Iñigo Gurruchaga
La vida en Londres
Se reunía en el fuerte de Newhaven la Fundación en Memoria de las Brigadas Internacionales, que suele convocar actos de rememoración de aquellos británicos que acudieron como voluntarios a batallar con la República española.
Quería hablar con Jack Jones sobre 1979 y el invierno del descontento, treinta años después, y me acerqué por allí. Era un día frío, con el cielo limpio. Desde las cañoneras del fuerte se veía la mar abierta, la boca del puerto, la larga playa desierta, un horizonte de acantilados de caliza.
Los miembros de la fundación habían logrado que les abrieran el fuerte para su acto, en el que desvelaron un banco que se colocará en el parque circundante, con una placa conmemorativa de los 2.300 brigadistas. Los supervivientes regresaron a este puerto hace exactamente setenta años.
Jones, con 95 años, es uno de los ocho que aún viven, y allí estaba, junto a las hijas de otros, que leyeron fragmentos de las memorias de sus padres. Y estaba La Columna, historiadores del norte de Lincolnshire, que acuden a eventos de este tipo para ilustrar a la gente sobre las vestimentas, las armas u otros detalles de aquella historia.
Durante el acto, una mujer colocó una ofrenda de flores sobre el banco y fue presentada como hija de un brigadista fallecido en España. Me acerqué a ella después y tuvimos un rato de charla muy agradable.
No conoció a su padre, un judío del este proletario de Londres, que había participado en la política de izquierda mientras el mundo se cuarteaba ante la gran confrontación. Su madre, que también creció en una familia judía del East End, nunca estuvo muy interesada en la política y no quiso hablarle de la expedición española de su padre. "Te abandonó", le decía, con rencor hacia su joven marido.
Y ella se asombra ahora de ver a su hijo con su nieta, de ver cómo es un padre para sus hijas, lo que ella no tuvo. Hace quince años, supo de la existencia de la Fundación y acude a sus actos. Con sus nuevos amigos viajó por primera vez a España.
Aunque, como su madre, tampoco es muy polítca- cree que hay que ser justos y ayudarse, ese tipo de política-, siente ahora, junto al resentimiento amoroso, cierta admiración por lo que hizo aquel hombre que la abandonó por una causa, la de enfrentarse a quienes intentarían exterminar a los suyos.
Almorcé en Lewes, donde no había estado desde hace mucho tiempo, y que sigue igual de hermoso. Y, cuando conducía de regreso a casa, escuché en Radio 4 un programa sobre los británicos que mantuvieron las estructuras más avanzadas de la disuasión nuclear.
Entrevistaron a un piloto de los aviones Vulcan, que tenía como misión descargar un misil en Minsk. Si se producía la conflagración nuclear, partiría sin combustible suficiente para el regreso. El jefe de la unidad le decía:
- Tú dejas caer la bomba y sigue volando hacia el este, con la esperanza de tener una bella relación con una simpática mujer en Mongolia.
Estaba casado y tenía hijos. Su mujer explicó en el programa las instrucciones que le dio el marido en el caso de que sonara un día la alarma roja, para el momento de una celérica partida sin regreso:
- Lo mejor es que cojas a los niños y os vayáis lo más rápido posible a los montes Peninos.
Sobre este blog
Nací en San Sebastián y disfruto ahora en el viaje interminable por Londres, la ciudad en la que vivo. Cuando estoy ocupado o de vacaciones, una colega admirable, Ainhoa Paredes, cubre también la corresponsalía de los diarios regionales de Vocento. Para explicar nuestro trabajo, me amparo en el recuerdo de un aforismo de Karl Kraus- "No tener una idea y poder expresarla: eso hace al periodista"- y en la confesión de Pío Baroja: "Tengo normalmente la preocupación de desear el mayor bien para mi país; pero no el patriotismo de mentir".
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2 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Oscar Gómez Barbero dijo
Muchas gracias por esta entrada en el blog, es muy interesante desde el punto de vista histórico en varios sentidos. Gracias.
aitortxu dijo
Es increible lo que movian los ideales de entonces.
Tambien una pena que esta gente llego a un frente republicano dividido, muy poco efectivo y sobre todo con las grandes potencias occidentales, a excepcion del Eje, mirando pa' otro lado. Muy buena la pelicula "Grita Libertad" de Ken Loach.
In Memoriam:
http://www.barnsley.gov.uk/bguk/Council_Democracy/Press_Releases/2006-2007/2006-2007-October/Memorial%20to%20Spanish%20Civil%20War%20volunteers%20from%20Barnsley%20unveiled.htm
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