Íñigo Domínguez

La vida en Roma

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17 Jun 2009

Noticias de miedo

Algunos de ustedes quizá se hayan asustado mucho al ver este fin de semana en medios españoles terroríficas noticias del regreso a las calles italianas de patrullas fascistas con uniforme casi nazi. Hombre, a estas alturas ya deben de saber que de Italia hay que creerse la mitad de la mitad, pero hay quien sigue insistiendo en tomarse las cosas al pie de la letra. No se preocupen, esto de las ‘rondas negras’ y el chico este de la foto quedará de maravilla en las noticias, que pretenden tenernos perpetuamente escandalizados, pero es para morirse de risa. Bastaba ver quién está detrás del tinglado, el inenarrable Gaetano Saya.

Este siciliano, de 53 años, se dio a conocer hace cuatro años al ser detenido porque había inventado una policía paralela, como la TIA de Mortadelo, llamada Dipartimento Studi Strategici Antiterrorismo (DSSA) para luchar contra la amenaza del terrorismo islámico y, en general, según sus obsesiones, contra una presunta invasión de musulmanes en Italia. No se crean, que andaban por ahí metidos ex-policías y agentes jubilados y tenían placas falsas, sirenas y a veces entraban en las bases de datos. En Italia siempre hay gentuza de los bajos fondos del Estado que se lo monta en secreto no se sabe cómo. Saya es uno de esos elementos. Con ayuda de su mujer, Maria Antonietta Cannizzaro, siempre vicepresidenta del garito de turno, no ha hecho más que fundar partidos, logias másonicas (ahí lo tienen disfrazado como gran maestre) y servicios secretos, aunque a la mínima oportunidad abría una página web para proclamarlo. Para Saya es difícil conjugar el afán de protagonismo con ser agente secreto, lo lleva mal. Es una contradicción muy italiana: todo es secreto pero todo se sabe.

Sus partidos en la última década han sido, a saber: Partito Giustizialista Italiano (con un escudo igual al de la CIA), Partito Nazionale della Destra Italiana, Partito della Rinascita della Democrazia Cristiana y hasta Destra Nazionale Nuovo MSI, para apropiarse la mítica ‘fiamma’ fascista, en litigio judicial con AN de Fini. Como agente secreto es un desastre, porque lleva años presumiendo de pertenecer a «una estructura secreta de la OTAN», como dijo en un proceso contra Andreotti en 1997. El caso es que, asegura, de algún modo entró en el SISMI, los servicios secretos italianos. En Italia todo es tener padrinos.

Para intentar comprender su empanada mental sirve muy bien el detalle que siempre aparece en las entrevistas que da en su ático de Florencia, además de su colección de cascos militares y la reproducción del Juicio Final: tiene dos fotografías gigantes de Reinhard Heydrich, el oficial nazi encargado del Holocausto y, al lado, la menora, el candelabro judío de siete brazos, junto a la bandera de Estados Unidos y la de Israel. «Mis amigos israelíes quedan perplejos, pero es el dualismo bien-mal», explica. «No soy nazi, pero soy un amante del ocultismo y en una sesión de espiritismo me ha sido dicho que soy la reencarnación de Heydrich, y he tomado nota», argumenta. «Es más, soy de religión judía», añade. En su biografía subraya como dato esencial que le educó su abuelo, participante en la Marcha de Roma.

De todos modos la clave la dio su mujer cuando le arrestaron en 2005 por el asunto de la policía paralela: «Gaetano Saya estaba levantando el vuelo. Estaba convirtiéndose en alguien demasiado potente. Entre otras cosas estaba a punto de ser nombrado embajador de un país del centro de África amenazado por la parte musulmana de la población. Y no ha ocultado nunca que quería ser ministro de Interior. Pero esto no se acaba aquí, porque un día acabará siendo ministro de Interior». Bueno, en eso cualquiera sabe, con los precedentes que tenemos. Aunque con esos bigotes... no sé, no sé.

