I. es un viejo amigo. Creo que es un gran político. Ha acertado y ha cometido errores pensando sobre la sociedad y tratando de influir en su camino. Nunca hizo de la política su profesión.
Nos ha regalado sus ideas y no ha tenido el miedo suficiente como para ocultarlas. Como ha vivido toda su vida en un país en el que alguien quería amedrentar a los demás con armas, comportarse como un hombre libre ha tenido consecuencias. No le he oído nunca quejarse.
Cuando le pusieron escolta, dijo a la gente de Interior que no quería tomar esa decisión, que la dejaba en sus manos. Hace unas semanas, le llamó un inspector de la policía. “Le tengo que dar un disgusto, le vamos a quitar la escolta”. Pero I. no es uno más. Le sorprendió que aquel hombre creyera que quería seguir viviendo así. Reiteró su criterio y aceptó lo que le decían.
Al cabo de unos días le llamaron para decirle que debían ponerle de nuevo la escolta. Preguntó si había algún motivo, pero no pudieron contestarle. “Confío en ustedes. No quiero tomar esa decisión”, repitió I.
Dimos un largo paseo por el río. Los dos escoltas parecían muy relajados, era un día soleado.
Vino por la ribera peatonal un ciclista, nos observó y compuso una mueca de desprecio. Mi hermeneútica privada interpretó que le parecimos unos exhibicionistas. I. era para él un hombre que alardea de perseguido cuando no hay motivo. I. no le prestó atención y yo tampoco vi el sentido de comentarlo.
Hablábamos de todo y de la crisis. I. decía: “El gran asunto es fiscal”. Que la gente y las empresas no pagan a Hacienda lo que deben. Y hablamos cuando pasó el ciclista de la dificultad de definir las políticas importantes en un ámbito nacional.
Mahalia Jackson. Down by the riverside.
Otro viejo amigo, Michael Byrne, ha dado vuelo al globo en estos días. No conocía a Jolie Holland, su última entrega, y me ha gustado. Me encantó escuchar de nuevo ‘The Harder They Come’, de Jimmy Cliff. Tenía guardados algunos enlaces de Laura Marling, pero esta versión de Sophie es lo mejor que he oído de ella.
Lo escribo aquí porque aún no se pueden publicar comentarios.
Thanks, Michael.

