No sé si a usted le habrá pasado alguna vez

Hubo un tiempo en que su música se escuchaba a todas horas y sus vídeos eran dieta obligada en televisión. La música era aborrecible y los vídeos no tenían interés. Pero él acabó cayéndome bien. Obviamente, estoy hablando de Rick Astley.

La historia de su transformación de chico normal y con buena voz, venido del norte, en maniquí musical de la factoría de éxitos, Stock, Aitken & Waterman, tenía gracia, pero hace unos años leí que, tras lograr ocho ‘hits’ con sus diez primeras canciones, se retiró súbitamente, un día cualquiera, cuando iba con sus representantes hacia el aeropuerto para emprendeder una gira americana.

Es famoso el giro en la autopista del ministro de Hacienda, Denis Healey, que hace treinta y tres años tuvo que enmendar su marcha hacia el aeropuerto para atender asuntos más urgentes que afectaban a la libra, pero del giro del famoso Astley no se acuerda ya casi nadie. Y es injusto.

Hay gente que dice que le había cogido miedo al avión y que como un artista pop en tranvía como que no pega pues que se dio la vuelta y ya está. A mi me gusta y me parece más comprensible la versión original, el U-turn vocacional, el volantazo del tipo sensato que, en lo más alto del éxito, se pregunta por última vez qué pinto yo aquí. Astley se fue a casa y se ha pasado los últimos veinte años cocinando panqueques a media tarde con su mujer y sus hijos.

¡Pues ahora ha regresado! En la gira ‘Here and Now’, que lleva por los escenarios a Astley, a Paul Young, a T’Pau,… a los exitosos de los ochenta.

Pero, ¿quién querrá realmente volver a escuchar esto?

¿Saben quiénes forman parte también de la gira ‘revival’? ¡Bananarama! Yo a éstas les he perdonado todo.

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elcorreo.com

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