27 millones de personas que pasan cada año por Venecia, salvo ricos y mochileros, lo hacen arrastrando maletones con un traquetreo continuo sobre las baldosas de piedra de Istria. Es un horror para los vecinos, sobre todo de noche. Ahora el ayuntamiento ha anunciado que quiere prohibirlas y permitir sólo aquellas con ruedas hinchables y silenciosas. Amenaza con multas de 100 a 500 euros.

El atraco, como bien sabe cualquiera que haya ido a esta maravillosa ciudad, es un arte veneciana y parece que se trama uno más. Al margen del negocio que se abre a posibles fabricantes de una maleta insonora para Venecia, sería fabuloso para las arcas municipales: bastaría con poner dos guardias en el muelle ante el desembarco de un crucero para cubrir medio presupuesto anual. Dicho sea de paso, el alcalde, Giorgio Orsoni, fue arrestado en junio en un sonado escándalo de corrupción y la idea de las maletas ha sido del comisario extraordinario que gestiona Venecia hasta las elecciones de la próxima primavera, Vittorio Zappalorto. Luego ya se verá qué hace el nuevo alcalde. Porque, naturalmente, todo se podría quedar en una de tantas ordenanzas municipales italianas que rozan la chorrada sublime. De entrada no se aplicaría hasta mayo, justo antes de las elecciones locales, y además es que los venecianos quedarían exentos. Es decir, los guardas municipales tendrían que distinguir a ojo a un veneciano de un turista para darle el alto. Hay que reconocer que es fácil en la mayoría de los casos, pero puede empujar al disfraz incluso fuera del carnaval.

Este asunto es uno más en el que ha abierto camino Santiago Calatrava. Porque todo empezó con su puente sobre el Gran Canal, ese por el que la fiscalía ahora le reclama 3,8 millones de euros por defectos de fabricación. La pasarela une la estación de tren y la de autobuses pero por misteriosas razones nadie pensó en que pasaría por allí gente con maletas: le pusieron escalones. Nada más inaugurarse los turistas empezaron a destrozar el puente a trompicones con sus equipajes y el alcalde de entonces, Massimo Cacciari, decidió prohibir el paso de maletas con ruedas. Firmó una ordenanza y todo pero no llegó a nada porque era ridícula e imposible de aplicar.

(Publicado en El Correo)

En el bar del estadio de Tirana

 

Permítanme una historia de cuando estuve hace poco en Tirana:

El fútbol albanés ha sido noticia, por primera vez en décadas, tras el incidente del dron en el partido contra Serbia. Esto no quiere decir que no tenga sus historias, y nada mejor para escuchar algunas que asomarse al epicentro del fútbol nacional. Se trata del estadio de Tirana, que es como uno de segunda división muy desmejorado. El Qemal Stafa parece exactamente lo que es: un estadio construido por italianos en los años treinta.

Aún así, con sus 20.000 asientos, es el único internacional del país. Entre sus encantos destaca un bar, de acceso directo desde la calle con una escalinata y siempre abierto, que da a la misma tribuna. Es un antro delicioso tapizado de bufandas futboleras de todo el mundo, cerveza como dios manda y una buena tele de pantalla plana. Regenta el garito Arben Xega, de 52 años, que es del Dinamo de Tirana, y también del Inter. Una charla con él es muy instructiva.

El evento más famoso del estadio es el partido probablemente más largo de la historia: tres horas y media. Fue un amistoso surrealista, Real Madrid-Gramozi, equipillo de segunda división, en enero de 2010, con un frío que pela. ¿Cómo se explica? Con los 2,5 millones de euros que el magnate local del petróleo, Rezart Taçi, le soltó a Florentino Pérez. El Gramozi es el equipo de la familia Taçi, por si había alguna duda. Los merengues de Pellegrini llegaron, jugaron y se marcharon en el día. Con Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema y compañía.

Fue un partido muy balcánico. Marcaron los albaneses a los dos minutos. A Guti le sacaron una amarilla. Quedaron 1-2, pero el encuentro será recordado por un apagón en en el descanso. Duró más de hora y media pero allí no se movió nadie. Ni los espectadores, enfurecidos, que habían pagado una pasta y acabaron haciendo hogueras en las gradas para calentarse, ni los jugadores blancos, que querían irse y parece que llegaron a vestirse y todo, pero toparon con la negativa del presidente. Dijo que ni hablar, 2,5 millones son mucho dinero. Florentino se hizo fuerte en el bar.

 

“Se metieron todos aquí, la directiva, los ministros, policías, en media hora acabé las existencias”, recuerda Arben. También fue un día memorable para la caja del establecimiento. “Pérez era muy simpático, y me dio un montón de regalos. Un llavero, un escudo del equipo, ah, y un reloj de plástico. Se lo di a mi hijo y ¡todavía funciona! ¡Era bueno!”.

La Taçi Oil Cup, nombre del evento berlanguiano del millonario albanés, ya estaba en su tercera edición. Para las dos primeras se entendió, cómo no, con Silvio Berlusconi. Taçi también tiene su currículum, y no solo por ser también presidente de la federación albanesa de ajedrez: un mes antes del partido con el Real Madrid estuvo 15 días en el trullo por sacudir a un periodista que investigaba sus presuntas corruptelas. Taçi llegó a intentar comprarse el Milan, pero solo consiguió alquilarlo para dos amistosos.

