
Esta cosa es Rep-Rap, una máquina capaz de reproducirse a sí misma o, dicho de otra manera, una impresora en tres dimensiones, que utiliza capas de plástico para la creación de su gemela. Lo logró, el pasado 29 de mayo, a las 14.00 horas UTC, en la universidad de Bath. El jefe del equipo investigador es Adrian Bowyer.
Los escépticos entre ustedes no pueden negar que, aunque la capacidad de reproducir billones de zapatos de plástico de un zapato de plástico no parezca ahora mismo la monda, este invento que como idea navega por el mundo desde el siglo XVIII puede cambiar nuestras vidas.
El software es open source. ¿Asombrados? Cito a Bowyer: “Comprendí que, cuando tienes una máquina que se reproduce, debes regalarla, porque no tienes nada que vender. Si la vendo por mil libras, puedes reproducirla y venderla por novecientas. Tarde o temprano, sólo queda el coste de la materia prima”.

