Iñigo Gurruchaga

La vida en Londres

En noviembre, Stein Bagger fue nombrado por una prestigiosa revista danesa como el hombre de negocios del año. Lo había merecido. Era un innovador, un empresario de éxito. Se había hecho cargo de una compañía, IT Factory, con contratos en todo el mundo para la provisión de servicios de desarrollo de software online. Una plataforma como servicios, lo que nadie puede hacer en el mundo, decía la publicidad.

Pero unos días más tarde, cuando Bagger estaba de vacaciones de negocios, sea esto lo que sea, en Dubai, con su mujer y su hija, un personaje con rostro severo se presentó en la sede de la empresa en Copenhague proponiendo la compra de la mayoría de la acciones de la empresa.

Los socios daneses informaron al comprador intruso de que el jefe ejecutivo estaba en Dubai. No, está en Estados Unidos, repuso el impasible. Mientras tanto, un socio de Bagger fue atacado en una calle danesa.

Cuando los socios comenzaron sus pesquisas, descubrieron que la mujer de Bagger había perdido contacto con él en Dubai. Missing. Los socios llamaron al abogado de Bagger, que estaba en Barbados, donde todo visitante cabal de este blogo- de este globo- quisiera estar en este mismo momento.

El misterio llevó a examinar con más detenimiento las cuentas, que revelaron lo que ya sospechaban una revista especializada en ordenadores y una bloguera danesa. A saber, que Bagger había mentido sobre sus estudios- luego se supo que había contratado a una mujer americana para pasar como administradora universitaria y confirmar sus títulos- y que el 90% de sus contratos eran falsos.


Bancos daneses, IBM y otras empresas del mundo estaban diciendo adiós a más de doscientos millones de dólares. También se despedía de su nuevo patrocinador
Bjarne Riis, el ciclista que destronó a Miguel Indurain en el Tour de Francia y que, tras ser pillado con drogas, formó un equipo, el CSC y ahora Saxo Bank, que aspira a la total limpieza.



Entra en la escena Jonke, el líder intelectual de los Angeles del Infierno en Dinamarca. Lovely people. Estaba siendo investigado por la muerte de un miembro de una banda rival, pero su propósito era esta vez nobilísimo. Quería desmentir que su banda tuviese una implicación directa en el fraude de IT Factory, aunque uno de sus miembros trabajaba como "consultor de seguridad" de la empresa.

Las pesquisas periodísticas confirmaron que, efectivamente, empleados de la empresa se sentían incómodos con la presencia de un musculado matón, a quien Bagger habría conocido en un gimnasio y contratado para proteger los bienes de la empresa en todo el mundo.

Investigaciones sobre el misterio seguían cuando Bagger se presentó en una comisaría de policía, en Los Angeles, al principio de diciembre. Unos días después dijo a un periodista que le visitó en presidio que quiere volver a Dinamarca a explicarlo todo. Pero ya adelanta, entre sollozos, que cometió el fraude, del que se confiesa culpable, porque estaba bajo amenaza de muerte. Y que le ilustraron la amenaza mostrándole armas de fuego.

Y explicó también que, desde Dubai voló a Nueva York, que allí alquiló un coche deportivo y que cruzó durante tres días la geografía americana hasta llegar a California.

Aquí, el descubrimiento cómico del refugio de Bagger por un equipo investigador de periodistas de una televisión danesa.

Y éste es el anuncio de una agencia de viajes, sagaz en el aprovechamiento de las circunstancias.


Enjoy the weekend.

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2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Diego Fernández

Diego Fernández dijo

Impresionante...
Abrazos,
Diego

Eugenio

Eugenio dijo

Uf! uf! uf! Si este blog sigue siendo tan amable....
Sr. Corresponsal, le propongo un concurso. Es usted capaz de conseguir en una semana, a un/a notable de este mundo que consiga hablar de lo que ocurre en el mismo, de una manera optimista?
Le regalo un libro de autoayuda "Aprenda a sonreir en un potro de tortura".
Ah! y botellita de sidra de Costa de Marfil

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Sobre este blog

Nací en San Sebastián y disfruto ahora en el viaje interminable por Londres, la ciudad en la que vivo. Cuando estoy ocupado o de vacaciones, una colega admirable, Ainhoa Paredes, cubre también la corresponsalía de los diarios regionales de Vocento. Para explicar nuestro trabajo, me amparo en el recuerdo de un aforismo de Karl Kraus- "No tener una idea y poder expresarla: eso hace al periodista"- y en la confesión de Pío Baroja: "Tengo normalmente la preocupación de desear el mayor bien para mi país; pero no el patriotismo de mentir".

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