Enrique Müller

La vida en Berlín

Alemania tiene un problema que nació cuando un aprendiz de pintor decidió convertirse en dictador después de ser rechazado por mediocre por la Academia de Arte de su país. Si. Me refiero a Adolf Hitler, un nombre recurrente en las páginas de El Correo y también en este Blog.

Aunque ya han pasado más de 60 años del fin de la guerra y del suicidio del dictador, cada vez que revive el fantasma de Hitler en este país, por las razones más variadas, Alemania sufre un ataque de neurosis colectiva y una inquietante polémica contamina a la sociedad.

Asi sucedió cuando el museo de cera Madame Tuussauds decidió exhibir la figura de cera del dictador en su nueva dependencia de Berlín. Hace un par de años Alemania se estremeció cuando se anunció el estreno de la cinta “La Caída”, que relata los últimos días del dictador encerrado en su bunker. La cinta provocó un debate nacional porque el director se atrevió a retratar a Hitler como un ser humano, un hombre que era capaz de llorar.

Poco después, críticos y público discutían sobre otro fenómeno nacional que nació con el estreno de la cinta “Mein Führer: la realmente verdadera verdad sobre Hitler”, donde el director de origen judío, Daniel Levy, mostraba a Hitler como un pobre diablo que se orinaba en la cama y que era incapaz de hacer el amor con Eva Braun.

Fue entonces cuando nació en el país una interrogante maliciosa e inquietante: ¿Existe el derecho a reírse de Hitler en Alemania?. “Hitler no era un pobre diablo, sino un fanático y asesino. Habría que tener más respeto por las víctimas”, dijo Lea Rosh, una activa y combatiente dirigente de la comunidad judía de Berlín.

Hitler visto por Daniel Levy

La discusión nacional ayudó para que la cinta fuera un éxito de taquilla y como siempre sucede cuando hay un escándalo de por medio, el tiempo, el bálsamo que ayuda a curar heridas de toda índole, terminó apagando el fuego de la polémica.

Pero el fantasma de Hitler no desapareció y, ahora, gracias a la iniciativa privada y al teatro Admiral Palast, la capital alemana está inmersa nuevamente en una polémica parecida a la que vivió el país cuando se estreno la cinta de Levy. Los dos principales periódicos de la ciudad, el Berliner Zeitung y el Morgenpost dieron vida nuevamente a la polémica al mencionar los riesgos que implica estrenar en la que fuera capital del III Reich, un comedia musical escrita por Mel Brooks y que ha cautivado al publico en varias capitales mundiales: The Producer’s.

La obra cuenta la historia de un productor y su gerente que están convencidos que es más fácil ganar dinero produciendo un fracaso en lugar de un éxito. Por eso deciden llevar a las tablas el espectáculo más inapropiado: La primavera de Hitler, escrita por un criador de palomas nazi que ha enseñado a sus pájaros a imitar el saludo nazi con sus alas.

“¿Esta permitido reírse de Hitler?”, se preguntó el Morgenpost, en vísperas del estreno que tiene lugar el 15 de mayo, mientras que el Berliner Zeitung sentenció que el estreno de la sátira sobre Hitler en Berlín está repleto de riesgos.

A partir del viernes 15, el publico dará una respuesta y la prensa, nacional y extranjera, estará atenta a su reacción cuando un Hitler afeminado cante: “¡Mira, aquí viene la raza dominante!”. Pero Mel Brooks, según él, “el único judío que ha ganado un montón de dinero gracias a Hitler”, no estará presente la primera función de su obra. “Tengo miedo, porque puede haber un francotirador en la premiere que esté disgustado por el hecho de que he profanado el nombre del Führer”, dijo.

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IBARRA

IBARRA dijo

Segúramente, que a las víctimas más afectadas y a sus descendientes no les hará ninguna gracia que se frivolice representando a su verdugo cómo a cualquier persona que se presenta ante los demás humanos con atributos que puedan ser hasta simpáticos.Pregunten a nuestras víctimas más cercanas a ver que les parecería un musical con victimarios de la tierra como figuras musicales dando simpáticos saltitos.

Ricardo

Ricardo dijo

Pues el humor siempre ha sido el mejor de los remedios ante las crisis. Una sonrisa da un aspecto diferente a la vida. Han pasado ya muchos años del Holocausto y los alemanes de hoy no tienen nada que ver con loos nazis de Hitler. Alemania es uno de los países más pacifistas y sin frivolizar un ápice se han hecho responsables del Holocausto.
¿Creen ustedes que los españoles de hoy somos los mismos que los de la época de Isabel la Católica? Me parece que no, ya que, si fuera así, me veo pagando indemnizaciones a Israel y a los países árabes, que no se me olvide.
Señor Muller, escriba más a menudo. Gracias

Gustavo Petro

Gustavo Petro dijo

Como todos sabemos la segunda guerra mundial fue el conflicto armado más grande y sangriento de la historia mundial, en el que se enfrentaron las Potencias Aliadas y las Potencias del Eje, me parese que un poco de teaotro no cae mal, gracias por compartir esta informacion con nosotros.
un saludo.

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