Total, que este fin de semana Saya monta una rueda de prensa en Milán y presenta su último engendro, una delirante Guardia Nazionale Italiana (GNI), con uniforme caqui, águilas imperiales y el sol negro de las SS. Dicen que tienen 2.500 voluntarios, pero no se lo creen ni ellos. Los nazis son siempre noticia y, hala, a dar la vuelta al mundo con las imágenes. Saya encantado, claro. Aunque simplemente es una propuesta para apuntarse a las patrullas ciudadanas que el Gobierno estudia crear, según una propuesta de la Liga Norte que aún está en trámite. En cualquier caso, si es que algún día llega a aprobarse esta tontería, no se aceptarían símbolos políticos y los permisos a las patrullas dependerán de los alcaldes. Es decir, esta patochada jamás llegará a nada. La fiscalía ha abierto la correspondiente investigación por apología del fascismo y ya está. De ahí, njo obstante, los rimbombantes titulares: "Italia investiga...". En fin.

La GNI aseguran que se dotarán de «medios navales y áreos con sistemas de vigilancia visuales y sonoros». Para ello se dividirán en varios departamentos: «protección civil, protección eco-ambiental, protección íctico-faunística-vanatoria, protección zoológica, promoción y divulgación de la historia, de las lenguas y de las tradiciones italianas, con particular referencia al Imperio Romano». Bueno, y como decía Mayra, hasta ahí puedo leer, porque me da la risa.

El que dio la cara, porque es el que sale en todas las fotos disfrazado, y el organizador de la Guardia Nazionale Italiana no fue Saya, claro, sino un pardillo llamado Maurizio Correnti, 38 años, ex-soldado alpino y conductor de autobuses en Milán. Es el chico de la foto de arriba del todo. Al día siguiente, después de ver el revuelo, aseguró en la prensa que no sabía que esos símbolos eran fascistas, que los cambiarían y que, es más, salió indignado de la rueda de prensa tras ver los saludos romanos. Hombre, es como aparecer vestido de torero en la plaza de Las Ventas creyendo que es para un campeonato de voley-playa. Lo cierto es que en las imágenes de la rueda de prensa lo vemos en una esquina de la mesa, más perdido que un pulpo en un garaje y convertido en un personaje totalmente fantozziano. Si es que hasta se parece a Fantozzi:

Este vídeo está adornado al final con unas imágenes de 'Fascisti su Marte', descacharrante película de Corrado Guzzanti que hemos puesto alguna vez.

Sin embargo, cuando Correnti quiso desentenderse del camelo ya era tarde: Saya estaba despendolado en Internet con un bigotillo graciosísimo -nada que ver con el modelo máson- llamando a los «verdaderos italianos» a la causa, aunque llevaba la bandera italiana puesta del revés. Ayayay esos detalles minan la credibilidad de la cruzada:

Sinopsis: La noticia de tono jocoso del TG3, históricamente rojillo, empieza con Saya y pasa al pobre Correnti, que dice que son como la Protección Civil y no van a pegar a nadie. Se le ve ya confundido, y explica que cambiarán el color de la camisa, que será roja, con corbata blanca, y que no es fascista. Sobre la rueda solar nazi dice que es un símbolo de la derecha que le gustaba y se lo pasó Saya. «¡Si me llama el PD yo voy!», aclara. Termina diciendo que también quitará el águila, aunque no reniega de Saya...

Bueno, al día siguiente ya renegaba de Saya. En el periódico de ayer, ya en pequeñito, el pobre Correnti, muy apesadumbrado, anunciaba que ya ha cambiado el uniforme y que, esta vez sí, será azul. Que quiere hablar con Saya inmediatamente y sus relaciones están congeladas, porque se siente engañado: «La Guardia Nazionale era mi criatura, he cuidado los detalles, he empleado mi tiempo y mi dinero. Saya era un asesor. Con toda probabilidad transferiremos la sede nacional, aquí hay una atmósfera que no me gusta. Estoy dispuesto a dimitir». Si es que no se fijan. Como los medios alarmistas que ven el fascismo por todos lados.