No obstante, este estadio ha conocido también la gloria sin pagar. El Dinamo de Tirana y el Partizane, en choques europeos, han jugado aquí contra el Barcelona, el Inter o el Ajax. Arben también recuerda partidos de la selección contra la Alemania de Rummenige o, recientemente, con el Portugal de Cristiano Ronaldo. Ganarles 0-1 en septiembre, en la clasificación para la Eurocopa, fue un éxito que disparó el orgullo nacional. Luego alguno se emocionó más de lo debido en el partido contra Serbia.

El fútbol, en las regiones del bajo imperio UEFA, es todavía una cosa entrañable. En la Kategoria Superior albanesa -Primera División- juegan solo diez equipos, a algunos les patrocinan zapaterías y casi no hay extranjeros, salvo algún argentino, obviamente, brasileños extraviados y varios africanos. Aún así Arben se burla, y es una mofa nacional, de que en el Kukes no juega nadie de allí, de la ciudad. Todavía están en ese nivel.

Es bonito comprobar cómo el fútbol albanés, sin aspiraciones y sin famosos, vive en su pequeña escala las mismas pasiones del fútbol de los ricos. En Tirana, de entrada, hay tres equipos de solera: Dinamo, Partizan y KF Tirana. Arben, que jugó en los juveniles del Dinamo, sufre porque lleva unos años en segunda y ya no es el que era. Cuenta que el Dinamo era el club del ministerio de Interior, con afición de policías y espías, mientras que el Partizan de Tirana, el odiado rival con el que comparten el estadio, era del Ejército -de ahí su nombre, por los partisanos-. En Moscú era igual con el Dinamo y el CSK, costumbres soviéticas. El derby era, por razones obvias, una cosa tranquila. Ahora es distinto. El llamado derby de Albania, por ejemplo, entre KF Tirana y el Vllaznia Shkodër, de Skodra, acaba siempre mal.  En septiembre los ultras invadieron el campo, se pegaron en el césped, arrancaron los asientos y dejaron veinte heridos. Pero la federación tampoco bromea: al Vllaznia le han caído 10 partidos a puerta cerrada y al Dinamo, 15. Le hacen eso a Arben en su estadio y le arruinan el bar.

 

 

(Publicado en El Correo)

Ritual mafioso en directo

Los rituales de una organización mafiosa son algo con trazas de leyenda o, más bien, de película, pero son reales. Desde hace más de un siglo hay documentos que los describen y algunos arrepentidos los han contado con pelos y señales. Pero lo que salió a la luz ayer en Italia es completamente nuevo, porque por fin se han visto: por primera vez en la historia los Carabinieri grabaron con una cámara oculta una de estas ceremonias. Fue violado uno de los últimos secretos de la mafia y, además, en un clan de la ‘ndrangheta, la mafia de Calabria, actualmente la más potente y que es la más impenetrable y desconocida.

Las imágenes muestran el ritual de ascenso de un miembro a La Santa, uno de los más altos grados de la jerarquía dentro del complejo organigrama de la ‘ndrangheta. Otro detalle no menos importante es que la acción transcurría el pasado 14 de abril en un pueblo al pie de los Alpes, Castello di Brianza, junto al lago de Como y cerca de Milán, no en el sur de la Italia profunda. Por si quedaba alguna duda, queda demostrado una vez más que la ‘ndrangheta está perfectamente trasplantada en el norte del país con todas sus tradiciones.

El vídeo es la flamante carta de presentación de la investigación ‘Insubria’, coordinada durante dos años por la Fiscalía de Milán, que en 2010 ya asestó el más duro golpe a los clanes del norte con la operación ‘Infinito’, traducida en 110 condenas. La de ayer llevó al arresto de 41 miembros de tres clanes -o ‘locales’ en la jerga mafiosa calabresa- asentados en las localidades de Cermenate, Fino Mornasco y Calolziocorte, en la región de Lombardía, cuya capital es Milán. Hay que sumarles un menor de 17 años, también afiliado, algo poco habitual en las familias mafiosas en el norte de Italia. Las detenciones tuvieron lugar en varias ciudades, prueba de la extensión de la organización: Milán, Como, Lecco, Monza, Bérgamo y también en Verona y la localidad siciliana de Caltanissetta.

En las imágenes, un filón para los antropólogos, se ve a un grupo de individuos en actitud solemne de recogimiento escuchando la fórmula de afiliación que pronuncia un capo. Además del impacto de escuchar la retórica mafiosa, con su mezcla de rito masónico y liturgia pseudoreligiosa, lo asombroso es comprobar que las frases corresponden casi exactamente a lo que se lee en los viejos documentos. Por ejemplo, el primer libro de un arrepentido de la ‘ndrangheta, Serafino Castagna, es de 1967 y refiere palabras parecidas, igual que el relato de su iniciación en 1941 que cuenta otro ‘pentito’, Antonio Zagari. Las ceremonias suelen tener lugar tras grandes comilonas festivas, que también hacen las veces de cumbres de capos, según los investigadores.

