Una primavera para Hitler

Alemania tiene un problema que nació cuando un aprendiz de pintor decidió convertirse en dictador después de ser rechazado por mediocre por la Academia de Arte de su país. Si. Me refiero a Adolf Hitler, un nombre recurrente en las páginas de El Correo y también en este Blog.

Aunque ya han pasado más de 60 años del fin de la guerra y del suicidio del dictador, cada vez que revive el fantasma de Hitler en este país, por las razones más variadas, Alemania sufre un ataque de neurosis colectiva y una inquietante polémica contamina a la sociedad.

Asi sucedió cuando el museo de cera Madame Tuussauds decidió exhibir la figura de cera del dictador en su nueva dependencia de Berlín. Hace un par de años Alemania se estremeció cuando se anunció el estreno de la cinta “La Caída”, que relata los últimos días del dictador encerrado en su bunker. La cinta provocó un debate nacional porque el director se atrevió a retratar a Hitler como un ser humano, un hombre que era capaz de llorar.

Poco después, críticos y público discutían sobre otro fenómeno nacional que nació con el estreno de la cinta “Mein Führer: la realmente verdadera verdad sobre Hitler”, donde el director de origen judío, Daniel Levy, mostraba a Hitler como un pobre diablo que se orinaba en la cama y que era incapaz de hacer el amor con Eva Braun.

Fue entonces cuando nació en el país una interrogante maliciosa e inquietante: ¿Existe el derecho a reírse de Hitler en Alemania?. “Hitler no era un pobre diablo, sino un fanático y asesino. Habría que tener más respeto por las víctimas”, dijo Lea Rosh, una activa y combatiente dirigente de la comunidad judía de Berlín.

Hitler visto por Daniel Levy

La discusión nacional ayudó para que la cinta fuera un éxito de taquilla y como siempre sucede cuando hay un escándalo de por medio, el tiempo, el bálsamo que ayuda a curar heridas de toda índole, terminó apagando el fuego de la polémica.

Pero el fantasma de Hitler no desapareció y, ahora, gracias a la iniciativa privada y al teatro Admiral Palast, la capital alemana está inmersa nuevamente en una polémica parecida a la que vivió el país cuando se estreno la cinta de Levy. Los dos principales periódicos de la ciudad, el Berliner Zeitung y el Morgenpost dieron vida nuevamente a la polémica al mencionar los riesgos que implica estrenar en la que fuera capital del III Reich, un comedia musical escrita por Mel Brooks y que ha cautivado al publico en varias capitales mundiales: The Producer’s.

La obra cuenta la historia de un productor y su gerente que están convencidos que es más fácil ganar dinero produciendo un fracaso en lugar de un éxito. Por eso deciden llevar a las tablas el espectáculo más inapropiado: La primavera de Hitler, escrita por un criador de palomas nazi que ha enseñado a sus pájaros a imitar el saludo nazi con sus alas.

“¿Esta permitido reírse de Hitler?”, se preguntó el Morgenpost, en vísperas del estreno que tiene lugar el 15 de mayo, mientras que el Berliner Zeitung sentenció que el estreno de la sátira sobre Hitler en Berlín está repleto de riesgos.

A partir del viernes 15, el publico dará una respuesta y la prensa, nacional y extranjera, estará atenta a su reacción cuando un Hitler afeminado cante: “¡Mira, aquí viene la raza dominante!”. Pero Mel Brooks, según él, “el único judío que ha ganado un montón de dinero gracias a Hitler”, no estará presente la primera función de su obra. “Tengo miedo, porque puede haber un francotirador en la premiere que esté disgustado por el hecho de que he profanado el nombre del Führer”, dijo.

¿Usted que piensa?

La crisis también tiene música

La foto de arriba fue sacada de la página en Internet de Johannes Kreidler (www.kreidler-net.de) y lo hice para ilustrar este blog, porque creo que su más reciente aporte el mundo de la música es absolutamente inédito

Johannes Kreidler tiene 29 años y como casi todos los habitantes del planeta tierra, la crisis financiera mundial no le ha dejado indiferente. Aunque el músico no ha perdido millones en la Bolsa, ni tampoco ha engrosado las filas del paro en Alemania, el artista decidió enfrentarse a la crisis a su manera y con sus propias herramientas.

Convencido de que las mejores melodías están inspiradas en la propia vida y que cada ser humano es un artista a su manera y que los tiempos de crisis puede servir de inspiración para crear pequeñas obras de arte, Kreidler decidió, con la ayuda del programa “Songsmith” de Microsoft, ponerle música a la crisis.

Después de formularse una pregunta inédita – ¿cuál es la melodía de la crisis?-el músico decidió aventurarse en un mundo desconocido y logró llevar a cabo su más reciente proyecto –Charts Music- que cada día gana más adeptos en el portal You Tube.

