Iñigo Gurruchaga

La vida en Londres

26 Jul 2010

Más dilemas morales

En una conversación de Isaiah Berlin con Steve Lukes antes de la muerte del primero, defendía éste "el pluralismo como lo más próximo a valores objetivos que puedo alcanzar". Y para argumentarlo repetía una idea presente a menudo en sus escritos, que "algunos valores son incompatibles con otros, tanto en culturas como en grupos de individuos como en un particular ser humano.

El caso más conocido es la argumentación de Berlin sobre la imposibilidad de compaginar la idea de libertad absoluta con la de igualdad absoluta, valores ambos tan aceptables como mutuamente excluyentes.

Ofrece también dos peripecias individuales en los que las elecciones morales son incompatibles e igualmente válidas.

Uno. En 1945 un oficial de la inteligencia británica visita en Francia a un grupo de resistentes que ha capturado a un joven francés que trabajaba para los nazis. El británico quiere obtener información. El detenido le dice: me van a matar, ¿por qué voy a darte información si no vas a salvarme? El oficial de inteligencia tiene una elección: marcharse en ese punto o mentirle, decirle que si le da información logrará que no le fusilen, a sabiendas de que le matarán.

¿Preferiría usted someter su conducta al valor supremo de la causa y vivir el resto de sus días con la conciencia de que mintió a un hombre antes de ser fusilado?

Dos. Este caso lo toma de Hanna Arendt. Los nazis ofrecen a un líder de una comunidad judía en Lituania esta elección: queremos los nombres y direcciones de los miembros de tu comunidad, los vamos a conseguir en cualquier caso pero nos llevará un tiempo, lo ahorraremos si nos los das y a cambio eliges setenta personas que podrán escapar contigo.

Berlin enumera cuatro opciones:

- Aceptas, como exigía Arendt, ser fusilado con los demás porque no estás dispuesto a colaborar.

- Suicidio antes que cooperar con la Gestapo.

- Les dices que les darás los nombres pero entonces informas a la comunidad judía de lo que ocurre para que intenten escapar, sabiendo que la posibilidad de éxito es muy remota y que todos o casi todos moriréis.

- Eliges a los setenta y aceptas el canje. Una persona que eligió esta opción fue asesinada en Israel por un familiar de uno de los que fueron abandonados.

¿Qué haría usted?

8 comentarios | Enlace permanente

8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

JuanKar

JuanKar dijo

Tal vez la mas sabia sea la elección de los setenta, pero a sabiendas de que el resto moriran, tiene que ser muy agridulce, como compartir el brazo del ejecutor.

Jabi

Jabi dijo

Iñigo,

Con que preguntas nos haces desayunar. En fin supongo que es más fácil responderlas en el desayuno que estando en el pellejo de los susodichos, en cualquier caso.

En el primer caso, creo que mentiría al tipo. Al fin y al cabo soy agente de inteligencia y el trabaja para el enemigo (y estamos en guerra).

En el segundo caso, y lo digo desde la comodidad de una silla, creo que intentaría que nos salvásemos todos o ninguno. No podría elegir a setenta y delatar al resto. Aunque, el que te apuntase con una luger un oficial de las SS creo que solía ser un estimulante bastante efectivo.

Ondo ibili,

Jabi

txiguin

txiguin dijo

Y tù que harias Iñigo?.
------------
Yo no puedo responder a la pregunta (nunca perteneceria a la inteligencia de ninguns pais y obviamente nunca me convertiria en lider de ninguna comunidad).
------------------
Mentir? lo raro seria que alguien de "Inteligencia" dijera alguna verdad. Mienten màs que hablan (si es que hablan y cuando lo hacen es porque estan obligados a hablar debido a algun "marron" que han generado ellos o la gente a su cargo o la misma situacion de su cargo -decisiones tomadas etc-).
De momento no me vi en esa tesitura (ni me voy a ver o eso espero) pero siempre pense que el peor enemigo de uno es su conciencia y tb su mejor aliado.
Con la verdad por delante a todos lados (yo diria que en 90% de los casos es lo mejor, el 10% restante forma parte de la excepcion que hace la regla)
----------------------
Iñigo, ¿Què pasò con el movil y el tipo aquel que no cogia el tfno? ¿Denunciaste al final a la poli o dio la cara el "pive"?
Salud2 cuidaros bye.