Hombre, yo creo que esto es una noticia que se puede contar, pero sabiendo que es todo de chirigota, como el TG3, no lo que se ha visto por ahí. Es como el intento de golpe de estado de pacotilla que describe Monicelli en ‘Vogliamo i colonelli’ (‘Queremos los coroneles’, traducción mía, 1973). Se basa en la génesis del auténtico golpe de estado Borghese, de 1970, que era algo más serio pero que se quedó en nada:

Sinopsis: El inefable Beppe Tritone (Ugo Tognazzi), diputado de extrema derecha venido a menos, acude al campamento marcial de sus chicos, para arengarles. Tras inspirarse con un disco del Duce, habla: «¡Dentro de poco se os confiarán las riendas del país, y digo riendas porque este país necesita las riendas y la frusta! ¡Orden, obediencia y disciplina! (Es lo mismo que dijeron en la rueda de prensa de la GNI) ¡Basta con la antihistórica igualdad! ¿Pero qué quiere decir? ¿Por qué un ingeniero tiene que ser igual a un albañil? ¡Sólo los cojones son iguales uno al otro! (‘Coglioni’ también tiene el sentido de ‘idiota’) ... ¡Destruyamos esta democracia!». Tras el discurso, pregunta al jefe de campo cómo va su hijo, pero le dice que lo ha puesto tres días en las letrinas. «¡Ah, como su padre cuando era joven, resistencia a la disciplina! ¿Qué ha hecho?». Le dice que se ha escaqueado en el ejercicio de arma blanca. Con alguna chica, supone el padre, como él cuando era joven, pero no, ha sido para tocar la guitarra en el bosque. Así que convoca al chico inmediatamente. El chaval le dice que no está hecho para esas cosas, que a él le gusta leer, estudiar, la música... Dice que los demás le toman el pelo, y le llaman maricón. «¡¡¡¡Queeeeé, maricón el hijo de Beppe Tritoni!!!!! ¡¡¡Qué vergüenza!!!», grita el padre. El hijo dice que no es verdad, que son ignorantes. «¡¡¡No me llames ‘papino’, a mí que siempre me han llamado con los nombres más terribles!!! !!Y a mi hijo le llaman maricón, y esto en la víspera de la toma del poder!!!!».

En fin, los auténticos elementos de extrema derecha del Estado han tenido históricamente mucha menos visibilidad y son más siniestros, los famosos ‘servizi deviati’, servicios desviados. Lo demás es folclore, que ahora está más de moda porque con la nueva era berlusconiana están crecidillos. Pero no se lo tomen muy en serio.

Cambiando de tema, por casualidad ese mismo día había otra noticia de interés en Italia, pero no tuvo ninguna repercusión y por tanto no causó ninguna preocupación. Se trataba de la sentencia a las llamadas Nuevas Brigadas Rojas, catorce condenas de hasta quince años a la mayoría de los detenidos en febrero de 2007 por formar un partido comunista político militar con fines eversivos. Tras la sentencia, medio centenar de personas del público, amigos y parientes de los imputados, cantaron la Internacional y corearon lemas como «Contra la crisis del imperialismo guerra de clase para el comunismo» o «Contra el fascismo y la represión, revolución». Vean las imágenes de un informativo, históricamente de derechas:

Hombre, estos sí que van en serio y se lo creen, no como la tropa patosa de Saya. Sí, ya sé, no se vende nada bien como noticia, todos queremos el colorín,el susto y las risas, como en el circo. El resultado es que a menudo las tonterías se presentan como algo serio y las cosas serias ni se presentan, y con Internet y su influencia en los medios esto cada vez va a peor. Veamos. Las Nuevas Brigadas Rojas han asesinado a dos asesores del Gobierno italiano en derecho y asuntos laborales, Massimo D’Antona en 1999 y Marco Biagi 2002. Ahora, según la acusación, este nuevo comando que se estaba formando proyectaba atentar contra otro, Pietro Ichino. Los imputados deben indemnizarle con 100.000 euros, aunque éste ha renunciado si los reos aceptan encontrarle y discutir sus puntos de vista en un diálogo constructivo. Lo cuenta en el vídeo en conexión telefónica.

Ichino vive con escolta desde 2002 y es un impulsor de reformas en el anquilosado mercado laboral italiano. Los títulos de sus dos últimos libros son reveladores: '¿Para qué sirve el sindicato?' y 'Los que no hacen nada', sobre los funcionarios vagos. Para los acusados es un «masacrador de obreros» y le amenazaron cuando prestó declaración en el juicio.