Precisamente esa continuidad confiere al rito una fuerza especial de identidad y pertenencia al clan. La férrea tradición, la rígida jerarquía, los reglamentos bizantinos y la absoluta sumisión al clan son rasgos característicos de la ‘ndrangheta, que es una especie de Al Qaida en su mezcla de fanatismo ancestral y capacidad de adaptación a los tiempos. El aspecto religioso vuelve a evidenciar que la histórica excomunión del Papa el pasado mes de junio a la ‘ndrangheta y el resto de mafias es un golpe esencial en la batalla contra estas organizaciones. Se juega también en el plano cultural y, de hecho, los clanes respondieron a los pocos días de forma desafiante con el saludo del paso de la Virgen ante la casa de un capo en una procesión en Calabria.

 

 

El ritual: “Bajo la luz de las estrellas formo la cadena…”

“¡Buenas tardes y santa noche a los ‘santistas’! En esta santa tarde, en el silencio de la noche y bajo la luz de las estrellas y el esplendor de la luna, formo la santa cadena. En el nombre de Garibaldi, Mazzini y La Marmora, con palabras de humildad formo la santa sociedad”. Con estas palabras el maestro de ceremonias abre el rito en el vídeo difundido ayer por los Carabinieri. Hay claves que necesitan explicación. La mención a tres héroes de la unidad de Italia es una clara reminiscencia masónica y de las sociedades carbonarias, muy activas en el ‘Risorgimento’, que es la época en que nacen las organizaciones mafiosas. Pero al mismo tiempo es un código que alude a los capos allí presentes: Garibaldi es el jefe del clan local, Mazzini el contable y La Marmora el llamado ‘mastro di giornata’.

Sigue un juramento de ‘omertà’ que marca un antes y un después en la vida del afiliado, que deja atrás su pasado para entrar en una nueva dimensión: “Juro renegar todo hasta el final de la séptima generación, toda la sociedad criminal hasta hoy reconocida, para salvaguardar el honor de mis sabios hermanos”. Otra parte se refiere al pacto de muerte que se sella con el clan, con una interesante mención a que el afiliado queda por encima del bien y del mal, pero bajo el férreo dictado de su conciencia en el respeto de las reglas. “Debéis ser vosotros quienes sepan si habéis cometido un error y qué camino elegir”, les advierten, con una alusión al suicidio. El rito se celebra ante un arma y una pastilla, una cualquiera, que representa el veneno: “Tenéis que resevar siempre una bala en la pistola, o una pastilla de cianuro, o sino os arrojáis por una montaña”.

 

(Publicado en El Correo)

El búnker de Mussolini

En junio de 1940 Italia entró en la Segunda Guerra Mundial y Mussolini, sin búnker. El de Hitler era una pasada y a él eso le fastidiaba. Había que agenciarse uno. En Villa Torlonia, su residencia oficial, un palacio en medio de unos jardines en las afueras de Roma, pensaron en la bodega. Los Torlonia, riquísima familia romana que le había regalado la mansión en 1929, eran obviamente aficionados al buen vino. A unos cien metros de la casa había un subterráneo donde se custodiaban las botellas. Lo arreglaron, le colocaron un par de salidas de emergencia y el búnker quedó listo. Pero al Duce le molestaba tener que ir corriendo hasta allí y además le parecía un apaño, poca cosa, poco fascista. Se quedaba fuera fumando. Ordenó construir uno como se debe y luego otro más. Esos búnkeres de Mussolini en Villa Torlonia, muy desconocidos y de historia azarosa, se han abierto ahora al público.

Villa Torlonia hoy es un bonito parque municipal y esperando ante la puerta del primer búnker, la vieja bodega, puede sorprender el repentino zumbido de un avión. Son los vuelos que van al aeropuerto de Ciampino, pasan por aquí encima. Una vez dentro la pesada puerta metálica antigás patentada por la empresa Bergomi, de Milán, se abre con el sonido de una alarma antiaérea. Es una idea, para hacer ambiente, de la asociación que ha rescatado este lugar, CRSA Roma Sotterranea. Uno de sus miembros es español, Alfonso Díez, apasionado de historia, y hace de guía por los túneles: “Estamos bajo el lago artificial del jardín, que era un problema. El fondo era blanco, ideal para los bombardeos, así que lo llenaron de fango para disimularlo, pero a Mussolini no le gustó nada, porque precisamente uno de sus éxitos había sido sanear los pantanos del litoral romano, y no le parecía que quedara bien tener uno en casa. Lo tuvieron que desecar y colocar ramas”.

En este búnker, que apenas se usó un año, se ve un pequeño baño y una estancia con una mesa, una silla y un teléfono. En su día también tenía un catre. Pero el refugio se mostró insuficiente y poco seguro. El Duce vivía en la villa con su mujer Raquel y sus cinco hijos, y de entrada montó otro en el sótano de la villa, el único que con seguridad se sabe que llegaron a usar. Ahora además han encontrado al lado unas tumbas del siglo II, así como una falsa cripta etrusca construida por un Torlonia pirado al que le dio por el esoterismo.

Este segundo búnker está bajo el salón de baile, donde fueron recibidos personajes como Walt Disney o Gandhi, pues Mussolini durante los años veinte y treinta era un personaje muy popular e incluso admirado en Estados Unidos. El Duce también construyó refugios en nueve puntos estratégicos de la ciudad, empezando por la casa de su amante, Clara Petacci, que le pillaba en la otra punta de Roma, en Via della Camilluccia. Hay otros, por ejemplo, en Villa Ada, que era la residencia de la familia real, en Palazzo Venezia, el centro de mando de Mussolini, la estación Termini, y un gran subterráneo para 300 personas en el EUR.

