El segundo personaje de la serie es un visitante habitual de Londres. Acude anualmente al torneo de tenis de Wimbledon. Hace unos días colgué aquí un post en el que le retrataba como espectador inconfundible en el palco de la prensa de la Pista Central.
José María Guimaraens es el corresponsal de la agencia Colpisa en el circuito internacional del tenis.
Nació hace 74 años en La Coruña. Su padre era capitán de artillería del Ejército y secretario de la Jefatura Superior de Policía y, como su madre, aficionado al tenis. Jugaban en la pista de tierra batida del Casino Sporting, la única que había entonces en la ciudad. La preparó un jardinero de Vilaboa, al que ‘Guima’ describe como gran experto en tierras, que endureció la base pidiendo a los niños que jugasen al fútbol sobre ella.
Recuerda que se aficionó al tenis viendo a Jaume Bartrolí, posteriormente uno de los rostros pioneros del tenis español en televisión, como capitán de los equipos de la Copa Davis, que formaban Santana, Arilla, Gisbert, Couder, Orantes,…
Empezó a jugar en infantiles, ganaba a todos y le integraron con los adultos. Quedó subcampeón del club. “Me faltó un poco de…”
Empezó a llevar a los periódicos notas con los resultados de los partidos del club, se enteró el presidente de la Federación Gallega de Tenis y entró en la federación. Había sacado unas oposiciones para entrar en el Banco de Coruña: “Era un chico de 17 años y tenía pasta; ya no quise más y ése fue mi error”, dice ahora.
Entró en Radio Juventud como locutor y comentarista deportivo. Viajó por toda España siguiendo al Deportivo. El largo recorrido en coche por aquellas carreteras tenía una parada ineludible en el Mesón Juan Manuel, de Tordesillas, donde la expedición pedía invariablemente perdiz. Recuerda con humor mil anécdotas, como aquel día en el que el colega Caparrós pinchó la perdiz recién servida, se escurrió en el plato y le arruinó el traje.
También organizó los primeros torneos internacionales de tenis de La Coruña. Un año le informaron que Franco quería ver a Manolo Santana, que jugaba la final contra el sudafricano Bob Hewitt. Cuando llegó El Caudillo, sonó la Marcha Real y Hewitt, enojado de que perturbasen su calentamiento, comenzó a tirar pelotazos al aire. Un ayudante de Franco le dijo a Guimaraens: “O para de dar pelotazos o lo llevamos detenido”. Santana convenció a Hewitt, que luego jugó fatal.
Empezó a compaginar el trabajo en la radio con el del periódico La Voz de Galicia, al que se dedicó en exclusiva desde 1969. Se jubiló anticipadamente en el banco y la agencia Colpisa le propuso convertirse en su corresponsal para el tenis.
Tras cerca de veinte años recorriendo el globo- acudió a un Abierto de Estados Unidos, le pareció brutal la humedad y el bullicio y no ha vuelto- recuerda como mejores tenistas a los australianos Laver, Roach, Rosewall, Newcombe; a Federer, por supuesto; como extraordinarias las victorias en París de Arantza Sánchez Vicario y de Michael Chang.
- ¿Por qué no hubo grandes tenistas gallegos?
- Muy fácil. Porque la gente que se dedica allí no se atreve a salir y no tiene apoyo.
- ¿Por qué los jóvenes tenistas españoles juegan bien ahora en Wimbledon?
- Porque hay un colectivo de muy buenos entrenadores detrás.
- ¿Quien ganará Wimbledon este año?
- Rafael Nadal.
Su pronóstico fue anterior a la victoria de ayer contra Andy Murray.

