Íñigo Domínguez

La vida en Roma

Hay 1 artículo con el tag straziami ma di baci saziami en el blog Íñigo Domínguez. Otros artículos en el mundo de cerca clasificados con straziami ma di baci saziami

03 Ago 2009

Verano loco (7)

13. El reality como arte

El 'reality', siendo un arte menor, ha dado grandes momentos en la televisión italiana. Es ya célebre el concurso 'La pupa e il secchione' (La tía buena y el empollón), donde juntaban a guapas tontas con feos listos a ver si congeniaban, con pruebas culturales y de glamour para reírse de ambos. Ya lo han exportado a España, en versión igualitaria. Pero en Italia no se andan con tonterías y escarban en la sociología nacional a saco. El mejor ejemplo es un impagable show llamado 'La sposa perfetta', donde se recluía a chicos y chicas, a ver si ligaban, pero metiendo también a las madres de ellos. Las señoras ponían tareas domésticas a las aspirantes a novia del niño para darles el visto bueno. El nivel de brujerío era demencial, porque el combinado materno deliberaba en directo: "¡Mira, mira cómo ha lavado la ropa, es que esta chica no tiene ni idea!".

También era increíble el concurso sobre seminaristas, a ver si les resistía la vocación, aunque este era un progama de EE UU. Pero mi favorito, por razones personales, es el que ha propuesto Gianpiero Fiorani. Este banquero jeta estafó a miles de clientes y ahora es un famoso más que se quiere reciclar en la tele: "Con mi experiencia me veo en un programa útil para explicar cómo no dejarse engañar por los bancos". Yo no me lo pierdo. Es que era mi banco.

FIN

Sobre el mundo televisivo hay una escena delirante en una de esas películas de Paolo Villaggio en las que no hace de Fantozzi, pero casi. Se llama 'Sogni mostruosamente proibiti' (1982, Neri Parenti) y es de un dibujante de comics que se pasa el día en la luna imaginando historias en las que liga. En esta que vemos está detenido en comisaría y se traslada a un concurso de la tele, presentado por el inmarcesible Mike Bongiorno, icono televisivo de Italia y que a sus 85 años ahí sigue, como casi todo en este país.

Sinopsis: El presentador del concurso da la bienvenida a Paolo Coniglio (Conejo) y la azafata Dalia. Arrasa en el concurso de pregunta y respuesta y hoy es el programa clave, en el que se juega el mayor premio de la historia de la televisión. Pregunta: formación de Brasil contra Uruguay en un partido de 1962. La dice. Pregunta: nombre del árbitro. Lo dice, hasta con su domicilio. Pregunta: nombre de los jueces de línea. Los dice. Pregunta: jugadores en el banquillo. Los dice, especificando que uno jugó en Italia y enumera los equipos. Y ahí va la buena: el nombre de los espectadores del fondo sur, sector H, de ese partido. Él pregunta en qué orden los dice, si de izquierda a derecha o de derecha a izquierda. Los dice e incluso detalla que una fue sin el novio porque tenía gripe. Se atasca en el último, pero al final lo dice, y precisa encima que es paraguayo, el único del estadio. Pero hay un detalle final: le piden el apodo. No se acuerda, no se acuerda, pero al final lo dice: ¡¡¡U Carcamagnu!!!

14. Los celos y la mamma

Italia es un país abrasado por los tópicos, pero es que no cesan de cultivarlos. En cuanto pueden los periódicos airean gozosamente historias que corroboran el fenotipo nacional. Esta semana han coincidido dos de libro. ambas en el sur, sobre sendas instituciones patrias: los celos y los hijos enmadrados. El miedo cerval a los cuernos, nunca mejor dicho, se ve muy bien en el caso de Maria Addolorata N., una mujer de Puglia que lleva escrito lo de sufridora en el nombre. Su marido la tenía encerrada en casa, no le permitía salir jamás si no era en su compañía y cuando se iba de viaje la dejaba con su madre, la de él. Y por si acaso, había colocado una cámara en la puerta de casa. El Supremo ha ordenado el alejamiento del marido, sin acoger sus alegaciones pues, según él, estas cosas eran "atenciones amorosas".

En cuanto a la omnipresencia de la 'mamma' y los hijos que no se van nunca del hogar familiar es ejemplar lo ocurrido en Caltagirone, Sicilia. Una señora ha echado de casa a su hijo harta de que salga hasta las tantas y no dé ni golpe. "No me respeta, no me dice dónde va por las noches y vuelve muy tarde", ha explicado a la Policía, que ha mediado en el litigio. Él ha replicado que ella le trata mal, le da una paga semanal de miseria y encima cocina de pena. Las criaturas tienen 81 y 61 años, y al final se ha reconciliado.

FIN

Hay decenas de películas italianas sobre los celos. A mí siempre me ha hecho gracia esta escena de 'Straziami ma di baci saziami' (Dino Risi, 1968).

Sinopsis: Nino Manfredi, peluquero de provincias, va a buscar a uno que, según las malas lenguas, ha tenido una historia con su novia. Pero cuando llega ve que es una mole de tío. "¿Eres Scortichini Guido?" (Lo dice empezando por el apellido, como en clase, una costumbre bastante extendida en Italia en el lenguaje administrativo). El otro dice que sí y que qué pasa, porque no sabe quién es. Manfredi se le queda mirando y dice: "Nada. Te quería conocer, verte la cara". "¿Y?", replica. "Tiempo al tiempo...". Silencio, pero Manfredi se gira para advertirle: "¡Y recuerda que si eres el gigante de Rodas yo no soy un enanito de Blancanieves!".

(Publicados en agosto de 2007 en El Correo)

1 comentario | Enlace permanente

Sobre este blog

Llevo en Roma desde 2001, como la odisea. Es decir, tiempo suficiente para darse cuenta de que no conoceré jamás Italia. Es un país tan popular por sus tópicos que en realidad es totalmente desconocido, y tienen engañado a todo el mundo. Espero poder transmitir la idea.
El periodismo, como a cualquier periodista un poco espabilado, a veces no me convence demasiado, pero se hace lo que se puede, no sé hacer otra cosa y siempre es mejor que trabajar.
El objetivo indisimulado de este blog es descojonarse, para qué nos vamos a engañar. Para las cosas serias ya está el periódico. Si fuera corresponsal en Ulan Bator lo intentaría, pero vivo en Italia. Otro propósito es referir hechos graves que ocurren en este bendito país y que no caben en el periódico, porque ya ni son noticia. Pero no hay que asustarse, en Italia, como decía Ennio Flaiano, «la situación es grave, pero no seria».
Una última pretensión es elogiar y divulgar el cine italiano, así, porque sí, porque es la pera y ya no lo ponen en la tele. Los niños no saben quién es Mastroianni, y eso es terrible.
Otra cosa que debe quedar clara es que no podré por menos que expresar algunas opiniones, pero como decía el inspector Harry Callahan, por algo llamado ‘el Sucio’, «las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene una».

ver perfil [+]

normas de uso

ver otros blogs [+]

Otros corresponsales

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

PUBLICIDAD