En realidad Roma tardó mucho en ser bombardeada. Los romanos vivían más o menos tranquilos pensando que el valor monumental de la ciudad y el Vaticano eran un seguro de vida. Sin embargo en octubre de 1942 se produjeron intensos ataques en Milán, Turín y Génova, y empezaron a preocuparse. También Mussolini, que ordenó entonces construir un gran búnker, ya en condiciones, en el terreno contiguo a la casa y con acceso desde el interior.

El superbúnker, con muros de cuatro metros de hormigón armado, se encargó a los bomberos y debía construirse en tres meses con 240.000 liras. Pero pronto empezaron los problemas, los habituales en Italia. Lo escribe Mussolini en un diario con desesperación: “Ocurrió como siempre en Roma…”. Encontraron ánforas romanas, huesos y lápidas, tuvieron que hacerlo a seis metros de profundidad y no a cuatro, el presupuesto se duplicó… Aquello se eternizaba y se apoderó del Duce un “oscuro” presentimiento: “Sentía que una vez terminado sería completamente inútil, que no lo usaríamos nunca”. Y efectivamente, le arrestaron antes de que terminaran las obras, el 25 de julio de 1943. “¡Hay que escuchar la voz del sub-consciente (sic)!”, concluye. El visitante puede, por tanto, hacer lo que no hizo Mussolini, pasearse por su búnker, unos curiosos pasillos con forma de tubo en planta de cruz.

Ese diario del Duce, encontrado hace poco en los archivos británicos, es una de las pocas fuentes que mencionan los búnkeres de Villa Torlonia. Es un cuaderno llamado “Pensieri pontini e sardi”, escrito por Mussolini entre el 27 de julio y el 27 de agosto de 1943 durante su cautiverio, primero en la isla de Ponza, cerca de Roma, y luego en Cerdeña. Después sería trasladado a Abruzzo, donde fue rescatado por los alemanes y usado como pasmarote en la mitad norte de Italia que quedó bajo dominio nazi. Otra fuente interesante han sido los diarios del hijo del guarda de la finca, un tal Eraldo Pistoni.

El mito de que Roma era intocable había caído días antes del Duce. El 19 de  julio de 1943 los aliados bombardearon la ciudad por primera vez, una fecha que todos los romanos recuerdan porque fue arrasado el barrio de San Lorenzo. Hubo 3.000 muertos y Pío XII fue al día siguiente a visitar la zona. “Es curioso, en Roma ha quedado el recuerdo de aquel bombardeo, porque fue el primero, pero luego ha persistido la idea de que apenas atacaron la ciudad, cuando en realidad luego hubo bombardeos peores, unos 50, y entre 5.000 y 7.000 muertos, el 40% dentro de los refugios”, explica Díaz. Los aliados ya habían ido avisando, desde mayo de 1943 con folletos de propaganda arrojados desde el aire que también se pueden ver en la visita. El primero, del 17 de mayo, muestra un mapa con flechas que se lanzan a Italia desde Argelia y Túnez, ya bajo poder aliado. Italia estaba a tiro. “África es nuestra ¿Se transformará Italia en un campo de batalla?”, amenazaba el pasquín.

La historia pudo ser distinta si se hubiera aprobado en julio de 1943 la Operación Dux, un episodio poco conocido que se recuerda en el búnker. Fue propuesta por el jefe de bombardeos de la Royal Air Force británica, Arthur Travers Harris, apodado ‘el Carnicero’ por sus temibles incursiones en ciudades alemanas. Tenía un plan de “ataque quirúrgico” para acabar con Mussolini arrasando Palazzo Venezia y Villa Torlonia, pero al final fue desestimado. “I agree” (Estoy de acuerdo), escribió Churchill en la respuesta negativa. Livorno pagó el cambio de planes, porque la escuadrilla de Lancaster que regresaba del norte con 85 toneladas de bombas reservadas a Mussolini las descargó sobre esta ciudad, que fue arrasada. Muy quirúrgicos no fueron. Fue justo la víspera del arresto del Duce. Luego la mansión fue cerrada y los búnkeres fueron usados por la gente del barrio, hasta que con el fin de la guerra Villa Torlonia y sus túneles cayeron en el olvido.

 

(Publicado en El Correo)

Guerra de pobres en el extrarradio

 

Las afueras de Roma, feas, caóticas y olvidadas, arrojan síntomas, como Milán, Padua y otras capitales italianas, de que allí se está moviendo algo preocupante, pero interesante desde el punto de vista político. Grupos de vecinos de Tor Sapienza, un barrio conflictivo y abandonado a su suerte por la gestión municipal, se han puesto en pie de guerra desde el lunes contra un centro de acogida de inmigrantes abierto en 2009. Viejos problemas acumulados han estallado en un odio a los extranjeros que estos días se ha traducido incluso en un ataque al edificio, protegido por la Policía. Al final el prefecto -delegado de Gobierno-, optó por sacar de allí a los 46 menores del centro, de un total de 81 internos, la noche del jueves. Por “razones de seguridad”. Quedan dentro, asediados, 35 adultos.