“Charts Music” es una canción basada en la curva de las acciones de numerosas empresas, entre ellas, bancos como Lehmann Brothers, Bank of America, General Motors o el índice Dow Jones.

“Observo los gráficos y coloco puntos sobre ellos. Luego interpreto esos puntos como tonos de melodía cuyos arreglos los hice utilizando diferentes estilos, como samba y foxtrox”, dijo Kreidler en una entrevista reciente. Creo que soy el primer compositor en el mundo que convierte los datos de los mercados en música”, añadió.

Y como suele suceder en muchas ocasiones, las palabras en este caso sobran y aquí va el resultado de su trabajo. Que cada uno juzgue como quiera el resultado de la composición del músico, que ya prepara otro proyecto: ponerle música a los intentos de los políticos de espiar los correos electrónicos de la gente.

La resurrección del Führer

¿Sabia usted, amable lector, que Berlín es una ciudad milagrosa?. El 5 de julio conté en este blog que el peor tirano que haya conocido la humanidad, el famoso Adolf Hitler, había muerto por segunda vez gracias a la valiente hazaña de un ex policía de 41 años.

Es cierto. El milagro ocurrió cuando el museo Madame Tussauds abrió sus puertas al público en esta ciudad. En menos de cinco minutos, el ex policía, al grito de “¡nunca más guerra!” se abalanzó sobre la figura de cera del dictador y le arrancó la cabeza.

HItler murió en el acto, pero una portavoz del museo admitió entonces que un equipo de especialistas intentaría devolverle la vida al dictador. Los trabajos de cirugía duraron más de dos meses y el sábado pasado Hitler reapareció en el museo,

Pero los artesanos que le devolvieron la vida al dictador, en una tardía venganza, decidieron mostrar a Hitler casi al borde de la locura. La primera vez que el muñeco fue presentado al público, Hitler lucía un rostro adusto, con el cabello peinado y el nudo de la corbata bien ajustado.

El milagro de la resurrección cambió el gesto del dictador y ahora Hitler luce un rostro descompuesto, el pelo totalmente despeinado y con el cuello de la camisa abierto y la corbata colgando.

La dirección del museo también ordenó un cambio de escenografía para mostrar al público su principal atracción. El escenario original mostraba a Hitler sentado a un escritorio y en una pared se podía ver un amplio mapa de Europa.

Desde el sábado, el publico puede contemplar al dictador, que esta vez se encuentra encerrado en algo parecido a una cárcel de cartón, a través de tres ventanas protegidas con vidrios a prueba de balas.


La dirección del Museo no quiso dar explicaciones acerca de los cambios introducidos y solo se limitó a dar a conocer un comunicado donde reitera que Hitler es una parte significativa de la historia alemana. “Por eso su figura de cera es una parte legitima de nuestra exhibición, señala el Museo para justificar la resurrección del dictador.

Pero nadie sabe cuanto tiempo durara la tercera vida de Hitler en el museo. Para evitar un nuevo atentado, el Führer, esta vez, está acompañado por un fornido guardián de carne y hueso.

“NoBody’s Perfect”

¿Qué les parece la portada del libro?. Es cierto, la foto que ilustra la portada del libro escrito por Niko von Glasow, un cineasta alemán famoso, provoca y desconcierta, pero esconde una tierna historia de doce personas discapacitadas, todas victimas de la talidomida, incluido el propio autor.

Cuando Niko von Glasow superó el trauma de su cuerpo deforme comenzó a soñar con un proyecto casi revolucionario: realizar una serie de desnudos con personas que nacieron con sus cuerpos deformes. Su psiquíatra estuvo de acuerdo con la idea, pero le recomendó que el mismo posara ante la cámara.

Después de vencer sus propios traumas y de aceptar el desafío que le planteó su psiquíatra, von Glasow convenció a once personas, seis mujeres y cinco hombres, para llevar a cabo un proyecto inédito en el veleidoso mundo del arte germano: ilustrar un calendario.

Algunos de los modelos







Pero Niko von Glasow, que llegó al mundo hace 58 años con los brazos más cortos que el resto de su familia, visitó a sus futuros modelos, acompañado de un equipo profesional de filmación y con otra idea igual de revolucionaria que su calendario de desnudos.

Después de escuchar con atención y paciencia los relatos de sus modelos, von Glasow, realizó un documental que llega el próximo 11 de septiembre a los cines alemanes. En la cinta, que lleva el mismo titulo que el de su libro, von Glasow se atreve a formular preguntas prohibidas para los mortales, pero que el mismo se formuló en el pasado.

Por ejemplo, si tuvieron deseos de suicidarse o si sus modelos masculinos están satisfechos con el tamaño del pene. “Yo mismo tengo el aspecto de un pingüino con gafas de color rosa”, confiesa el cineasta en el cuaderno de prensa del film.

