Íñigo Domínguez

La vida en Roma

21 Oct 2008

Diario mínimo (15)

19 médicos cobraban por pacientes ya muertos

Brindisi. La Guarda di Finanza ha descubierto decenas de personas fallecidas que aún estaban inscritas en las listas de sus médicos de cabecera, de modo que los facultativos seguían cobrando la compensación mensual correspondiente por paciente. Naturalmente, era cosa de los propios médicos. Han sido denunciados 19 por estafa. En 70 de los casos de personas muertas, habían sido incluso sus propios médicos quienes habían certificado la defunción.

(Breve en 'La Repubblica' de hoy)

5 comentarios | Enlace permanente

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Marcos

Marcos dijo

Cuando eres joven raramente te paras a pensar en la muerte, salvo que convivas con ella. En la facultad todos andabamos a tope entre exámenes parciales, clases, prácticas , ligues de fin de semana y mil cosas mas . Todos menos uno: No se le veía en clase ni había testigos de que asistiera a los exámenes. Era elegante, amable, discreto y su nivel fuera del alcance de los demás.
Acabó la carrera sin grandes tropiezos.A nadie le importó. Seguramente ni siquiera a él mismo.
Así aprendimos sin necesidad de Sergio Leore, Enrio Morricone y demás hermanos mártires del westner espagueti que la muerte era un valor en si misma, que tenía un precio. Nuestro estupendo personaje era el rico hijo del sepulturero mayor de la ciudad.
Cada vez que sale una noticia de esas. Cada vez que decomisan el dedo índice plasmador de huellas dactilares para cobrar cada mes la pensión de una abuela fallecida en el año de la polka, no puedo evitar evocar con una sonrisa a mi siniestro compañero de facultad.

Maurizio

Maurizio dijo

En un domingo de hace cinco años me desperté lleno de manchas rojas. De inmediato me fui al hospital más cercano, pero allá me enviaron de rebote al Dermatólogico Central de Turín. Por fin después de varios percances burocráticos, aceptación y tal, pude ser visitado por un médico, un sonámbulo que me prescribió un jabón neutro (sic). El día siguiente acudí a un dermatólogo hecho y derecho y éste hizo los ojos como platos. "¿Pero por qué no te has ido al hospital? ¡Ésta es una intoxicación!" (De vitaminas, comprobé luego.) Pues yo le expliqué todo y él sacudiendo la cabeza me dio lo que necesitaba, o sea cortisona. Cosas normales en Italia, lagunok.

nuvolari

nuvolari dijo

Bueno, Maurizio, yo creo que este tipo de cosas también pasan aquí, por mucho que digan que Osakidetza es la pera. Aunque, bueno, tú conoces los dos mundos...así que tienes todos los datos para poder opinar con conocimiento de causa. Lo que cuenta Iñigo ya me parece bastante más escándaloso. Total, una intoxicación la tiene cualquiera ; ) pero que unos médicos sinvergüenzas te roben a la cara... eso es más grave.

Maurizio

Maurizio dijo

Claro que es más escándaloso: es un asco total, de cadena perpetua, me da supervergüenza. Pero tal y como escribe el blogger arriba: "El objetivo indisimulado de este blog es descojonarse". Y eso. De otra forma podría contribuir contando otras experiencias personales en este asunto mucho menos divertidas... pero a veces hay que minimizar un poco. Tal vez en eso yo sea demasiado italiano :-).

Iñigo Domínguez dijo

Marcos, imagino que no estudiarías Medicina, porque se cuentan historias buenísimas de los cadáveres de prácticas.

Tiene razón Maurizio, aunque en todas partes cuecen habas con la Sanidad en Italia hay historias para no dormir, de un nivel de chapuza escalofriante, pero lo dejamos para otro día...

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Llevo en Roma desde 2001, como la odisea. Es decir, tiempo suficiente para darse cuenta de que no conoceré jamás Italia. Es un país tan popular por sus tópicos que en realidad es totalmente desconocido, y tienen engañado a todo el mundo. Espero poder transmitir la idea.
El periodismo, como a cualquier periodista un poco espabilado, a veces no me convence demasiado, pero se hace lo que se puede, no sé hacer otra cosa y siempre es mejor que trabajar.
El objetivo indisimulado de este blog es descojonarse, para qué nos vamos a engañar. Para las cosas serias ya está el periódico. Si fuera corresponsal en Ulan Bator lo intentaría, pero vivo en Italia. Otro propósito es referir hechos graves que ocurren en este bendito país y que no caben en el periódico, porque ya ni son noticia. Pero no hay que asustarse, en Italia, como decía Ennio Flaiano, «la situación es grave, pero no seria».
Una última pretensión es elogiar y divulgar el cine italiano, así, porque sí, porque es la pera y ya no lo ponen en la tele. Los niños no saben quién es Mastroianni, y eso es terrible.
Otra cosa que debe quedar clara es que no podré por menos que expresar algunas opiniones, pero como decía el inspector Harry Callahan, por algo llamado ‘el Sucio’, «las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene una».

ver perfil [+]

normas de uso

ver otros blogs [+]

Otros corresponsales

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

PUBLICIDAD