Eran egipcios, sirios y libios  y los trasladaron a otro centro de Roma pero ayer 14 de ellos volvieron caminando 30 kilómetros con sus maletas. Decían que esa era su casa, querían seguir con sus clases y sus actividades, pero la dirección no podía acogerles. Además varios vecinos volvieron a plantarse en la calle gritándoles que se largaran. Estos chicos son como otros afganos, sirios, etíopes y de otros países en guerra o con graves conflictos, huidos en las naves que llegan a Lampedusa. Solo este año han sido 100.000 personas. Mientras se estudian sus peticiones de asilo se les aloja en estos centros de los que pueden entrar y salir, aunque en realidad los adultos no tienen nada que hacer en todo el día  y vagan por las calles. Lo que ocurre es que suelen aterrizar en barrios que no son precisamente modélicos. Es decir, los excluidos de Europa se acaban juntando con los marginados de Italia. “El resultado es una guerra de pobres”, ha sintetizado Emiliano Ruggera, asistente del centro. Uno de los comentarios más oídos entre la gente es cuánto les fastidia que los inmigrantes se paseen “con iPhone y iPad” cuando ellos no llegan a fin de mes, o que les paguen una ayuda mientras ellos siguen en paro. Están igual de rabiosos con el Estado, al que acusan de haberles olvidado.

Para situarse en Tor Sapienza hay que pensar en esas barriadas populares y desesperanzados de las películas de Pasolini, que tampoco han cambiado tanto. Ayer hubo un tiroteo en un bar. Las calles por las noches dan miedo, mal iluminadas y con escenas rutinarias de narcotráfico y prostitución. Muchos vecinos, ya hartos de dos asentamientos gitanos, ahora echan la culpa de sus males a los extranjeros, les acusan de robos y agresiones. Distinguir rumores de datos reales es difícil y, de hecho, la tensión ha estallado esta semana por un presunto intento de violación nada claro. La víctima, una joven de 28 años con dos hijos, primero dijo que fueron “unos negros” y luego “tres rumanos”. Da igual, bastaba una chispa.

Las protestas han mezclado jubilados cabreados con mozalbetes de pinta neofascista. Todos dicen que no son racistas. Este magma de malestar es un filón político para un proyecto en ciernes que quiere emular el éxito de Marine Le Pen en Francia: una alianza en clave antieuropea de la Liga Norte y la extrema derecha. Tienen campo libre por el desinterés de la UE por la inmigración, por la precariedad de las soluciones de emergencia del Gobierno italiano, que aquí ha cedido rápidamente a las presiones vecinales, y a nivel municipal por la total ausencia e inutilidad del alcalde de Roma, Ignazio Marino. Por fin fue ayer por la tarde y le recibieron con pitos.

La Liga Norte se ha reciclado tras la debacle del clan de Umberto Bossi y tiene un nuevo líder, Matteo Salvini, un joven lenguaraz y taxativo que, por sorpresa, va bien en los sondeos de popularidad. Ha visto el camino a seguir en Francia y ha empezado a patearse barrios chungos de varias ciudades. Allá donde hay lío con extranjeros aterriza a confraternizar con los vecinos. En Bolonia se empeñó en visitar un campamento gitano y un grupo de exaltados de izquierda acabó destrozándole el coche. Ahora planea presentarse en Tor Sapienza, pero ayer ya fue por allí Mario Borghezio, su colega más impresentable. Escoltado por cachorros del grupo fascista romano Casa Pound, repartió tarjetas de visita y se despidió con el brazo en alto, ensalzando al “noble y honesto pueblo de Roma” e insultando a “estos políticos de mierda que no hacen nada”. Es curioso oírlo de alguien cuyo lema era “Roma ladrona”. Como es gracioso que la extrema derecha se una a quien quería independizarse de Italia. Pero es que en el fondo son muy parecidos.

‘Accattone’ (1961), de Pier Paolo Pasolini.

Diario mínimo (117)

De la lentitud de la Justicia en Italia

Un ginecólogo acusado de homicidio por la muerte de un bebé en el hospital San Giovanni de Roma en 2010 por fin va a ser juzgado. Ayer fue la primera vista preliminar, después de cuatro años. Ahora bien: el inicio del juicio se ha fijado para 2016, seis años después de los hechos. La prescripción del delito, siete años y medio, llegará enseguida, en 2018. Es decir, nunca habrá una sentencia ni de primer grado y se sabe antes de empezar. Si los padres de la niña van por la vía civil, para pedir al menos una indemnización, se calcula que oirán la sentencia más o menos en 2026 o por ahí.
(Corriere della Sera de hoy)

 

Récord en Sicilia: uno de cada dos diputados ya ha cambiado de partido

El parlamento regional de Sicilia lo ha vuelto a conseguir: 43 diputados de un total de 90 han cambiado ya de partido en solo dos años de legislatura, la mayoría dentro del centroderecha, aunque hay 14 casos de salto de extremo a extremo del arco iris ideológico. En realidad el número de fugas es mayor, un total de 62, porque algunos han cambiado de formación tres y hasta cuatro veces. La media de la temporada es de un tránsfuga cada diez días y a veces el salto conlleva la creación de nuevos partidos.  Se ha llegado ya a trece grupos parlamentarios.
(Repubblica de hoy)

 

En noviembre se acumulan 221 impuestos y trámites fiscales

En el horror de la burocracia cotidiana en Italia ha llegado el funesto mes de noviembre. Ciudadanos y empresas deben afrontar el pago o la tramitación de un total de 221 impuestos y papeleos fiscales cuyo fin de plazo se amontona en este mes maldito. Hasta fin de año ascienden a más de 400.
(Corriere della Sera, 3 de noviembre de 2014)

