Íñigo Domínguez

La vida en Roma

09 Mar 2010

Diario mínimo (51)

Morir en Nápoles a los 17


Ciro Fontanarosa, de 17 años, fue asesinado hace un año en Nápoles con siete tiros. Algunos en la cara, como si fuera un capo mafioso o un traidor. Fue raro y la Policía no se lo explicaba: no es que no fuera un capo mafioso, es que ni siquiera pertenecía a ningún clan y era ajeno a la Camorra, sin antecedentes. La investigación ha concluido que le mataron precisamente por eso. Se negó a entrar en el crimen organizado a las órdenes de la familia camorrista de su zona, los Contini de Ettore Bosti, y éste decidió eliminarlo por despecho, para dar una lección a la juventud del barrio: sus ofertas de trabajo no se pueden rechazar.

Ciro Fontanarosa quizá tenía sus motivos. Era el mayor de cuatro hermanos y su padre murió en 1999. Tenía entonces tenía 31 años y sí andaba metido en la Camorra. Planeó un atraco a una oficina de correos con el método del ‘buco’ (agujero), de gran tradición en la ciudad. Excavaron un túnel desde las alcantarillas durante un día entero. Él fue el primero en asomar la cabeza en la oficina cuando emergieron del pavimento. Para su mala suerte, se encontró con un carabiniere que iba a pagar un recibo. El agente sacó la pistola y le ordenó detenerse, pero él intentó volver al agujero. El policía disparó y lo mató. Ciro Fontanarosa tenía entonces 7 años. Diez años después el capo del barrio se le acercó y le dijo que se uniera a ellos. Dijo que no.

Ayer detuvieron al capo que ordenó matarle, Ettore Bosti, 30 años, hijo de Patrizio Bosti, jefe del clan pero en prisión, detenido en España en 2008. También fue arrestado Vincenzo Capozzoli, acusado de ser el asesino, de 34 años. Por último, fue detenido Cristian Barbato, 22 años, primo de Ciro Fontanarosa, porque estaba con él cuando le mataron delante de sus ojos y vio al asesino, pero no dijo quién había sido.

Así era la historia ayer, así circuló y así se publicó en la mayoría de los casos. Pero más tarde se supo que Ciro Fontanarosa en realidad no era un santo, también era un delincuente. Acababa de asaltar días antes una joyería, se llevó 700.000 euros y se había comprado un Audi A3. Pero no quería entrar en un clan, quería ir por libre, ser un atracador a su aire, un poco loco y sin reglas. Como su padre. Le mataron cuando iba a subirse al Audi.

Así queda una historia no tan redonda, menos interesante para los medios, peor. El último detalle la estropea. O más imperfecta, más real, contaminada de matices, mejor, en definitiva con pocas probabilidades de publicación.

3 comentarios | Enlace permanente
tags: ,

05 Mar 2010

Flaiano

Hoy hace cien años nació Ennio Flaiano, periodista, escritor y guionista, fallecido en 1972. Les dejo con algunas de sus reflexiones, siempre actuales:

-El italiano es un intento de la naturaleza de desmitificarse a sí misma. Coged el Polo Norte: es bastante serio, tomado en sí mismo. Un italiano en el Polo Norte añade de inmediato algo de cómico, que antes no habíamos percibido.

-Los italianos corren siempre en ayuda del vencedor.

-Los italianos están irremediablemente hechos para la dictadura.

-En Italia los fascistas se dividen en dos categorías: los fascistas y los antifascistas.

-Para los italianos el infierno es ese lugar donde se está con mujeres desnudas y con los diablos se puede uno poner de acuerdo.

-Las dictaduras tienen esto de bueno, que saben hacerse amar.

-En Italia la línea más breve entre dos puntos es el arabesco. Vivimos en una red de arabescos.

-En este país que amo no existe simplemente la verdad. Otros países tienen una verdad. Nosotros tenemos infinitas versiones.

-Detrás de cada italiano medio se esconde un cretino.

-Yo no soy comunista porque no me lo puedo permitir.

-Si los pueblos se conocieran mejor se odiarían más.

-Tengo pocas ideas, pero confusas.

-Dentro de 30 años Italia no será como la habrán hecho los gobiernos, sino como la habrá hecho la televisión.

-La pena y la sospecha que suscitan las personas normales en un mundo donde interesa sólo lo Excepcional, en todas su variedades. Así el hombre probo es visto como el canalla de mañana, o un canalla que se esconde, mientras en el canalla de hoy se descubre un motivo de emoción.

-La situación política en Italia es grave, pero no seria.

-Los días inolvidables de la vida de un hombre son cinco o seis, los demás hacen volumen.

-Hoy he dejado mi familia porque estaba cansado de sentirme solo.

-Cuando el hombre ya no tiene frío, hambre o miedo está descontento.

-La homosexualidad para los pobres no es un vicio, sino un medio para acceder a las clases superiores.

-A los veinte años se intenta la poesía, a los cincuenta se piensa que había que haber insistido.

-En amor, los escritos vuelan y las palabras permanecen.

-Sólo hay una estación, el verano. Todas las demás giran alrededor.

-El soñador es un hombre con los pies fuertemente apoyados en las nubes.

-Ánimo, lo mejor ha pasado.

Final de 'La dolce vita' (1960), guión de Ennio Flaiano, con Federico Fellini y Tullio Pinelli.

5 comentarios | Enlace permanente

Ya sabrán la última. En teoría, el partido de Berlusconi, el PDL, no podrá presentarse a las elecciones regionales en Roma ni en Lombardía, la región de Milán. En Milán tenían firmas irregulares y en Roma el tipo encargado de presentar los papeles llegó al tribunal cuando ya había terminado el plazo. Bueno, en realidad llegó media hora antes, pero salió un momento y cuando volvió habían cerrado. ¿A qué salió? No se sabe muy bien. En principio se dijo que había olvidado el papel de los símbolos, luego se sospechó que había intentado modificar algunos nombres, pero la excusa oficial es que... había ido al bar a comerse un bocadillo.

Gracias a este desmadre tenemos un buen entretenimiento para los próximos días. Al margen del espectáculo, la cuestión de fondo que se impone es, obviamente, si las reglas deben respetarse y deben ser iguales para todos. Analizaremos el problema con el material noticioso de esta semana. Mi respuesta personal es que en Italia la respuesta será, sin ninguna duda, que no. Verán como al final los candidatos excluidos se presentan. A esta hora, cuando escribo, están enredando todos nerviosos a ver qué se pueden inventar, si un decreto o algo. Todo es buscar la excepción a la regla, la solución a un sistema injusto que tiene el obsceno error de no reparar en los casos personales. Yo, debo decirlo, a veces estoy a favor, sobre todo en mis casos personales, para qué les voy a engañar, también soy humano. Hay una honda y antigua sabiduría en esto que no sé explicar y no tiene ninguna justificación.

En este caso, es verdad, a cualquiera se le ocurre que es una barbaridad que el primer partido de Italia no pueda acudir a las urnas, pero es que sólo en Italia se colocan ellos solitos en estos casos límites, ideales para los dilemas filosóficos y las clases de derecho. A veces todo es muy bananero, tiene un encanto exótico.

El lema del PDL en esta batalla es «la burocracia no puede asesinar la democracia». Los pretextos para burlar la ley siempre se distinguen porque están llenos de grandes y abstractas palabras, los altos ideales. Tan altos que por debajo uno hace lo que quiere. Ya han visto, las leyes son burocracia, obstáculos, y un enemigo de la democracia. Esta retórica siempre funciona. Las leyes son como las normas de tráfico, meras referencias, no límites. Miren sino la reflexión de todo un ministro de la Defensa, Ignazio La Russa: «Esperamos confiados los veredictos sobre nuestras listas, pero no aceptaremos nunca una sentencia que impida votarnos. Estamos dispuestos a todo». Huy, a lo mejor saca los tanques a la calle.

No se crean que esto ocurre por falta de leyes. Italia es el país con más leyes del mundo. Ni se sabe el número y se suele decir que son diez veces más que en Francia o Alemania. El PD dijo una vez, en una propuesta de simplificación, que en Italia hay 21.291 leyes, 4.547 en Alemania y 9.800 en Francia.

Sea lo que sea, muchísimas leyes. ¡Y cómo son! Miren este decreto de la Gaceta Oficial de Sicilia del pasado 29 de enero: «Visto el Estatuto de la Región, vista la ley regional de 15 de mayo de 2000,....», y así seguía enumerando leyes, líneas y más líneas hasta que llega al asunto: «... el señor Bellavia, Vincenzo, nacido en Palermo el 7 de junio de 1967 y residente en Via Giotto número 78 es autorizado a criar con fines amateur y ornamentales la fauna autóctona enumerada a continuación por número y especie: nueva parejas de jilgueros (Carduelis carduelis)». En total, 523 palabras, como reseñaba puntualmente el ‘Corriere della Sera’, para esta chorrada. Imaginen para las cosas importantes. Les encantan los floripondios y el adorno, y las reglas en ese sentido cumplen su cometido a la perfección.

Otro ejemplo memorable han sido las primeras sanciones por blasfemar de la federación de fútbol (siete). De por sí ya ha sido un disparate crear una norma así, por el meapilas de su presidente, pero desde luego la diversión que ha traído ha merecido la pena. Las condenas se basan en lo que oyen los jueces de línea o en la lectura de los labios de los jugadores en televisión. Ya se imaginan el lío. La pena máxima es por ‘Porco Dio (Dios)’, pero se suele alegar que se ha dicho ‘Porco zio (tío)’. Como en España con ‘Ostras’ o ‘Cagüen ros’. A Davide Lanzafame, del Parma, no se lo han admitido. Pero Michele Marcolini, del Chievo, has ido más listo. Asegura que dijo ‘Porco Diaz’. No en referencia al general Armando Diaz de la Primera Guerra Mundial, aclaró, sino a un ex-jugador argentino del Inter. Decisión del tribunal: «El futbolista clivense saliendo del terreno de juego como consecuencia de la expulsión infligida poco antes, profería aparentemente una expresión jergal, en uso en el Triveneto y Lombardía, con vulgar referencia a Diaz y no a Dios». Fue absuelto.

No se engañen, estas leyes tan barrocas y preciosistas luego son un coladero. Es un círculo vicioso, porque hecha la ley, hecha la trampa y cuantas más leyes, más trampas. No paran de buscar el hueco para escabullirse y debe reconocerse su talento e imaginación en la tarea. Berlusconi, naturalmente, es campeón mundial y no les voy a aburrir otra vez con sus hazañas. Como las mismas leyes, todo es una cuestión de estilo y jugar hábilmente con las formas. Como en esta magistral lección política de ‘La giornata dell’onorevole’, capítulo de ‘I mostri’ (1963), mina inagotable de sabiduría del gran Dino Risi con el enorme Ugo Tognazzi:

Sinopsis: El ‘onorevole’ se aloja durante las vacaciones en un convento, donde vive a cuerpo de rey. Es un ejemplo de libro de democristiano de la época, con una fusión total entre Vaticano y partido. Esta relación y proximidad llega a nuestros días. En un plano más inconfesable, ahí tenemos ahora el escándalo de la Protección Civil y a un nigeriano del coro de San Pedro consiguiéndole chicos y algún seminarista a Angelo Balducci, un alto cargo de obras públicas, ‘gentiluomo de Sua Santità’. En fin, que nos distraemos. Al onorevole le lleva el desayuno un frailecillo afeminado. Luego llama a la familia, que veranea en Forte dei Marmi, destino playero pijo en Toscana. Pregunta por la prole y dice que no irá al Parlamento, porque no hay nada que hacer.

