UN PAÍS SIN VERDAD
Los detectives de las novelas de Leonardo Sciascia al final siempre salen derrotados y la verdad se les escapa. Quizá la averiguan, pero no se abre paso. La verdad en Italia, nos dice Sciascia, siciliano, es imposible. Llegados al final de este relato, la verdad sobre la Mafia se intuye pero se escapa en los papeles perdidos de Salvatore Giuliano, en la caja fuerte desvalijada del general Della Chiesa, en la agenda robada a Borsellino… Quizá lo que está pasando ahora lo sepamos dentro de veinte años. Tras el arresto de Bernardo Provenzano en 2006, su sucesor, Salvatore Lo Piccolo cayó en 2007 y se estrecha el cerco al siguiente, Matteo Messina Denaro, pero lo que pasa dentro de la Mafia es muy críptico. Los Corleoneses se han hundido y es una fase de transición. Están volviendo a Sicilia los ‘exiliados’, los que perdieron la guerra en 1982. También en EE UU las Cinco Familias han sufrido duros golpes. La última degeneración son mujeres cañón de capos que protagonizan ‘reality shows’.
Pero Sciascia también decía que “el Estado no puede procesar al Estado”, que era imposible castigar a las altas esferas. Y este verano, tras cuatro años de investigaciones sobre la polémica negociación con la Mafia en los noventa, se ha anunciado que se sentarán juntos en el banquillo la cúpula de Cosa Nostra y altos cargos de la época. Será la primera vez que se hace explícita, visualmente, esta proximidad. Naturalmente otra cosa es en qué se quedará el juicio. Al exministro de Interior e imputado Nicola Mancino ya le han pillado llamando al presidente de la República para que paren a los magistrados. También debe aclararse la relación entre Silvio Berlusconi y la Mafia a través de Marcello Dell’Utri, aún bajo proceso. Ahora tiene un nuevo cargo: está acusado de chantaje al magnate, que le ha pagado 40 millones en quince años.
Lo peor es que no cambia nada. Pasado el terror de los noventa se ha ido debilitando la legislación antimafia, acompañada de una deslegitimación de los magistrados. El fiscal de Palermo, Antonio Ingroia (foto), discípulo de Borsellino, ha arrojado la toalla en julio y se larga a Guatemala a trabajar para la ONU: “Este es un país de irresponsables, sin verdad ni justicia. Nadie quiere iluminar la habitación oscura de la verdad”. Numerosos políticos han sido procesados por sus relaciones con Cosa Nostra y, en caso de absolución, los indicios no cuentan nada, por graves que sean. Es más, se les asciende. Ahí está Giulio Andreotti, cuya complicidad mafiosa está probada por el Supremo, y se mueve con aureola de padre de la patria. En 1996 el primer presidente de Sicilia del partido de Berlusconi fue un tal Giuseppe Provenzano. Nada que ver con el gran capo… salvo que en el pasado gestionó su patrimonio. En teoría no lo sabía, trabajaba para su mujer y nunca hizo preguntas. Fue absuelto, pero la sentencia dijo que era “una especie de ‘consigliere’ de los Corleoneses”. Berlusconi le premió con un escaño en 2001.
En 2003 fue un escándalo un vídeo que, por primera vez, captaba la cita de un político y un ‘boss’ mafioso: el vicepresidente del Parlamento siciliano, Wladimiro Crisafulli, del DS, principal partido de izquierda, y el capo Raffaele Bevilacqua. Se besaron al verse y hablaron de contratos públicos. El caso fue archivado en 2004. No se pudo probar que la Mafia se beneficiara del dirigente, pero quedó clara su “inquietante” disponibilidad. Le colocaron de diputado en 2006.
Es la llamada ‘zona gris’ creada en torno a la Mafia. Políticos y empresarios que compadrean con los capos en la línea de la legalidad, un delito dificíl de probar -el ‘concurso externo’ ideado por Falcone y Borsellino- y cada vez más erosionado. Por el lado mafioso hay una nueva generación de capos de aspecto respetable. Abogados, empresarios, con una doble vida, y el centro de negocios ya es Milán, una Mafia financiera asentada en el norte del país. Los médicos, por ejemplo, como enseña la historia de Cosa Nostra, siguen siendo un oficio con numerosos ‘uomini d’onore’. La Sanidad pública es la principal industria siciliana, con medio presupuesto regional pero un servicio tercermundista. Se ha llegado a convenios con 1.846 centros privados, más que todas las regiones de Italia juntas. En la prestigiosa clínica Villa Santa Teresa de Bagheria, bajo gestión mafiosa, la terapia contra el cáncer de próstata costaba a las arcas públicas 136.000 euros. Tras la intervención judicial, 8.000. Por sus relaciones con el dueño de la clínica, el presidente de Sicilia de 2001 a 2007, Totó Cuffaro (foto), médico democristiano, está en la cárcel. Giuseppe Guttadauro, cirujano jefe de un hospital de Palermo, era el capo de Brancaccio. Salió de la cárcel en 2000 y los Carabinieri le habían puesto micrófonos en casa. Comprobaron que volvió a lo suyo como si no nada. Por la mañana despachaba con peces gordos de política y obras públicas. Por la tarde recibía mafiosos y daba órdenes. Luego alguien le sopló que le espiaban. Fue Cuffaro. Su sucesor en el Gobierno de Sicilia, Raffaele Lombardo, médico, acaba de dimitir, imputado por afinidades mafiosas.