Diario mínimo (116)

Abierta la legendaria línea C del metro de Roma

Tras veinte años de espera -el proyecto arrancó en los noventa y debía estar listo para 2000- por fin se inauguró ayer la legendaria tercera línea del metro de Roma. Bueno, una parte, 15 paradas. Son 12,5 kilómetros. Bueno, en realidad subterráneos son solo 4,3, así que imaginen si hubiera sido todo túnel. En la parte de todo túnel, de hecho, que está en el centro, están en ello. Dicen que para 2020. El tramo de ayer acerca gente a las inmediaciones de Roma y luego a buscarse la vida con el autobús. El presupuesto se ha doblado misteriosamente de 2.000 a 4.000 millones. El alcalde de la ciudad, el inútil de Ignazio Marino -aunque no recuerdo un alcalde de Roma útil en los últimos años- subió emocionado en el primer tren. Días antes de la inauguración llovió y algunas estaciones, nuevecitas, ya se inundaron. Ayer el tren, con el alcalde dentro, se paró al cabo de unos minutos por una avería, probablemente la primera de una infinita secuencia a partir de ahora. Las puertas también se bloqueraron durante once minutos y  nadie pudo bajar. Y el alcalde dentro. El horario será de 5.30 a 18.30. No es una errata: 18.30. Y eso que no hay pilotos, los trenes son sin conductor. Esto de momento, luego ya se verá.
(Varios diarios de hoy)

 

Obligada a pagar las costas del juicio porque el asesino de su hija es insolvente

Rosa Polce, una vecina de Caserta (sur), es la madre de una chica asesinada en 2005 por su novio, condenado de forma definitiva a veinte años de cárcel, y ha recibido una carta de la Hacienda italiana que le reclama 7.517,50 euros por los impuestos del proceso. Debía pagarlos el imputado, pero es insolvente, así como 100.000 euros de indemnización, que tampoco pagará. La madre de la víctima, en cambio, no recibirá la compensación y le exigen que pague los gastos, porque concierne a ambas partes. Si no, se arriesga a un embargo.
(Varios diarios de hoy)

 

 

Conversación con la Madonna en directo

Un millar de personas asistieron ayer en Palestrina, cerca de Roma, a la actuación de la vidente o intermediaria Vicka Ivankovic, una de las cinco -pero la primera y original- que aseguran que se les aparece la Virgen en el célebre santuario mariano de Medjugorje, en Croacia, no reconocido por el Vaticano. Aún así el obispo local la invitó. Tras diez minutos de recogimiento, Ivankovic dijo: “Bueno, la Madonna de Medjugorje me ha hablado. Dice que nos lleva a todos en el corazón, que quiere la paz en el mundo, que debemos rezar. Pero otras cosas no las puedo decir, porque son entre ella y yo. Pero de todos modos hará más apariciones”. Aplausos. Precio de la entrada, 10 euros.
(La Repubblica de hoy)

 



De ‘La dolce vita’ (1960), de Federico Fellini.

Roma in tilt

Que dice el prefecto de Roma que hay alerta roja, que cierra los colegios y que nadie salga de casa. Y aquí estamos, acojonados, con el parchís y los víveres. ¿Se teme un ataque nuclear? ¿Plaga de langostas? No, qué va, es que va a llover. Sí, llover, sin más. Dicen que va a llegar una “bomba de agua” pero lo cierto es que Roma es tal desastre de mantenimiento que las autoridades ya no se atreven a poner la mano en el fuego de que si caen cuatro gotas no se inunde la ciudad o se desplome medio centenar de árboles. Así que se curan en salud y, hala, alerta roja. Para que luego digan que no habían avisado. Cuando Roma se colapsa aquí se suele decir “Roma in tilt”, una expresión graciosa a la que se coge cariño.

Es el efecto de las rutinarias catástrofes de las últimas semanas. Porque es verdad, pasa que no avisan, aunque el peligro sea real. El mes pasado en Parma Protección Civil advirtió al ayuntamiento, pero fue con un fax un sábado por la tarde, y claro, hasta el lunes, y el lunes por la tarde, no lo vieron y no lo compulsaron reglamentariamente. Solo entonces partió la alerta, cuando la ciudad ya lo sabía porque el río Baganza ya se había desbordado. En Italia aún siguen con el fax y luego el subsecretario responsable siempre suele estar reunido. Esto del fax en el fin de semana ya pasó en Cerdeña en las últimas inundaciones y dijeron que a partir de ahora usarían el móvil, pero se ve que el encargado se quedó sin batería.

De todos modos aunque no avisen no es que te pille de sorpresa. Cada año es igual. Pasa lo de siempre en otoño -que llueve, a veces mucho- y en algunas ciudades ocurre lo de siempre -que se inundan asombrosamente y hay muertos porque tenían que haber hecho algunas obras hace cosa de medio siglo y todavía están en ello-. Es un fenómeno tan cíclico como las propias estaciones. Y todo es culpa humana, de estos humanos tan particulares. Primero, por construir donde no deben, segundo por no arreglarlo.