Al salir le aborda un colega del partido por un asunto urgente. Se trata de una compra de terrenos para una edificación surrealista de chalés para los 3.000 empleados de un ente absurdo. En definitiva, el clásico pelotazo corrupto. Sin embargo, hay un tal general Olivazzi, un técnico del ministerio, que ha descubierto que el Gobierno paga los terrenos diez veces por encima de su valor real. Es decir, lo mismito que en el actual escándalo de adjudicación de obras de la Protección Civil, y ha pasado medio siglo.... El general pretende presentar un dossier al ‘onorevole’ ese mismo día para denunciarlo, antes de que se apruebe el plan y sea demasiado tarde. El diputado le interrumpe: «Yo soy un diputado, y tengo responsabilidades hacia el Parlamento y el país, y sobre todo hacia mi conciencia. Luego, si este general Olivazzi me presentara el dossier y yo comprobara la veracidad de sus afirmaciones, lo siento por vosotros, pero cumpliré mi deber hasta el final». El compañero se alarma y dice que el escándalo será terrible, que hará caer el Gobierno.

Al llegar al despacho aparece su asistente. Es otra figura esencial de la política italiana. El ‘portaborse’, chico para todo que hace méritos, pelotea, obedece y traga con lo que le echen durante años hasta que le colocan. Por las calles de Roma, en torno a los edificios oficiales, se les ve a patadas. Este secretario, también afeminado, le dice que le espera el general Olivazzi por algo muy urgente. Dice que le hagan pasar.

El general está retratado, todo digno, como uno de esos italianos honestos de una pieza. Pobrecitos, esa raza condenada a la extinción, devorada por sus congéneres. El ‘onorevole’ lo sienta y le dice que en unos minutos está con él. De inmediato se va a una ceremonia militar al Palatino, aunque el asistente le recuerda que había dicho que no iba. Luego el secretario llama a la oficina y le dicen que el general sigue allí esperando. Entonces decide ir al Parlamento. En el despacho, el general ahí sigue. Un conserje le informa que el ‘onorevole’ tiene ahora una reunión y aún no puede venir. Le pregunta si quiere un bocadillo. Luego se hace de noche mientras su excelencia aprueba unos dibujos animados, en los que «el prepotente sucumbe». «¿Qué hora se nos ha hecho?», pregunta. Son ya las nueve. «Tardísimo», replica. En efecto. El vídeo acaba aquí, pero ya se imaginarán cómo termina la historia: cuando llega por fin a recibir al general el plan ya ha sido aprobado. El ‘onorevole’ lamenta en el alma no haber sido informado antes.

FIN

Reina una indulgencia generalizada hacia el delincuente, con una desconfianza implícita hacia quien parece honesto. A mí me da, es una mera impresión personal, que aquí el que puede, roba. Es una simple cuestión de oportunidades y si uno la tiene y no la aprovecha es tonto. De ahí la comprensión hacia el desliz o la falta. Salvo que uno sea asesino de niños en serie, todo se considera dentro de lo humanamente posible.

Por ejemplo, un senador del PDL de Berlusconi, Nicola Di Girolamo, está desde ayer en la cárcel por fraude electoral con agravante mafiosa. Está acusado de obtener su escaño en el extranjero, sin vivir en el extranjero, gracias a los votos recolectados por la ‘ndrangheta, la mafia calabresa, y a las órdenes de un nazi con cuadros de Hitler que le llamaba «mi esclavo». El otro día dimitió, con mucha conmoción, ante la cámara alta. Dijo que no era Lucifer ni el mal absoluto (recuerden, sólo está clarísimo el caso del asesino en serie de niños) y al final del discurso sus compañeros van y le aplauden. «Quiero sólo recordar que en todas las cuestiones hay también un lado humano, que prescinde del contenido de las decisiones», explicó Carlo Giovannardi, subsecretario de la presidencia del Gobierno. El lado humano siempre se tiene en cuenta. La ley es inhumana.

Lo mejor es que, por dimitir antes de que le echaran, Di Girolamo cobrará 17.000 euros de indemnización. Y el nuevo senador que le sustituye y representará a los extranjeros vive en Roma y cobrará los 35.000 euros de dieta de los elegidos en el extranjero.

De este modo tenemos el Parlamento italiano lleno de gente procesada y condenada en firme. No es que los italianos traguen con Berlusconi, es que tragan con una banda de cuidado. Cuando se formó el actual Parlamento, en abril de 2008, el panorama era el siguiente, entre condenados, investigados, con juicios en marcha o salvados por la prescripción, un total de 70 diputados y de ellos, 17 condenados de forma definitiva:

-PDL de Berlusconi: 45 personas, incluido el jefe, claro.
-Liga Norte: 7, entre ellos su líder, Umberto Bossi, con condena definitiva por financiación ilegal, y el ministro de Interior, con condena definitiva por resistencia a la autoridad (no se rían).
UDC: 5.
PD: 13.

Sólo les digo que el Gobierno de Berlusconi, ante la nueva oleada de casos de corrupción, ha aprobado un endurecimiento de las leyes contra la corrupción. Más leyes. Es muy gracioso, porque tiene la casa llena de gentuza y ha pasado estos años ablandándolas para salvarse él mismo en sus procesos. Como esta semana en el caso del abogado Mills, a quien Berlusconi sobornó para que no declarase en su contra en dos de sus procesos: se ha salvado de la condena en firme por ser sobornado gracias a la prescripción del delito. ¿Lo adivinan, no? Berlusconi rebajó la prescripción de este delito de 15 a 10 años en 2005, y también se va a beneficiar de ella enseguida en el proceso paralelo contra él como sobornador.

Como vemos las leyes no se cumplen, o no se hacen las que se quiere incumplir, o se cambian las que se quiere incumplir. Pero luego entramos en el terreno de las reglas no escritas, también muy importantes en cualquier país. Por ejemplo, es una ley no escrita, porque se supone, que los candidatos políticos tienen que tener una mínima preparación. Pero Berlusconi de nuevo ha colado una tía buena de la tele, Nicole Minetti (chica de la foto), que conoció ya reciclada como «higienista dental» en el hospital San Raffaelle, del que es el principal financiador. Además ha metido en las listas al fisioterapeuta del Milan y al geómetra de su villa de Arcore.

Pero también hay reglas escritas que se respetan, y mucho. Por ejemplo, la semana pasada un desconocido esperó a un abogado y concejal de Palermo del PDL, Enzo Fragalà, en la puerta de su casa y lo molió literalmente a palos con un bastón. Murió tres días después. No se crean que la noticia tuvo mucha repercusión. Estos sucesos del sur se ventilan a menudo en los medios silbando para otro lado. Como diciendo: bueno, bueno, esto huele a Mafia o algo raro, a saber qué hay detrás y mejor ni moverlo. Está entre el hábito malsano y la ‘omertà’.

Las reglas, en fin, son incomodísimas. Perdonen que les cuente una historieta ilustrativa personal. Vino una de mis hermanas a verme. Como siempre, le di escrupulosas y vanas instrucciones para evitar ser timada por el taxista del aeropuerto de Ciampino. Tras miles de estafas el ayuntamiento puso tarifa fija: 30 euros de Ciampino y 40 de Fiumicino (ya lo saben). Pero, como siempre, son capaces de crear matices e idear trucos que dan mucho juego. No les aburriré con los detalles, aunque un día podemos escribir un breve manual de supervivencia, el caso es que el taxista les pidió diez euros más.

En estos casos, aun sabiendo los dos que el taxista miente, se suele resolver con un ni para ti ni para mí, 35 euros o, por no discutir, le das los 40 que pide. Pero ese día yo estaba caliente y adopté la actitud de español: 'Mira majete, 30 o no te pago'. Esto en Italia es raro y se lleva mal. Su reacción fue agarrarme del cogote y decirme en voz baja al oído: "Si no me pagas te mato". Los taxistas de Ciampino tienen fama de ser una mafia de cuidado, pero yo estaba con ganas de bronca. Pensé en ir a la Policía, pero corría el riesgo de que se pusieran de su parte por mi imperdonable intransigencia, así que le dije que me daba igual.

Resultó ser un farol. No me mató. Al final se retiró, cogió los 30 euros y al irse me gritó lo siguiente -y a esto quería llegar-: «¡Estás loco, loco! ¡A ver si te enteras que Mussolini murió hace tiempo!». En resumen: exigir el cumplimiento de las normas era visto por este individuo como puro fascismo, una imposición irracional.
Luego pasé unos días mirando a mis espaldas cuando salía de casa, porque aquí nunca se sabe.

Otro aspecto del problema es que para burlar la regla y salvar la situación siempre se puede llegar a un pacto, que lleva a la conspiración, que suele aparejar alguna traición (aquí ya me pongo como Yoda, el enano con orejas de la Guerra de las Galaxias). El pacto es otra institución italiana. Aquí se negocia hasta con el diablo y por eso a menudo todos los núcleos de poder están interconectados. Ejemplo máximo, por ser un acontecimiento extraordinario, es el abrumador trasfondo del secuestro de Aldo Moro: ahí todo el mundo hablaba con todo el mundo, todos tenían líneas de comunicación con todos y se exploraban todas las vías. Aunque, claro, a menudo con intereses contrapuestos. Brigadas Rojas, masonería, servicios secretos, el Vaticano, la Mafia, la Banda de la Magliana,... Unos para liberarlo, otros para cargárselo.

Naturalmente, la excepción a la regla sólo se efectúa con el fuerte, no con el débil. Es más, es el débil quien suele hacer las excepciones a la regla con el fuerte, porque espera sacar de ello una recompensa. En el caso con que empezamos, el de las listas electorales, no se crean que nadie piensa que el PDL, por ser el primer partido de Italia y el poderoso, debería precisamente dar más ejemplo o ser más escrupuloso que nadie con la ley. Al revés, se piensa que tiene derecho a la excepción por eso mismo. Si no ¿para qué sirve el poder? Sólo el influyente puede moldear las reglas a su favor en este país.

Como colofón, vean esta maravillosa frase del presidente del Senado y segundo cargo del Estado, tras el presidente de la República, Renato Schifani, sobre el problema de la chapuza con las listas:

«Espero que, siempre en el respeto de las leyes, prevalga la sustancia sobre la forma, cuando la forma no es esencial»

Qué pico de oro. Pero nada comparado con el inmenso Vittorio de Sica en esta lección de retórica, capítulo final de 'Altri tempi' (Otros tiempos, Alessandro Blasetti, 1952). Es el origen de la famosa expresión 'maggiorata', aplicada a los bellezones exuberantes de la época. Ilustra divinamente todo lo que llevamos dicho.

Sinopsis: En un tribunal napolitano se procesa a una mujer por el intento de asesinato, por envenenamiento, de su marido y su suegra. El caso está clarísimo, ella ha confesado todo y no hay ninguna duda. Es el turno del abogado defensor. Me meto una panzada a traducir, pero todo sea para que puedan apreciar la belleza del italiano en la boca de De Sica y la maestría de su interpretación.

«El colega de la acusación tiene toda la razón. No intentaré siquiera decir una sola palabra en su defensa. Yo no defenderé a la imputada, pero debo defenderles a ustedes, señores de la corte, del peligro de emitir una sentencia demasiado fácil, según nuestra ley, según nuestra moral, porque según nuestra ley esta mujer debe ser condenada, a cadena perpetua, de por vida. Pero...