Parece imposible cambiar la historia. Al final de su vida, el histórico ‘pentito’ Tommaso Buscetta, fallecido en 2000, estaba arrepentido de haberse arrepentido. En su día llegó a pensar que era posible derrotar a Cosa Nostra, pero cambió de idea: “La Mafia ha ganado. Me equivoqué de previsión, y conmigo Falcone, que ha perdido la vida. Qué error colosal. La Mafia ha asumido un papel mucho más grande. Se ha convertido en un hecho político”, concluyó. El reflejo más trágico de esa impotencia es la historia de Rita Atria, una chica de 17 años, hija de un capo asesinado, que empezó a colaborar con Paolo Borsellino en 1991. El juez la adoptó como una hija y se ocupó de su protección. Tras su muerte ella perdió toda esperanza y se arrojó de un séptimo piso. Su madre siempre la repudió por traidora y rompió su lápida a martillazos. Rita dejó una nota: “Ahora que ha muerto Borsellino nadie puede comprender el vacío que ha dejado en mi vida. El Estado mafioso vencerá y los pobres idiotas que combaten contra los molinos de viento serán asesinados”. Veinte años después de la muerte de Falcone y Borsellino seguimos como el primer día, confiando en la victoria final de los idiotas.
Foto de apertura: Imagen de ‘Cadaveri eccellenti’, (Francesco Rosi, 1976), con Lino Ventura, basado en una novela de Leonardo Sciascia.
(Publicado en El Correo)
Con este capítulo termina esta serie dedicada a explicar un poco, en los posible, la Mafia.
A continuación, como prometí el primer día, una breve lista de la principal bibliografía consultada y que puede servir a los interesados. Lo siento, pero creo que pocos están traducidos al español.
Sobre la historia general de la Mafia y el fenómeno en sí:
-Salvatore Lupo, “Storia della Mafia”, Roma, 1996.
-Salvatore Lupo, “Quando la Mafia trovó l’America. Storia di un intreccio continentale, 1888-2008″, Einaudi, Turín, 2008.
-John Dickie, “Cosa Nostra”, Laterza, Roma, 2005.
-Saverio Lodato y Roberto Scarpinato, “Il ritormo del Principe. Criminalità, corruzione, Mafia: il potere in Italia”, TEA, Milán, 2008.
-Carlo Lucarelli, “La mattanza”, Einaudi-RAI (libro + documental), 2004.
-Selwyn Raab, “Five families. The rise, decline and resurgence of America’s most powerful Mafia Empires”, St Martin’s Press, 2005.
Sobre Falcone, Borsellino y otros héroes:
-Giovanni Falcone y Marcelle Padovani, “Cose di Cosa Nostra”, Rizzoli, Milán, 1993.
-Attilio Bolzoni, “Uomini soli”, Melampo, Roma, 2012.
Sobre Totó Riina:
-Attilio Bolzoni y Giuseppe D’Avanzo, ”Capo dei capi”, Rizzoli, MIlán, 2007.
-John Follain, “Gli ultimi Boss”, Mondadori, Milán, 2011.
Sobre Bernardo Provenzano:
-Lirio Abbate y Peter Gomez, “I complici. Tuti gli uomini di Bernardo Provenzano da Corleone al Parlamento”, Fazi, Roma, 2007.
-Salvo Palazzolo y Michele Prestipino, “Il codice Provenzano”, Laterza, Roma, 2007.
-Pietro Grasso y Francesco La Licata, “Pizzini, veleni e cicoria. La Mafia prima e dopo Provenzano”, Feltrinelli, Milán, 2007.
Sobre las relaciones entre la Mafia y la Iglesia, y el escándalo de Calvi, Sindona, Marcinkus, el Banco Ambrosiano y el IOR:
-Isaia Sales, “I preti mafiosi. Storia dei rapporti tra Mafia e Chiesa cattolica”, BC Dalai, Milán, 2010.
-Mario Guarino, “I mercanti del Vaticano”, Kaos, Milano, 1998.
-Philip Willan, “The Last Supper. The Mafia, the Masons and the Killing of Roberto Calvi”, Robinson, Londres, 2007.
-Mario Almerighi, “I banchieri di Dio. Il caso Calvi”, Editori Riuniti, Roma, 2002.
Sobre Mafia, Berlusconi y Dell’Utri:
-Elio Vetri y Marco Travaglio, “L’odore dei soldi. Origini e misteri delle fortune di Silvio Berlusconi”, Editori Riuniti, Roma, 2001.
Sobre el culebrón de Salvatore Giuliano y otros temas sicilianos se puede seguir el blog del profesor Giuseppe Casarrubea, artífice de los últimos descubrimientos:
http://casarrubea.wordpress.com/
Algunas buenas páginas de información sobre la Mafia:
www.antimafiaduemila.com
www.ipezzimancanti.it/
http://www.centroimpastato.it/
También han sido y son fuente cotidiana y constante de información las crónicas de los principales diarios italianos, especialmente las firmadas por Attilio Bolzoni (La Repubblica), Giovanni Bianconi (Corriere della Sera) y Francesco La Licata (La Stampa).
Y aquí termina esta serie. Espero que haya sido útil y de interés.
Gracias a todos.
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