El autor



El calendario de desnudos fue el primer paso para liberarse del trauma. El libro fue el resultado lógico de las entrevistas que realizó mientras filmó el documental y la cinta, pretende ser un ajuste de cuentas con la sociedad y también con la firma Grünenthal, que sacó al mercado el fármaco maldito en 1957.

La última secuencia del documental muestra las doce fotos de sus modelos (el autor incluido) de tamaño casi natural expuestas en la plaza de la famosa catedral de Colonia. El micrófono recoge algunos comentarios de la gente: “Eróticas”, “valientes”, “de mal gusto”.

¿Usted que piensa?.

Hitler vuelve a morir en Berlín


Es raro que un personaje de la historia mundial muera dos veces, pero no es imposible. Todo el mundo sabe que Adolf Hitler se disparó un balazo en la cabeza, cuando el imperio que debía durar mil años, estaba a punto de colapsar.

63 años después de la desaparición del III Reich y del suicidio del Führer, el odiado dictador logró regresar a Berlín convertido en un muñeco de cera y preparado para convertirse en una nueva atracción turística de la capital.

El milagro tiene su origen en Londres. Cuando el famoso museo de cera Madame Tussauds decidió abrir una sucursal en Berlin, creyó oportuno incluir en su galería de personajes famosos, a uno de los hombres más odiados del planeta tierra “Si uno quiere reflejar la historia de Alemania no puede excluir a Hitler”, fue el argumento que utilizó el museo para defender la presencia del polémico personaje.

Para silenciar las críticas, el museo presentó a Hitler como una persona abatida y aislada en un búnker de cartón. Pero, en un gesto de humildad y respeto a la victimas del Holocausto, el museo prohibió que las visitas acariciaran la figura de cera o se dejaran fotografiar al lado del dictador.


Hace unos días, el nuevo museo de Berlín abrió sus puertas a la prensa. Más de 200 periodistas, fotógrafos y cámaras solo tenían ojos para ver al solitario muñeco que representa a Hitler. “La figura despertará interés”, admitió una de las responsables del museo, pero seria una vergüenza si esto domina todo”.

Debo admitir que el regreso de Hitler a Berlín me hizo feliz por una razón egoísta. En vísperas de la apertura del Museo, existía el justificado temor de que la solitaria figura de cera podía convertirse en un peligroso lugar de peregrinación de los nietos del dictador, una rica veta para nuevas crónicas.

Pero nadie, yo incluido, pudo sospechar que la segunda vida de Hitler en Berlín solo duraría cinco minutos a causa de la solitaria y valiente decisión de un berlinés de 41 años. Este sábado, Andreas L. fue uno de los primeros en llegar al museo, ubicado en la avenida Unter den Linden y ocupó el segundo lugar en la cola que esperaba a la entrada.

Cuando el museo abrió sus puertas, Andreas L. solo demoró cinco minutos en llegar hasta el búnker de cartón y, ante la sorpresa de dos vigilantes, el hombre saltó sobre el escritorio para intentar acariciar el muñeco. Los dos guardines intentaron detenerle, pero en la breve batalla cuerpo a cuerpo, Andreas L., después de gritar “¡nunca más guerra!” tuvo éxito en arrancarle la cabeza a Hitler.

Hitler murió en el acto y su cadáver de cera fue llevado a una bodega, donde los expertos estudiarán la posibilidad de devolverle la cabeza al dictador. Pero su regreso a la vida del museo es incierto. “Depende de los daños que haya sufrido”, dijo la portavoz del museo Natalie Ruoss, al recordar que la confección del muñeco había costado 200 mil euros.

Mientras llega la hora de la resurrección, a los turistas sólo les está permitido contemplar el solitario escritorio donde se llevó a cabo el primer atentado contra Hitler que culminó con éxito.

¿Tienen pene los ángeles?

¿Tienen pene los ángeles?

Es cierto. La discusión es tan vieja como la vida misma y yo crecí convencido de que los ángeles podían tener miles de formas, -querubines, guerreros, seres alados-, y a veces hasta se daban el lujo de regresar a la tierra convertidos en guapos actores de Hollywood, pero ¿genitales?. ¡Jamás!

El más famoso diseñador de moda alemán, Wolfgang Joop, tenia una idea fija en su cabeza, que logró llevar a la practica gracias a un escultor, no menos famoso, y que ahora se puede observar para placer de algunos y espanto de otros en el cementerio Bornstedter de Postdam, ahí, donde se yergue la tumba familiar del diseñador: un ángel con sexo.

La figura de piedra tiene la cabeza de un joven, el vientre de un hombre viejo y sus brazos se convierten en alas. Hasta aquí, todo en orden, pero el ángel tiene las piernas abiertas que dejan ver un ominoso y bien desarrollado pene.