Señores de la corte, señores que me estáis escuchando, se nos olvida otra ley, otra moral... ¡la ley de la belleza! Y la belleza es aquella por la que todas las leyes fueron creadas. La belleza es ¡la mujer! Acercarse a la mujer, comprender la mujer, admirar la mujer. Esto es lo que nuestra ley y nuestra moral ya no nos enseñan. Pero preguntad a vuestras bellas mujeres, a todas estas... bellas señoras que me escuchan, preguntad si la belleza de una mujer puede esconder la maldad y ahora me responderán todas...
-Noooo. «Simpático», le dice una señora a la otra.
Todo lo que os diré hablando de María Antonia... intentar comprenderla, iluminarla, será para comprender, iluminar, todas las mujeres. Y en primer lugar las vuestras (se dirige al jurado), aquí presentes. Pero consideremos las culpas de María Antonia... Deben ser consideradas una cosa que bien se puede descuidar, en comparación con la función alegórica y sugestiva que ella, como mujer, ejercita sobre el pueblo.
-¡Bravo, abogado!
¡Pero vosotros tenéis que aplicar la ley, vosotros tenéis que condenarla a cadena perpetua. Pensadlo bien. Tenéis el deber de imponer una sentencia tras la cual un triste edificio encerrará para siempre, fuera de la mirada de todos, del vuestro, como del de miles, una mujer en la que parece encarnarse la belleza misma de nuestro Nápoles, de nuestra primavera, de nuestro Vesubio, eh...
-Abogado, nosotros estamos aquí dispuestos a ayudarle... (Dice ya el presidente del tribunal)
Sigue. María Antonia forma parte del panorama, como los ríos, los lagos, las montañas... Condenándola meteriáis entre rejas una parte esencial de nuestro maravilloso paisaje. ¿Y qué dirían los extranjeros si metiéramos en la cárcel el Vesubio? ¡Y vosotros queréis hacerlo! Esto quiere nuestra justicia. ¡Cuánta diferencia entre nuestra justicia y la justicia griega!
-Perdone, ¿les molesta si hablo de los antiguos griegos?
-Por Dios, los griegos son maestros de la humanidad.
-El Areopago se abría sobre la más bella colina de Atenas... mientras nosotros estamos aquí encerrados en esta aula mísera, polvorienta, oscura y apestosa. Hombres de mente abierta a toda grandeza se sentaban para juzgar sobre escaños de mármol y no sobre esta pobre madera asquerosa, indecente, que vosotros ocupáis. Y si también entonces podía ocurrir que la belleza fuera arrastrada sobre la peana de los acusados, ¡cuán más alto era el debate... y el juicio! ¡Frine! ¡Frine! ¿Quién de vosotros ha entendido nunca este nombre? ¡Frine era una mujer griega, Frine era María Antonia, Frine era la belleza misma! Sal, sal fuera, María Antonia. Hipérides, mi ilustre predecesor la condujo al centro del Aeropago, que debía juzgarla por delitos ante los cuales, los de María Antonia son un juego de niños. ¡Miradla, miradla! ¿Y sabéis cómo el gran Hipérides la defendió? Una sola túnica escondía las formas de aquella maravillosa criatura... ¿Me sigue presidente?
-Sí, sí.
-¡Y de un sólo golpe la arrancó! ¡Así!
Se oye: «!¡Quanto è bella!».
-Y los jueces, que ya tenían el pulgar hacia abajo, lo volvieron hacia arriba y María Antonia, eeh, Frine, ¡fue absuelta! Como en esta pequeña y miserable cabaña judicial no puedo repetir el gesto de Hipérides... ¡La culpa no es de María Antonia, la culpa no es mía, la culpa es vuestra! ¡Culpa de la árida ley! ¡Árida ley! ¿O somos áridos nosotros, que no sabemos interpretarla? Porque le ley impone una condena perpetua, de por vida, pero por otra parte, ¿no es esta misma ley nuestra que prescribe que sean absueltos los ‘minorati psichici’ (deficientes mentales, de ‘menor’)? Y bien, ¿por qué no debería ser absuelta ¡¡¡una ‘maggiorata’ física (palabra inexistente, juego de palabras equivalente con ‘mayor’ para decir 'superdotada')!!!! como esta formidable criatura?

Sentencia: Condena a 24 meses (Uuuuuuuh) de detención, de los cuales 22 cubiertos de la reciente amnistía y los restantes dos meses ya ampliamente cumplidos (Aaaaaaaah), por lo que ordena la inmediata liberación.

FIN

Para concluir la tabarra de hoy. Esto de la maraña de leyes y la lentitud de la justicia también es una cuestión alimenticia. Como todos los arcaísmos italianos nada cambia porque hay una feroz resistencia interna. Italia es también el país con más abogados de Europa, 200.000 colegiados, dedicados a buscar la trampa en la ley. A cinco causas al año cada uno, tirando por lo bajo, salen un millón de procesos. Cada uno puede cubrir los tres grados de juicio, que involucra nueve jueces con los cinco del Supremo (Cassazione). Todo está judicializado y debe recorrer el mismo camino procesal robar una pera que un asesinato múltiple. Como ya sabemos, los juicios se eternizan y a menudo prescriben.

5 comentarios | Enlace permanente

Berlusconi estuvo hace poco en Israel y en los Territorios Ocupados y volvió a dar una lección de diplomacia. Cualquiera sabe que en estos santos lugares hay que andarse con pies de plomo e hilar muy fino, pero eso no es problema para nuestro hombre. Él es un vendedor nato, un magnate del entretenimiento, y sabe que lo mejor es decirle al cliente lo que quiere oír. Y paciencia si el cliente luego compara con lo que le han dicho a otro y ve que es exactamente lo contrario. Siempre se puede atribuir a manipulaciones y conspiraciones de terceros. Es una norma que se puede aplicar en cualquier lado y también, cómo no, incluso en el avispero de Oriente Medio. Así que vamos con el ejemplo.

LECCIÓN NÚMERO 1

Israel, por la mañana, ante el primer ministro Benjamin Netanyahu y el parlamento:

«Italia está orgullosa de muchos gestos de solidaridad hacia vuestro país (...), se opuso en la ONU al informe Goldstone que intentaba criminalizar a Israel por su justa reacción a los misiles de Hamas lanzados desde Gaza».

Cisjordania, por la tarde, ante el primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina, Abu Mazen:

«Así como es justo llorar las víctimas del Holocausto, es justo manifestar dolor por lo que ha sucedido en Gaza. Siempre, cuando la guerra sustituye la paz, la violencia a la racionalidad, se deteriora la humanidad y las relaciones entre los hombres».

Luego le preguntaron qué había pensado al ver el muro israelí que rodea Belén: «No me he dado cuenta, estaba tomando apuntes». Para terminar y aligerar la tensión visitó la basílica de la Natividad, en Belén, y les contó a los frailes un chiste de la Virgen María.

Es decir, Berlusconi es un seguidor apasionado de la máxima de mi admirado Groucho: «Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros». Pero quédense con la moraleja: ¿Saben lo mejor? Que funcionó. Ni asesores geopolíticos ni gaitas. Un amigo que estaba esos días en Jerusalén me contó que tanto la prensa palestina como la israelí se quedaron con la frase que les ponía bien, obviaron la otra y todos tan contentos. Yo me rindo ante este hombre. Recuerden lo que decía Indro Montanelli, que lo conoció muy bien:

«Berlusconi es el mentiroso más sincero que existe, es el primero en creer en sus propias mentiras, y es esto lo que lo hace peligroso. Tiene alergia a la verdad, una voluntaria y voluptuosa propensión a las mentiras» (...) «Tiene un concepto de la verdad totalmente personal, por el que la verdad es lo que dice él. Y se cree esta palabrería, quizás a fuerza de mentir, quizás se convierte en un mentiroso de buena fe».

Lo malo es que parece que muchos otros también le creen. Vamos con la siguiente lección.

LECCIÓN NÚMERO 2

Uno de los más grandiosos ejemplos de cómo funciona nuestro héroe se halla en una recóndita intervención en un programa de una cadena de televisión de Túnez. ¿Pero qué pinta este señor en Túnez?, se preguntarán. Bueno, es que Berlusconi hace negocios con todo el mundo y allá donde ve dinero, va. Que sea primer ministro no es un obstáculo, al contrario, es una ventaja, porque con el cargo entran los viajes oficiales. Por eso su agenda de visitas al extranjero es tan extraña.

La entrevista, emitida el 18 de agosto de 2009, es larga, en dos vídeos, pero creo que merece la pena como documento para la antología. A lo mejor les resulta pesado, y pido disculpas, pero es necesario mostrar las pruebas cuando las hay. Si no es que uno no se lo cree. Por lo menos esta vez es en francés con subtítulos en italiano, que es de más ayuda. De todos modos, si prefieren, leánse el resumen y luego vayan a los pasajes que les interesen, para verlo con sus propios ojos.

Sinopsis:
La entrevista es en Nessma TV, una nueva cadena tunecina que emite para todo el Magreb. Berlusconi se congratula: «Cuando nace una televisión es una fiesta, porque la televisión es una fiesta en la familia, en la casa, es el dinamismo, el futuro, representa las cosas buenas».

Luego cuenta una anécdota: «Cuando trabajaba en los cruceros Costa era guía turístico pero no había estado nunca en Túnez, así que un amigo me dejó una guía e iba leyendo de tapadillo mientras explicaba, fue un gran éxito». Ya ven que desde joven era único para vender la moto.

El presentador le pregunta entonces por un día del año anterior en el que «entró en la Historia», con un discurso en Libia en el que pidió disculpas por los errores de Italia en la colonización. Berlusconi le corrige: no pidió excusas, sino perdón «ante el Parlamento libio», si existe tal cosa en los dominios de Gadafi, porque los italianos sometieron «una tierra y un pueblo libres». Aplausos. Dice que pidió perdón «con la mano en el corazón, con un gesto natural, no estudiado». También narra su emoción cuando besó la mano de un hijo de un héroe de la resistencia libia. Más aplausos. Repite que fue un gesto natural.

Hagamos un inciso, para que pongan las cosas en su contexto. Primero, antes que nada, que Berlusconi en Libia pidió «excusas», no perdón, pero vamos a pasárselo. Lo reseñable es que justo un año antes, el 11 de septiembre de 2008, Berlusconi hablaba ante un auditorio completamente distinto: la fiesta de las juventudes del partido post-fascista Alianza Nacional, Azione Giovane. Y va y les dice: «Se lo he dicho a Gadafi, Italo Balbo (gobernador italiano en Libia) hizo cosas egregias en Libia».

Sigamos. A continuación, el presentador le pregunta por su relación con Tarek Ben Ammar, uno de los dueños de la cadena y presente en el estudio, desde hace 25 años. «No se puede decir», bromea él. «Sí, los dos amamos la otra mitad del cielo, que son las mujeres», replica Berlusconi, señalando a la cuarta persona de la mesa, una chica guapa. Luego explica que han hecho películas juntos, series,... y una sociedad al cincuenta por ciento, Quinta (retengan este nombre para luego), sin firmar nunca un papel, sólo con un apretón de manos, y que se tienen el uno al otro cuando se necesitan.

Es decir, Ben Ammar y Berlusconi son socios de negocios. Ben Ammar se sienta de hecho en los consejos de administración de algunas empresas de su amigo. Ben Ammar añade que Berlusconi cree en el Magreb, en el mundo árabe moderado, y que les ha ayudado a crear Nessma TV con los hermanos Karoui, que gracias al presidente Ben Ali es «la primera televisión libre, independiente y privada creada en el mundo árabe con un socio europeo, de un amigo y de un país amigo como Italia». Ya ven que los socios de Berlusconi, como él, también confunden su persona con el Estado. «Por eso tenemos el honor de tener hoy con nosotros al emperador de la televisión privada», remata.

