La pasada semana leí en dos periódicos algo que parecía provenir del entorno del ministro de Hacienda, George Osborne, en vísperas de su presentación del plan de ajuste. Decían los cronistas que Osborne afrontaba el episodio con el espíritu de los hinchas del Millwall, un club de fútbol del sudeste de Londres. Los hinchas tienen