La existencia del impúdico ángel fue descubierta por el periódico BILD que este lunes alegró la vida a sus lectores con una pequeña crónica que no tiene desperdicio. Según el rotativo, el ángel desnudo se ha vuelto una atracción turística del cementerio, pero también en una grave ofensa para los piadosos visitantes de la tercera edad que llegan al recinto para renovar las flores en las tumbas de sus familiares, que exigen eliminar la ofensa con un certero golpe de cincel.

Joop, que no esconde sus inclinaciones homosexuales se defendió de los ataques con un argumento artístico. “El escultor creo que la figura según mi diseño. “Yo nunca le di instrucciones sobre el tamaño que debía tener el miembro”.

El diseñador está convencido de que el escándalo nació porque el angel que adorna su tumba familiar representa una figura masculina. “Mi madre me dijo que el pene podía haber sido más pequeño, pero la figura ya estaba echa”, declaró Joop al Bild, feliz de la discusión que alegra la vida al pequeño cementerio.

“Ahora el cementerio tiene una verdadera atracción”, dijo el diseñador.

¿Y Usted, que piensa?.

Hitler regresa a Berlin

Blog Berlin / 03.06.08

Hitler regresa a Berlin

Enrique Müller / Corresponsal

¿Es una provocación, un tardío ajuste de cuentas con la historia de la ciudad o el resultado de un bien estudiado plan concebido para ganar dinero gracias a la curiosidad malsana del público?. Nadie lo sabe, pero Berlín esta sumergida estos días en un dilema que no sabe como resolver a causa de un famoso museo que abrirá sus puertas el próximo 9 de julio.

Ese día, el famoso museo de cera, Madame Tussauds, inaugura su nueva filial alemana con una atracción que le quita el sueño al alcalde de la ciudad, Klaus Wowereit y tiene en estado de alerta permanente a la comunidad judía.

Junto a figuras tan famosas como el papa Benedicto XVI, Marlene Dietrich, Willy Btrandt y heroes del deporte como Boris Becker, el museo reservó un espacio para el personaje más odiado del país y que esta catalogado por la historia mundial como la escenificación del mal. Adolf Hitler.

Asi es. El dictador que prometió un imperio de mil años regresa a la ciudad donde diseño la conquista de Europa y donde se disparo un balazo en la cabeza en abril de 1945, convertido en un muñeco de cera.

Cuando las autoridades del museo anunciaron la decisión de mostrar a Hitler, señalaron que representarían al dictador como un “hombre roto” confinado en una reproducción del búnker donde vivió los últimos días de su vida.

“Hicimos varios sondeos entre berlineses y turistas y el resultado fue bastante claro: Hitler es una de las figuras que quieren ver,”dijo la portavoz del nuevo museo, Natalie Ruoss. “Tal y como estamos reflejando la historia de Alemania, no podíamos dejarlo fuera”.

Es cierto, pero Hitler no es un personaje cualquiera y su recuerdo aun despierta sentimientos encontrados en Berlín. Por eso la presencia del muñeco de cera representa todo un hito en Alemania donde aun está vigente una rígida ley que impide la exhibición pública de emblemas nazis y prohíbe la venta del libro “Mi lucha” y la difusión de sus imágenes con carácter propagandístico o político.

Aunque la exhibición del dictador en un museo no viola las leyes vigentes, las autoridades de Berlín y las del museo tendrán un problema diferente: ¿Cómo evitar que la solitaria figura del Führer se transforme en un objeto de peregrinación para los nostálgicos del Tercer Reich?.

El nuevo museo está ubicada en la elegante avenida Unter den Linden y a solo 300 metros de distancia del monumento del Holocausto y de la antigua y monumental sede de la cancillería. Para evitar problemas, el Museo instaló una cámara de vídeo en el lugar, no permitirá que el público se deje fotografiar al lado del dictador y tampoco podrá ser tocado.

Pero Hitler en Berlín es un tema caliente. Hace cuatro años, Innma Vollstadt, una enérgica mujer rusa que sobrevivió al asedio nazi de Stalingrado, se atrevió a mostrar un Hitler de cera en un pequeño museo ubicado en el Checkpoint Charlie. La osadía provocó una protesta internacional y acabó con la existencia del museo, cuando el propietario del local canceló el contrato de alquiler.

Pero el museo Madame Tussauds es otra cosa y, a pesar de las protestas de la comunidad judia y de una carta firmada por el alcalde de la ciudad, Hitler regresará a Berlin el 9 de julio. Gracias a la curiosidad del público, es posible que el odiado dictador termine convirtiéndose en la nueva atracción turística de la ciudad, 63 años después de dispararse un balazo en la cabeza en la soledad de su Búnker. ¿Una venganza de la historia?.

(fin)

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