Inciso. Resumamos, porque a estas alturas ya se olerán el pastel. Efectivamente, esta televisión de Túnez, Nessma TV, también es de Berlusconi. Un momento, dirán ustedes, pero qué hace el primer ministro de un país haciendo negocios por ahí. ¿Pero, almas de cántaro, en qué mundo viven ustedes? Berlusconi cuando viaja también se ocupa de sus asuntos, faltaría más. Basta hipocresías: ¿para qué tener un político que defiende intereses de empresarios, en función de sus presiones o amistades, como ocurre en los demás países, cuando uno puede tener lo mismo en una sola persona? Se ahorra tiempo y energías.

El único problema es que si bien un empresario puede pasarse por el arco del triunfo los derechos humanos o los regímenes autoritarios, porque al fin y al cabo él sólo se ocupa de su dinero, cuando lo hace un primer ministro queda raro. Pero qué le vamos a hacer, todo no se puede. Y es más, es mucho más cómodo, porque uno tiene más margen de maniobra si está a buenas con las autoridades. Así que ahí tenemos a Berlusconi en Túnez, un régimen policial como Dios manda, haciendo risas en la tele. En su tele. Si añadimos a la censura autóctona la que impone la presencia del jefe ya ven lo que sale: una entrevista como la que vemos.

Sigamos. La presentadora, la chica guapa, le dice que «ha contribuido al cambio radical de Italia gracias a su televisión», y que si cree que Nessma TV puede cambiar también la cara del Magreb. Berlusconi dice que sí, porque pueden resaltar lo que tienen en común los cuatro países del Magreb donde se emite (Marruecos, Túnez, Argelia y Libia) y que puede unirles para el futuro. Es una televisión, apunta con mucha vista, que habla una lengua común para 80 millones de personas y promete un futuro de bienestar. Más aplausos.

El presentador le pregunta si Nessma TV puede tener el mismo gran futuro de sus otras televisiones. «Sí, es absolutamente posible, sobre todo hay que elegir bien a las personas», responde, y dice que ya están bien elegidos los que tiene delante. «Segundo, hay que hacer un casting de chicas -gesto de tía buena o bombón-, algo en lo que yo tengo una competencia increíble». Risas. «Yo lo confirmo, y soy un buen alumno suyo», dice su socio. Menuda pareja.

Ya ven, unos empantanados con la alianza de civilizaciones y Berlusconi triunfa exportando la democracia a base de mamachichos. Nessma TV es una cadena de series, concursos y vídeoclips, con poquita información. Entretenidísima. El fondo ideológico de la operación es crear una cadena de corte occidental para contrarrestar entre los jóvenes la influencia fundamentalista.

FIN

Bueno, esto que han visto es lo que en la profesión se llama, perdonen la expresión, una entrevista-mamada. Ya ven que sin algunos incisos que pongan las cosas en su sitio unos se traga la entrevista como un tinto de verano. Si tienen estómago, anímense, que vamos con la segunda parte de la entrevista.

Sinopsis:
Berlusconi sigue con su receta para el éxito en televisión. En tercer lugar, explica que las televisiones públicas del Magreb son demasiado particulares y hay muchos terrenos en los que no entran. En cambio, la parrilla de Nessma TV es «muy inteligente, que habla a los conservadores, a los más modernos, que mira a la tradición del pasado, que mira al futuro, y creo que los espectadores podrán aprovecharse de eso para ver cosas nuevas que entran en sus hogares. Lo que hay que tener muy claro es que la televisión es un medio que entra en toda la familia, que ven juntos padres e hijos. En la televisión no puede pasar nada que fastidie a la padre o a la madre, o algo que les avergüence ver junto a sus hijos». Toda una lección de teoría político-televisiva. No descarten que dentro de unos años Berlusconi entre en política en Túnez.

Y entonces le preguntan por la inmigración ilegal. «Lo peor son las organizaciones criminales, que son muchísimas. El señor Ben Ali (presidente de Túnez) me ha dicho que vuestra Policía ha descubierto más de 300. Son gente que se aprovecha de las esperanzas de los demás, de los que están en la miseria, de los que quieren para los suyos un futuro mejor. Y entonces se fían de gente con embarcaciones no seguras y acaban en tragedia. Hay que combatir todo esto». Y ahora permítanme que enmarque para la posteridad el resto de la frase:

«Para los que quieren intentar nuevas posibilidades de trabajo y de vida hay que intentar aumentar las posibilidades de entrar legalmente en Italia y en los otros países europeos. Y esto es lo que quiero que se aplique, no sólo en Italia, sino en toda la Europa. Hay que decir además que los italianos han sido un pueblo que ha emigrado y esto nos impone el deber de mirar a todos los que vienen a Italia con una total apertura de corazón y de dar a la gente que viene a Italia la posibilidad de una casa, de un trabajo, de un colegio para los niños y la posibilidad de un bienestar que significa también la salud y la apertura de todos nuestros hospitales para sus necesidades, y esta es la política de mi Gobierno».

¡Tiempo muerto! Inciso, por fuerza mayor.

Madre mía, pero qué cara más dura. La tiene de cemento armado (obsérvese el fenómeno, minuto 4.39 del vídeo). No sé ustedes, pero si yo fuera tunecino hubiera hecho las maletas inmediatamente, entre lágrimas de emoción, y habría salido pitando para Italia, el paraíso del emigrante. Pero menos mal que había estado unos meses antes en Lampedusa: la abrumadora mayoría de los extranjeros del centro de retención de inmigrantes en enero de 2009, cuando estallaron los disturbios, eran tunecinos. En total, un millar. A lo mejor es que habían ido demasiado pronto, antes de que saliera Berlusconi en la tele, porque si no no se explica. Al final Berlusconi firmó un acuerdo con Túnez para devolverlos en aviones a su país. Pero seguro que después de que salió en la tele según llegan les dan las llaves de la casa, coche, vacaciones en Torrevieja (Alicante) y tickets-restaurant.

En fin, para qué engañarnos, en Italia la consigna con los inmigrantes es la contraria: caña al mono que es de goma. Vean si no el divertido juego que tenía esos mismos días, agosto de 2009, la Liga Norte -aliado de Berlusconi en el Gobierno y quien impone la política de inmigración- en su página de Facebook. Se llama ‘Rebota al clandestino’ y consiste en detener los barcos de inmigrantes que aparecen por toda la costa por sorpresa antes de que toquen tierra. Es otro éxito tras el anterior ‘Convierte al comunista’, junto a los vídeos ‘Estoy cabreado’ y ‘Tengo miedo’, toda una declaración de principios.

Otra cosa más. Tres meses antes de esta entrevista el Gobierno de Berlusconi retiró, por la polémica creada, la norma que imponía a los médicos denunciar a los inmigrantes ilegales que fueran a urgencias, así que nada de hospitales para todos.

Vengan, vengan, como dice Berlusconi, a este valle de leche y miel, prácticamente Disneylandia, que luego ya les esperará el ministro de Interior de la Liga Norte con las rebajas. Pero no hay que andar estropeando el espectáculo con complejas consideraciones: Berlusconi está perpetrando su show y su único objetivo es arrancar lágrimas y sonrisas de su público, léase clientes. Según los datos que dio Mediaset, la empresa de Berlusconi, cuando presentó su cadena tunecina en Cannes en 2008, es un mercado potencial de publicidad de 350 millones. Cuántas emociones.

Y no soy el único a estar conmovido. Tras su discurso de película de Frank Capra, también se extendió la conmoción en el estudio. La chica no pudo contenerse:

-Es usted increíble, señor presidente, no puedo evitar aplaudir, es verdaderamente admirable que haya personas que hoy puedan dirigirse así a la gente del Magreb.

Verdaderamente admirable... o abominable. Vean ese careto de trolero que se le pone en el minuto 4.49 mientras le doran la píldora. La entrevista-masaje ya es imparable y alcanza a su clímax. ¿De dónde le viene toda esta energía?, pregunta ella rendida. «Simplemente del hecho de que soy un hombre del pueblo, vengo de una familia que ha conocido la guerra y la pobreza, y tengo un gran respeto por todos, a partir de los más humildes, es algo que forma parte de mi naturaleza». Cita incluso sus ocho años en los salesianos, que le han inculcado el ayudar a los demás, y añade que, como hombre con responsabilidades de Gobierno, la cosa más importante es ayudar a los que lo necesitan. Como él mismo, por ejemplo, añado yo.

Siguiente pregunta. Con todas las cosas que ha hecho, ¿de cuál se siente más orgulloso? «De no tener nada de los que arrepentirme, y espero que cuando me entierren escriban: ‘Fue un hombre justo, un buen hombre’».

Pregunta final. Presidente, es la primera vez que puede hablar directamente a millones de magrebíes, a través de nuestro canal. ¿Qué les diría? «Miro por primera vez a la cámara y digo: tenéis que ver este canal, para hacer vuestra vida mejor y porque este canal es el canal número uno». Perfecto para un primer ministro, qué gran estadista.

Para terminar, cómo no, chascarrillos picantes. Le pide el número de teléfono a la tipa. Pero ella, lastimeramente, le ruega que se siente para una última pregunta, «la que todo el mundo se hace». «Ay», se oye decir al socio de Berlusconi, que en esas fechas estaba metido en los escándalos de putas. Nuestro héroe se pone serio, por si resulta que al final le hacen una pregunta de verdad y le ponen en un aprieto. Pero sólo es un espejismo. Le hacen como en la televisión italiana cuando va a ‘Porta a porta’, preguntarle por el Milan. Que por qué han vendido a Kaká. «Ah, ¿pero han vendido Kaká?», responde él. Y es que ni eso le sacan. Risas. «El hombre más inteligente de Europa», despide el presentador, por si había quedado alguna duda. Qué estupenda velada.

LECCIÓN NÚMERO 3

La entrevista en la tele tunecina fue el 18 de agosto de 2009. El día 31 de ese mismo mes, ni dos semanas después, Berlusconi estaba en Libia para celebrar el primer aniversario de la famosa fecha histórica en que pidió excusas. Allí defendió igualmente la política de inmigración de su Gobierno, pero la auténtica, no la de postal que había sacado en la tele tunecina: rechazar las embarcaciones en alta mar, como en el juego de la Liga Norte. «Si queremos poner en marcha una verdadera política de integración tenermos que ser rigurosos para no abrir Italia a cualquiera», afirmó. La nueva línea, criticada por la ONU por violación del derecho de asilo de la Convención de Ginebra, ya no era desembarcar a los inmigrantes en Italia, sino mandarlos de vuelta a tierra en alta mar. Ese mismo día las autoridades italianas cortaron el paso a un barco con 75 personas, entre ellas 15 mujeres y tres niños. Por si no me creen, miren la noticia de ese día en SKY TG24, con el título: «Berlusconi en Libia, 'tolerancia cero' con los clandestinos».

Es enternecedor ver cómo Berlusconi y Gadafi inauguran trenes y proyectan autopistas juntos. Normal, es que son socios. ¿Cómo? ¿Pero todavía se me asombran? Sí, sí, son socios en Quinta, ¿recuerdan el nombre?, la empresa de la que hablaba antes en la televisión de Túnez.