Cuando estas personas fueron arrestadas el jefe de la Policía antiterrorista italiana dijo: «Estamos ante unos marcianos». Se refería a que vivían todavía con la retórica de los años de plomo, pensando en la revolución, la dictadura del proletariado y esas cosas, o como decía el primer número de su pasquín ‘Aurora’, «la meta es la insurrección armada de la masa popular contra el Estado burgués». A mí siempre me choca que, al igual que en la tropa fascista, los líderes suelen ser cuarentones y cincuentones, no jóvenes airados con la revolución en las hormonas. Italia es que no avanza.

De todos modos, para la defensa ha sido un proceso político, un montaje y recurrirá. A ver en qué se queda porque con la Justicia italiana ya se sabe. Los 'centri sociali' -locales juveniles con rollo ideológico donde uno podría pasarlo bien si no fueran tan pesados con las consignas- están movilizados por los camaradas.

Por cierto, la fiscal de melena roja que ven en las imágenes sentada impasible en su escaño es Ilda Boccassini, pesadilla de Berlusconi en los procesos SME, IMI-SIR y Lodo Mondadori. Según el magnate, es una peligrosa magistrada comunista, pero ya ven.

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04 Sep 2008

De Marzullo a Attila

No sé como funciona esto de los blogs, supongo que nadie lo sabe porque se está inventando. De todos modos son letras, sonidos e imágenes que se evaporarán en la nada digital. Por eso no sé cómo gestionar -creo que se dice así- los comentarios. Se hacen preguntas y quedan cuestiones en el aire. Sin ser maleducado, no se puede contestar a todo. En fin, que creo que lo mejor es recapitular.

Lo primero, gracias por las buenas palabras. Conmueven más los insultos, es verdad, pero es mucho más agradable. Espero que no se revelen nunca las identidades secretas para no descubrir cuántos familiares hay debajo, como en la película de los masones de Sordi que citamos un día.

Lamento que la RAI no se vea en algunas zonas, como señala un lector. Si es así, parte del mundo se habrá perdido un momento cumbre televisivo de una reciente madrugada: una entrevista de Gigi Marzullo a Bruno Vespa. Para los no iniciados, hablaremos de ellos otro día. Como complemento a esta amenaza, sirva la foto de Marzullo, el señor de aquí arriba a la izquierda.

Otro amable lector se molestó en transcribir una escrupulosa tabla comparativa de datos de España e Italia. Sin embargo, faltaba uno fundamental que cualquier italiano añadiría de inmediato: Mundiales de fútbol ganados, Italia 4-España 0.

Sobre los silencios de Italia en torno a la Segunda Guerra Mundial hay mucho que decir, claro. Cualquiera tiene silencios sobre su pasado. Pero no es para tanto. El caso italiano es complejo y curioso, para variar: empezaron en un bando y terminaron en otro. Esos días de confusión por el cambio de trinchera están retratados en películas soberbias. Una de las mejores es ‘Tutti a casa’ (1960), de Luigi Comencini, con Alberto Sordi. El protagonista, ajeno a las novedades, llama alarmado al cuartel cuando empiezan a dispararle los alemanes: «¡Señor, los alemanes se han aliado con los americanos!». Pero por esto mismo Italia sufrió mucho, el doble, porque le dieron por los dos lados. Ahí están las Fosas Ardeatinas, con las víctimas de la masacre nazi, o el barrio romano de San Lorenzo, donde aún se ve la huella del bombardeo aliado.

Hay muchos misterios italianos sobre la guerra, naturalmente. Desde la amistad entre Churchill y Mussolini, con sus cartas secretas que nunca han sido halladas, a la propia muerte del Duce. Pero hay abundante material gráfico y fílmico. El Istituto Luce es una mina. Y no hay noche que en la tele no pongan un documental sobre la guerra. Vamos, como en España con la Guerra Civil.

Respecto a la sangría y el lambrusco es, en efecto, otro misterio: ambos países han conseguido colárselo mutuamente como símbolos nacionales.