Miren lo de Génova. El 10 de octubre volvió a desbordarse el río Bisagno y hubo un muerto. Digo que volvió porque el 4 de noviembre de 2011 ocurrió algo parecido y murieron cuatro adultos y dos niños. Y la lista viene de lejos: 1953, 10 muertos; 1970, 44 muertos; 1992, dos muertos, 1993, tres; 2010, uno… Pero lo contamos en su día en este blog: las obras para solucionarlo fueron declaradas “urgentes” en 1970 y en 2014 aún no tenían director. En Italia las urgencias no terminan nunca, porque nunca se hace nada.

Cosas del destino: el 10 de octubre, el día de la inundación, fue justo el día en que terminaba el plazo para la adjudicación de la obras que debían evitarlo. Dirán ustedes que es mala suerte, pero es que se han tirado tres años sólo para escribir el anuncio del proyecto. Y cuando se pongan el plazo calculado de los trabajos es de cinco años, que luego suelen ser el doble. Total, que el dinero para evitar nuevas tragedias está listo desde el 11 de octubre de 2010, cuatro años exactos, pero aún no lo han usado. La selva burocrática  y de recursos judiciales en Italia haría parecer el Amazonas un campo de golf. Por ejemplo: el ayuntamiento de Salerno, en la otra punta de Italia, ha impugnado la concesión de 25 millones del Estado para el proyecto, porque quería ese dinero para otra cosa y el propio bando de anuncio del proyecto advierte que si al final les dan la razón todo se quedará en nada.

En Carrara, donde el mármol, es lo mismo. El torrente Carrione, un riachuelo, se desborda en cuanto llueve más de lo normal. A saber: en 1936, en 1952, en 1982, en 1985, en 1992, en 1996, en 2003, en 2009, en 2010 (dos veces), en 2012 (tres veces), en 2013 y, oh sorpresa, este año, ayer miércoles.
En 2003 se dijo que nunca más volvería a pasar. Bien, ha vuelto a pasar. Las obras para arreglarlo empezaron, con muchas chapuzas, en 2007 y estamos en 2014 y todo sigue igual.

En 2003 murió una pobre abuela de 76 años. El proceso correspondiente, que imputaba a alcaldes, técnicos e industriales empezó por fin en 2011, veinte días antes de que prescribieran los delitos.

Así que ahora nos hemos hecho fuertes en Roma esperando el diluvio universal, que de momento se ha traducido en cuatro gotas. Pero sí, ya hay fotos delante del Coliseo con las aceras inundadas. El metro ha cerrado. Hay carreteras de pasos subterráneos convertidas en piscinas. Puede parecer que se trata de un evento atmosférico excepcional, pero les aseguro que es equivalente a un martes tonto en las Rías Bajas. Por la tarde ya veremos a ver si llega la famosa bomba.

Pero no hay mal que por bien no venga. Toda la red de autobuses municipales, la desastrosa compañía Atac, estaba a punto de pararse porque no pagan la gasolina y ya no les fían. Sí, han leído bien: Roma puede quedarse sin autobuses porque no tienen para gasolina. Con lo que han robado es normal. Pero con la alerta roja estarán ahorrando combustible.

Tampoco deja de venir bien al metro, así se nota menos que sigue sin abrirse la mítica Línea C. ¡Ah, la Línea C! (léase Linea Chi). Cuando llegué a Roma en 2001 la daban por hecha y entretanto en Madrid se marcaron una línea nueva  en 36 meses con algo así como cuarenta estaciones. Aquí tienen dos líneas, A y B, en forma de cruz y con una sola correspondencia, en Termini. Para hacer los 25,6 kilómetros y las 30 paradas de la Linea C el presupuesto se ha ido disparando hasta los 6.000 millones: 234 millones el kilómetro. ¿La media europea? 120-150 millones. Si algún día la acaban será la obra pública más cara de la historia de Italia. Ya lo sé, Roma no es Madrid, pero este desmadre no es por los yacimientos arqueológicos y todo eso. Ni siquiera han llegado al centro, que es el tramo más problemático. No, son chapuzas, improvisaciones, corruptelas y litigios judiciales. Fíjense: por fin ha fijado la fecha del juicio en el último conflicto por la pasta entre instituciones y empresas, pero les han dado hora para… el 10 de octubre de 2017.

Las ventajas no se acaban aquí si consideramos que un diluvio se llevaría toda la porquería de Roma, porque otra desastrosa compañía municipal, la de basuras, Ama, tiene la ciudad hecha una mierda.

Y no me extrañaría que en los colegios aprovecharan ahora para hacer huelga el viernes y sale un puente de lo más hermoso. Una de las primeras palabras que ha aprendido a escribir mi hijo es “sciopero”, huelga, porque tiene que escribirla en el cuaderno de avisos a los padres cada vez que se convoca una.

Desde luego es uno de esos días perfectos para pasear por Roma, no hay nadie.

Ahora me dicen que la alerta ya no es roja, sino violeta, que por lo visto es peor. Me voy a buscar las aletas al armario de los trastos.