Esto de los negocios de Berlusconi con Gadafi lo tuve que leer, como todo el mundo, en un diario británico, ‘The Guardian’, porque la prensa italiana guardaba silencio. Una sociedad libia, Lafitrade, controlada por Lafico, de la familia Gadafi, compró el 10% de Quinta Communication, la compañía de producción cinematográfica de Ben Ammar que, como el propio Berlusconi nos contaba en el vídeo que hemos visto, tiene a medias con el primer ministro italiano. ‘The Guardian’ detallaba que el 22% de Quinta es de una sociedad de Fininvest (el imperio audiovisual de Berlusconi) con sede en Luxemburgo. Ben Ammar replicó al día siguiente que Gadafi sólo había entrado en Quinta porque tenía interés en producir películas sobre el mundo árabe. Es todo por amor al arte.

Imagino que si uno puede hacer negocios pide excusas por lo que sea, el pasado colonial o la carabina de Ambrosio. Luego, a firmar, y lo demás son tonterías. En Libia hay contratos millonarios para las empresas italianas. Hacen la autopista de Túnez a Egipto que Berlusconi le regala a Gadafi y exportan gas y petróleo. ¿Conflicto de intereses? No me hagan reír, por favor, esos son conceptos trasnochados. Ya estamos en la política posmoderna de vanguardia. Dejemos ahora Libia para seguir de viaje con Berlusconi, que es más divertido que Willy Fogg.

LECCIÓN NÚMERO 4

Al cabo de dos meses Berlusconi se fue a Rusia a ver a Putin, pero en una visita “estrictamente privada” de tres días. A hablar de sus cosas, se entiende, y fue muy gracioso ver al ministro de Asuntos Exteriores, el hierático y mortalmente aburrido Franco Frattini hacer cabriolas para intentar explicar, sin tener ni idea, qué es lo que iba a hacer el jefe por allí. No era un viaje oficial, pero por lo que trascendió después habló con Putin de negocios. De energía, de producción de coches,... y quién sabe de qué más. Pero no hay que ser susceptible, es de todos conocido que Putin es una especie de príncipe de la democracia. Berlusconi siempre le saca la cara, siguiendo su máxima sagrada de decir al cliente lo que quiere oír, incluso exagerando, aun corriendo el riesgo de que al propio interesado le entre la risa.

Por ejemplo, en noviembre de 2003, cuando siendo presidente de turno de la UE, Berlusconi definió «leyendas» las violaciones de derechos humanos en Chechenia. «Es la prensa que, como en Italia, distorsiona los hechos», explicó. O en 2008, con su célebre reacción a la pregunta incómoda a Putin de una periodista rusa: simuló que la ametrallaba (vena la foto). Claro, si piensa que lo de Chechenia son leyendas, tampoco sabrá que en los últimos diez años han sido asesinados en Rusia más de 200 periodistas. Entre ellos una tal Anna Politkovskaja, que entre otras cosas denunció las barbaridades rusas en Chechenia. O a lo peor si lo sabe...

Pero no nos distraigamos, estábamos en su último viaje a Rusia. Fue todo tan misterioso que al volver se produjo un asombroso fenómeno atmosférico. Berlusconi plantó el consejo de ministros porque, se dijo oficialmente, estaba bloqueado en San Petersburgo por una tormenta de nieve. Era una trola como una casa y le cazaron enseguida: en San Petersburgo había cielo cubierto y cinco grados, pero no nevaba. Al cabo de un rato resulta que estaba comiendo con Putin y por la tarde se fotografió a los mandos de un jet anfibio ruso, Beriev be-200, que le produjo la siguiente reflexión: “Da un extraordinario sentido de poder”. Al final del día el portavoz ruso, que ignoraba la trola de Berlusconi, informó tranquilamente que Putin y Berlusconi habían pasado el día juntos. Menuda empanada entre lo público y privado. Pero bastante peor fue, un mes después, en Bielorrusia.

LECCIÓN NÚMERO 5

Sí, Bielorrusia, efectivamente, el país del último dictador europeo, Alexander Lukashenko (chico de la foto), a quien no visita nadie desde que llegó al poder en 1994. Pues para allá que se fue Berlusconi, siempre batiendo marcas. Y vaya que si las batió. Lean esta declaración de amor a Lukashenko: “Muchas felicidades a usted y a su Gobierno. Y a su gente, que sé que le ama, lo demuestran los resultados de las elecciones, que están a la vista de todos, que nosotros conocemos y apreciamos”. Nuestro héroe se refiere a las tres elecciones que ha ganado de calle (82% de los votos en 2006) gracias a fraudes monumentales, según ha denunciado la OSCE. Pero eso da igual, recuerden que esto es como la televenta.

De todos modos hay que entender la simpatía de Berlusconi por estos personajes. Lukashenko se hace llamar por sus ciudadanos ‘El Padre’ (Bathka), ha eliminado la prensa independiente, mantiene la pena de muerte y castiga con la cárcel cualquier crítica.

Se preguntarán qué se le ha perdido a Berlusconi en Bielorrusia. Pues no se sabe. Pero se volvió con un montón de papeles de archivos del KGB. En teoría, de los italianos desaparecidos en Rusia en la Segunda Guerra Mundial. Aunque en Italia a veces aparecen viejos documentos del KGB para acusar a dirigentes de la izquierda de supuestas conspiraciones en el pasado a sueldo de los servicios secretos soviéticos. Y por otro lado, Berlusconi anunció: "Ahora podemos dar inicio a relaciones industriales y económicas". Hasta entonces Lukashenko sólo había recibido a Gadafi, Chávez o Ahmadinejad.

EPÍLOGO

Este año ha comenzado, como decíamos al principio, con el memorable viaje a Israel y los Territorios Ocupados, pero seguramente nos deparará nuevas lecciones de diplomacia. Como hace poco, cuando recibió al primer ministro albanés, Sali Berisha, y dijo que los inmigrantes ilegales no son bienvenidos, pero “se puede hacer alguna excepción con las chicas guapas”. El show debe continuar.

Pero fuera de bromas, hagamos una reflexión ecuánime. Como comentaba con el amigo de Jerusalén, Berlusconi es quien realmente está haciendo hoy una auténtica diplomacia: cínica, egoísta, amoral y sin prejuicios, pero encima a la vista de todo el mundo. Se tutea con personalidades de dudosa reputación y les hace la pelota, pero sabe lo que hace.

Primero, es esa cosa tan italiana de hacer un favor, pero para venderlo: que te deban un favor. A Berlusconi, un millonario que se mueve con el mundo con una cartera llena de billetes para lo que sea, todos estos personajes le deben algo. Segundo, y consecuencia del primer punto, Berlusconi atesora el potencial de convertirse en otra figura italiana fundamental, el mediador. Cuando hay movida con estos países raros -como en conflicto de ahora entre Libia y Suiza-, Berlusconi es de los pocos a los que cogen el teléfono y se presenta a arreglar las cosas. Acumulando más favores y ganando el prestigio que se supone que pierde con su particular sentido de la diplomacia. Digo se supone porque, en realidad, todos los líderes occidentales y de la UE se comportan con él como hace él con los impresentables del escenario internacional: le ríen las gracias y hacen como que no pasa nada. También reina la hipocresía, aunque a niveles normales. Berlusconi, en definitiva, nunca pierde.

Se debe al talento italiano para moverse en las zonas grises. Paradójicamente, los italianos se desenvuelven muy bien donde hay reglas, porque todo se convierte en un juego y saben aprovecharlas a su favor. Y se habla hasta con el diablo. Es esa obsesión no de no cerrarse ninguna puerta, porque nunca se sabe por dónde se puede salir ganando.

En fin, terminemos estas lecciones de diplomacia y alta política con ‘L’arte de arrangiarse’ (El arte de apañarse, Luigi Zampa, 1954):

Sinopsis: En esta divertidísima y didáctica película el protagonista, Sasá Scimoni, se va transformando camaleónicamente en fascista, comunista o lo que toque cada año, al sol que más caliente, con tal de trepar. Y encierra una conclusión visionaria. Scimoni sale de la cárcel por mangante en plena campaña electoral y reflexiona: «En un momento comprendí cuál era mi verdadera vocación. Nada de inscribirse a un partido, tenía que fundar yo uno. Y ahora podía, porque había estado en la cárcel. Era una víctima».

Mítin berlusconiano: «¡Estas muñecas, que han conocido el frío acero de las esposas... (Aplausos) Lo sabía, queridos amigos, viendo vuestras caras orgullosas y viriles (travelling con los caretos del respetable), que también vosotros habéis padecido en las galeras patrias, víctima de vuestros ideales! ¿A quién pediré el voto? ¡No lo pediré a los burgueses con pantuflas, ni a los santurrones (besapilas) hipócritas, ni a los que reniegan de la patria, sino a los hombres de corazón y de hígado sano, a vosotros, a los hombres que han sabido vivir en el peligro! ¡También yo he sufrido por mis ideales! ¡He sido calumniado y condenado, víctima de los regímenes de la pluto-democracia!».

Luego, epílogo: «No fui elegido, sólo 112 votos. Pero qué importa. Lo esencial en la vida es hacerse conocer, y además me quedé con la camioneta...» Y se le ve disfrazado de tirolés -con el acento de Ratzinger, por cierto-, vendiendo cuchillas de afeitar.

FIN

La historia reciente de Italia ha ido exactamente al revés, porque se han perfeccionado los mecanismos de venta. Hoy sabemos que Berlusconi ha superado a este personaje de Sordi del lejano 1954. Empezó de cantante de cruceros y vendiendo escobas eléctricas por las casas, pero ha terminado de primer ministro, donde ha evitado posibles condenas, no como el protagonista de la película, y donde todo se vende que es una maravilla. Es que se lo quitan de las manos, oiga.

Una última frase del maestro Montanelli:

«Berlusconi no tiene ideas, tiene sólo intereses».

10 comentarios | Enlace permanente

22 Feb 2010

Diario mínimo (50)

Para el capítulo 50 de nuestra serie ha aparecido, casualmente, una noticia a la altura del evento.

Cobrar por no hacer nada

El ente Feria del Mediterráneo de Palermo (sur) -83.000 metros cuadrados- quebró y cerró definitivamente en mayo de 2008 con una deuda de 20 millones. Sin embargo, sus 35 empleados siguen yendo cada día allí, aunque es a pasar el rato y no hacen nada, y cobran puntualmente su sueldo, una partida de un total de 80.000 euros. Como todo ha sido embargado, las instalaciones se caen a trozos y les han cortado incluso la luz apenas les queda una habitación para echar el día, equipada con un ruidoso equipo electrógeno. Con el frío, al final han optado por pasar las horas metidos en los coches, con la calefacción y la radio. Eso sí, en el aparcamiento del recinto. De las 7.30 a las 15.00 horas. El aparato de fichar no funciona y escriben los nombres en un folio. Esperan ser recolocados en otro ente público. Las diez palmeras de la avenida de acceso también han sido devoradas por la feroz plaga del ‘punteruolo rosso’.

(La Stampa, 11 febrero 2010)

5 comentarios | Enlace permanente

19 Feb 2010

Algo se mueve

No sé si habrán visto ya estas pavorosas imágenes:

En Italia siempre está uno con esa pregunta: ¿Se vendrá todo abajo? ¿Mejor salir corriendo? ¿Irse? Pobre Calabria. Ese lugar que acaban de ver, Maierato, 2.300 habitantes, ya es un pueblo fantasma, resbalando sobre la tierra como una pastilla de jabón. En unos 200 puntos de la región ha pasado lo mismo, con casas, carreteras e incluso una central eléctrica llevadas en volandas. En Sicilia ha ocurrido algo parecido en otro pueblo, San Fratello, de 4.500 vecinos, y toda la provincia de Messina se tambalea.