Sobre películas italianas recomendables la lista sería interminable, pero aquí van saliendo día a día. En cuanto a la consulta concreta sobre la peli de un grupo de amigos ‘zíngaros’ se trata de ‘Amici miei’ (1975), del gran Mario Monicelli. Es una de las obras maestras del cine italiano y en español se llama incomprensiblemente ‘Habitación para cuatro’. Hay tres partes. Hablamos de ella en los comienzos de este blog, pero es un deber sacro volverlo a hacer. Queda pendiente.

Y hablar he hablado bastante. Esto es para un lector sardo que cayó por aquí no sé cómo. Sardegna-Cerdeña, es una tierra bendita y desconocida, que contiene las dos caras de Italia: la Costa Esmeralda, con un pijerío rampante y el lujo más hortera, y vastas zonas ignotas con lo mejor del país.

La música coral sarda es una cosa impresionante, de un impacto profundo cuando se oye por primera vez. Esta pequeña muestra es de la película ‘Una questione d’onore’ (1965), de Luigi Zampa, uno de los grandes de la comedia italiana, más olvidado que los demás. Sale el inmenso Ugo Tognazzi, esta vez de sardo. Si se pone atención, en la canción que nos ocupa se rastrea en el sardo la influencia de algunas palabras españolas, de los tiempos del Reino de Aragón. Se ponen la mano en la oreja para no perder el tono, la postura tradicional para cantar.

Sobre el apasionante mundo de identidades y nacionalidades no tenía ni idea, como señalan lectores andaluces, de que los blogs estaban divididos en almerienses, granadinos, vascos por el mundo etcétera. Son ridiculeces muy divertidas, aunque a veces resultan incómodas.

Para terminar, por eso de las identidades, un saludo a un tal ‘gelato al limon’, en recuerdo del gran Paolo Conte. A veces los sobrenombres tienen significados que se pueden escapar a los demás. Es el caso también de ‘Attila, flagello di Dio’, que me da pie para poner una cosita de este descacharrante filme de Diego Abatantuono (1982, Pipolo Casrtellano). Con esta película llevó al máximo su personaje milanés emigrante de imposible acento meridional-lombardo. Para digerir la parrafada de hoy hacían falta dos vídeos.

Sinopsis: Attila y sus bárbaros, oriundos de las campas de Segrate, actual periferia de Milán, bajan a conquistar Roma con su bandera, de los colores del actual Milan. Donde empieza el territorio romano les para un soldado, con acento romanesco, como pasa en los tebeos italianos de Asterix. "¿Quiénes sois?" "¡Los bárbaros!", responden, y añaden que van a destruir Roma. "Donde paso yo no crece la hierba, caro", le aclara Attila. "¿Cómo te llamas?", le pregunta el soldado. "¿Pero es que eres sordo, sois una tribu de discapacitados?", increpa Attila. Y ahí va la mítica enumeración de iniciales: "¡A de atrocidad, doble T de terremoto y tragedia, I como Ira de Dios, L de Lago de Sangre y A de ahora voy para allá y te rompo los cuernos, dadme las armas!".

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Sobre este blog

Llevo en Roma desde 2001, como la odisea. Es decir, tiempo suficiente para darse cuenta de que no conoceré jamás Italia. Es un país tan popular por sus tópicos que en realidad es totalmente desconocido, y tienen engañado a todo el mundo. Espero poder transmitir la idea.
El periodismo, como a cualquier periodista un poco espabilado, a veces no me convence demasiado, pero se hace lo que se puede, no sé hacer otra cosa y siempre es mejor que trabajar.
El objetivo indisimulado de este blog es descojonarse, para qué nos vamos a engañar. Para las cosas serias ya está el periódico. Si fuera corresponsal en Ulan Bator lo intentaría, pero vivo en Italia. Otro propósito es referir hechos graves que ocurren en este bendito país y que no caben en el periódico, porque ya ni son noticia. Pero no hay que asustarse, en Italia, como decía Ennio Flaiano, «la situación es grave, pero no seria».
Una última pretensión es elogiar y divulgar el cine italiano, así, porque sí, porque es la pera y ya no lo ponen en la tele. Los niños no saben quién es Mastroianni, y eso es terrible.
Otra cosa que debe quedar clara es que no podré por menos que expresar algunas opiniones, pero como decía el inspector Harry Callahan, por algo llamado ‘el Sucio’, «las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene una».

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