El histórico ‘alluvione’ de Florencia en ‘Amici miei – Atto II’ (1982), de Mario Monicelli:

 

Sinopsis: La inundación le pilla a Melandri (el gran Gastone Moschin) a punto de acostarse con una mojigata puritana a la que por fin ha camelado, pero la mujer toma el diluvio por una señal divina para salvarla del pecado. Frase famosa de Melandri: “Pero imbécil, ¿te crees que Dios para salvarte a ti inunda toda Florencia?”. El conde Mascetti (Ugo Tognazzi) entretanto dice que en su calle no corren peligro, antes de ser arrollado pro la tromba de agua. En trance similar a Melandri le pilla a Perozzi (Philippe Noiret), en la cama con la mujer del panadero, que siempre pasa la noche fuera de casa. Cuando llega el marido dice que está allí para hacer un reportaje “en caliente” (Perozzi es periodista de La Nazione) y le pregunta cuáles son sus impresiones, pero el hombre ya a estas alturas no es tonto. Además de que Perozzi lleva su abrigo y su sombrero.

La UE e Italia se desentienden oficialmente del rescate de inmigrantes

Salvo que por un milagro dejen de llegar inmigrantes por el Mediterráneo rumbo a Italia, en la próxima tragedia habrá que acordarse de la fecha del 1 de noviembre de 2014. Cuando la UE e Italia empiecen a echarse la culpa se remontarán a ese día, el día en que Italia cerró la operación Mare Nostrum y oficialmente deja de rescatar en alta mar barcazas de desesperados, la mayoría refugiados. En un año ha salvado a más de 100.000 personas, la mayor avalancha de inmigración en décadas. Pero nadie seguirá con el trabajo. Como ya no salen muertos en la tele y el mal tiempo reducirá las travesías desde el norte de África, se notará menos. Luego ya se verá. De hecho es muy curiosa la escasa repercusión que ha tenido en los medios este traspaso de competencias.

Se supone que a Italia le da el relevo una operación comunitaria llamada Tritón, un pálido sucedáneo. En un juego de desplantes entre la UE e Italia, desde Bruselas subrayan que se trata sólo una acción complementaria que no sustituye a Mare Nostrum, que se limitarán a vigilar las fronteras sólo hasta 30 millas de las costas italianas y admiten que, de momento, sólo tienen dinero para dos meses. Aún debe renovarse la partida de 2016. Mare Nostrum le costaba a Italia nueve millones al mes, y Tritón tiene de presupuesto 2,9. Lo cierto, como acusan la ONU y organizaciones como Amnistía Internacional (AI), Médicos Sin Fronteras y Save The Children, es que nadie saldrá ya a salvar mar adentro las maltrechas naves que se hunden y toda esa gente a partir de ahora simplemente morirá. Gil Arias Fernández, presidente de Frontex, la agencia europea de fronteras responsable de Tritón, ha sido muy claro: “Tritón nace para vigilar las fronteras, no para operaciones de búsqueda y socorro”. La UE espera que de eso se siga ocupando Italia, como buenamente pueda.

Mare Nostrum ha sido un encomiable esfuerzo de Italia que nació tras la conmoción por la muerte de 366 inmigrantes en la isla de Lampedusa en octubre de 2013. (En la foto, el entonces primer ministro italiano, Enrico Letta, y el presidente de la Comisión de la UE, Jose Manuel Durao Barroso, ante los féretros ). En plena emergencia, y con la plana mayor de la UE compungida ante los cadáveres, Italia se ha lanzado durante un año a salvar a todo el que hallara en medio del mar. Entretanto ha seguido el eterno debate: Roma reclama a la UE más apoyo, porque considera que es un problema humanitario europeo, pero el resto de países son reacios a arrimar el hombro. Es más, Gran Bretaña ha anunciado esta semana que no participará en Tritón porque cree que los rescates son un error: “Crean un factor de atracción involuntario que incita a más inmigrantes a intentar la peligrosa travesía”. Proponen concentrarse en los países “de origen y tránsito” de la inmigración, algo bonito de decir pero por lo que nadie ha movido un dedo. Sería recomendable encontrar una alternativa a estos viajes suicidas, permitiendo pedir asilo en zonas próximas a los lugares de conflicto, si se considera que la mayoría son potenciales refugiados: el 63% de las personas que llegaron por mar en 2013 escapaban de Siria, Eritrea, Afganistán y Somalia, países en guerra o con graves conflictos.

Entre unos y otros, la casa sin barrer y así se ha llegado hasta la delirante jornada del día 31 de octubre, con anuncios incompatibles de Bruselas y Roma. Mientras la comisaria de Interior, Cecilia Malmström, presentaba Tritón, supuesto complemento de Mare Nostrum, y decía una cosa, el ministro de Interior italiano, Angelino Alfano, decía otra, se congratulaba de que por fin la UE asuma su responsabilidad y daba por cerrada Mare Nostrum. Es más, en su órdago Alfano se jactó en clave electoral de que esto de salvar naúfragos ya no les va a costar un euro a los italianos, porque se encarga Europa, mientras Malmström aclaraba que Italia tendrá que seguir saliendo a rescatarles como siempre.

En números exactos, Mare Nostrum ha realizado 558 intervenciones, ha salvado 100.250 personas, aunque murieron 499 y 1.446 han desaparecido. También han sido arrestados 728 traficantes. Tritón contará con cuatro aviones, un helicóptero, cuatro barcos y tres patrulleras aportados por 21 estados miembros. Según Mallstrom, es “la mayor operación marítima de la UE”. Pero es una ridiculez: Mare Nostrum disponía de 32 naves de la Marina italiana, dos submarinos, aviones y helicópteros y movía 900 soldados al día. Y ahora, a esperar el buen tiempo y la próxima tragedia.

(Publicado en El Correo)

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