De forma macabra, se podría decir que al fin algo se mueve en Italia, aunque no es una sorpresa, todo lo contrario. Calabria entera, el cien por cien de sus municipios, está construida en zonas de riesgo geológico o hídrico. No se crean que el resto de Italia está mejor: son siete de cada diez localidades, un total de 5.581, fruto de las construcciones ilegales y las barbaridades urbanísticas. Es decir, las catástrofes están perfectamente previstas cada año. Eso es lo peor de Italia, que da la razón a los pesimistas. Por ejemplo, aquí ya lo habíamos anunciado en octubre, en la penúltima tragedia.

También, y lo siento de verdad, se verifica estos días algo de lo que temimos hace un año tras el terremoto del Abruzzo. El escándalo de la semana en Italia, por si no lo han seguido, es la corrupción en la adjudicación de obras de la Protección Civil, que alcanza a su director, Guido Bertolaso (chico de la foto). De nuevo, es algo de lo que hemos hablado, y hace muy poco, al subrayar la alucinante anomalía de una Protección Civil que se dedica a emergencias y a organizar todo tipo de actos, como el Mundial de Natación. Por cierto que todavía andan construyendo alguna piscina y el mundial fue en verano. Este truco se debe a que de este modo, considerando todo una emergencia, se agilizan trámites, pero también se pierde transparencia, como se ha demostrado.

A la espera de que los tribunales se pronuncien, las grabaciones telefónicas ya indican que es todo un mamoneo de regalitos, putas en centros de masajes, enchufes, cuñados y qué hay de lo mío. Pero sobre las emergencias, que es más estomagante. Como esta conversación entre dos empresarios el mismo 6 de abril, el día del terremoto:

-Alla Ferratella occupati di sta roba del terremoto perché qui bisogna partire in quarta subito, non è che c'è un terremoto al giorno.
-Lo so (ride).
-Per carità, poveracci.
-Va buò.
-Io stamattina ridevo alle tre e mezzo dentro al letto.

Traducción (lo he puesto en italiano para que quienes lo hablen capten los matices coloquiales de los sujetos):

-Ocúpate en la Ferratella de esta historia del terremoto, porque hay que arrancar en cuarta ya, no es que hay un terremoto cada día.
-Lo sé (ríe).
-Por Dios, pobre gente.
-Bueno...
-Yo esta madrugada reía a las tres y media de la mañana en la cama.

Reía a las tres y media de la mañana en la cama. ¿Se dan cuenta? Aún no se habían contado los muertos -307 personas- y estos dos tipos ya estaban haciendo números con el negocio que les caía encima. Estos dos tipos son Francesco Maria De Vito Piscicelli, director técnico de la empresa Opere Pubbliche e Ambiente S.A., de Roma, y su cuñado Pierfrancesco Gagliardi. A los tres días ya estaban en L'Aquila facturando y habrá que ver las cuentas infladas que presentarían. Según lo que se va sabiendo, andaban un 50% por encima del precio real. La Ferratella es la sede del Dipartimento per lo Sviluppo e la Competitività del Turismo, las oficinas de Angelo Balducci y Fabio De Santis, los dos principales detenidos del caso, dos dirigentes públicos que, según el fiscal, repartían los contratos de emergencias y grandes eventos a base de comisiones y favores.

El tal De Vito Piscicelli ha pedido disculpas y se ha defendido de forma expresiva y colorida diciendo que las terribles palabras son de su cuñado, que es un animal que le hace la vida imposible. «¡Ese hombre es la metástasis de mi vida. No la ruina. La metástasis!». Casi era mejor que se hubiera callado, porque añadió ribetes de tragicomedia familiar. Aquí todo termina en parodia amarga, como en las películas. Luego salió el cuñado diciendo que no, que son frases sacadas de contexto y que la víctima es él. Aquí todos son víctimas, del primer ministro para abajo. “Soy el Fantozzi de la situación”, resumió el cuñado lastimeramente.

Sacar a colación a nuestro pobre Fantozzi es un sacrilegio, pero nos viene bien para hacer un pausa e ilustrar, ¿cómo llamarlo?, la mentalidad dominante.

Sinopsis: Bueno, no se trata de Fantozzi, sino de uno de sus epígonos, siempre interpretado por el gran Paolo Villaggio. La peli se titula ‘Il Belpaese’ (El bello país, traducción mía, de Luciano Salce). Les advierto que es de 1977, así que la mentalidad dominante viene de lejos. Lo de ‘Belpaese’, por si no lo saben, es un sinónimo significativo de Italia que utilizan los propios italianos. Se quedan con que es bonito, que no es poco y yo creo que está bien visto.

La película habla de un italiano que ha pasado años en el extranjero y vuelve todo ilusionado. Obviamente, se pega un trastazo enorme con la realidad y va descubriendo en qué penoso estado se halla su país. Vamos con el monólogo del conductor, declamado mientras incumple todas las reglas de circulación:

«Es una vergüenza, es el caos, estamos en plena anarquía, somos pocos los que respetan las leyes de la vida democrática. Para hacer que la gente se comporte civilmente no hacen falta leyes especiales, basta aplicar las existentes y hacerlas respetar. (Se salta el semáforo en rojo). Ése es el punto, respetar las leyes, yo estoy a favor de la lucha política, pero dentro del maco constitucional, pero ahora que la izquierda puede usar democráticamente el poder ¿qué hacen? Nos puentean, no cumplen las reglas, todos contra el orden constituido. (Casi atropella a una señora) ¿Me puede dar, por favor...? Se ha sentado sobre, la cosa, la tarjeta del servicio de Estado. Justo, ¿ve esto? Me he visto obligado a hacérmelo dar porque ya no conseguía aparcar en zona prohibida. Porque yo nutro un odio visceral por el privilegio...»

Nuestro pobre protagonista le advierte que va en dirección prohibida: «Ah, por desgracia, ¿quién respeta ya las leyes?». Viene un coche de frente y el conductor le pide que le pase una señal de tráfico de la Policía: «¡Frene, frene! ¡Es que ni siquiera en las vías de sentido único...! ¿Ve lo que estamos obligados a hacer para contrastar el exceso de permisividad? Porque aquí, a fuerza de concesiones, derechos a las minorías, ensanchamiento de áreas democráticas... ¡La confusión!» (Se salta un stop, frenazo con otro coche e insultos). Porque, querido mío, con este pueblo de inmaduros también la democracia y la libertad tienen que ser programadas».

«-Bueno, ha llegado. ¿No me diga que tiene el dinero en el banco? mal, muy mal.
-¿Dónde lo debería tener? ¿En el colchón?
-¡No en el banco! Querido, no ve que acabarán por ir a por el secreto bancario, que la gente como nosotros, que ha tenido que trabajar para salir adelante, tendrá que dar cuentas de sus ahorros. Hágame caso (hace un gesto con la cabeza) Tenga todo fuera.
-¿Fuera? ¿Pero usted tiene algo fuera?
-¡Todo! Y estoy fenomenal. Ahí si que hay gente que tiene respeto por la ley y por el dinero, querido mío.
-Es siempre un placer conocer personas honestas como usted", dice al despedirse nuestro ingenuo héroe.

FIN

¿A quién me recuerdan a mí estos razonamientos? No sé que me pasa que veo a Berlusconi por todas partes. En fin, sigamos.

El diálogo anterior de los dos empresarios sobre el terremoto horrorizó a los vecinos de L’Aquila. Transcribo el comentario del alcalde, Massimo Cialente:

«Dan escalofríos y dan asco, son chacales. Me temo que para muchos esta ha sido una gran ocasión de hacer dinero. Algunos han venido a hacer su trabajo, pero luego tenemos estas figuras que forman parte de esta Italia que hace llorar».

Mejor lo dejamos, porque efectivamente es para llorar. El asco es una sensación dominante estos días y hace falta estómago para leer entero el periódico. Pero, por desgracia, tenemos que seguir con el cumplimiento implacable de las peores previsiones. Porque ha pasado ya un año del caso de Eluana Englaro. Si lo recuerdan es la mujer en estado vegetal sobre la que se armó un vergonzoso dramón de pasteleo político, con Berlusconi presentándose a última hora como defensor de la vida -ya saben, el partido del amor- con una ley in extremis para obligar a alimentarla por la fuerza que no llegó a tiempo. Habían tenido años para hacerla, pero al final no pudo ser. ¿Recuerdan la conmoción de aquellos días, que no iba a volver a ocurrir y todas las tonterías? Pues, como ya habrán adivinado, al día siguiente se olvidaron de todo y un año después esa ley que no aprobaron por un pelo para, oh, salvar a Eluana sigue empantanada en el Parlamento.

Está claro que no avanzamos nada. Pero, entonces, ¿a qué viene el título que hemos puesto a este capítulo? Un poco de paciencia, que enseguida llegamos. Resulta que, paradojas de la vida, no habían terminado los panegíricos y loas a Bettino Craxi, el primer ministro corrupto y huido de la Justicia tras la operación ‘Manos Limpias’ de los noventa, cuando Italia se ha visto de nuevo lanzada en una ola de casos de corrupción al mejor estilo de aquellos años.

El escándalo de las bolsilladas de la Protección Civil cada día va a más y hay otros episodios entrañables, como el de Mirko Pennisi, concejal de ayuntamiento de Milán y presidente de la comisión urbanística. Fue cazado cuando se hacía entregar una comisioncita de 5.000 euros escondida en un paquete de tabaco, como en los viejos tiempos. Se escabulló en una librería y lo escondió tras el radiador del baño. Era la segunda entrega del peaje que un empresario debía pagar para que su expediente, un permiso de obra parado desde hacía cuatro años, fuera considerado. Así es Italia, hay que pagar para que las cosas se muevan.

Pennisi dejó una solemne reunión sobre el Plan de Gobierno del Territorio y bajó a su cita en la puerta del ayuntamiento. Para qué andar molestándose en esconderse. Pero resulta que el empresario fue con la Policía. También han pillado de la misma manera y con las manos en la masa, en su propio despacho, al presidente de la provincia de Vercelli (norte, entre Turín y Milán), Renzo Masoero, embolsándose 10.000 euros de una empresa de desratización. Ambos son del PDL, el partido de Berlusconi.

Esto no para porque ayer pillaron al jefe de la sección antifraude de Varese (norte) y a otro empleado de Hacienda, que pedían 60.000 euros a un empresario para no hacerle una inspección. Y esta mañana han detenido a un dirigente del hospital Cardarelli de Nápoles (sur), mientras recibía 1.000 euros de un empresario que se había adjudicado el contrato anual de la manutención informática. En ambos casos, como los dos anteriores, las víctimas de los chantajes denunciaron. Parece que la gente se está hartando. O que algo se mueve, porque en Italia es difícil creer en las casualidades.

Son escenas calcadas a las que hace 18 años, el 17 de febrero de 1992, dio inicio a ‘Manos Limpias’. Un tal Mario Chiesa, dirigente menor del Partido Socialista de Craxi y presidente del Pio Albergo Trivulzio, una residencia de ancianos, fue pillado ‘in fraganti’ mientras ingresaba su comisión del día (tangente) de un empresario que aspiraba a la concesión del servicio de limpieza. Nada, siete millones de liras, medio kilo de pesetas de entonces. Parece que Chiesa escondió a toda prisa el fajo de billetes en la bragueta, un paquetón insoslayable. Chiesa era ‘mister 10%’, el porcentaje personal que endosaba a cada contrato. A partir de ahí, tirando del hilo, los fiscales de ‘Manos Limpias’ de Antonio Di Pietro desvelaron el sistema de corrupción crónico que financiaba el PSI y la Democracia Cristiana, los dos principales partidos italianos, que a raíz del escándalo desaparecieron. Entonces apareció Berlusconi...

