
Quizás usted no ha oído hablar del ácaro de la varroasis, un parásito de la abeja melífera, aunque podría estar acabando con su capacidad de supervivencia en este planeta. Es un bichito- como dijo aquel ministro cuando lo del envenenamiento del aceite de colza- que estaría eliminando las colmenas del mundo.
El sábado, apicultores británicos se manifestaron en Whitehall, que es el centro político del reino, pidiendo que el Gobierno asigne más dinero al estudio de la varroasis; o más bien de la enfermedad que está matando a las abejas. Hay algunos, también en España, que creen que no es la varroasis, sino alguna otra cosa.
Pero los gobiernos dan dinero con cuentagotas para este asunto, mientras gastan tanto en otros, que es mejor no mencionar en un lunes de noviembre.
Ahora, sin que cunda, please, el pánico y los visitantes de este blog- ¿qué les parece lo de blogo como alternativa al ligero atragante de la palabrita inglesa?- se lancen a vender todas sus acciones-u omisiones-, o monten orgías como las que se organizaron el año, fue 1910, en el que el cometa Halley venía rapidito hacia la Tierra trayendo noticias del Apocalipsis, les pido que consideren lo que sería de nosotros si el bichito- ¡tenía que ser un parásito!- acaba con las abejas.
Es decir, con buena parte de la polinización; es decir, con… ¿You? ¿Me? ¿The blog too?

