Íñigo Domínguez
La vida en Roma
A mí me parece que hay tantos blogs que sólo se leen los de conocidos, o alguno muy especializado si alguien es, por ejemplo, coleccionista de sobres de azúcar, que existen. A mí que me lean los amigos ya se me antoja un objetivo difícil. Todos los demás serán bienvenidos, aunque no me acabo de hacer a los insultos. A mí lo que me gustaría sería un blog anónimo, para poder decir tonterías y barbaridades, como uno más de Internet. Por cierto, que se les llama usuarios, no lectores. En general, están muy mitificados, pues se les ve como consumidores, y todos los medios se vuelcan en saber qué piensan y que pinchan, cuando en realidad son gente como usted y como yo que se mete en Internet en horario de oficina a pasar el rato. De hecho, las estadísticas dicen que Internet se usa de lunes a viernes, y el fin de semana se desploma, porque la gente se dedica a lo suyo. Menos mal. Además, se usa sobre todo para el porno y las predicciones meteorológicas, dos obsesiones que crecen con la edad. En general, yo creo que se nota mucho la diferencia entre los blogs de vocación y los obligados, pero haré lo posible para que no se note.
Humildemente, intentaré ser breve, no ponerme pesado y contar cosas de Italia, lo que significa reír y llorar. Por eso mismo, para el primer día, no se me ocurre mejor manera de comenzar que ésta.
Sobre este blog
Llevo en Roma desde 2001, como la odisea. Es decir, tiempo suficiente para darse cuenta de que no conoceré jamás Italia. Es un país tan popular por sus tópicos que en realidad es totalmente desconocido, y tienen engañado a todo el mundo. Espero poder transmitir la idea.
El periodismo, como a cualquier periodista un poco espabilado, a veces no me convence demasiado, pero se hace lo que se puede, no sé hacer otra cosa y siempre es mejor que trabajar.
El objetivo indisimulado de este blog es descojonarse, para qué nos vamos a engañar. Para las cosas serias ya está el periódico. Si fuera corresponsal en Ulan Bator lo intentaría, pero vivo en Italia. Otro propósito es referir hechos graves que ocurren en este bendito país y que no caben en el periódico, porque ya ni son noticia. Pero no hay que asustarse, en Italia, como decía Ennio Flaiano, «la situación es grave, pero no seria».
Una última pretensión es elogiar y divulgar el cine italiano, así, porque sí, porque es la pera y ya no lo ponen en la tele. Los niños no saben quién es Mastroianni, y eso es terrible.
Otra cosa que debe quedar clara es que no podré por menos que versar algunas opiniones, pero como decía el inspector Harry Callahan, por algo llamado ‘el Sucio’, «las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene una».
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4 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Pablo Z. dijo
Bueno, pues pinta bien. Lo ideal es desarrollar un estilo que guste a alguno de los lectores y por ahí ganarse unos cuantos. Por ejemplo, los barrocos podemos disfrutar y aprender de un estilo directo y fluido.
Saludos aztecas,
P.
pepe dijo
muy bueno. a mi me encantan las noticias que haces de italia. me río siempre. espero que el blog sea igual.
Ciro Galante dijo
"Lo firmo con sangre"... JAJAJAJAJAJA... ¡Genial!
Nm dijo
Qué va, no te van a leer sólo los amigos; yo compro el correo básicamente por tus noticias, he vivido en italia y leerlas es volver un poco. Es que siempre las bordas, como hoy, cuando hablas de la clínica que operaba por dinero y de paso cuentas lo de los límites que prevé Berlusconi a las escuchas telefónicas.
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