De nuevo en pie

 

Si han logrado levantar el ‘Costa Concordia’ después de casi dos años yo no podía sustraerme a mi responsabilidad tras una pausa de más de tres meses. Se ha debido a una mezcla letal de trabajo y vacaciones con el remate de un libro que, si todo va bien, debería salir próximamente. Ya veremos.

Les pido disculpas, como siempre y si aún tengo credibilidad.

Mi sensación, de todos modos, es que quizá no se han perdido nada, porque por aquí sigue todo igual. Como en el famoso cuento  de Monterroso, después de tanto tiempo uno se despierta y el ‘Concordia’ sigue ahí, y el dinosaurio, pues también. Nos enterrará a todos, ya lo verán. A Berlusconi le han condenado en junio a siete años en primera instancia por prostitución de menores y abuso de poder en el caso Ruby; en agosto a cuatro años por “gigantesca” evasión fiscal en el caso Mediaset, y de forma definitiva; y hoy el Supremo ha confirmado que le toca pagar 541,2 millones de indemnización a otro empresario por birlarle la editorial Mondadori comprando un juez en el caso Mondadori. Pero ahí sigue, encima ofendido.

No lo echan del Parlamento ni con aguarrás. Según la ley anticorrupción de diciembre todo condenado en firme por algunos deltios graves debe dejar su escaño. Su partido la descafeinó todo lo posible, le recortó todo lo que pudiera ser excesivo para los corruptos, porque nunca se sabe, luego la vendió como una ley de la pera, la votó y la aplaudió. Pero así y con todo se les pasó ese detallito y ahora dicen que no vale.

El protagonismo, no obstante, lo está tomando una de las grandes revelaciones de este periodo de silencio, les presento, si no le conocían, al caniche Dudu:

 

Es el perrito llavero de la novia de Berlusconi, Francesca Pascale, y no me hagan chistes por favor, parece que es una compañía impagable en estos momentos de aprensión. Nuestro héroe está muy dolido encerrado en casa pensando cómo salir de esta. Unos le dicen que coja el avión y se largue a Antigua, otros que pida la gracia al presidente de la República. Tiene gracia, todo menos cumplir la ley, menos mal que ha sido primer ministro.

El mejor análisis de estos últimos meses de ausencia de este blog lo ha hecho un ausente mil veces más importante, el gran reportero de ‘La Stampa’ Domenico Quirico, secuestrado en Siria y liberado la semana pasada después de cinco meses. Llegó a Italia y dijo más o menos, según contó luego: Eeeh, ¿pero cómo sigue de presidente Napolitano, si ya lo tenía que dejar?, eeeeh, ¿pero cómo es primer ministro Enrico Letta si no era nadie y no se presentaba a las elecciones?, eeeeeeeh, ¿pero qué hace sentado con Alfano si no se pueden ni ver, qué hace este en el Gobierno? De lo único que no se sorprendió es de que Berlusconi siguiera donde siempre.

Y eso que recuerden lo que decía este señor que nos ha dejado tan tristes. El mundo gira, no se ha parado nunca un momento, pero Italia es otra cosa:

 

 

Jimmy Fontana, que en realidad se llamaba Enrico Sbriccoli, murió la semana pasada con 78 años. Le escuché un millón de veces en la cinta de mis padres en el Renault 12 familiar y la cantábamos todos. Quizá como alguno de ustedes, o incluso puede que la cinta fuera suya.

En fin, aquí estamos nosotros también de nuevo. Intentaremos seguir contando cosas de Italia con la mayor formalidad posible, y me refiero a la puntualidad, dentro de lo caótico de mis posibilidades.

En cuanto a películas, la mejor que yo he visto últimamente es esta:

 

 

 

Un retrato magistral de Roma, que a muchos romanos no les gusta, sobre todo a los que se parecen a los personajes.

Un saludo y un abrazo a todos. Intentaré no fallarles.

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