Aquello se llamó ‘Tangentopoli’. Este extraño nombre quiere decir algo así como el mundo o la ciudad de las comisiones, con terminología del Don Miki (Topolino en italiano), pues Paperopoli es la ciudad del Tío Gilito (Paperone en italiano). Ya ven que, como siempre, todo tiene un matiz lúdico. Pues bien, 'Tangentopoli' es un término que vuelve a estar en boca de todos, junto a un desaliento general aún más profundo, si es que esto es posible, ante las páginas y páginas de corrupción gruesa y chabacana que llenan cada día los periódicos.

El hecho de que cada día salga alguien a desmentir acaloradamente que esto de ahora no es como ‘Tangentopoli’ no hace más que corroborar cuánto se parece. Parece que no ha pasado el tiempo. De hecho ahora me acuerdo que Mario Chiesa apareció implicado hace un año en una estafa de tráfico ilegal de basuras. Craxi, cuando empezaba la movida, dijo que era un caso aislado. Últimas palabras famosas. Curiosamente, Berlusconi ha dicho hoy lo mismo de estos nuevos chorizos. Es más, va a endurecer las leyes contra la corrupción. Pero claro, ahí le duele: es que él, por ejemplo, se ha librado de condenas de corrupción por las circunstancias atenuantes. Con el carrerón que lleva ¿cómo va a pedir Berlusconi a nadie que dimita? Menos que nadie a Bertolaso, el director de Protección Civil, a quien los fiscales acusan de haber pegado «una repasada» a una masajista brasileña facilitada por la banda de empresarios trincones, los que se reían del terremoto de L’Aquila. Es un espejo de las juergas con putas de Berlusconi.

Pero así llegamos a este resquicio de esperanza del que les hablaba, esos ligeros movimientos que indican tendencias positivas. Según Berlusconi, estos casos de corrupción:

“...son hechos personales que entran en las estadísticas, pues de cien personas puede haber uno, dos, tres, cuatro o cinco personas que puedan ser unos bandidos que se aprovechan de su posición por interés personal”.

No sé si captan la letal ironía de estas palabras, seguramente inconsciente, viniendo de quien viene, el campeón del uso personal del poder. No se entiende por qué se comportan así algunos italianos, teniendo el modelo ejemplar de su primer ministro. Por otro lado también queda en evidencia cuando se queja estos días de que van a por él, como si cuando empiezan a detener chorizos él saliera en defensa de su gremio. Pero también el presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, co-fundador del PDL con Berlusconi quiso poner los puntos sobre las íes:

“Nada de Tangentopoli, antes se robaba para el partido, hoy quien roba es un ladrón y basta”.

En fin, a lo mejor les decepciono, pero estas eran las buenas noticias: ya sólo se roba por mero lucro personal.

Sin embargo, digan lo que digan Berlusconi y Fini son las propias estadísticas las que saltan por los aires. Esta sensación de ‘deja vu’ generalizada fue certificada anteayer por el aplastante informe del Tribunal de Cuentas: las denuncias por corrupción han subido un 229% con respecto a 2009, un fenómeno que ha hecho perder al Estado unos 70 millones de euros. «La corrupción es un cáncer maligno (...) Hace falta sentido ético, porque no bastan jueces, carabinieri ni fuerzas del orden», ha dicho el presidente del organismo. Sin duda no tiene la capacidad de relativizar los fenómenos de Berlusconi.

Pero, insisto, no desesperen, hay que agarrarse a lo que sea para tener esperanza. Por ejemplo, esta semana ha dimitido alguien. Sí, ya sé que sólo ha sido un locutor de un programa de cocina de la RAI, masacrado por los defensores de los animales por decir que los gatos se cocinan y están buenos. Pero también tenemos el acontecimiento histórico del informativo de Emilio Fede (chico de la foto), el delirante TG4: ¡dio una noticia! No era una exclusiva, pero por algo se empieza: su público se enteró por primera vez en más de veinte años de que hay un líder en un partido de izquierda con una cara y una voz. En efecto, Fede entrevistó por primera vez en su informativo a un líder de la izquierda, Pierluigi Bersani, del PD.

Pero si todo esto no les parecen mejorías, sino tristes consuelos, ahora les convenceré. Antes debo confesar que también me he ido contagiando del entorno y cada vez soy más individualista. Visto así, el gran bombazo es que he descubierto que soy rico, uno de los más ricos de Italia. Sí, sí, como el Tío Gilito. Como lo oyen. Han salido los datos de la declaración de la renta y quédense con el titular: el 91% de los italianos declaran ingresos inferiores a 35.000 euros. Yo gano más, aunque no llego a ese escaso 1% de italianos que gana más de 100.000 euros, así que, sin saberlo, formo parte de la élite del país. La mitad de los contribuyentes gana menos de 15.000 euros y el 27% no paga absolutamente nada. En resumen, que el 12% de los italianos paga el 52% de los impuestos, según los datos del Departamento del Tesoro. Los demás, a vivir.

Me ha venido muy bien saber que soy rico, porque febrero siempre ha sido para mí el peor mes del año, me sumo matemáticamente en confusas depresiones invernales. Pero cómo no se va uno a deprimir si pone la tele y se encuentra con el festival de Sanremo. Miren a qué ha quedado reducida la pobre Italia. Con todos ustedes, el ínclito príncipe Emanuele Filiberto di Savoia con el tema ‘Italia amore mio’, acompañado de Pupo y el tenor Luca Canonici:


«Yo creo en mi culturaaaa, y en mi religiooón, por eso no tengo miedoooo de expresaar mi opinioooón...» Madre del amor hermoso, qué ataques de vergüenza ajena. Fue eliminado a la primera, menos mal. Pero ayer fue repescado en una extraña maniobra, para variar. El público protestó y pitó, pero ya sólo le queda eso, el pataleo como único síntoma de vida. Por cierto, la presentadora del principio no es la Bruja Avería, sino la pimpante Antonella Clerici. Ahí la tienen en un momento de la velada columpiándose como en el anuncio campestre de Timotei.

Para terminar, vamos a ponernos serios. Buscar una esperanza en Italia es algo muy serio. Hace tres meses causó gran conmoción, efímera como todo, esta carta pública que escribió a su hijo Pier Luigi Celli, ex-director general de la RAI y director general de la Luiss, la universidad privada más prestigiosa de Roma. Fue publicada en un diario y reproduzco los párrafos más interesantes.

Hijo mío, estás a punto de terminar la universidad, has sido muy bueno. (...) Y es por esto por lo que te hablo con amargura, pensando en lo que ahora te espera. Este País, tu País, ya no es un lugar en el que sea posible estar con orgullo.

Puedes imaginar el sufrimiento con que te digo estas cosas (...) pero no puedo, honestamente, esconder lo que he meditado largamente. Te conozco bastante para saber lo fuerte que es tu sentido de justicia, el deseo de llegar a resultados (...) y, la idea de que el estudio duro es el único camino para ser creíble y de confianza en el trabajo que encontrarás.

Pero mira a tu alrededor. Lo que puedes ver es que todo esto cada vez tiene menos valor en una sociedad dividida, pendenciera, fuertemente individualista, dispuesta a malvender los mínimos valores de solidaridad y honestidad, a cambio de un reconocimiento de los intereses personales, de prebendas discutibles, de carreras feroces hechas sobre méritos inexistentes. A menos que no sea un mérito la afiliación política, de clan, familiar.

Este es un País en el que, si te va bien, empezarás ganando una décima parte de un asistente (portaborse) cualquiera, un centésimo de una azafata de televisión (velina), quizá poco más de un milésimo de un alto ejecutivo con quiebras que no pagará nunca. Y que es un país en el que, para viajar, tienes que esperar que a Alitalia no se le meta en la cabeza hacer la empresa seria pidiendo a sus empleados el respeto del horario, porque entonces puede que te anulen cada vuelo durante días enteros. (...) Por otro lado, como podría ser distinto, si este es el único País en el que una compañía aérea del Estado, técnicamente en quiebra, ha sido privatizada regalando el monopolio, obligando a sus dirigentes a la parálisis ante empleados que no creeerán nunca más que corren peligro.

Créeme, si miras alrededor no encontrarás muchas razones para reconfortarte. Tropezarás con destinos gloriosos de quien, siendo a lo mejor taxista, se ve premiado con un consejo de administración, o no sabiendo nada de electricidad o gas accede impertérrito a la cúpula de una empresa de energía. (...) Este es un País en el que ninguno parece destinado a pagar por los errores cometidos (...)

Por eso, con el corazón que sufre más que nunca, mi consejo es que, acabados tus estudios, te vayas al extranjero. Elige ir donde todavía tenga un valor la lealtad, el respeto, el reconocimiento del mérito y los resultados. Probablemente no será todo oro, esto no. Ocurrirá también que, a menudo, te entre nostalgia de tu País y, espero, de tus padres. Y tú intentarás encontrar una vía para hacer aquello para lo que te has preparado durante años. Hazme caso, este es un País que no te merece. Habríamos querido que fuera distinto y hemos fracasado. También nosotros. Tú tienes derecho a vivir de forma distinta, sin preguntarte, por ejemplo, si lo que dices o escribes puede molestar a alguno de estos mediocres importantes, con el riesgo de caer en su punto de mira y encontrarte marginado sin entender por qué.

Ahora que te he dicho lo que querría evitar, lo sé, preveo, lo que querrías responderme. Te conozco y te quiero por esto. Me dirás que es todo verdad, que las cosas están así, que también te dan asco, pero que tú, justo por eso, no les dejarás que ganen. Y no sé, creéme, si preocuparme más de tu obstinación o alegrarme por haber encontrado el modo de que no me desilusionaras, secundando mi amargura.

Prepárate de todos modos para sufrir.

Con afecto, tu padre.

Veamos, para despedirnos, el final de ‘Il Belpaese’:

Sinopsis: El protagonista, después de que le haya pasado de todo y chocar con todas las adversidades imaginables, cosa que puede comprender cualquiera que llegue por primera vez a Italia, se harta y decide largarse. Pero en el último momento toma una decisión: no se va del país, se queda. «¡Yo no dejo Italia! ¿Has entendido Belpaese? ¡Yo me quedo aquí, no te dejo! ¡Has intentado hacerme partir, me has bombardeado la tienda, me has masacrado, robado, humillado, pero yo me quedo! ¿Sabes por qué? ¡¡¡¡Porque soy un gilipollas (stronzo)!!!! Pero son los gilipollas como nosotros, que se despiertan todas las mañanas para ir a trabajar... ¿habéis entendido gilipollas? ¿Pero queréis hacerles ver, sí o no, que somos nosotros los que importamos en este país?». Y se pone a animar a la gente del barrio a que salga a la calle, venza el miedo, pasee, se hable,...

El contexto es el de la Italia de los años de plomo, con violencia y tiros en las calles, que seguramente era mucho peor que esta. Pero no sé si esto es un consuelo.

4 comentarios | Enlace permanente

12 Feb 2010

Diario mínimo (49)

Ha nevado en Roma. No ocurría desde 1991. Por la calle sólo se oía a la gente diciendo: «Che belloooooo!». La belleza es lo que puede con ellos, les cautiva. Pero qué bonita estaba Roma. Vean esa foto que he sacado en la piazza de Santa Maria in Trastevere. En todas las tiendas salían a la calle a mirar, las cajeras de los supermercados dejaban su puesto, había diálogos a voces de ventana a ventana. Cuando están contentos los romanos gritan diciendo tonterías y bromas. Los romanos, siempre cínicos, prevenidos, irónicos, en el fondo son como niños.

