Iñigo Gurruchaga

La vida en Londres

Hay 2 artículos con el tag crícket en el blog Iñigo Gurruchaga. Otros artículos en el mundo de cerca clasificados con crícket

Los tenistas de Wimbledon van a una sala de prensa tras jugar su partido y las preguntas y respuestas suelen denotar en primer lugar que los periodistas se creen más importantes de lo que son.

Roger Federer es cáustico cuando alguien le pregunta si siente presión al leer lo que se dice de él. No suelo leerlo, contesta.

Ayer, Andy Murray acudió con la expresión de quien está obligado a sentarse en el potro de la tortura. La prensa británica, bueno, sólo una parte, es pesadísima inmiscuyéndose en asuntos privados o creando historias artificiales- ¿Sabías que Miss Escocia estaba viéndote?, le preguntó una colega- y creando 'hype' a la que luego hay que responder.

¿Sientes presión por la 'hype' que hay en torno a tus partidos? La sentiría, respondió Murray, si leyera lo que se dice, pero no lo sigo. Además, el 90% de lo que se dice de mí no es verdad. La sala rió. En el periodismo hay mucho cínico de calderilla.

Murray causó conmoción hace unos años cuando le preguntaron a quién apoyaba en una competición de fútbol en la que no jugaba Escocia y que coincidía con Wimbledon. A todo aquel que juegue contra Inglaterra, debió decir. Los sentimientos de ultraje se expresaron con titulares de cuerpo grueso. Más tarde explicó en una autobiografía que todo había sido malinterpretado y que él se siente British. Pobrecito.

Ahora llega el gran duelo entre Inglaterra y Australia en el crícket. Se juegan la posesión temporal de 'The Ashes', las cenizas en una pequeña vasija que el ganador conserva hasta el siguiente encuentro de cinco partidos, que se disputan cada dos años.

Le preguntaron a quién apoyaba en esos partidos. Murray dijo: "Oh, no, ¡de nuevo!". Hundió la cabeza entre sus brazos, se rehizo y dijo: "Siguiente pregunta".

Salía yo con un periodista escocés de la sala y le dije que Murray había montado un buen teatro para no pronunciar el anatema. Se rió con ganas. Los ingleses no tuvieron su respuesta, pero los escoceses entendieron que su chico había emitido el mensaje correcto, su negativa a decir que apoya a Inglaterra. ¿Políticamente correcto? No me gusta esa expresión tan manida.

Geometría variable de la música constitucional británica. Cuando Inglaterra juega un partido contra Gales o Escocia se interpreta el himno galés o escocés y luego, para Inglaterra, el 'Dios salve a la Reina', que es en teoría el himno de todos.

Un habitante de Londres es inglés, británico y ciudadano de Reino Unido. No hay muchos lugares en los que haya tres nombres para la definición de nacionalidad.

Creo que, en el deporte, los ingleses desean en general que Escocia pierda y que la mayoría de los escoceses desea que Inglaterra pierda no tiene duda.

Me parece que la manifestación de esos deseos de derrota ajena- o las pitadas a los himnos nacionales, para meterme ya en el lío- lejos de hacer peligrar la sacra unidad nacional posiblemente la hace más viable. Uno se desfoga de los orgullos nacionales que no le gustan pitando al rey, al himno nacional o celebrando una goleada a la selección nacional y luego ya puede cumplir la ley tan campante, que es lo que importa.

Stewart Lee. Festival de Humoristas en Glasgow. 2005.

32 comentarios | Enlace permanente

25 Jun 2008

El giro de Pietersen

"The English Game", que he visto en el Rose Theatre de Kingston-upon-Thames, es una obra que retrata las fracturas y armonías de Inglaterra mediante los diálogos de once miembros de un equipo aficionado de su juego nacional, el crícket.

Ha recibido buenas críticas, aunque me pareció una pieza menor, que debe mucho además a quien es, en mi opinión, el genio de la comedia inglesa del final de siglo, Alan Ayckbourn.

La ví en una matinée, rodeado de viejecitos. Cuando uno de los protagonistas, el anciano padre del capitán del equipo, es ayudado con gran esfuerzo por su hijo y otros jugadores a sentarse en una silla para ver el partido, las jubiladas se rieron con ganas, pero no oí ni una sola risa de elllos, cuyo avance hacia las butacas fue un cacofonía de bastones y suspiros.

Es una excusa como otra cualquiera para hablar del colosal dilema planteado por el giro de Kevin Pietersen. El internacional inglés logró 110 carreras sin ser eliminado, en el primer partido de un día en la serie de verano contra la selección de Nueva Zelanda. Inglaterra ganó con facilidad, 307 por 5, mientras que los 'kiwis' lograron 193 carreras antes de ser eliminados todos.

Para entender el problema planteado por el giro de Pietersen basta con introducirse en los arcanos del 'lbw', Leg Before Wicket, o pierna delante de los palos.


Bueno, ésa es una de las maneras de ser eliminado por lbw. El juego del crícket no es complicado. Un americano aficionado al béisbol lo entendió a la primera.

Ahora, Pietersen ha girado mientras bateaba contra Nueva Zelanda y ha golpeado a la bola como si fuese zurdo, aunque la esperó como un diestro. Él lo había hecho antes, como muestra este video, pero esta vez el bateo creó conmoción y debate.

Se reunió el Marylebone Cricket Club, que, desde su sede en Lord's, gobierna las reglas del juego. Quien haya llegado hasta aquí sentirá algo parecido a la felicidad al saber que el MCC no encontró nada en el giro de Pietersen que incumpla las reglas. En definitiva, que no afecta al lbw.

¿Un juego demasiado complicado? Usted se lo pierde. Es condimento esencial del verano inglés.

La lluvia dejó sin resultado el segundo partido y los turistas ganaron el tercero. Hoy se juega el cuarto, en The Oval.

Pero lo realmente bueno no es el crícket de un día sino el de Test, que suele durar cuatro. Otro día explicamos las diferencias. Suráfrica visita Inglaterra este verano para jugar una serie de Test-crícket.

1 comentario | Enlace permanente

Sobre este blog

Nací en San Sebastián y disfruto ahora en el viaje interminable por Londres. Cuando estoy ocupado o de vacaciones, una colega admirable, Lourdes Gómez, cubre también la corresponsalía de los diarios regionales de Vocento. Soy coautor de 'Tormenta del Desierto'(1991), sobre la primera guerra en el Golfo, donde trabajé como corresponsal en Bahrain y Arabia Saudí, y, con John Bew y Martyn Frampton, de 'Talking to Terrosists' (2009), que fue incluido en la lista del Global Thinkers Book Club por la revista Foreign Policy en diciembre de ese año. Soy autor de 'El Modelo Irlandés' (1998), reportaje sobre el proceso de paz hasta la firma del Acuerdo de Viernes Santo, y de 'Scunthorpe hasta la Muerte' (2010), basado en el el itinerario de Alex Calvo-García en el fútbol inglés.

ver perfil [+]

normas de uso

ver otros blogs [+]

Otros corresponsales

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

PUBLICIDAD