Basajaun

Basajaun dijo

Se me ocurre una quinta opción: eliges a los 70 pero tú no estás entre ellos (aceptas ser fusilado). Es una combinación de la primera, la segunda y la cuarta.

Y una sexta: reúnes a la comunidad y entre todos se decide salvar a 70 o que se entregue todo el mundo.

Leb

Leb dijo

La opción 2. Ni colaboras para salvarte ni dejas que te fusilen.

Ah Iñigo, he leído una reseña de Diego Manrique sobre "Los fantasmas de Belfast", de Stuart Neville, y pido opinión al experto. ¿Cómo lo ves?

Fenicio

Fenicio dijo

Úfffff.... Iñigo, dificil me lo fias.
Estoy muy de acuerdo con los planteamientos del Sr Berlín.
Solo que yo, para simplificar ,obviaría el dilema moral, para reducirlo a un conflicto de intereses:
Para conciliarlos:
1-. En el caso del colaboracionista le haría cantar con la promesa de redución de pena.
Para compensar, me eseguraría de que los partisanos entregaran su cadaver lo mas fresco posible a sus allegados.
2-.En el caso de la delación de compatriotas, yo tengo claro que salvaría a mis 70 favoritos. Sería desgarrador, pero práctico.
Para compensarlo, me apuntaría al Mosab, y dedicaría unos 4 años de mi vida a la caza nazis en Sudamerica, porque como dicen los labriegos, a cada cosa hay que darle lo suyo.
Bueno, ahora me voy a tomar un wisky,cheli, para olvidarme de lo que acabo de escribir.

I Gurruchaga

I Gurruchaga dijo

¡Qué buenas respuestas a los dilemas de Berlin! Gracias a todos.

txiguin me pregunta qué haría ante esos dilemas. Jabi dice que escribimos sobre estas cosas desde la comodidad de nuestras sillas y creo que señala algo importante. No podemos ponernos en esas situaciones de una manera realista.

El primer dilema me parece muy complicado. Tendría que conocer más cosas sobre el detenido: qué tipo de colaboración con la Gestapo ha tenido. Eso me permitiría evaluar mejor si estaría dispuesto a engañarle.

Sobre el segundo, Basajaun ofrece una alternativas muy buena, la consulta con la comunidad y el sometimiento a la decisión de la mayoría, sea la que sea. Pero aunque el líder estaría obligado a seguir la decisión de la mayoría, ¿lo estarían quienes han sido descartados para salvarse? Creo que no.

Fenicio, ¡ese wisky retumabrá en tu conciencia más que tu escritura! Buen provecho.

Soy tal experto, Leb, que a través de tu comentario me he enterado de la existencia de la novela de Neville. Eso no impide a tertulianos de nuestros medios opinar con rotundidad sobre obras no leídas, pero a ellos les pagan mucho más.

Saludos.

I Gurruchaga

I Gurruchaga dijo

El desenlace de la historia del móvil aún no ha llegado, txiguin. Continuará. Elige las fotos que más te gusten (dos o tres) de tus correos humoristas , me las envías y las cuelgo.

Que ya queda menos. Saludos.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Nací en San Sebastián y disfruto ahora en el viaje interminable por Londres. Cuando estoy ocupado o de vacaciones, una colega admirable, Lourdes Gómez, cubre también la corresponsalía de los diarios regionales de Vocento. Soy coautor de 'Tormenta del Desierto'(1991), sobre la primera guerra en el Golfo, donde trabajé como corresponsal en Bahrain y Arabia Saudí, y, con John Bew y Martyn Frampton, de 'Talking to Terrosists' (2009), que fue incluido en la lista del Global Thinkers Book Club por la revista Foreign Policy en diciembre de ese año. Soy autor de 'El Modelo Irlandés' (1998), reportaje sobre el proceso de paz hasta la firma del Acuerdo de Viernes Santo, y de 'Scunthorpe hasta la Muerte' (2010), basado en el el itinerario de Alex Calvo-García en el fútbol inglés.

ver perfil [+]

normas de uso

ver otros blogs [+]

Otros corresponsales

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

PUBLICIDAD