La excitación duró un rato largo. Pero al final oí en el bar algo que me esperaba: «Ma che palle questa neve!» (¡Pero qué coñazo esta nieve!). Y eso que llevaban veinte años esperando. Los romanos llevan muchos siglos viendo pasar la historia y siempre les acaba saliendo un escepticismo ancestral. Es una especie de defensa para no verse decepcionados, porque saben positivamente que es lo que acaba ocurriendo. Saben que la vida es así. Es como una tristeza de fondo de desilusión infantil. Volviendo a casa empecé a ver los primeros accidentes, el tráfico ya era una locura y si sigue nevando supongo que habrá gente que hoy duerma en la oficina. Roma se dirigía a otro desastre cotidiano. Belleza y caos, una buena definición de Italia.

'Amarcord', de Federico Fellini, 1973.

Siempre recuerdo cuando uno de los listos del bar coge un copo de nieve y dice: "Bah, esto no cuaja". Hoy he visto la misma escena en Roma. Y también recuerdo siempre la mágica aparición del pavo real del conde.

11 comentarios | Enlace permanente

11 Feb 2010

Diario mínimo (48)

El tema del día en Roma

En Roma no se habla de otra cosa y hay gran expectación porque se dice, se espera, se ansía, se sueña,... que esta noche va a nevar. No ocurre desde 1991. El alcalde, consultados los expertos correspondientes, ha dicho que es posible. Todo el mundo se acostará como la noche de los Reyes Magos. De hecho esta atmósfera mágica y nostálgica también se debe a que la gran nevada que todos los romanos recuerdan es la del 6 de enero de 1985. Tiene fotos en los bares. Después hubo otra en 1986 y la de 1991 pero, por lo visto, nada comparable.

5 comentarios | Enlace permanente

Vuelvo sobre el tema del esqueleto loco que mencioné el otro día, pues se ve que ha suscitado cierto interés, y les copio aquí un artículo más extenso que he publicado hoy en la edición de papel, por si alguien quiere saber más:

Los breves de la prensa italiana esconden a menudo historias fascinantes. Conviene alertar de que, a medida que se lee, la trama es cada vez más incomprensible. Empieza el 26 de julio de 2007 con un incendio, intencionado, en un cañaveral de las afueras de Roma. Cerca de un campamento de gitanos en el barrio de la Magliana y junto a un carril- bici, en la orilla del río Tíber. Los bomberos lo apagan pero, sorpresa, encuentran restos de un cadáver.

Era un esqueleto apenas enterrado, casi tendido, junto a un muro. De hecho fue pasto de las llamas. Yacía en perfecta disposición, como si se hubiera muerto allí mismo. El lugar era la valla del pequeño terreno de un almacén. Al lado había una bolsa con ropas, unas llaves y un documento personal. La Policía relacionó el documento con un hombre de 77 años desaparecido cuatro años antes, el 31 de octubre de 2003, víspera del día de difuntos. Salió a dar un paseo y nunca volvió. Un tal Libero Ricci, judío, jubilado, ex-empleado del Vaticano. La Policía cogió las llaves y fue a su casa. Abrían la puerta. Pensaban que el caso estaba resuelto y esperaron los resultados del análisis forense. Pero no estaban más que al principio de un caso endiablado, no al final de uno fácil.

El cuerpo no era de Libero Ricci. Es más, no eran de una persona, sino de cinco. El esqueleto era en realidad un puzzle completo y perfecto, al que sólo le faltaban huesecillos de pies y manos, compuesto con restos de cinco cadáveres. Tres mujeres y un hombre. Y ninguno era Libero Ricci. Además murieron en fechas muy distintas y distantes, un periodo de dos décadas que va de 1986 a 2006.

Los análisis establecieron el siguiente reparto de procedencias. El cráneo y la columna eran de una mujer de entre 45 y 55 años fallecida entre noviembre de 2002 y noviembre de 2006. Es decir, poco antes del incendio. Pero las fechas se alejan con las otras dos mujeres. La segunda, de 35 a 45 años, habría perecido entre abril de 1995 y diciembre de 2000. Suya es la tibia izquierda. La tercera, de 20 a 35 años, murió entre noviembre de 1992 y febrero de 1998. Los restos de uno de los hombres, de 40 a 50 años, datan de entre febrero de 2002 y octubre de 2006, otra fecha próxima al hallazgo. Pero el segundo, que tenía entre 25 y 40 años, es el cadáver más antiguo, de alguna fecha entre febrero de 1986 y octubre 1989.

Los forenses practicaron un test del ADN del cráneo y resultó que al menos esa mujer es pariente, por parte de madre, de Libero Ricci, el hombre desaparecido. Este dato es aún más curioso si se piensa que la madre de Ricci se llama Rebecca Moscato, judía, y fue una de las pocas de su familia que escapó milagrosamente, con Libero y sus otros dos hijos, a la persecución nazi en Roma de la Segunda Guerra Mundial. El profesor forense Luigi Cipolloni ha añadido que el cráneo tiene una lesión y era de una persona que no fue en su vida al dentista.

La Policía de Roma tiene cinco muertos y un solo nombre, pero de un sexto hombre desaparecido. La zona del hallazgo es muy frecuentada y el incendio parece hecho adredre para forzar el descubrimiento del esqueleto. Como un desafío. Quien lo haya construido tiene precisos conocimientos de anatomía. Al final la Policía ha acudido al conocido programa ‘Chi l’ha visto?’, el ‘¿Quién sabe dónde?’ italiano, que se ocupa de casos sin resolver. Se emitió el lunes. Han llamado decenas de personas con parientes desaparecidos para cotejar sus datos genéticos. La Policía cree que puede tratarse de un macabro coleccionista de huesos, pero no saben de dónde los sacaba, o de un asesino en serie, aunque el lapso de tiempo de las muertes es demasiado largo. Quizá sean mendigos o víctimas de desapariciones, pero tampoco se sabe dónde están los huesos que faltan. El fiscal ha abierto una investigación por homicidio múltiple y ocultación de cadáver, pero poco más.

3 comentarios | Enlace permanente
tags:

09 Feb 2010

Diario mínimo (47)

El misterio del esqueleto múltiple

En un incendio registrado en unos matorrales de las afueras de Roma el 26 de julio de 2007 los bomberos hallaron huesos humanos. Con ellos completaron un esqueleto casi entero, salvo algunos huesecillos diminutos de manos y pies. Los bomberos también encontraron un llavero junto a los restos. Las llaves resultaron ser de un anciano llamado Libero Ricci, desaparecido misteriosamente en esas fechas, y que la Policía andaba buscando. Con ellas abrieron la puerta de su casa y pensaron que el caso estaba resuelto. Pero los huesos no eran suyos. Es más, ningún hueso era suyo. Los análisis demostraron que pertenecían a cinco personas distintas, tres mujeres y dos hombres, de entre 30 y 50 años, fallecidos entre 1992 y 2006. Pero formaban a la perfección un solo cuerpo.

(Caso presentado en programa ‘Chi l’ha visto?’, el ‘¿Quién sabe dónde?’ italiano, para ver si alguien puede aclarar algo)

Robo frustrado en Palermo (nostalgia de Mortadelo)

En la imagen, la caja de caudales de una joyería del centro de Palermo, abandonada por los cacos en la calle ante la imposibilidad de abrirla o de transportarla. Fue en enero en Via Dante, una calle muy concurrida donde siempre pasa gente, pero pudieron forzar tranquilamente la persiana metálica, luego la puerta y sacar la caja fuerte. Lo que no se explica, por tanto, es por qué luego desistieron y dejaron el botín, aunque cubrieron la caja con una lona. Es la segunda vez que pasa lo mismo en dos meses, tras un caso similar en otra tienda de la zona.

(Varios diarios, 4 de enero 2010)

Desperdicio de agua

Un nuevo artículo sobre los problemas de la red hídrica italiana recuerda que el 30,1% del agua se pierde por el camino.

(Corriere della Sera de hoy)

Procesos sin magistrado

Nuevos números aterradores de la Justicia italiana. Esta vez, sobre los tribunales con la plaza del fiscal vacante en los que se acumulan procesos que no tienen titular. Récord en Sicilia (sur), por el miedo, donde en varias ciudades no hay un solo magistrado, como en Enna (2.565 causas sin asignar), Nicosia (1.100), Mistretta (652) y Sciacca (2.400). En Brescia (norte), con un tercio de plazas vacías, se amontonan 7.000 procesos. En Bolzano (norte), 60% de vacantes, más de 6.000 expedientes sin tocar. En total, en toda Italia hay 158.000 casos a la espera de que alguien les haga caso.

(La Stampa de hoy)

Derriba con una excavadora la casa de su ex-marido

Una mujer de Codogne, un pueblo de Treviso (norte), derribó parte del chalé de su ex-marido, donde ambos vivían antes de la separación, porque afirma que esa parte de la casa era suya. Tras la ruptura, ella se había ido con las tres hijas. Envió una excavadora con un operario ajeno a la disputa cuando su ex-marido no estaba en casa. Éste, de 45 años, salió a trabajar por la mañana y cuando volvió a comer se encontró la mitad de la casa en ruinas. Los vecinos sólo dijeron que, en efecto, les habían extrañado esas obras, así sin avisar. Desesperado, el hombre se encerró en lo que quedaba de la casa amenazando a gritos con quemarla y autoinmolarse él mismo. Los Carabinieri le tranquilizaron y le convencieron de que era mejor denunciar a la señora. Ahora se aloja en la pensión ‘La Pérgola’.

(Varios diarios, 7 de febrero de 2010)

Por fin, la verdad

Baronesa de Carini, el misterio (giallo) desvelado después de 447 años.

Asesinada por dinero, el delito de honor fue una puesta en escena.

(Título y subtítulo de una noticia a toda página en La Stampa del 8 de febrero. Siguen los detalles de este remoto caso menor de 1563, conocido por una serie de la RAI de hace tres años y a raíz de la cual el alcalde del pueblo donde ocurrieron los hechos encargó aclarar el misterio a una agencia internacional de detectives)

10 comentarios | Enlace permanente

Sobre este blog

Llevo en Roma desde 2001, como la odisea. Es decir, tiempo suficiente para darse cuenta de que no conoceré jamás Italia. Es un país tan popular por sus tópicos que en realidad es totalmente desconocido, y tienen engañado a todo el mundo. Espero poder transmitir la idea.
El periodismo, como a cualquier periodista un poco espabilado, a veces no me convence demasiado, pero se hace lo que se puede, no sé hacer otra cosa y siempre es mejor que trabajar.
El objetivo indisimulado de este blog es descojonarse, para qué nos vamos a engañar. Para las cosas serias ya está el periódico. Si fuera corresponsal en Ulan Bator lo intentaría, pero vivo en Italia. Otro propósito es referir hechos graves que ocurren en este bendito país y que no caben en el periódico, porque ya ni son noticia. Pero no hay que asustarse, en Italia, como decía Ennio Flaiano, «la situación es grave, pero no seria».
Una última pretensión es elogiar y divulgar el cine italiano, así, porque sí, porque es la pera y ya no lo ponen en la tele. Los niños no saben quién es Mastroianni, y eso es terrible.
Otra cosa que debe quedar clara es que no podré por menos que expresar algunas opiniones, pero como decía el inspector Harry Callahan, por algo llamado ‘el Sucio’, «las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene una».

ver perfil [+]

normas de uso

ver otros blogs [+]

Otros corresponsales

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

PUBLICIDAD